En ese momento, Krillin salió de la casa con el estéreo y las bocinas, las cuales había conectado en el enchufe que se encontraba en la sala, colocando los aparatos en el porche de la casa. Incluso, así de repente, había encontrado una hermosa melodía árabe con la cual Kagome podía compartir su coreografía de baile.
Ignorando que esta canción tiene que ver con el pasado de la adolescente.
"Oye Kagome, ojalá te gusté la melodía árabe que encontré." Le dice Krillin con una sonrisa.
"Adelante y tócala porfis." Respondió la joven adolescente de cabello morado con su propia sonrisa en lo que se posicionaba para empezar con su coreografía.
"De acuerdo." Respondió el joven guerrero y le aplastó al botón del estéreo para que la canción empezará a tocarse.
Letra de la canción:
Imagina un lugar
Una tierra sin par
Donde ves caravanas pasar
Y ahí existen mil
Formas de existir
Es un caos pero es hogar
Cuando hay viento del este
Y hay sol al oeste
Y la hora, el reloj te da
Yo te invito a pasear
En la alfombra volar
Y en la noche de Arabia estar
Kagome seguía el lento ritmo de la canción en lo que empezaba a mover su cadera con lentitud y sensualidad. La adolescente empezó a mover sus brazos como si fuesen una serpiente y giraba lentamente como si fuese una bailarina de ballet. En lo que seguía moviéndose lentamente, Kagome tomó su espada de danza, la cual coloca cuidadosamente en su cadera y continuaba con su movimiento de brazos, los cuales nuevamente movía estilo serpiente y en diferentes direcciones.
Gohan miraba a su hermana mayor con una mirada tierna, Goku la miraba con orgullo, el Maestro Roshi y Bulma la miraban sorprendidos por el talento que tenía para bailar, pero en el fondo, su miraba era tensa y con nerviosismo, ya que ambos están conscientes de donde Kagome sacó su asombroso talento y también era porque ambos si saben que esa canción que se tocaba estaba ligada al pasado de Kagome, pero no miraban a Krillin con una miraba de reproche, pues él aún desconocía la historia que tiene que ver con esta hermosa melodía. Krillin por su parte, miraba atento a Kagome, entendiendo porque su madre prefiere mil veces que la joven de cabello morado sea una bailarina que una luchadora de artes marciales.
Tanto como Krillin, Goku y incluso hasta el Maestro Roshi empezaron a sentir como el Ki de Kagome empezó a elevarse de poder, el cual probablemente estaba demostrándolo en el dispositivo de aquel extraño que está buscando desesperadamente a Goku y a Kagome. Aunque por ahora la joven de cabello morado se movía lentamente, su Ki se elevaba a paso lento y eso era lo que su familia y amigos podían sentir.
En las calles andar
De un viejo bazar
Donde todo podrás comprar
Cada especia olfatear
Y también regatear
Por las telas que encontrarás
Siempre hay música aquí
Laberintos sin fin
Es confuso y sensacional
Hechizado danzar
Y en trance avanzar
Y en la noche de Arabia estar
El ritmo de la música empezó a avanzar un poco más rápido, Kagome igual empezó a bailar más rápido, lo cual ocasionaba que su Ki se subiese un poco más de lo que había subido antes a causa de la poca intensidad que le había agregado a su coreografía. Ahora lo que hacía la adolescente de cabello morado era girar con un poco más de rapidez, en lo que movía sus brazos estilo serpiente en cada lado del costado de su cuerpo, para después dirigir sus brazos sobre su rostro, sus manos quedando frente a sus brillosos ojos verdes.
La adolescente de cabello morado seguía con esta coreografía hasta que sintió quería soltarse más, quería demostrar el talento que poseía en la danza árabe. Así que esperó a que la canción subiera de tono para dejarse llevar por ella.
De Arabia son
Noche y día por igual
Intenso calor
No he visto algo peor
Todo puede pasar
De Arabia son
Sueños y emoción
Hermosa región
De magia y de sol
Que es toda ilusión
Y ahí fue, justo cuando esa letra empezó a interpretarse, fue cuando Kagome se soltó más de lo que se había soltado antes. Aparte que empezó a girarse con más rapidez, movía sus manos estilo serpiente con más velocidad, también empezó a mover su cadera y su vientre.
Goku seguía mirando la danza de la mayor de sus hijos con orgullo y felicidad, hasta que sintió algo que no estaba bien, la sonrisa que tenía en su rostro se había desvanecido por completo, remplazándose con una mirada seria y de inquietud, la cual se hizo notar por todos los presentes, menos Kagome, pues ella seguía con su danza.
"¿Qué pasa Goku?" Pregunta Krillin desconcertado por la mirada de su mejor amigo.
"Alguien viene." Fue lo único que podía pronunciar el guerrero.
Krillin se iba a dirigir al estéreo para quizás apagarlo, pero el héroe de nuestro planeta le habló.
"Deja la música, deja que Kagome terminé su baile." Le pidió el guerrero.
Goku hizo un esfuerzo por ver el baile, ya que estaba por terminarse y por eso le había pedido a Krillin a que no le apagará la música. No quería interrumpir la danza, quería que todos sus amigos disfrutarán de la coreografía completa de Kagome. Aunque se encontraba inquieto, el guerrero se esforzó por volver a sonreír en lo que veía la danza.
"No te voy a amargar el momento Kagome." Pensó el guerrero en su mente.
Con la velocidad con la que bailaba, tanto Goku, el Maestro Roshi, Bulma y Krillin podían sentir que el Ki de Kagome se estaba elevando de más. ¿Será que por eso un nuevo visitante se estaba acercando? ¿Será que aquel individuo también está sintiendo que el Ki de Kagome estaba ascendiendo y por eso quiere venir a verla? Estas preguntas invadían las cabezas de quienes seguían mirando a Kagome danzar.
En lo que Kagome danzaba, ella igual podía sentir que alguien se aproximaba. En la mente de la adolescente se le vino Vegeta, aquel chico a quién ella había conocido temprano en el bosque cuando se encontraba practicando su coreografía de danza árabe antes que Goku fuera a buscarla para buscar juntos a Gohan en cuanto se perdió, pero ella también recordó que ella no le comentó al joven a donde iría, sólo se presentaron con sus nombres y eso era todo.
Un camino que lleva al bien o a la ambición
Con deseos de poder colosal
Y tal vez confusión o fortuna y pasión
Tu destino en tus manos está
"A menos que haya rastreado mi Ki." Pensó la pelimorada en su mente.
La pelimorada se movía con la misma velocidad que al principio cuando la música subió de ritmo, pero ahora giraba con lentitud, al igual como movía su cadera y su vientre, pero sus brazos, seguía moviéndolos con rapidez y con estilo de serpiente en dirección a los costados de su cuerpo y sobre sus brillantes ojos verdes.
Goku, el Maestro Roshi, Bulma y Krillin volvieron a sentir esa inquietud que alguien se acercaba, pero se esforzaban por concentrarse en el baile de Kagome para así no interrumpirlo. En lo que seguían mirando, pero sobre todo disfrutando del baile, también se intrigaban por saber quién les causaba esta inquietud que estaban sintiendo.
"¿Será Tenshinhan?" – Se preguntaba Krillin en su mente, pues no quería desconcentrar a sus amigos del baile al iniciar una conversación. – "No, no puede ser él, se fue con Launch hace 5 años." –
"Bueno, puede que hayan regresado de su viaje y quieran pasar a saludarnos. ¿No?" Añadió en su pensamiento.
"¿Por qué siento que esto está mal?" Se preguntaba el Maestro Roshi.
"¿Será el idiota de Yamcha?" Pensó Bulma en su mente, haciendo una mueca de disgusto.
Solo uno podrá entrar aquí
Aquel cuyo valor se oculta en su interior
El diamante en bruto
Al escuchar esa letra de la canción y al sentir esta energía que se aproximaba hacia él y su familia, Goku comenzó a pensar en alguien quién no fueran sus amigos. No podía evitar pensar en quién se le había venido a la mente….
Pensaba en su archienemigo….
Piccolo Daimaku.
Al parecer, Goku y su familia no eran los únicos quiénes escuchaban esta hermosa melodía árabe, ya que el extraño quién había estado siguiendo los Ki de Goku y Kagome también la estaba escuchando desde que la música había empezado a subir de tono, pues Krillin le había subido a la música a todo lo que daba en primer lugar para que se escuchará bonita, incluso su dispositivo le indicaba que el Ki de Kagome se elevaba de nivel cada vez que bailaba.
Pero eso por ahora no le interesaba, ya que de la nada se había enfocado en la canción como si se le hubiera hecho familiar, como si la hubiera escuchado de alguna parte. La música y la letra las conocía perfectamente como la palma de su propia mano.
"Esa canción, esa canción ya la había escuchado antes." Pensaba el extraño en su mente.
"Recuerdo todo perfectamente, la música y la dirección de la letra, aunque en ese entonces yo era pequeño." Seguía pensando el extraño en su mente.
En lo que se acercaba a Kame House, el extraño podía distinguir a Kagome bailando.
"Ahora entiendo porque no cumpliste con tu misión, preferiste ser una bailarina." Decía el extraño en su mente en lo que miraba a Kagome con una mirada asesina.
De Arabia son
Noche y día por igual
Me incita a intentar
Salir y volar
Y al mundo asombrar
Kagome seguía con su danza, en lo que Goku, Krillin, el Maestro Roshi y Bulma seguían mirándola con sus sonrisas a pesar de la inquietud que sentían. No iban a permitir que nada ni nadie le hiciera pasar un mal rato a la adolescente de cabello morado, por eso no se atrevieron a interrumpir su asombrosa danza de la cultura árabe.
Gohan igual disfrutaba de la danza que compartía su hermana mayor, la miraba con toda la atención del mundo. Sus ojos seguían cada movimiento que hacía Kagome en toda su coreografía, no se perdía ninguno de sus movimientos y también la miraba con una sonrisa bastante tierna. Así como Kagome apoya a Gohan en su sueño de ser un gran investigador, el adorable niño apoya a la adolescente en su sueño de ser una gran bailarina de la cultura árabe.
Ajenos a que este sueño está por convertirse en una horrible pesadilla y que posiblemente llevará a Kagome a la línea roja si no renuncia a él.
En noches así
Bajo la luna fiel
Muy listo hay que ser
Para no caer
Al desierto cruel
Ahora, Kagome bailaba como lo hizo en el bosque cuando practicaba. Si, ahora se encontraba bailando La Danza del Vientre. La chica de cabello morado tomó su velo de color rojo y repitió sus mismos pasos que había hecho temprano en el bosque cuando conoció a Vegeta, quién la veía desde los arbustos hasta que ella lo descubrió y ambos quedaron flechados en cuanto se miraron.
¿Será que Kagome se sintió atraída por el joven saiyajin? ¿Será que por la atracción que está empezando a sentir está bailando La Danza del Vientre? ¿Acaso no quería olvidar el encuentro que tuvo con él, aunque sólo fue breve y se presentaron al mencionar sus nombres? Kagome no sabía porque, pero sentía que no quería olvidar aquel momento en el que le bailó a aquel chico desconocido. La adolescente aún ignoraba que el chico de esa cabellera negra que parece una flama de fuego es un joven que pertenece a otro planeta y es parte de una raza muy peligrosa llamada los Saiyajin y que se dedica a traer dolor y muerte a cada lugar que visita.
Pero en unos momentos alguien se encargará que ella se enteré a lo que se dedica Vegeta y el resto de su raza.
Pero mientras aún no supiera sobre la vida implacable del joven con cabello formado en una llama, nadie podía sacarlo de la mente de la adolescente de cabello morado y ojos verdes. Ella no quería olvidarlo, no quería olvidar aquel momento que vivió hace rato cuando estuvo practicando su coreografía de danza árabe. Por esta misma razón, Kagome está pensando que el Ki que ha estado inquietando a su familia y el cual ella también siente, le pertenece a Vegeta, pensando que él tampoco ha podido olvidarla como tampoco ha podido olvidar su baile y que por eso mismo, viene a buscarla.
Sólo de pensar en aquella posibilidad, la sonrisa de la joven de cabello morado se amplió más de lo que estaba en su hermoso rostro. Su sonrisa era correspondida por todos quienes estaban mirándola, pues desconocían que posiblemente alguien le ha de estar robando el corazón, que posiblemente haya llegado el amor a la vida de la adolescente de cabello morado, quién para cerrar su baile, se cubrió parte de su hermoso rostro con su velo, dejando libres sus hermosos y brillantes ojos verdes. Sus seres queridos sonrieron y obviamente, le aplaudieron como felicitación.
"Bailaste muy bien Kagome." Le dice Bulma a la adolescente de cabello morado con una sonrisa.
"Si, estuviste asombrosa." Concuerda Krillin después de irse a apagar el estéreo después que se terminará la canción para guardarlo en su lugar.
"Apuesto que has de tener algún pretendiente impresionado por ti." Menciona el Maestro Roshi con una sonrisa de boca cerrada.
La adolescente de cabello morado iba a responder, pero Goku nuevamente volvió a sentir esa inquietud que había sentido antes durante la danza.
"Se acerca volando." Les dice Goku a todos los presentes.
"¿Qué cosa?" Preguntó Kagome confundida.
"Alguien viene." – Le explica el guerrero a la mayor de sus hijos. – "Durante tu danza empezamos a sentir que alguien viene, pero ninguno de nosotros quisimos interrumpir tu coreografía." –
"Quién se esté acercando tiene un poder sorprendente, jamás había sentido algo así en mi vida." Dice Krillin saliendo de la casa después que había guardado el estéreo y las bocinas de la habitación de la cual los había sacado.
"¿Entonces no será Vegeta?" Pensó Kagome en su mente, ya que desconoce que él tiene poderes.
"Gohan, vete con Kagome, no te separes de ella." Le instruyó Goku al menor de sus hijos.
Gohan hizo caso y se le acercó a la adolescente de cabello morado.
"¡Ahí viene!" Les hizo saber Goku a sus seres queridos en voz alta. Kagome, Krillin, el Maestro Roshi y Bulma levantaron sus cabezas en dirección en donde el guerrero con prendas anaranjadas y azules les había señalado, distinguiendo un punto en el cielo azulado que aumentaba más y más y con gran velocidad. Lo cual los hizo en no tardarse en darse cuenta que se trataba de una persona.
Y obviamente, este nuevo visitante no se trataba de Yamcha ni Tenshinhan. Se trataba de aquel individuo que había atacado al ranchero después de su llegada y que hace rato tuvo un encuentro con Piccolo en la llanura desierta y rocosa, cuya apariencia física, era alto, de cuerpo muscular, tenía un aro en su pierna izquierda, un dispositivo de color verde en su ojo izquierdo, cabello largo y parado de color negro y finalmente una mirada intimidante que podría asustar a cualquiera. Su atuendo también era extraño, pues tenía puesto una especie como de armadura de color negro, café y lineada de color blanco y un par de botas de los mismos colores que la armadura.
"Tiene un olor a muerte." Pensó el Maestro Roshi en su mente en lo que miraba al intruso descender del cielo, aterrizando firmemente en la arena.
Gohan se escondió detrás de las piernas de Kagome, cuyas estaban cubiertas con su pantalón árabe de color escarlata. Goku se puso en posición de pelea. El Maestro Roshi se puso enseguida de él y en la misma posición de combate. Bulma se quedó atrás donde estaban Gohan y Kagome. Krillin por su parte, se posicionó en posición de pelea, quedándose con Bulma y los hijos de su mejor amigo para protegerlos por si acaso se necesita.
"¿Quién es ese sujeto?" Se pregunta Kagome a sí misma, especialmente cuando miró que aquel individuo la miraba con astucia y le sonreía con esa misma expresión.
"¿Por qué te mira de esa manera?" Preguntó Krillin confundido, pues él también pudo notar como aquel visitante miraba a Kagome.
"No lo sé, yo nunca lo había visto en mi vida." Respondió la chica de cabello morado con la misma confusión que el joven guerrero.
"Has crecido bastante, ya toda una jovencita." – Mencionó aquel extraño, ampliando su sonrisa y obviamente, dirigiendo sus palabras a Kagome. – "Finalmente te encontré, aunque hayas crecido pude reconocerte con tan sólo verte Yaritza, eres la viva imagen de tu madre." –
"¿Yaritza?" Repitió Kagome ese nombre con el que fue nombrada con más confusión, la cual fue compartida por todos los presentes.
"Yaritza." – Le volvió a hablar ese individuo a Kagome, pero ahora con un tono más áspero y señalándola con uno de sus dedos como si la estuviera acusando de algo. – "¿Qué has hecho durante estos años? Tu misión era acabar con los habitantes de este planeta. ¿Por qué no la cumpliste?" –
Antes que Kagome pudiera responder para aclarar lo que se le mencionó, Goku intervino.
"¿Conoces a este sujeto?" Le preguntó Goku a la mayor de sus hijos al girar su cabeza hacia su dirección.
"No, nunca lo había visto en mi vida." – Respondió Kagome, desconcertada. – "Ni siquiera sé de qué misión está hablando. – Yo no fui asignada a destruir este planeta." –
"¿Tampoco conoces a una chica con el nombre de Yaritza?" Le hizo otra pregunta el guerrero.
"No, tampoco conozco a una joven con ese nombre." – Respondió la adolescente de cabello morado. – "Ninguna de mis compañeras de escuela y de danza tiene ese nombre." –
"¿Kakaroto, que le hiciste a Yaritza?" – Ahora ese extraño se dirigió a Goku con el mismo tono áspero con el que se había dirigido a Kagome, haciendo que el héroe de este planeta se girará nuevamente para verlo a la cara. – "¿Qué hiciste para que se olvidará por completo de su misión y se encariñará con estos terrícolas?" –
"¿Kakaroto?" Murmuró Goku con confusión.
Antes que la posible discusión siguiera, Krillin intercedió por sus amigos al alejarse de Kagome y Gohan y caminó hacia el enfrente.
"Oye viejo, yo no sé quién seas o a quiénes estás buscando, pero será mejor que te vayas de aquí." – Empezó Krillin a dirigirle esas palabras a aquel recién llegado en lo que caminaba hacia él. – "A leguas se nota que te encuentras perdido. – Aquí no hay nadie con esos nombres. - ¿No te habrás tomado unas chelas tan temprano? ¿O sí?" –
"¡Krillin no te le acerques! ¡Aléjate de él!" Pidió Goku gritando de golpe, pero ya era demasiado tarde, pues su mejor amigo ya estaba más cerca de aquel intruso.
Sin embargo, antes que el joven guerrero pudiera reaccionar ante la petición de su mejor amigo, sintió que algo lo había golpeado con gran intensidad en su cara. La potencia del golpe que recibió, era idéntica a la de una fuerte patada o incluso a algo más fuerte. Lo siguiente que supo Krillin es que su cuerpo entero se separó del suelo arenal y flotó en el aire, siendo disparado como si fuera un torpedo y se dirigía hacia la casa.
Krillin casi chocaba con el Maestro Roshi, Bulma, Kagome y el pequeño Gohan, pero por suerte sus amigos salieron ilesos, pues reaccionaron a tiempo y se movieron para esquivar al joven guerrero, quién terminó chocando contra la pared de la casa, haciendo un agujero en ella.
"¡Krillin!" Gritó Goku con rabia, girándose nuevamente hacia el intruso, a quién fulminaba con la mirada.
Pero, antes que pudiera hacer algo al respecto, sus ojos miraron algo que reemplazó su rabia con shock en cuanto vio lo que este intruso había usado con la intención de golpear a su mejor amigo, quién no fue golpeado ni lanzado con un puñetazo ni una patada…sino por otra cosa.
"¡¿Una cola?!" Dijo Goku, todavía en su estado de shock al mirar la larga cola de pelaje café que claramente se había sobresalido de la espalda de este intruso, agitándose a su costado.
El Maestro Roshi, Bulma y Kagome igual se percataron de lo que había visto Goku y no pudieron evitar quedar en shock y gritar con horror.
"¿Al fin me recuerdas Yaritza?" Ese extraño nuevamente le dirigió la palabra a la hija mayor de Goku, mirándola con una sonrisa astuta.
"¿De que estás hablando? Yo nunca te había visto en mi vida." Respondió Kagome desconcertada, respondiéndole al intruso por primera vez.
"Aunque confieso que cuando era niña, yo solía tener una cola, pero ya no la tengo, me la quitaron hace años." Añade Kagome con su mismo desconcierto.
Lo que había mencionado Kagome fue la gota que detonó el vaso.
Esperó que les haga gustado el capítulo.
Así es, Kagome si tenía una cola cuando era una niña al igual que Goku y ahora Gohan, pero se la cortaron como ella había mencionado al igual que a Goku.
En el siguiente capitulo se sabrá porque lo que mencionó fue la gota que detonó el vaso.
¿Que tendrá que ver la canción árabe que Krillin tocó en el estéreo con aquel extraño quién llegó a Kame House a atemorizar a Goku y sus seres queridos?
¿Porque razón ese intruso se habrá referido a Goku y Kagome con esos nombres extraños? ¿Qué piensan?
Me gusta hacerla de misterio.
