Capítulo 4

Al día siguiente…

-Definitivamente de las cosas que más extraño de la ciudad son los tacos de este lugar – Dijo Tomoyo engullendo su comida con la felicidad desbordándole – ¡¿Cómo es que en Osaka no existen?!

-Me da la impresión de que los extrañas más que a nosotros – Dijo Meiling rodando los ojos – Además no olvides que estábamos juntas cuando los descubrimos.

-Otra razón más para extrañar Tokio – Soltó Tomoyo nostálgica mientras miraba su celular de reojo con una sonrisa triste, lastimosamente ese día Eriol no había podido acompañarnos por su trabajo, aunque, de todas formas, tratábamos de mantenerla un poco más animada y por eso accedimos ir a su lugar favorito a comer tacos.

-Anímate, todavía podemos hacer cosas divertidas hoy – Animó Syaoran mientras miraba una salsa que recién una mesera dejó a su lado – ¿Qué es eso?

-Es picante, yo la pedí – Respondió Yamazaki al instante mientras la ponía sobre su burrito – Es bastante buena… ¿Quieres probar un poco?

-Claro que si – Respondió Syaoran mientras tomaba el taco que le quedaba y lo untaba con salsa picante, yo estaba expectante mirándolo, de todas formas, se había sentado a mi lado, y creo que se dio cuenta de aquello ya que de inmediato me miró – ¿Quieres probarla?

Me sonrojé al ser descubierta y desvié la mirada hacía la salsa arrugando la cara – Me gusta lo picante, pero no cuando es extremadamente picante.

-Entiendo – Se limitó a decir Syaoran mientras le daba un mordisco a su taco y probaba aquello. Luego de un par de segundos se dirigió de nuevo a mi – Creo que podría gustarte.

Miré la salsa aun sin estar del todo convencida y seguido de eso Yamazaki fue quien me hablo – Vamos, Sakura, de seguro te gusta.

Me mordí el labio nerviosamente mirando mi plato vacío – Es que ya me terminé mis tacos, y no creo poder con otro.

-Te cedo mis nachos – Agregó Rika – De todas formas, son demasiados.

-Gracias – Dije a mi amiga mientras tomaba uno de los nachos y los untaba con aquella salsa para luego probarlo y, a decir verdad, no era ni la cuarta parte de lo picante que esperaba, justo en el punto que disfrutaba – Esta deliciosa.

-Ves, ni siquiera pica – Respondió Yamazaki llevándose su burrito a la boca de nuevo.

- ¿Quieres probar con un taco? – Preguntó Syaoran ofreciéndome el suyo.

-No te preocupes, solo quería probar un poco – Dije un tanto apenada mientras tomaba un sorbo de mi refresco – Quedé bien.

- ¿Qué haremos después de esto? – Preguntó Rika con impaciencia – Ni crean que quiero ir a casa.

-Apoyo esa moción – Dijo Syaoran de inmediato – ¿Se les ocurre algo interesante? ¡Prácticamente sigue siendo navidad!

Yamazaki gruñó – Yo tendré que dejarlos, tengo un show esta noche.

-La vida del músico – Dijo Meiling suspirando mientras revisaba su celular, el cual había sonado solo unos minutos antes – Supongo que tendremos que ingeniar qué hacer.

- ¿Qué les parece algún lugar donde podamos caminar? – Recomendó Rika – Syaoran tiene razón, prácticamente sigue siendo navidad por lo que todo sigue decorado, será divertido.

-Adoro las luces navideñas – Agregué con emoción cual niña pequeña, pero es que a decir verdad la navidad era mi época favorita del año y me gustaba disfrutar cada instante.

-Buscaré un lugar cerca de aquí – Dijo Tomoyo tan emocionada como yo mientras tomaba su celular – Le preguntaré a Eriol si sabe de algo.

-Demonios – Soltó Meiling captando la atención de todos, su expresión había cambiado considerablemente – Tengo que recoger a mi mamá para llevarla al hospital.

Todos abrimos los ojos de la impresión y la primera en aventurarse a decir algo fue Rika – ¿Qué sucedió?

-Es su brazo, empezó a dolerle – Respondió la pelinegra dirigiéndose a Tomoyo – ¿Recuerdas que esta mañana estaba un poco quejosa por eso?

-Claro – Contestó la amatista – ¿Quieres que te acompañe? De todas formas, estoy quedándome contigo.

Meiling asintió y la siguiente en decir algo fue Rika – Podemos acompañarte también.

-No creo que nos dejen pasar a todos, pero aprecio la preocupación – Respondió Meiling sonriendo de medio lado – A decir verdad, no creo que esto tarde demasiado, por lo que aun podemos hacer algo luego.

-Supongo que podemos esperar a ver como sigue tu mamá – Dijo Syaoran resoplando y mirándome de reojo – Puedo llevarte a tu casa si quieres.

-Está algo retirado de aquí – Me removí incomoda. Me apenaba escuchar lo de la mamá de Meiling, sin embargo, se sentía un poco pesado el ambiente ya que al parecer nadie quería irse a casa aún.

-De cualquier manera, podemos matar un poco de tiempo – Dijo Syaoran con esperanzas y mirando a Rika – ¿Vas con nosotros?

-Los sigo en mi auto – Respondió la pelirroja.

Todos finalizamos la comida lo más rápido que pudimos, aunque las primeras en abandonarnos fueron Meiling y Tomoyo ya que debían ir por la mamá de esta primera, de esa misma forma, Yamazaki se despidió de nosotros porque el deber lo llamaba, por lo que terminamos caminando directo al estacionamiento solo Syaoran, Rika y yo, quienes a pesar de lo ocurrido tratábamos de mantener el humor arriba, por suerte, Meiling había asegurado que lo de su mamá no era tan grave como parecía, por lo que podíamos estar más tranquilos.

El celular de Rika no tardó en hacerse escuchar para anunciar un mensaje, por lo que ella esperanzada de que se tratara de Terada, se sorprendió mucho al ver el remitente – Que raro, es mi madre.

Syaoran y yo nos miramos rápidamente, yo conocía a la madre de Rika y no era de las que la llamaba al menos que algo hubiese pasado, y por esa razón me asusté un poco de la situación, especialmente cuando vi a Rika girándose hacía nosotros con cara de auténtico miedo.

-Uno de mis tíos no está muy bien – Anunció Rika un poco nerviosa – Mamá está al borde de un colapso.

-Rayos, lo siento mucho – Dije acercándome a ella para abrazarla – ¿Quieres ir con ella?

Rika asintió, era una chica fuerte, aunque incluso a través de esa barrera podía ver que estaba al borde de las lágrimas – Lo siento, chicos.

-Ni siquiera lo menciones, y tranquilízate – Respondió Syaoran dándole ánimos – Estoy seguro de que todo estará bien.

-Aprecio sus palabras, chicos… pero les aseguro que mi tío no venía nada bien, solo era cuestión de tiempo para… – Sin embargo, Rika no fue capaz de terminar la frase, simplemente desvío la mirada para secar las lágrimas de sus ojos, y esta vez no pude contenerme a acercarme a ella y abrazarla – Mejor me voy a casa.

-Sígueme un momento en tu auto – Dijo Syaoran para desconcierto de las dos y se dio cuenta de aquello, pero seguía sumamente tranquilo – Solo hazlo, prometo que no te quitará más de 5 minutos.

Rika asintió con la cabeza aun extrañada y se dirigió a su auto, lo mismo que Syaoran y yo hicimos en silencio. Aunque no conociéramos al tío de Rika, ambos sentíamos esa tristeza que embargó a nuestra amiga solo en cuestión de minutos y deseábamos poder hacer algo más por ella, o por lo menos, Syaoran ya tenía bastante claro lo que haría.

El silencio nos invadió por un momento hasta que pude ver hacía donde dirigió su auto, y es que no nos habíamos dado cuenta de lo cerca que estábamos de un McDonald's, y solo le llevó un par de minutos acercarse a la ventanilla y pedir tres helados, asegurándole al vendedor que uno de ellos era para el auto que nos seguía. Aquel acto me dejó perpleja, especialmente porque se notó el desinterés con el que Syaoran hizo aquello.

De inmediato el celular de Syaoran anunció una llamada entrante y lo puso en altavoz, ambos sabíamos que se trataba de Rika – No tuviste que hacerlo.

-Pero quise hacerlo – Refutó el ambarino mirándome de reojo – Esperamos que esto te haga sentir un poco mejor entre tantas cosas.

-Muchas gracias, en serio eres un amigo increíble – Dijo Rika con un hilo de voz – Me voy a casa, espero que se diviertan hoy.

- ¿Quieres que te acompañe o algo? – Me adelanté a decir aprovechando el altavoz.

-No se preocupen – Dijo en un tono más calmado – Disfruten el resto de la tarde.

-Llámame si necesitas algo – Advertí sin quedarme del todo tranquila.

-Claro que lo haréAseguró Rika – Adiós, chicos.

Y sin esperar nada más, perdimos el contacto por ese día con Rika, y es que ni Syaoran ni yo podíamos imaginar cómo debía estar sintiéndose, pero al menos queríamos hacerle saber que no estaba sola, y en el caso de Syaoran estoy segura de que le sacó una sonrisa a Rika con aquel pequeño gesto.

-Eso estuvo lindo – Admití mirándolo de reojo y seguido de eso señalé mi helado – Y gracias por el mío también.

-No hay de que, pensé que era un buen momento para un helado – Respondió mientras probaba de su propio postre – ¿Quieres liderar la música de nuevo?

Obviamente no pude resistirme a una propuesta como esa, por lo que sin pensarlo dos veces tomé su MP3 de nuevo y me dirigí de inmediato a la música sin pensármelo demasiado. Decidí seguir con canciones de las que veníamos escuchando la noche anterior antes de ir al bar, y esta vez me incliné por un poco de Coldplay mientras el atardecer se asomaba.

-Te gustan mucho – Acotó Syaoran luego de un rato de silencio entre nosotros.

-Los adoro – Respondí automáticamente – A decir verdad, me recuerdan una buena época de la universidad.

- ¿A cuál fuiste?

-Soy de Tomoeda – Dije tranquilamente – Fui a la Universidad de Tomoeda.

- ¿Bromeas? – Contestó Syaoran, no entendía su pregunta, pero de todas formas negué con la cabeza sin esperar la siguiente respuesta – También fui ahí, como un año nada más, luego me mudé aquí y me transferí.

-No te lo creo – Dije completamente sorprendida – ¿Qué estudiabas ahí?

-Arqueología ¿y tú? – Podía jurar que los dos estábamos tan curiosos como el otro.

Bufé – Ciencias informáticas, y esa es la razón por la que probablemente nunca nos vimos… Estábamos en módulos completamente diferentes.

-Si, y no estuve tanto tiempo – Respondió Syaoran también bastante sorprendido de aquello – Supongo que al menos una vez tuvimos que vernos en algún pasillo… Mi ex novia estudiaba Estadísticas, por lo que me la pasé bastante en ese modulo.

-Vi algunas clases con varias chicas de Estadística, sobre todo en los primeros semestres – Intenté recordar sin éxito – Pero definitivamente tu cara no me suena familiar.

Syaoran se rio y no dijo nada al respecto de momento, simplemente siguió el tema, aunque se fue por otras ramas – ¿Y las canciones de Coldplay te recuerdan a una buena época?

Miré mi helado y me removí incómoda – En realidad fue una época de transición… Acaba de terminar con el novio más difícil que he tenido a la fecha, y fue al mismo tiempo en el que Coldplay apareció en mi vida, por eso es tan importante.

-Te entiendo – Dijo Syaoran curiosamente – ¿Una relación difícil?

Suspiré cansinamente – La relación no fue tan difícil como la ruptura… Y es que desde el comienzo me equivoqué confundiendo una bonita amistad con amor, en definitiva, no hubiese deseado arruinar nuestra amistad.

-Suena lógico, aunque supongo que fue duro.

-Mucho, especialmente porque aparentemente a él yo si le gustaba en serio – Tomé un poco de mi helado – Pero por desgracia, yo me di cuenta a las malas, y después fue todo un dilema hacer que dejara el tema, y aún más cuando éramos compañeros de clases… Las bandas fueron mi escape y mi lugar feliz en esa época.

-Me alegro de que así haya sido – Respondió Syaoran avanzando – Aunque supongo que es parte de crecer el pasar por ese tipo de cosas.

-Estoy totalmente de acuerdo – Fijé mi vista hacía el parabrisas y quedé completamente extasiada con la vista – Mira ese atardecer.

Aparentemente Syaoran no le estaba prestando demasiada atención por estar al tanto del camino, pero se tomó unos segundos para apreciar la combinación de naranja, amarillo y rosa que se formó frente a nosotros y que nos contagiaba, era probablemente de los mejores atardeceres que haya visto a la fecha y la música de fondo solo lo hacía mejor.

-Es hermoso – Soltó Syaoran sonriendo.

-Totalmente, incluso me da un poco de lástima tener que ir a casa y no apreciarlo un poco más – Suspiré un poco triste al ver que faltaba poco para llegar a mi hogar.

Syaoran se giró – ¿No quieres ir a casa?

Me removí incomoda – Siéndote completamente sincera, no.

Él se rio y miró su reloj – Creo que podemos hablar un poco más, de todas formas, aún no sabemos nada de las chicas.

Abrí los ojos de par en par sintiendo un tirón en el estómago – ¿Quieres hablar un rato más conmigo? Te advierto que hablo demasiado, Akiho a veces tiene que hacerme callar.

-Tu no quieres ir a casa y yo tampoco, estamos a mano – Respondió Syaoran cambiando el rumbo – Sé que hay una estación de servicio cerca de aquí.

Sentí mi corazón acelerarse ante esto, era probablemente la primera vez que pasaríamos tanto tiempo a solas y aparentemente ninguno de los dos quería que ese tiempo terminara, por mi parte estaba bastante cómoda hablando con él, aunque fuese de decepciones amorosas o de bandas musicales que cambiaron mi vida, de todas formas, en la noche pasada había quedado con ganas de saber mucho más de él y en definitiva esta era la oportunidad.

No tardó demasiado en encontrar una estación de servicio cerca de mi casa donde él pudiera alejarse del volante un rato, y de inmediato retomamos la conversación de la universidad, la cual rápidamente quedó olvidada tras otros temas banales, la mayoría relacionados con la música o simplemente cualquier situación que nos envolvían en nuestros respectivos trabajos o familias. Era extremadamente fácil hablar con él ya que me daba la impresión de conocerlo de toda la vida, o es que se parecía tanto a mí que por eso me entendía con tanta facilidad que podíamos abarcar varios temas en cuestión de minutos, aunque el punto fuerte fue la música, en definitiva.

- ¿Red Hot Chili Peppers? No puedes decirme que no los conoces – Dijo Syaoran.

Me mordí el labio nerviosamente – Solo dos canciones.

-Dime que una de esas es Can't Stop.

Tuve que negar con la cabeza y sintiendo mis mejillas un poco sonrojadas – No la he escuchado.

-Mientes – Lucía hasta un poco ofendido con mi respuesta – O quizás si la has escuchado, pero no sabes que es esa.

Levanté los hombros – Puede ser.

-Apuesto completamente a que es eso – Dijo Syaoran tomando su MP3 y buscando la canción mencionada – Esta noche vamos a cambiarlo… ¡Es que es inaceptable que no la conozcas! ¡Está en mi top 3!

Su reacción me causó risa – Pues ilumíname, genio.

Syaoran no dijo nada, simplemente puso la canción a reproducir y como era de esperarse, no reconocí ni una sola nota cuando esta empezó, aunque me gustaron bastante los primeros acordes, y de inmediato supe que era el tipo de canciones que probablemente iba a amar.

- ¿Y bien? – Preguntó impaciente.

-Me gusta el comienzo, pero aún no tengo idea de cual es – Respondí concentrándome en la canción – Espera.

Me di cuenta cómo Syaoran empezó a cantarla en voz baja y, a decir verdad, yo también quería hacerlo porque me gustaba el ritmo, sin embargo, sentí como la piel se me erizaba un poco cuando el coro llegó a mis oídos y de inmediato un recuerdo se desbloqueó, no podía creerlo.

-Por supuesto que la he escuchado antes – Admití derrotada sonriéndole – Es demasiado genial.

-Te lo dije – Respondió Syaoran con aires de grandeza mientras le daba más volumen – Es todo un himno ¡casi me infarto cuando dijiste que no la conocías con semejante gusto musical!

Aquel comentario me hizo sonrojarme notoriamente y desvié la mirada hacía la ventana mientras disfrutaba de la música. El ambiente se sentía bien, aunque yo no podía evitar percibir algo de tensión entre nosotros, ni siquiera sabía si eran solo ideas mías o si en serio eso estaba pasando, pero me sentía como volando entre las nubes en aquel momento. La canción, el ambiente, el frío de esa noche de diciembre, todo era perfecto y por primera vez tuve un gran impulso de besarlo sin siquiera pensármelo, pero tuve que contenerme, de seguro la pequeña tensión y el tiempo que tenía sin contacto físico con alguien estaba empezando a hacerme flanquear, pero debía controlarme.

Mi celular empezó a sonar cortando un poco el momento y maldije internamente, sin embargo, me sentí un poco culpable al ver el nombre de Meiling en la pantalla, por poco había olvidado que nosotros estábamos ahí solos precisamente porque ella había tenido que llevar a su madre al hospital.

Contesté mi celular de inmediato acomodando mi postura y puse la llamada en altavoz, sin embargo, Syaoran se adelantó a hablar – ¿Cómo está tu mamá?

Percibí que Meiling tuvo la intención de contestar, sin embargo, asumí que quedó completamente sorprendida cuando al llamarme fuese la voz de Syaoran la que contestara, y por supuesto que ella no iba a dejar pasar esto – ¿Dónde se metieron ustedes dos solos?

Me sonrojé mucho y estuve a punto de contestar, pero Syaoran volvió a tomarme la delantera – Solo matábamos tiempo, y ninguno quería ir a casa.

-Exactamente – Por suerte él había encontrado las palabras correctas para explicar la situación.

Meiling bufó – ¿Y han estado haciendo solo eso? Ni por un momento me lo creo ¡si querían privacidad solo tenían que pedirla!

-Déjense de juegos – Respondí riéndome – ¿Y tu mamá?

-Llamábamos justo para eso… La llevaréa casa en un rato y todo está bien por suerte – Meiling soltó una risa pícara antes de seguir la conversación sugestivamente – Aunque si ustedes ya hicieron planes no los vamos a arruinar, par de tórtolos.

Agradecí mucho que ya fuese de noche y que las luces del auto estuviesen apagadas ya que podía disimular mi sonrojo con más facilidad, especialmente cuando la voz de Syaoran se hizo escuchar – Bien, entonces ¿dónde las vemos?

-Te envió nuestra dirección por mensaje – Dijo Tomoyo hablando por primera vez, y aunque usualmente no fuese tan indiscreta como Meiling, esta vez soltó un comentario que hizo honor a esta última – Tómense su tiempo y usen condón por favor.

Ambos nos reímos, aunque podría jurar que la mía era más una risa nerviosa y tenía infinitas ganas de golpear a Tomoyo, por suerte cortó la llamada antes de que pudiera decir algo más, por lo que me giré a ver a Syaoran y le sonreí tímidamente – Gracias por escucharme todo el rato.

-Ni siquiera lo menciones, gracias a ti por acompañarme – Respondió devolviéndome el gesto – Aunque la noche no termina… ¿Lideras la música?

Le sonreí en respuesta y no dije nada más después de poner la música de nuevo, aunque traté de subirle un poco el volumen esta vez ya que sentía que los latidos de mi corazón retumbaban por todo el lugar, y aun no sé si se lo atribuía a la tensión que se formó entre nosotros, pero si estaba segura de que dentro de mí se creó una fuerte necesidad de besarlo en ese momento.

Y sin saberlo, en todos los que seguirían a partir de ahí.

oOo

N/A: ¡Hola a todos por aquí! Espero que hayan tenido una bonita semana.

Les traigo el nuevo capítulo donde, aunque ocurran un par de eventos desafortunados (y por más que parezcan convenientes para la trama, si pasaron de esa forma), dieron paso a una buena interacción donde podemos conocer un poco más tanto de Syaoran como de Sakura y como desde el punto de vista de ella, ya se siente una atracción o por lo menos una pequeña tensión.

Espero que estén disfrutando de la historia, y también de las referencias musicales, como les dije serán importantes en algún punto… ¿Qué opinan de los personajes hasta la fecha?

Muchas gracias a todos los que se toman el tiempo de leer y/o dejarme un comentario, me ponen muy feliz y emocionada porque llegue el siguiente día para publicar.

Les mando un abrazo enorme y cuídense mucho.

Hasta el siguiente.

ACLARATORIA:Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.