En el capítulo anterior de Kamen Rider Pegasus…

Soy Nishikino Maki, tengo que decir que el entrenamiento que llevé a cabo con Blair-san fue exigente y créanme que estuve a nada de rendirme, pero decidí seguir hasta que acabé y siento que mi poder ha aumentado, al menos en mi aspecto físico. Estoy lista para la acción.

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Karappo no hoshi Jidai wo zero kara hajimeyou

Densetsu wa nurikaeru mono

Ima, akuseru wo tokihanate!

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Pegasus! Atsuku yomigaere

Pegasus! Hokori no Energy

Pegasus! Tsuyoku aru tame ni

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No Fear No Pain

Ai no mae ni tatsu kagiri

No Fear No Pain

Osoreru mono wa nani mo nai

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Kanzen dokusou! Ore ga koete yaru!

Chou-henshin!

Kamen Rider Pegasus!

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Era de noche cuando Honoka estaba trotando un poco, siempre llevaba con ella su cinturón en su pequeña mochila, esto por si las dudas.

Durante la semana en la que Maki se fue a entrenar, esta no se quedó sin hacer nada ya que también se dedicó a entrenar con Umi quien le hacía pasar unos momentos duros, aun así, estos eran efectivos.

Como esta iba a trotando, llegó cerca del parque que quedaba por ahí en donde escuchó el sonido de una moto, al voltear a ver, esta se dio cuenta de que justo era de su amiga.

- ¡Maki-chan! – esta le hizo señas a lo que fueron atendidas – bienvenida de vuelta.

- Honoka… ya he regresado – al quitarse el casco, Maki solo tomó algo de aire – ¿entrenas de noche?

- Umi-chan me ha dicho que trote cuando pueda, así que a veces salgo de noche a ejercitarme, sus entrenamientos son infernales.

- Y eso que no estuviste para ver como mi maestra me entrenó.

- ¿En serio?

- Luego te explicaré, solo quiero ir a dormir y… – en ese momento, se escucharon unos estruendos bastante altos, los cuales parecían como si fueran rayos que cayeron ya que incluso alcanzaron a ver unas luces.

- ¿Viste eso?

- Sí, fueron como rayos que cayeron.

- ¿Qué crees que sea? – Honoka de pronto pensó en algo – ¿el Horóscopo de Leo?

- Puede ser, es el único que tiene poderes de rayo, bueno, aparte de ti con tu Forma Zeus.

- Vamos a ver qué pasa – Maki asintió, Honoka se subió en su moto y ambas fueron hacia el lugar en el que se había mostrado el rayo.

Ya en el sitio indicado, se miraba al Horóscopo de Leo el cual iba caminando por las calles, cabe decir que la gente sabía corriendo asustada por ver una criatura de esa apariencia.

Como una fiera en busca de su presa, Leo llegó justo a las puertas del hospital Nishikino en donde nada más pararse en la entrada, mucha de la seguridad fue hacia afuera apuntándole con sus armas.

- ¡Ríndete o dispararemos!

- Estúpidos humanos simplones, con sus armas de juguete no podrán hacerme nada – la chica siguió avanzando.

- ¡Fuego! – varias balas fueron hacia el Horóscopo quien no se movió de su sitio, es más, todas las balas rebotaron y cayeron al suelo como si nada.

- ¿Q-Que demonios ha pasado?

- Sus armas para mí son de juguete, ya les enseñaré como se juega de verdad – susurró esta golpeando el suelo y una serie de rayos fueron a gran velocidad hacia los uniformados quienes no sintieron nada al parecer.

- ¿Y eso que fue?

- ¡C-Capitán! – uno de los guardias miró como su subordinado se apuntaba con su arma en la boca para posteriormente dispararse, volándose los sesos.

- ¡¿Qué haces?!

- ¿Q-Que me pasa? M-Mi cuerpo reacciona solo – uno a uno, los guardias acabaron "suicidándose" disparándose en la cabeza hasta que solo quedó el líder de los guardias.

- ¿Qué eres? ¡¿Qué les has hecho a todos?!

- Soukin Jizai Ken, este es un golpe eléctrico que afecta los impulsos eléctricos del sistema nervioso de quien es atacado, en resumidas cuentas, sus cuerpos dejan de responder y solo hacen una cosa, suicidarse.

- Eres un monstruo… ¡monstruo! – Leo fue hacia el guardia quien estaba paralizado y nada más estar cara a cara, la rubia sonrió de lado.

- Lo soy, pero triunfo con mi poder… Relámpago de Voltaje – un rayo fuerte cayó sobre el guardia el cual fue fulminado, haciendo que sus órganos quedaran quemados y cayó pesadamente al suelo.

Los médicos, enfermeras y demás pacientes estaban asustados por eso, el Horóscopo entró al hospital y todo el mundo estaba en shock, Leo fijó su mirada en alguien que estaba al fondo de todo.

- Aries.

- ¿Qué hace Leo aquí? – la chica sin más lanzó un rayo hacia el médico que lo logró esquivar a tiempo, este sin más fue hacia la medalla la cual activó transformándose.

- No hay nada que podrás hacer, tengo órdenes de mi señor de eliminarte – justo cuando llegaba a la puerta de la habitación, Leo se vio sorprendida cuando recibió un portazo en toda la cara.

- ¿Por qué me quieres matar? ¿Acaso el señor realmente me quiere eliminar?

- No eres útil para el señor, mira que no has acabado con Ofiuco o Pegaso, lo mismo que Tauro, así que no es necesario que ustedes dos peleen más, primero morirás tú, luego iré por Tauro.

- ¿Por qué? No he peleado con Ofiuco ya que no la he encontrado y solo quiero cobrar mi venganza contra ella, además, había pacientes que quería curar y…

- Eres un Horóscopo, no debería importarte eso, pero da igual, ya salvaste personas, ahora no podrás hacerlo – como si la maldad estuviera siempre con Leo, esta lanzó un rayo hacia una sala de pacientes los cuales gritaron por todo eso, muchos de los heridos estaban peor que antes.

- ¡Alto! – un fuerte grito se escuchó y en eso, se miró a las dos Riders ahí las cuales ya estaban transformadas, listas para la batalla.

- Vaya, vaya, mira quien tenemos aquí, justo a las personas que tanto quiero eliminar – Leo les dijo.

- ¡¿Cómo te atreves a lastimar a las personas inocentes?! – reclamó Honoka – ellos no tienen nada que ver, es algo tan horrible lo que has hecho.

- En la guerra todo vale Pegaso, debes saberlo bien, además, no tienes idea como es que tengo ganas de acabar contigo luego del golpe que me diste en la mansión del señor, no tienes idea como te quiero eliminar.

- Maki-chan, quisiera que pelearemos en otro lado que no sea aquí, no quiero que inocentes paguen.

- Tienes razón, además, tengo una cuenta pendiente con Aries.

- Aries, te diré una cosa, si logras vencer a Ofiuco, abogaré por ti ante el Señor para no matarte, sé que no quieres morir ¿no?

- No te dejes engañar, ella te ha venido a matar y ¿vas a obedecer eso? – la peli roja le quiso hacer entrar en razón, no obstante, el Horóscopo no la escuchó y como si fuera un borrego sin escrúpulos, este fue hasta ella a toda velocidad, Maki se defendió usando sus brazos y lo arrastró hasta la salida del hospital de su familia.

- Vamos a batallar en otro lado – Honoka le decía a Leo quien solo sonrió de lado.

- Da igual, te daré ese deseo antes de matarte, Pegaso – ambas se trasladaron hacia un sitio un poco alejado del hospital.

La peli jengibre no se anduvo con rodeos, había probado el poder de Leo antes por lo que era alguien que no debía subestimar, así que iría con todo desde el inicio.

- ¡Forma Belerofonte! – su cambio de aspecto se hizo presente.

- Bah, ya había derrotado esa forma antes, ¿acaso quieres volver a perder?

- No perderé, he entrenado para mejorar mi poder y ser más fuerte.

- Pff, eso ni de broma será cierto – y la batalla entre ambas comenzó.

Con Aries y Ofiuco, Maki no comprendía como es que el Horóscopo seguía batallando para los sujetos que intentaron matarlo.

- Por favor dime, ¿Por qué estás de su lado?

- Por sobrevivir, ¿de qué me sirve estar de su lado cuando los Horóscopos son más poderosos? Ustedes no tienen chance contra el señor.

- No tiene sentido, decías algo sobre los pacientes, ¿trabajas en el hospital?

- Claro que sí – este se quitó su forma, para Maki fue un shock ver al médico con el cual había charlado no hace mucho y que se preocupaba por los pacientes.

- ¿C-Como es que tu…? – la peli roja hizo lo mismo, pasó lo mismo con Otori.

- Nishikino-san… ¿Cómo puedes ser Ofiuco?

- Lo mismo te digo, no me esperé que alguien que profesa como médico se uniría con estos sujetos, ¿Por qué haces esto? – el hombre se quedó un momento callado.

- Siempre quise ser médico, pero me iba mal en las cosas, por más que me esforzaba, sin embargo, mi meta de ser médico siempre fue fuerte, no fue hasta que pude tener la medalla de Aries, aquella que posee poderes curativos por lo que podría curar a las personas, así fue ascendiendo velozmente hasta que me volví alguien con quien la gente iría mucho, comenzaría aquí trabajando para luego hacerme de una fama y ganar dinero, mucho dinero así como la dicha de que los pacientes solo fueran hacia mí para curarlos milagrosamente… sería como un dios.

- Estás demente – susurró Maki negando con la cabeza lentamente – los médicos no deben hacer esto por el dinero, es por salvar a las personas que están en peligro, no usarlas como objetos mercadotécnicos.

- Da igual, al final de todo, los médicos solo cobran dinero y el ver a los pacientes curados, les da aportes de dinero grandes y eso es lo que importa – Maki estaba decepcionada, la persona que creyó que era un doctor que salvaba a las personas de forma heroica era nada más un tipo malvado y avaricioso de corazón.

- No puedo permitir que alguien como tú siga como médico, te detendré a todo modo.

- Pues inténtalo – ambos volvieron a transformarse y comenzó de nuevo la batalla entre ambos.

Aries tenía un poco más de fuerza física que Maki, no obstante, esta recordó los entrenamientos que tuvo con Blair, así que no cedería esta vez.

Los cabezazos que le daría Aries fueron duros, aunque para la peli roja esto le recordó a cuando ella y Blair entrenaron con los balones los cuales iban igual de rápidos que las intenciones de Otori de darle, justo cuando Maki le detuvo un ataque, este levantó su cara.

- Te tengo Nishikino-san… ¡prueba esto! ¡Resplandor Aural! – de nuevo el brillo dorado dio de lleno en los ojos de Maki privándole de su vista nuevamente – ahora si estás acabada, ya no podrás esquivar mis ataques.

- Ja, eso lo veremos.

- ¡Muere! ¡Cabezazo Hamal! – Maki se quedó en el sitio sin moverse, su medalla pareció detectar que perdió la vista, así que se activó nuevamente su sentido extrasensorial del órgano de Jacobson. Al hacerlo, detectó el rastro de calor del Horóscopo que venía a ella por lo que rápidamente agarró con sus manos la cabeza de Aries el cual la hizo retroceder, pero se mantuvo fuerte – ¿Qué diablos? ¡Se supone que te volví a cegar!

- Entrené estos días, además, aunque haya perdido la vista, puedo rastrear tu calor corporal, por lo que lastimosamente tu no podrás dañarme más – la chica cargó energía en su puño – ¡Ofiuco Punch!

Un fuerte puñetazo fue dado en la cabeza de Aries el cual se separó sosteniéndose la zona afectada la cual lo había dejado atontado, pero rápidamente se tocó ahí curándose un poco.

- No me importa que me dañes, puedo curarme por lo que estás perdida ante eso.

- Da igual, solo te diré una cosa, yo también puedo curar, con eso ayudé a Tauro con el problema que tenía, todo con tal de que tu…

- ¿Curará a su hermano? Ya lo sabía – esto la dejó todavía más en shock a Maki.

- S-Sabías de su problema… ¿y aun así no ibas a ayudarla?

- Si la teníamos así, entonces estaría bajo las órdenes de nuestro señor, tal vez le ayudaba o no, yo solo fingía no saber nada.

- T-Tú… ¿y te haces llamar médico? ¡¿Cómo puedes tener el corazón tan podrido?! – Maki estaba entrando en cólera por eso, recordar como estuvo el hermano de Nico y ella guardando las esperanzas de poder curar a su hermano.

- ¡No importa si puedes ver mi rastro de calor! ¡Te acabaré para sobrevivir! – de nuevo Aries se lanzó al ataque, pero algo pasaba con Maki.

Su corazón se llenó de furia, el saber que alguien como Nico, fue obligada en un sentido a ser Horóscopo, preguntar por el tratamiento de su hermano, ella mantenía la esperanza de encontrar a este tipo que la ayudaría, pero todo era una promesa vacía, solo iba a seguir con su miseria.

- ¡Muere Ofiuco! – el cabezazo de Aries fue dado en el pecho de Maki que la hizo retroceder, ese fue un golpe fuerte ya que la peli roja escupió sangre.

- E-Este dolor… no puedo compararlo con el que debió pasar Yazawa-Senpai con lo de su hermano.

- ¿De qué hablas?

- Me he dado cuenta de cómo personas como ustedes… dañan de formas horridas a los demás… fui tan ciega… no dejaré que nadie más dañe a la gente de ese modo – la furia de Maki era tremenda y para su sorpresa la medalla comenzó a brillar demasiado, fue tanto que el color morado de esta comenzó a mutar hasta que obtuvo un verde el cual se fue a través de todo su traje.

El sitio se iluminó un poco hasta que luego de un momento, la batalla de Honoka con Leo se vio interrumpida ya que estas también vieron el enorme brillo.

- Maki-chan.

- ¿Qué demonios pasa allá? – de vuelta al lugar, la luz comenzó a bajar, Aries estaba en shock y cuando todo regresó a la normalidad, al voltear delante, se quedó en silencio al ver lo que tenía.

Maki había cambiado de apariencia, su traje Rider había pasado de ser morado a uno de color verde con algunos toques de negro, los ojos ahora eran de un verde limón, así como que ahora ya no tenía la vara de Asclepios, en su lugar, poseía dos karambits los cuales adornaban con dibujos de serpientes.

- ¿Q-Que te pasó Ofiuco?

- Aries… no dejaré que tú y nadie más haga más daño… ¡PROTEGERÉ A LOS DÉBILES DE PERSONAS TAN HORRIBLES COMO TÚ!

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Omoi nimotsu wo

Makura ni shitara

Shinkokyuu...

aozora ni naru

Me wo akete 'te mo tsubutte mo

Onaji keshiki wa sugite yuku kedo

Ima, mite 'nakucha... kizukenai

Kimi wo tsurete yukou

Kanashimi no nai mirai made

Kimi ga kureta egao dake

Poketto ni shimatte

Boku wa... aozora ni naru

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Continuará…