Cuando eres músico, suele pasar que algunas fechas importantes de tu vida coinciden con algún concierto en el que tengas que presentarte. Este año me tocó esa "suerte" de tener un concierto de mi carrera como solista el día de mi cumpleaños. No me entusiasma mucho la idea de pasar fechas como esa lejos de mi hogar y mi familia, pero tampoco me opongo del todo a ella.
Como acostumbro, llego tras almorzar al recinto donde se realizará el concierto. Midori y Junna aguardan mi llegada junto al guitarrista y al tecladista que nos acompañan en esta ocasión, listos para iniciar con la prueba de sonido. Tan pronto me ve llegar, Midori se lanza y me envuelve en un abrazo.
—¡Feliz cumpleaños, Yui-chan! —exclama con su habitual entusiasmo.
—Gracias, Midori.
Correspondo el abrazo mientras Junna y los miembros del staff me cantan el Cumpleaños Feliz.
—Traeríamos pastel, pero estamos algo ajustados de tiempo —asegura el sonidista.
Todos reímos y nos disponemos a iniciar con la prueba de sonido. Esta fluye sin contratiempos. Tocamos un par de canciones mientras el sonidista hace algunos ajustes y da una que otra indicación, asegurándose de que todo se escuche bien a lo largo y ancho del recinto.
Finalizada la prueba de sonido, me dirijo a mi camerino para cambiarme de ropa y maquillarme. Tendré un par de cambios de atuendo durante el concierto, uno a la mitad mientras la banda hace un interludio instrumental, y otro para el encore.
Mi maquillista me recibe con una sonrisa y también me felicita por mi cumpleaños. Le agradezco y me dispongo a que haga su magia. Sabe que mi estilo es casual y me aplica lo básico para que mi rostro no brille con las luces del escenario. Aun así, el proceso toma su tiempo, algo que aprovecho para repasar mentalmente las canciones del repertorio de esta noche. De fondo alcanzo a escuchar una guitarra y un bajo, algo que llama mi atención. ¿Midori y nuestro guitarrista tuvieron algún problema técnico? Al no ser algo de vida o muerte, opto por dejarlo pasar. Quizás más tarde se los pregunte.
Aforo lleno. Esas dos palabras me llenan de alegría. Siempre me da gusto tocar ante una gran cantidad de personas, tanto como solista como con la banda. El escenario de hoy no es el más grande, pero eso tiene la ventaja de poder ver más de cerca los rostros de los asistentes, en especial los de las primeras filas. Verlos sonreír coreando las canciones es algo que se pierde en los escenarios más grandes, así que procuro también tocar en lugares más pequeños de vez en cuando.
El concierto transcurre sin inconvenientes. El público está bastante animado esta noche, llegando a opacar mi voz por momentos. Entre las canciones de mi carrera como solista y un par de las de la banda, esta mágica noche avanza hasta la última canción del set principal, curiosamente la primera que compuse pensando en lanzarla como solista, por la que conocí a Junna y Midori. De nuevo, el público corea a viva voz. En medio del entusiasmo, me bajo del escenario y me mezclo entre ellos, cediendo el micrófono a algunos de los asistentes más intrépidos.
Finalizada la canción, me dirijo al camerino para el último cambio de vestuario. Quedan el par de canciones del encore, y se alcanza a escuchar al público pidiéndolo. Sonrío mientras me coloco una camiseta con el logo de la gira, algo habitual en mis conciertos. Reviso que mi maquillaje no necesite algún retoque y salgo de nuevo hacia el escenario.
—Buen trabajo, cumpleañera —comenta Junna al encontrarnos en el camino a la tarima.
—Igualmente, Junna —respondo con una sonrisa.
Midori nos espera junto al acceso a la tarima. Sonríe con amabilidad, pero noto algo raro en ella.
—¿Por qué tienes una guitarra? —pregunto extrañada.
La bajista no responde, sino que amplía su sonrisa y me empuja con suavidad al escenario. Las luces se encienden y escucho un coro de voces gritar "sorpresa" al momento en que pongo un pie sobre la tarima. Y vaya sorpresa que es esta. Aparte de Junna, Midori y los otros dos músicos, también están Mio-chan, Mugi-chan y Azu-nyan con sus respectivos instrumentos.
Junna inicia a tocar una canción que no estaba en el setlist inicial, pero se nota que todos habían ensayado. Ricchan es la última en aparecer sobre el escenario, esta vez cantando y no tocando la batería. Esta canción la escribimos hace unos años para cantarla en nuestros cumpleaños y los de nuestros seres queridos, pero es la primera vez que la tocan en público. Este tema finaliza con una adaptación del Cumpleaños Feliz, momento en el que Ui y Nodoka-chan entran cargando un gran pastel, y tras ellas se asoma Kumiko con algo de timidez. Finalizado el tema, todos los presentes en la tarima me envuelven en un abrazo grupal, momento en que mi esposa aprovecha para darme un gran beso en los labios.
—Creo que esta es una de las pocas veces que realmente estoy sin palabras —hablo al micrófono una vez que todos me han soltado. Un par de lágrimas de alegría se deslizan por mis mejillas—. De verdad, muchas gracias por esta sorpresa. Me alegra un montón poder compartir este momento con todos ustedes. Soy muy afortunada de tener su apoyo, amistad y amor. A veces siento que no lo merezco, que debería trabajar más arduamente para poder compensar todo lo que la vida me ha dado. Pero no quiero que eso opaque la felicidad que siento ahora. Ui, mi querida hermanita; Nodoka-chan, mi mejor amiga y prácticamente mi segunda madre a pesar de que soy mayor que ella; Mio-chan, Ricchan y Mugi-chan, quienes me incentivaron a iniciar en la música; Azu-nyan y Kumiko, los amores de mi vida; Junna y Midori, mis compañeras en mi aventura solista; Taro y Hatsuki, que nos acompañan en esta gira; el staff de logística, sonido y luces, y todos y cada uno de ustedes aquí presentes: muchísimas gracias por todo.
Una ovación es la respuesta a mis palabras. Hago una venia tanto al público como a mis amigos en el escenario, sintiendo cómo las lágrimas corren libres por mis mejillas. Azu-nyan se acerca y limpia mi rostro con cariño.
—Espero que alcance el pastel para todos —bromeo. Algunas risas van y vienen mientras veo que mis compañeras de Houkago Tea Time se acomodan en los instrumentos y mi técnico de guitarras me alcanza a Guitah—. Bien, ya que estamos todas aquí, toquemos una última canción. ¡Esto es Fuwafuwa Time!
Mientras el público aplaude, inicio con el riff de la canción. Mio-chan y yo cantamos a duo como siempre lo hacemos, siendo respaldadas por los entusiastas asistentes. No pude haber deseado un mejor cumpleaños que este.
