Capítulo 3

2 meses después…

-Creo que lo peor que se nos pudo ocurrir fue incluir a Syaoran en nuestro intercambio anual – Se quejó Meiling con impaciencia mientras cargaba una bolsa de regalo a su costado y se dirigía a la entrada del restaurante – ¡Miren nada más la hora!

-No es tan tarde – Respondió Tomoyo sonriendo de oreja a oreja, a decir verdad, se le notaba que estaba sumamente emocionada simplemente por haber logrado visitarnos para navidad, especialmente luego de dos meses sin haberla visto desde que se mudó.

-Pensé que yo venía tarde, pero me ganó – Se rio Rika abriendo la puerta del local – Al menos ya nos apartó una mesa para todos.

- ¿Quién es? – Preguntó una chica de cabello cenizo a mi lado, quien iba levemente ansiosa.

-El chico de negro que esta por allá – Respondí a mi hermana menor – ¿Te sigue preocupando que sea tu amigo secreto, Akiho?

- ¡No conozco al tipo para nada, Sakura! Por suerte no me tocó como amigo secreto o habría sido tremendamente difícil escogerle un regalo – Dijo Akiho.

Meiling bufó – Eso te pasa por aburrida. De haber ido con nosotras la noche del bar entonces ya lo conocerías.

-Es buena persona – Agregó Rika quien iba a nuestro lado.

-Te va a caer bien – Tranquilicé a mi hermana mientras entrábamos al restaurante.

Estaba haciendo un frío insoportable afuera, por lo que escoger un restaurante cerrado fue nuestra mejor opción, y apenas entramos logramos divisar a Syaoran, quien a pesar de haber llegado antes que nosotras al lugar, la realidad era que ya teníamos aproximadamente una hora en mi casa esperando a que apareciera, por suerte logramos ponernos de acuerdo y ya estábamos todos en el mismo lugar.

Pese a que a diferencia de Tomoyo, todos vivíamos en la misma ciudad, no habíamos podido ver a Syaoran desde aquella noche en el bar cuando despedimos a nuestra amiga. Increíblemente habían pasado ya dos meses desde eso y dejaba en claro que estuvimos bastante atareados por el trabajo, sin embargo, habíamos logrado mantener la comunicación entre todos por mensajes de texto desde entonces.

A decir verdad, por mi parte había tenido un par de meses bastante difíciles, entre algunos asuntos personales que de momento prefería olvidar, y al trabajar en una boutique, la temporada navideña estaba acabando conmigo, por lo que esas mini vacaciones por las fiestas me habían caído como anillo al dedo y las estaba disfrutando un montón, especialmente porque Tomoyo estaba ahí y se sentía un ambiente diferente, incluso aun sin conocer demasiado a Syaoran no fue nada incómodo abrazarlo como si lo conociera de toda la vida.

Por suerte, la cena de navidad en el restaurante y posteriormente nuestro intercambio de amigo secreto transcurrieron bastante bien, para mi sorpresa mi amiga secreta era la misma Akiho, a quien le había costado bastante mantener el secreto considerando que incluso compartíamos habitación, sin embargo, fue divertida la forma en que pasó todo. Y como ya lo teníamos planeado con anterioridad, decidimos ir de nuevo hasta el bar de la última vez, y ahora con más razón, considerando que los últimos dos meses las cosas entre Rika y Terada habían avanzado más de lo que ella se pudo haber imaginado cuando le dejó su número de teléfono aquella noche.

-Bien supongo que nos vemos en el bar – Dijo Meiling dirigiéndose a su auto junto con Tomoyo y mirando a Rika – ¿Te seguimos a ti?

-De seguro se sabe el camino bastante bien – Bromeó Syaoran – ¿Alguien va conmigo en mi auto?

-Sakura deberías ir tu – Dijo Akiho un poco más en confianza con Syaoran.

Encontré un poco rara la sugerencia, sin embargo, no me negué a ella, de todas formas, Akiho podía acompañar a Rika, por lo que me dirigí hacia el auto de Syaoran, y aunque yo no supiera nada de autos, sabía que se trataba de un MR2 de color gris. Me sentí ligeramente incómoda ya que nunca me había subido en él, sin embargo, Syaoran de inmediato empezó a hablar animadamente mientras se preparaba para salir.

- ¿Quieres poner la música? – Dijo el ambarino pasándome su MP3 – Puedes poner lo que quieras.

Me sonrojé levemente cuando tomé su reproductor, no teníamos la confianza necesaria como para hacer este tipo de cosas, sin embargo, no es como si estuviese revisando su celular, solo vería un poco de su música, aunque me resultaba un poco raro porque no éramos así de cercanos. Sin embargo, estábamos hablando de música, y quizás era lo único que probablemente me gustaba revisar en los dispositivos de otras personas.

-Te advierto que no soy del tipo que escucha música popular – Respondí aventurándome en sus listas de reproducción mientras Syaoran empezaba a conducir – ¿Has escuchado The Killers?

-La verdad es que alguien me recomendó una canción y la descargué en esa cosa, pero no me he tomado el tiempo de escucharlos.

-Son relativamente nuevos, pero son muy buenos – Solté tras una risa y buscando a la banda en su MP3 – A la fecha siento que solo los conozco yo y la persona quien me los recomendó, aunque son geniales y creo que merecen más reconocimiento.

-Bien, escuchémoslos entonces – Dijo sonriendo de medio lado.

Tenía que admitir que me ponía realmente nerviosa compartir música con las personas, ya que mis preferencias musicales eran un tanto diferentes a la de los demás, sin embargo, con Syaoran no fue tan incómodo, especialmente cuando vi que en serio estaba disfrutando de la canción que decidí reproducir, se formó incluso un buen ambiente entre ambos.

-Son bastante buenos – Contestó Syaoran disfrutando de aquello – Creo que descargaré el álbum completo y los escucharé más a fondo cuando vaya camino al trabajo.

-Yo siento que están un poco infravalorados, son muy buenos y no tienen casi reconocimiento, por eso me gusta recomendarlos… El álbum se llama Hot Fuss – Respondí emocionada de que le haya gustado – ¿Qué tipo de música escuchas usualmente?

-Adoro el rap y el rock – Dijo mirándome de reojo – Eminen, Coldplay, Red Hot Chili Peppers y Green Day es probablemente lo que más escucho.

- ¿Bromeas? Adoro Coldplay y Green Day – Y aunque ellos si fuesen bastante conocidos, yo los amaba y apenas podía creer que al fin había alguien cercano a mí que disfrutara de su música.

-Boulevard of Broken Dreams entró en mi lista de 5 canciones favoritas de la vida.

Me reí incrédula – ¡El álbum salió en septiembre!

- ¡Pero es una canción increíble! Y no me hagas hablar de Wake me up when September ends.

-Ambas son bastante buenas, aunque de ese álbum mi favorita sin duda fue Holiday – Comenté sintiéndome completamente feliz con esta conversación.

- ¿Y cuál es tu canción favorita de la vida? O al menos dame tu top 3.

Me lo pensé unos segundos, aunque ya lo tenía bastante claro pese a que no solía tener favoritismos, especialmente en la música – Home Sweet Home de Motley Crüe, es una canción que siempre me hace feliz incluso en los peores momentos, Clocks de Coldplay y Sweet Child O' Mine de Gun N' Roses… Y adoro Avril Lavigne, aunque no tenga una de sus canciones en este top.

-Tenemos que admitir que Clocks es brutal – Dijo Syaoran tan emocionado como yo – Y he de confesarte que no he tenido el honor de escuchar a Avril Lavigne.

- Pues deberías… ¿Qué hay de ti? – Pregunté con curiosidad y emocionándome aún más con el rumbo de la conversación – Quiero saber tu top 3 de canciones favoritas de toda la vida.

Syaoran no lo pensó demasiado y sin quitar los ojos del camino empezó a enumerar – Stan de Eminem – No pude haber esperado que algún otro ocupara el primer lugar en su lista, él siguió enumerando – Can't Stop de Red Hot Chili Peppers y The Scientist de Coldplay.

-Gracias a Dios tienes un buen gusto musical – Respondí riéndome – Adoro a las chicas y a mi hermana, pero no escuchan nada de lo que a mí me gusta y a veces me siento un poco fuera de lugar.

-Recuerdo que Tomoyo tiene buen gusto musical, hablamos de ellos varias veces en el trabajo.

-De las chicas es probablemente quien se acerca más a mi gusto musical, aunque si es un poco diferente – Contesté sintiendo ganas de alargar más aquella conversación.

Creo que Syaoran también tenía ganas de que la conversación fluyera un poco más, pero antes de darnos cuenta nos vimos frente al lugar y apenas tomamos consciencia del trayecto, indicándonos lo mucho que nos habíamos metido en la conversación.

-Tú también escuchas buena música – Respondió Syaoran sonriéndome y devolviéndome el cumplido que le hice.

Ese gesto causó un sonrojo que escondí rápidamente tras mi cabello castaño, la gente solía empezar a gustarse en su mayoría por el físico, y aunque Syaoran era bastante atractivo, en su momento no me causó esta sensación de querer conocerlo aún más, no hasta que empezó a hablarme de su gusto musical y decirme que el mío también era bastante bueno. El hecho de que una persona me dijera aquello era lo mismo que hacerme un cumplido sobre mi elección de ropa en algun día especial, aunque ni con eso me hacía sentir tan bien.

La música abarcaba el 60% de mis días – me atrevería a decir que más de eso – y además tenía un montón de canciones que me habían acompañado en momento difíciles y hasta la fecha, por lo que eran parte de mí y el hecho de que alguien las apreciara tanto como yo era ganarse mi cariño instantáneamente, y gracias a ello, mi deseo por conocer más de Syaoran aumentó considerablemente.

El encuentro con nuestros amigos no se hizo esperar demasiado y nos dirigimos al bar donde Rika y Terada no tardaron en hacer contacto visual rápida y disimuladamente, de todas formas, estaban en su lugar de trabajo y dudábamos que todos los compañeros del chico supieran que este estaba saliendo con una clienta. De cualquier manera, no dejamos que esto nos detuviera de tomar nuestro lugar habitual en el bar y de pedir bebidas y una hooka, a propósito, parecía que aquel era el día más frío del año ya que al estar al aire libre estábamos congelándonos hasta la médula, aunque creo que poco nos importaba.

-Estoy esperando realmente que esta cosa nos caliente en algún punto de la noche – Dijo Meiling dando una calada a la hooka.

-Yo también, porque los calentadores no hacen la diferencia – Siguió Tomoyo mirando a su celular como había estado haciendo todo el rato – Aunque no es ni la cuarta parte del frío que está haciendo en Osaka.

-Imagino eso – Dijo Rika recibiendo la hooka y dando una calada – ¿Con quién mensajeas tanto?

Tomoyo sonrió sonrojada – Creo que Eriol vendrá en un rato.

-Esas son buenas noticias para ti – Dije sintiéndome contenta por ella, aunque todos estábamos conscientes de lo mucho que a ella le había costado dejar la ciudad precisamente porque adoraba la relación que estaba teniendo con Eriol Hiragizawa, y aparentemente, las cosas seguían bien pese a la distancia y a que Tomoyo nos afirmó que probablemente terminarían.

-Tu regalo de navidad viene a domicilio – Bromeó Syaoran – Finalmente me presentarás al famoso Hiragizawa.

-Sabes que nunca tuve la oportunidad de presentarlos cuando trabajábamos juntos – Dijo Tomoyo mirando su celular.

-Será una linda anécdota contarle que intentaste ligar con su novia – Se rio Meiling.

Syaoran bufó – No intenté ligar con Tomoyo… ¡solo que a ella se le ocurrió recién mencionarme a su novio cuando ya habíamos sostenido al menos unas veinte conversaciones!

Rika y yo soltamos una risa, sin duda, ese chico siempre soltaba cosas graciosas y creo que por eso había encajado tan bien en nuestro grupo.

-No tenía por qué hacerlo ¡no empieces, Syaoran! – Dijo Tomoyo refunfuñando; esos dos a veces parecían hermanos por la forma en que discutían, y creo que ni en un millón de años hubiesen sido pareja.

-Parecen hermanos discutiendo – Soltó Akiho dando un sorbo a su bebida, incluso pareciera que me haya leído la mente.

-Totalmente – Respondí guiñándole el ojo a mi hermana pequeña, si había alguien que sabía de discusiones sin sentido, esas éramos nosotras dos.

-Está aquí – Dijo Tomoyo sonriendo de oreja a oreja mientras se levantaba de la silla – Vuelvo en un minuto.

-Tienes que saludarlo como es debido – Respondió Meiling guiñándole el ojo a la amatista y todos vimos como esta desapareció de nuestra vista por un rato.

-Me parece interesante que lo están haciendo funcionar – Dijo Rika sonriendo – pensé que Tomoyo no quería una relación a distancia.

-También yo – Respondí tomando la hooka, era mi turno – La vi muy decidida a seguir adelante.

-Supongo que nunca dejaron de quererse – Dijo Rika mirando como yo fumaba y se rio – Todavía no me acostumbro a verte haciendo eso ¡es tan impropio de ti!

Me eché a reír ante ese comentario luego de soltar el humo de mis pulmones, a decir verdad, Rika tenía razón al decir que era impropio de mí. Ella y Tomoyo me conocían de toda la vida ya que crecimos juntas en Tomoeda, por lo que habían tenido la oportunidad de conocer a la pequeña Sakura Kinomoto que era callada, hacia caso a sus profesores y ni por un momento habría aprobado fumar hooka, sin embargo, ya no era esa niña de 10 años y todas habíamos crecido, por lo que tuvimos un par de años sin vernos e imagino que todavía no terminaban de aceptar el cambio, aunque estaba segura de que lo agradecían a la larga.

-A mí me parece que se ve tierna haciendo eso – Dijo Syaoran de repente mirando hacia mi dirección.

Tanía que admitir que sentí mi pulso acelerarse por un momento, y es que se me ocurrió mirarlo por primera vez a los ojos cuando dijo aquello, y pude cerciorarme de que lo dijo sin la mínima pizca de sarcasmo, lo decía completamente en serio y hasta incluso pude alcanzar a ver su media sonrisa.

¿Cómo debería haber reaccionado a esto?

Pues claramente en el momento solo me limité a sonreírle de vuelta y a pasar la hooka a Meiling, quien estaba a mi lado, completamente ajena a lo que estaba pasando.

Aun sentía mis mejillas arder, la conversación en su auto de por si había dejado un cosquilleo en la boca de mi estómago, pero esto había sobrepasado todo, y no es que fumar fuese lo mejor o algo que yo habituara, de hecho, sentía que lo hacía fatal ¡y a él se le ocurría decir que me veía linda haciéndolo! Lo bueno era que el frio que estaba haciendo servía para excusar mi sonrojo.

Había pasado ya más de un año desde mi última relación, y había terminado con mi último novio por las mismas razones que Tomoyo pensó en hacerlo con Eriol; yo no estaba hecha para las relaciones a distancia y por más que adorara al chico y estaba completamente enamorada, preferí evitar que nos termináramos odiando por una u otra razón. Desde que llegué a Tokio por supuesto que intenté salir con chicos, sin embargo, ese tipo de cosas no se me daban tan bien como a Meiling, de hecho, yo apestaba en lo que respecta a ligar y creo que por eso un año y medio después de haber llegado a Tokio seguía sin siquiera haber pasado de la primera cita con alguien.

Mentiría si dijera que esto no me deprimía, me afectaba un poco ya que a veces me sentía completamente consumida por el trabajo y por ayudar a mis padres con la casa, aunque en mismas proporciones recordaba que estaba en mis veintes y a veces sentía que no los estaba disfrutando como quisiera, y aunque no tener pareja no debería frenar eso, en ocasiones llegaba a sentir que yo no estaba hecha para las relaciones ya que las pocas que había tenido eran tan breves que sentía que fueron un sueño o algo así.

¡Aguarda un momento! ¿Quién dijo algo sobre una relación? – pensé rápidamente para sacudir mi cabeza.

Sin duda uno de mis defectos es que a veces solía sobre analizar o fantasear demasiado las cosas… Que Syaoran haya dicho que me veo linda mientras fumo no debería significar nada, de todas formas, era solo un comentario, incluso si la conversación sobre música seguía fresca en mi cabeza, aunque preferí atribuírselo a que Syaoran me atraía, no significaba nada más allá de eso.

Fue solo un comentario, no tiene por qué ser la gran cosa – Traté de recordarme a mí misma tras un sorbo a mi cerveza y uniéndome de nuevo a las conversaciones.

-Hola a todos – Dijo una nueva voz masculina uniéndose al grupo y sentándose junto a Akiho.

Todos le devolvimos el saludo y lo reconocimos como Takashi Yamazaki, era el mejor amigo de Meiling desde que se había mudado a Tokio hacia un par de años, por lo que solo fue cuestión de tiempo para que lo conociéramos y en ocasiones frecuentaba con nosotros, aunque esa era la primera vez que se animaba a ir al bar. Takashi era bastante agradable y pese a tener nuestra edad, tenía un montón de historias que daban la impresión de que era mucho mayor o que había vivido al menos siete vidas más que nosotros, por lo que nunca nos aburríamos con él.

Incluso con la llegada de Eriol y Tomoyo el ambiente se tornó bastante animado, nunca habíamos ido tantas personas al bar y a decir verdad había resultado bastante entretenido pese a que solo bebíamos, fumábamos y reíamos un montón con cualquier historia que contaban, pese a que el frío estaba congelándonos las neuronas y probablemente entre eso y el alcohol no teníamos idea de hasta donde podían llegar nuestras conversaciones o de donde salían estas, especialmente cuando la última involucraba a cierto mesero que no había parado de mirar hacia nuestro lugar en toda la noche.

-Bueno pues, tiene su atractivo – Defendió Rika sin atreverse a decir el nombre en voz alta, después de todo estaban en su trabajo.

-Si lo tiene, aunque no es el tipo de belleza convencional – Agrego Meiling dando una calada – Es raro.

-Yo creo que es porque es muy alto – Dijo Tomoyo – Además, quizás Rika ha visto algo en él que nosotras no.

Meiling levantó la ceja sugestivamente y sonrió pícaramente – De eso no me queda la menor duda.

Rika se sonrojó violentamente al captar el doble sentido de sus palabras – ¡Eso no viene al caso! Estamos hablando de su físico.

Syaoran se rio – Estoy seguro de que Meiling también hablaba de su físico.

La pelirroja sacó su dedo medio al chico – Bien suficiente de este tema.

-Yo creo que es algo así como un appeal o algo así, una vez leí eso – Respondí sin dejar que Rika cambiara el tema – Es algo que lo hace inexplicablemente atractivo, y no es precisamente algo que se pueda ver a simple vista, simplemente está ahí.

- ¿Un appeal? – Pregunto Syaoran confundido mientras me miraba.

-Si, no recuerdo el nombre exacto – Respondí dirigiendo mi atención a él y sin siquiera medir lo que dije al momento siguiente – Tú tienes eso.

Meiling se rio y me habló corrigiéndome – Te refieres a un sex appeal, Sakura.

Sentí mis mejillas sonrojarse aún más al darme cuenta de lo que dije ¡¿Cómo diablos se me ocurrió decir que Syaoran tenía eso sin estar segura de lo que era?! Llevé mi mirada de nuevo hacía donde estaba el ambarino y solo se limitó a sonreír mientras volvían la atención hacia Rika ya que seguía hablando, cosa que me hizo respirar aliviada.

Soy naturalmente torpe, por lo que el hecho de que se me saliera algo como esto no me sorprendía, pero tampoco disminuía las ganas que ansiaba por que la tierra me tragara, por suerte, aparentemente Syaoran simplemente había sonreído y prefirió no decir nada al respecto, cosa que agradecí ya que me ahorró la vergüenza de tener que explicarlo, y es que probablemente el alcohol en mi cuerpo empezaba a hacer estragos y a hacer que soltara las cosas con más facilidad, aunque, después de todo nadie podía negar que Syaoran tenía ese encanto natural pese a no tener una belleza convencional, y estoy segura de que Rika pensaba lo mismo de Terada.

Solté un suspiro y traté de no decir nada más comprometedor en lo que quedaba de la noche, por suerte, el frío empezó a calar con fuerza entre nuestros huesos y se hizo insoportable, por lo que, por decisión unánime, decidimos abandonar el lugar por esa noche, de todas formas, ya teníamos planes para el día siguiente.

Syaoran ofreció llevarnos a Akiho y a mí a casa, y a decir verdad no tuve manera de negarme considerando que quería seguir hablando con él sobre música al menos un poco más de tiempo, incluso si Akiho iba en la parte trasera quejándose levemente de esto, ya que no disfrutaba mucho de mi gusto musical, aunque poco me importaron sus protestas.

Sonreí porque sentía que alguien entendía esta parte de mí y porque era tan importante, además de que la disfrutaba tanto como yo lo hacía y no me miraba raro solo porque no era lo que se escuchaba en la radio o el tipo de canciones que podías bailar en una fiesta.

-En serio te agradezco por habernos traído – Sonreí a Syaoran mientras Akiho se despedía de él también.

-No es problema – Respondió animadamente – Supongo que te veo mañana ¿no?

Asentí con la cabeza animadamente y él volvió a hablar – Entonces hasta pronto.

-Hasta mañana – Sonreí de oreja a oreja mientras salía del auto.

Y aunque yo no hubiese mirado hacia atrás, sentía su mirada sobre nosotras, y no sé si él estaba sintiendo lo mismo, pero ya yo tenía ansias de volver a escuchar música juntos.

Y no pretendía ilusionarme, solo trataba de disfrutar el momento.

oOo

N/A: ¡Hola a todos por aquí! Espero que hayan tenido una buena semana.

Por acá les traigo este nuevo capítulo donde tenemos un pequeño salto temporal, veremos saltos de este tipo, pero nada demasiado exagerado, prometo que en algun punto las cosas tendrán mas duración, pero de momento seguimos introduciendo personajes ;)

Como pueden ver en este capítulo Eriol tuvo su aparición asi como también Yamazaki, ambos personajes serán más o menos regulares en la historia (uno más que otro dado el contexto de sus propias historias), sin embargo, también he introducido a Akiho, y si, en este universo Sakura y Akiho son hermanas y no está Touya, amo a este personaje y los que me siguen hace tiempo saben que nunca lo dejo por fuera, sin embargo, para efectos de esta historia era mucho más acertado que Sakura tuviera una hermana menor.

Como les dije desde un inicio, la música será importante y de hecho he aquí la primera charla a solas de nuestros protagonistas. Recuerden que esta historia esta ambientada entre 2004 y 2006, por lo que el álbum de American Idiot de Green Day recién se ha estrenado y The Killers es una banda nueva y poco conocida, me encargué de hacer este tipo de investigaciones para saber a que bandas y cantantes referirme por la época.

Presten especial atención a una de las bandas que los chicos mencionaron, y recuerden que todas las bandas y canciones a las que haremos referencias están en mi lista de Spotify titulada "Mr. Brigthside". Por cierto, díganme si les gustan algunas de las bandas y/o cantantes que los chicos mencionaron en este capítulo.

Les agradezco mucho el apoyo, tanto a los que leen como a los comentan. Estoy emocionada de traer esta historia semana a semana y el ver que les gusta me da mucho ánimo.

Hasta el siguiente domingo.

Les mando un abrazo enorme.

ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.