Capítulo 5
2 meses después…
No tenías que molestarte, aún estoy a tiempo de tomar el autobús – Sakura
Ni lo pienses, ya estoy llegando… te veo en 2 minutos – Syaoran
Suspiré derrotada mientras tomaba mi bolso y mis llaves para salir de la casa, a decir verdad, era un poco inútil intentar hacer que cambiara de opinión a esas alturas, de todas formas, desde la noche anterior cuando se enteró de que iba a llegar al restaurante en autobús insistió de inmediato en buscarme a mi casa, pese a mis protestas. Admito que el hecho de no saber conducir era algo que me tenía un poco frustrada, pero al mismo tiempo no podía evitar estar asustada al respecto, por lo que llevaba mis clases muy lentamente.
Era una sensación extraña ya que he estado de copiloto un millón de veces con diferentes personas, y a todos y cada uno de ellos los he visto tan confiados que incluso me he llegado a sentir en la misma confianza de hacerlo, sin embargo, cuando me había tocado estar detrás del volante con mi padre de copiloto las cosas tendían a cambiar un poco y había llegado a pensar que nunca podría salir del estacionamiento, aunque trataba de llevarlo con calma.
Divisé su auto solo unos minutos después que salí de mi casa y me dirigí de inmediato hacía este tratando de disimular el nerviosismo que estaba sintiendo al recordar la tensión que seguía presente entre nosotros desde las fiestas. Hablé con Kaho sobre esto, de todas formas, era quien mejor me conocía y según ella debía hacer algún movimiento que me indicara si el sentimiento era recíproco, aunque yo no tenía la menor idea de cómo hacer eso sin pasar una vergüenza, lo cual siempre había sido mi especialidad.
Al llegar al asiento del copiloto mis ojos verdes se cruzaron con los ámbares de él y le di una sonrisa tímida – Hola.
-Hey, feliz día de San Valentín – Syaoran ni siquiera lo pensó para abalanzarse sobre mí y darme un abrazo que hizo mi cuerpo tensarse al instante.
-Feliz día para ti también – Respondí devolviéndole el abrazo y dejándome envolver con su perfume.
Sin duda eran este tipo de gestos lo que me descolocaban un poco, sin embargo, traté de recordarme a mí misma que todos los amigos se abrazaban, aunque dudaba que todos los amigos experimentaran un cosquilleo en la boca del estómago cuando esto pasaba.
-Ten, espero que te gusten – Seguido de eso Syaoran me extendió una bolsa de chocolate blanco que me dejó perpleja – Sé que no es mucho, pero quise comprarle algo a todas por San Valentín.
-En serio te lo agradezco – Dije sonriendo mientras tomaba la bolsa entre mis manos – Me siento de lo peor porque no compré nada para nadie ¡no sabía que tendríamos un intercambio!
Syaoran soltó una risa – Solo quería darles algo a todas, ni siquiera te preocupes si no compraste nada… Fue algo que quise hacer.
¿En qué mundo podría contemplar que no me atraiga si hacía este tipo de cosas sin que nadie las pidiera? Esto me enterneció tanto como el día de navidad cuando compró helados para Rika y para mí solo para animarla a ella por el asunto de su tío.
Lo bueno era que el camino hacia la Torre de Tokio, donde nos encontraríamos con las demás, no se hizo incómodo, aunque creo que era imposible que nos quedáramos callados estando solo nosotros dos y, a decir verdad, creo que jamás había pasado ya que siempre salía algún tema de conversación, esta vez, aunque el camino fue corto tuve un poco de tiempo para contarle sobre algunos problemas que estaba teniendo en el trabajo.
-Los clientes a veces me sacan de mis casillas – Admití un poco frustrada – Me gusta el trabajo, pero la gente a veces no colabora.
-Entiendo, aunque pocas veces he trabajado en atención al cliente sé que es todo un dolor de cabeza cuando quieren tener la razón y no es así – Respondió Syaoran – De cualquier manera, creo que haces un buen trabajo.
Le sonreí de medio lado – Agradezco las palabras de aliento.
Con el tiempo me iba dando cuenta de lo parecidos que éramos Syaoran y yo, y es que en varias ocasiones sentía que incluso nos leíamos la mente y era gracioso y curioso en iguales proporciones, ya que creo que por eso las conversaciones siempre fluían tan bien.
Llegamos al parque de la Torre de Tokio rápidamente y logramos divisar tanto a Rika como a Meiling, a quienes nos unimos de inmediato en busca de algún lugar dónde sentarnos, sin embargo, al ser día de San Valentín era claro que el lugar estaría repleto de parejas enamoradas, cosa que nos causó un poco de gracia ya que nosotros éramos un cuarteto de solteros.
-La gente debe estar preguntándose cual de todas nosotras es tu novia – Bromeó Meiling dirigiéndose a Syaoran.
-De seguro piensan que somos todas – Dijo Rika soltando una risa.
-Pues que lo piensen, solo dame un minuto – Syaoran ni siquiera lo pensó para acercarse a Meiling y tomar su mano y seguidamente utilizar la otra para entrelazar nuestros dedos.
Aquello fue algo que no me esperaba de ninguna manera, por lo que de inmediato empecé a gritar internamente y un fuerte cosquilleo se formó en la boca de mi estómago. Y por supuesto que traté de recordarme a mí misma de que esto no era más que un chiste y hasta me reía de esto, sin embargo, creo que era más el nerviosismo al sentir sus dedos entre los míos, incluso por unos escasos minutos.
Rika soltó una risa y miró a Syaoran – Sinceramente pareces el amigo gay.
Syaoran lejos de sentirse ofendido, soltó una risa aún más fuerte mientras nos miraba, creo que aquella era de las otras cosas que me atraían de él, y es que aparentemente no le importaba absolutamente nada lo que pensaran las personas y todo se lo tomaba con humor, sin embargo, el chiste murió solo unos minutos después cuando encontramos un lugar en el césped para sentarnos y disfrutar del sol que estaba haciendo.
Me maldije internamente por haber decidido usar un vestido ese día, ya que a consecuencia debía sentarme cual princesa, incluso me hizo recordar los tiempos cuando estudié en una institución solo de chicas y esa era la forma correcta de sentarse, una buena postura, pero bastante incómodo al cabo de media hora.
-Con su permiso chicas, creo que descansaré un poco la espalda – Dijo Syaoran recostándose en el césped, sin embargo, encontré un poco peculiar la dirección en la que se recostó, ya que literalmente quedaba justo mirándome solo a mí y con sus piernas rozando mi brazo, no es que tuviera muchas opciones, solo lo encontré un poco inusual.
Traté de que su mirada no me pusiera tan nerviosa como realmente lo estaba haciendo, por lo que me limité a seguir el tema de conversación que habían iniciado Meiling y Rika, aunque incluso así, tenía el presentimiento de tener la mirada de Syaoran sobre mí.
-En definitiva, quiero un viaje a la playa este verano – Dijo Rika revisando su celular, estábamos cerca del trabajo de Terada, por lo que no me sorprendería que estuviesen planeando algo para luego – Con todo el grupo.
-En eso me anoto de inmediato – Agregó Meiling con emoción – Pero tenemos que hacerlo en serio, incluso Tomoyo tiene que mover su trasero desde Osaka.
-No me queda la menor duda de que lo hará, sabes que adora la playa – Dije empezando a sentirme incómoda por la forma en que estaba sentada en el césped – De cualquier manera, me anoto también.
-Nada como la playa en el verano – Soltó Syaoran – Solo imaginen un viaje todos nosotros.
-Una completa locura – Dijo Meiling sonriendo pícaramente – Me gusta la idea.
- ¿Han estado en la Bahía de Tokio? – Preguntó Rika – Fui ahí con mis padres el verano pasado y fue increíble.
-No he ido a la playa desde que me mudé aquí, así que cualquiera que escojan estará bien para mi – Admití cambiando de posición mis piernas, estaba demasiado arrepentida de ponerme ese vestido.
Las chicas seguían hablando sobre la playa, sin embargo, yo me perdí un momento de la conversación ya que mi espalda y el brazo donde tenía el apoyado el peso de mi cuerpo me estaba matando. Esta vez me armé de valor para mirar hacía un lado y sin previo aviso apoyé el costado de mi cuerpo a las piernas de Syaoran y seguido de eso le hablé.
-Espero que no te moleste, pero no encuentro una posición más cómoda – Seguido de aquello levanté la mirada y mis ojos se cruzaron con los de él, había estado mirándome todo ese tiempo.
-Tranquila, no es molestia – Dijo Syaoran sonriéndome.
Ese gesto hizo que mi corazón se acelerara por primera vez en el día y volví a mirar hacía las chicas, por supuesto que había pensado – y le había dicho a Kaho – que probablemente yo solo estaba imaginando todo eso y sobre analizándolo, y que quizás no significaba nada.
Pero no podía ignorar esas sonrisas y miradas largas.
-Veré la disponibilidad de los lugares para rentar una casa cerca de la Bahía de Tokio y en cuanto tenga algo les diré – Aseguró Rika completamente emocionada de aquello – ¡Será divertido!
-No me queda la menor duda – Soltó Syaoran.
Esta vez me atreví a mirarlo de nuevo de forma disimulada, sin embargo, apenas hicimos contacto visual fue difícil no darme cuenta de que él ya estaba sonriendo en mi dirección incluso antes de que yo volteara, estaba empezando a pensar que tenía algo en la cara, pero creo que las chicas hubiesen dicho algo al respecto. Podía jurar que un fuerte cosquilleo se formó en la boca de mi estómago y lo más probable era que estuviese un poco sonrojada.
¡Es que encima tenía una linda sonrisa el desgraciado!
- ¿Les parece a finales de abril? – Sugirió Rika mirando el calendario en su celular – Tengo algunos días de vacaciones que puedo usar en esa fecha y ya habrá suficiente calor para ir a la playa.
-Por mi está bien – Agregó Meiling despreocupadamente mientras veía su celular – Serán un par de días libres de los niños.
Syaoran se rio – A veces me cuesta creer que eres maestra de preescolar.
-Tengo dos años conociéndola y no me termino de acostumbrar a la idea tampoco – Admití uniéndome a las risas, aun con la sensación de cosquilleo en mi estómago lejos de desaparecer.
Meiling rodó los ojos y miró su celular sonriendo – Bien aclarado todo, la señorita Meiling debe irse.
Todos nos miramos completamente confundidos y fue Syaoran el primero en hablar – ¿Qué dices? Llegamos hace solo un rato.
-Surgió algo – Respondió Meiling levantándose del césped y sonriendo pícaramente – Es San Valentín después de todo.
Abrí la boca indignada – ¿Vas a dejarnos por un ligue? – Aunque, a decir verdad, no estaba demasiado sorprendida, ese era el tipo de cosas que eran parte del día a día de Meiling.
-Es solo una invitación a comer.
Rika bufó y levantó una ceja sugestivamente – ¿A comer qué cosa, exactamente?
-Probablemente lo mismo que tu salgas a comer con Terada esta noche – Respondió la pelinegra agitando su mano en forma de despedida – Los veo luego.
-Que conste que esto es una raya a nuestra amistad – Dijo Syaoran en forma sarcástica mientras se sentaba de nuevo en el césped y veíamos a Meiling alejarse – ¿Se les antoja un batido?
Rika y yo nos miramos, y es que a decir verdad aquella no podía ser mejor idea, de todas formas, no volveríamos tan tarde a casa considerando que Syaoran tendría que trabajar en un turno nocturno ese día, por lo que aceptamos gustosas la propuesta.
Rika nos abandonó en el estacionamiento para buscar su propio auto, mientras que Syaoran y yo nos limitamos a buscar el suyo, al cabo de unos minutos ya nos encontrábamos en camino hacía el lugar donde tomaríamos los batidos. El camino fue levemente un poco más silencioso de lo usual ya que preferimos escuchar un poco de música, sin embargo, yo aun percibía esa pequeña tensión y aunque no buscaba hacerme ilusiones, las sonrisas que me dedicó en la Torre de Tokio aparecían en mi mente una tras otra y me cuestionaba a mí misma si eso pudiera significar algo.
Aunque probablemente no.
-Demonios, este lugar está repleto – Se quejó Syaoran cuando alcanzamos el estacionamiento del lugar de los batidos.
-Es San Valentín ¿Qué esperabas? – Dije bufando.
-Pues que la gente tenga la decencia de seguir matando pasiones en la Torre de Tokio – Respondió siguiéndome el juego mientras buscaba donde estacionar – Este debería ser el lugar designado para los solteros.
No pude evitar soltar una fuerte carcajada ante eso, sin embargo, antes de que pudiera decir algo mi vista se fue a un lugar libre para estacionar – ¡Ahí está vacío!
Syaoran ni siquiera lo dudó al dirigirse a ese lugar y parquear su auto, de inmediato tomó su celular y le marcó a Rika, quien contestó al instante y la puso en altavoz para que yo pudiera escucharla – ¿Encontraste lugar?
-Ojalá así fuera ¡este lugar está repleto!
Syaoran estuvo a punto de contestarle algo, sin embargo, nuestros ojos se abrieron de par en par cuando nos dimos cuenta de que el auto justo al lado del de Syaoran estaba saliendo, lo que dejaría un puesto libre que era justo el que necesitábamos para Rika – ¿En qué piso te encuentras?
-En el segundo.
-Muévete al primero de inmediato ¡un auto está saliendo justo a mi lado!
- ¡Ni se te ocurra dejar que alguien se estacione ahí!
Syaoran me miró incrédulo y volvió a hablar al teléfono – ¿Cómo pretendes que haga eso, mujer?
- ¡Pues párate en medio y no dejes que alguien lo tome antes que yo! Ya voy para allá – Y sin decir una palabra más, Rika cortó la llamada abruptamente.
Syaoran y yo intercambiamos miradas rápidas y desconcertadas, sin embargo, no hubo tiempo para pensar, puesto que acto siguiente, él detuvo su auto completamente y seguido de eso se bajó del vehículo parándose en medio del estacionamiento, haciendo caso a las palabras de Rika.
A este punto yo solo podía reírme de la situación.
-Me siento como un imbécil aquí parado – Me dijo Syaoran desde afuera del auto.
-Corrección: Te ves un imbécil ahí parado – Respondí entre risas desde el asiento del copiloto.
- ¡Ni siquiera sé si puedo hacer esto! Si se acerca un policía será culpa de Rika.
Estuve a punto de responderle algo, sin embargo, la atención de Syaoran se desvío hacía un auto que tenía intenciones de estacionar en ese lugar, y por desgracia, no se trataba de Rika.
-Demonios – Susurré viendo la situación y rezando para que no se tratara de algún policía. Me quité el cinturón y asomé mi cabeza para ver a Syaoran – ¿Qué sucede?
-Esas señoras quieren que me quite – Me respondió levantando los hombros.
- ¿Son policías o algo así?
-No, pero admito que me intimidan un poco – Syaoran escuchó como las mujeres tocaban la bocina en señal de que se moviera – ¡Pero lo estoy reservando para alguien! Nadie dice que no puedo hacerlo.
La situación era tan ridícula y de película que yo no aguantaba las ganas de reírme, aunque estas solo fueron en aumento cuando vi a Syaoran muerto de la risa tras unos bocinazos de las mujeres y volviendo al asiento del piloto, cual niño regañado. Yo no tardé en unirme a las risas, sin embargo, mi pulso se disparó cuando Syaoran decidió reírse en mi hombro, literalmente tenía su aliento entre mi cuello y hombro y aunque en un principio si me hubiese dado gracia la situación, a este punto mi risa era simplemente nerviosa y hasta podía sentir mi cuerpo tenso ante el contacto, jamás habíamos estado así de cerca el uno del otro, y, a decir verdad, fue una sensación reconfortante.
El ambiente estaba contagiado únicamente de nuestras risas y de las palabras sin sentido que salían entre ellas, ni siquiera sabíamos porque aquello nos había causado tanta gracia, simplemente estábamos dejándonos llevar por el momento al punto de que hicimos contacto visual aun con las mejillas sonrojadas y con los ojos ligeramente llorosos, pude sentir como mi corazón se volvía acelerar y creo que ninguno de los dos habría podido explicar porque terminamos tan cerca el uno del otro, aunque ni siquiera tuvimos la oportunidad de intentarlo ya que el celular de Syaoran sonó cortando por completo el momento.
Ambos volvimos a sentarnos correctamente aun riéndonos levemente y Syaoran contestó el celular sabiendo de quien se trataba – Tengo malas noticias para ti.
-Ni lo menciones, ya encontré lugar – Respondió Rika tranquilamente.
Syaoran me miró completamente indignado – ¡Ni te imaginas lo que acabo de pasar por guardarte ese puesto!
Rika se rio – Supongo que ya me contarás… Andando chicos ¡quiero ese batido!
Syaoran suspiró abatido, pero aun con una sonrisa en el rostro y cortó la llamada para mirarme; podía jurar que ambos lucíamos en iguales condiciones y es que hasta me dolía un poco el estómago de tanto reírme. Estuve a punto de decir algo, sin embargo, me di cuenta de que alguien en el auto de al lado estaba haciéndole señas a Syaoran para llamar su atención.
-Son tus amigas, las señoras – Dije con sarcasmo mientras señalaba a la ventana.
Syaoran se giró de inmediato y bajó la ventana para disculparse con las mujeres por la penosa situación, sin embargo, yo seguía pensando en lo que acababa de pasar solo hacía unos minutos. Adoraba a Rika y era de mis mejores amigas, pero ¿qué hubiese pasado si no hubiera llamado en el momento más inoportuno? Mi piel se erizaba al recordar el aliento de Syaoran a solo centímetros de mi cuello.
-Eso fue divertido – Dijo Syaoran volviéndose a mi aun con una sonrisa estampada en su rostro.
-Ni siquiera sé porque fue tan gracioso, simplemente lo fue – Respondí devolviéndole el gesto – ¿Están enojadas las señoras?
-Para nada, solo no intentemos hacer eso de nuevo – Respondió despreocupado – Aun no caigo en lo que pasó.
-Sumémoslo a la lista de cosas locas que nos han pasado – Dije un tanto sonrojada – Andando, Rika debe estar esperando por nosotros.
-Definitivamente merecemos ese batido – Finalizó Syaoran.
Me limité a suspirar cansinamente mirándolo de reojo, creo que definitivamente Syaoran era el tipo de espontaneidad que necesitaba dentro de mi vida, y es que era imposible tener un día aburrido si estaba con él.
Y de corazón esperaba que siempre fuese así.
oOo
N/A: ¡Hola a todos! Espero que su semana haya estado muy bien.
Por aquí dejo este capítulo situado en el día de San Valentín, como habrán notado pasaremos por varias fiestas y varios saltos temporales, aunque les aseguro que tendremos tramas que duraran más tiempo, además tenemos mas interacciones entre los amigos y se están haciendo planes para un viaje al corto plazo :D
Y tuvimos más momentos a solas entre nuestros protagonistas y un momento bastante interesante. Déjenme saber que opinan de eso;)
Muchas gracias a todos por leer y comentar. Me pongo muy contenta al leerlos y creo que ya van conociendo un poco mejor a cada personaje.
Nos leemos el siguiente domingo.
Un abrazo enorme.
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
