Capítulo 8

Tener dos trabajos estaba acabando con mi vida en muchos aspectos.

Sabía que no tenía ni un mes en mi nuevo trabajo, pero sinceramente se estaba tornando un poco tedioso, no tanto por el tema de los niños, de hecho, creo que ellos eran el menor de los problemas, y es que no me estaba gustando el ambiente que se estaba tornando en el nuevo trabajo, sin embargo, compensaba algunos fines de semana aun trabajando en la boutique, incluso si eso significaba sacrificar un poco de mi escasa vida social, aunque no fue hasta anoche en que lo sentí de esa manera.

Tenía que ser sincera, no estaba en mi mejor momento para ir a una discoteca, además ninguna de mis amigas o Akiho se animó a ello tampoco, por lo que muy a nuestro pesar nos perdimos el cumpleaños de Syaoran, pese a que él alegó no estar ni enojado ni un poco dolido y, a pesar de las insistencias de Yamazaki porque fuéramos con ellos a la discoteca, tuvimos que negarnos, o por lo menos yo tuve que hacerlo porque el cansancio que tenía era tal que me bajó todos los ánimos.

Cuando el reloj marcó la medianoche y antes de dormirme, me animé a enviarle un mensaje de felicitaciones a Syaoran y aproveché para disculparme por no haber ido, incluso cuando ya lo había hecho más temprano y sin más, me fui a dormir sin esperar el mensaje de regreso, aunque para mí fue una gran sorpresa cuando a la mañana siguiente tenía dos mensajes, uno extrañamente era de Yamazaki y el otro hizo que esbozara la primera sonrisa del día, porque si, era de Syaoran.

Fui de inmediato al mensaje del ambarino, aunque como era de esperarme solo estaba respondiendo las felicitaciones que le envié por su cumpleaños, sin embargo, los colores se subieron a mi cara cuando vi la respuesta.

Te quiero, y espero este año compartir más contigo y el resto de las chicas – Syaoran

Tuve que leer el mensaje varias veces para darme cuenta de que no seguía dormida, y aunque sé que solo estaba respondiendo lo que yo dije primero, no pude evitar sentirme muy contenta sobre eso, por lo que me limité a enviarle una cara feliz y pasé directamente a la conversación con Yamazaki. No solía hablar mucho con él más que cuando nos reuníamos con el resto del grupo, sin embargo, me sorprendí mucho al darme cuenta de que me había enviado un video que parecía grabado en la discoteca la noche anterior con su celular, aunque lo que más llamó mi atención fue cuando en el video en cuestión, Yamazaki posó la cámara sobre Syaoran y este sonrió para luego soltar algo entre el bullicio de la gente y la música.

-Demonios ¡te adoro! ¡espero verte esta noche!

Seguido de aquello Yamazaki enfocó su propia cara y tras una risa soltó – Está completamente borracho.

Esas simples palabras me hicieron que soltara una carcajada al mismo tiempo que sentía un cosquilleo en mi estómago. Para nadie era un secreto que Syaoran estaba bastante borracho en ese video, incluso con la baja calidad del mismo, se podía apreciar su estado, y no era para menos, estaba en una discoteca celebrando su cumpleaños después de todo, y aunque yo sabía que estaba completamente borracho, eso no impidió que mis mejillas se sonrojaran.

Decidí reenviarle el video a Syaoran, ya que dudaba que supiera de la existencia del mismo, seguido de un mensaje.

Me alegra saber que la estabas pasando bien anoche – Sakura

En realidad, si lo hacía, se veía bastante contento en el video y eso me llenó de alegría incluso si yo no estuve ahí.

Para mi sorpresa, contestó casi al instante mi mensaje.

Estaba borracho, pero feliz – Syaoran

Solté otra risa después de eso y por un momento me detuve a pensar en la posible sonrisa estúpida que debía tener estampada sobre mi celular desde que había despertado, aunque otro mensaje me sacó de mis pensamientos, y este si me descolocó un poco.

Mi madre acaba de decirme que ha preparado algo por mi cumpleaños hoy en mi casa… ¿Quieres venir? Le diré a Rika, Yamazaki y Meiling también, y puedes traer a Akiho – Syaoran

Mi sonrisa de inmediato se borró y mis ojos se abrieron de par en par y mi mirada se fue de instantáneamente hacía mi closet, específicamente a la bolsa de regalo que había puesto cerca de mis zapatos. Por supuesto que me había tomado el tiempo de comprarle un regalo de cumpleaños porque pensé que lo vería en la discoteca ¡pero ir a su casa con toda su familia no había estado visualizado en mis planes! Me había costado mucho escogerlo, incluso tuve que pedirle opinión a un trabajador del lugar hasta que me decidí por algo que se parecía mucho a él, aunque ahora estaba muy nerviosa sobre dárselo ¡es que todos lo iban a ver!

Si bien lo de la discoteca sonaba cómodo ya que usualmente solo iban amigos, pero ir a su casa y conocer a su familia probablemente era un poco más serio, aunque en parte me hizo sentir bastante bien ya que significaba que nos consideraba sus verdaderos amigos.

Luego de meditarlo un poco tomé un respiro y decidí responder el mensaje.

-Claro, te veo esta noche – Sakura

-Entonces te espero – Syaoran

Suspiré al leer su último mensaje y no sé porque una sensación de nerviosismo me invadió por completo y se quedó en la boca de mi estómago ¡ni siquiera debería estar así de preocupada! De todas formas, solo éramos amigos y los amigos acudían a los cumpleaños de sus amigos y conocían a sus padres y ni siquiera debería sentirme nerviosa por ello, por suerte tendría a Akiho de mi lado como siempre pasaba, y aparentemente no estaríamos solas ya que otro mensaje anunció su llegada y de inmediato corrí a leerlo.

¿Irás al cumpleaños de Syaoran? – Rika

Suspiré mientras me dejaba caer sobre la cama, por lo menos Rika siempre estaba respaldándome incluso antes de pedírselo.

oOo

-Debe ser aquí – Dijo Rika intentando estacionar su auto frente a la gran casa que estábamos visualizando – Está increíble.

Aquella vista que estábamos admirando no disminuyó mi nerviosismo, nunca habíamos estado en la casa de Syaoran ya que quedaba algo retirada de nuestra zona, y es que el lugar era intimidantemente grande y parecía sacada de una película, o por lo menos eso era lo que mi cabeza ya se estaba imaginando mientras sostenía con fuerza la bolsa de regalo entre mis manos, sinceramente sentía que en cualquier momento le haría un agujero con mis uñas.

-Este lugar esta precioso ¿no crees? – Agregó Akiho echando un vistazo desde la ventana.

-Si esta increíble – Me limité a decir en voz baja tratando de no mirar demasiado.

Rika terminó por estacionar su auto mientras a lo lejos vimos como Syaoran se asomaba en la puerta y se acercaba para recibirnos haciendo que mi corazón se acelerara al instante, sin embargo, sacudí la cabeza e intenté tener control de mi cuerpo por mi propio bien, por lo que nos bajamos del auto y nos acercamos de inmediato a Syaoran, preferí quedarme detrás de Akiho y Rika, quienes se abalanzaron de inmediato sobre él para desearle un feliz cumpleaños.

Cuando Rika y Akiho se separaron, mis ojos se cruzaron con los de Syaoran y de inmediato le sonreí y me acerqué un poco tímida hacia donde estaba, aunque eso no me impidió abalanzarme sobre él para abrazarlo sintiendo un fuerte cosquilleo en mi estómago, especialmente cuando Syaoran correspondió a aquello y haciendo que mi cuerpo se tensara un poco.

-Feliz cumpleaños – Dije mientras me separaba un poco y le extendía la bolsa de regalo – Espero que te guste.

Para mí no pasó desapercibida la sonrisa que Syaoran esbozó mientras tomaba la bolsa de regalo y luego volvía a mirarme – Gracias – Seguido de aquello nos miró aleatoriamente a las tres – En serio estoy feliz de que pudieran venir, Meiling me dijo que estaba algo lejos.

Rika rodó los ojos – Meiling siempre es un problema, pero no te preocupes, estamos felices de haber venido.

-Vengan, quiero presentarles a mi familia – Dijo Syaoran dándose la vuelta y empezando a caminar hacia la casa.

Tragué grueso ante esto, sin embargo, traté de mantenerme en control mientras lo seguíamos hacía el interior de la casa. A decir verdad, no fue tan intimidante como yo esperaba, Syaoran nos presentó a sus cuatro hermanas, dos de ellas con sus esposos e hijos, y sinceramente, creo que él estaba más avergonzado que nosotras de presentarlas, y es que las mujeres pese a que eran adultas no paraban de hacerle bromas al pobre Syaoran como si se tratara de un adolescente.

-Esas mujeres no van a cambiar – Dijo Syaoran sonrojado mientras sacudía su cabeza negativamente.

-Las encontré bastante agradables – Comenté sonriendo.

-Son muy divertidas – Siguió Akiho.

-Les gusta molestar, pero bueno, ya me acostumbré – Respondió el chico mientras señalaba unas sillas a un lado del garaje donde todos estaban reunidos – ¿Se les antoja una cerveza?

Akiho y yo asentimos de inmediato, sin embargo, Rika torció su expresión – Sabes que me encantaría, pero soy la conductora designada hoy.

-Oh vamos, Rika… Prometo que solo será una para brindar – Casi suplicó Syaoran.

Rika se rio – Vale, pero solo una.

El ambarino sonrió complacido mientras se dirigía al interior de la casa, sin embargo, antes de pasar por la puerta, se topó justo de frente con una mujer mayor, con porte serio, pero elegante, con una cabellera negra larga y unos ojos iguales a los de él, la mujer sostenía una copa de vino y de inmediato miró hacia donde estábamos sentadas, Syaoran intercambió un par de palabras con ella mientras la tomaba de la mano y se acercaba de regreso, justo hacia nosotras y sentí mi cuerpo tensarse como cuando veníamos en camino, pese a que la mujer portaba una sonrisa en el rostro.

-Chicas, ella es mi mamá – Dijo Syaoran mirándonos aleatoriamente – Ieran Li.

-Mucho gusto conocerlas finalmente, chicas – Respondió la mujer amablemente.

-Las dejaré mientras busco las cervezas, así se conocen un poco – Agregó Syaoran mientras se daba la vuelta y retomaba el camino hacia el interior de la casa a por las bebidas.

Supuse que él estaba más preocupado por presentar a sus hermanas de lo que estaba cuando lo hizo con su madre, ya que desapareció totalmente despreocupado mientras que la mujer se sentaba en un sofá que estaba frente a nosotras y nos sonreía mientras nos hacía preguntas banales sobre nuestras vidas, como por ejemplo donde trabajábamos.

-Soy maestra de preescolar – Dije tras una sonrisa tímida cuando llegó mi turno.

La señora abrió los ojos de par en par – ¡Oh eso es hermoso! ¿hace mucho tiempo eres maestra?

Me mordí el labio nerviosamente – Apenas cumpliré un mes en unos días, por lo que no tengo demasiado tiempo.

-Si, pero los niños la aman – Agregó mi hermana menor tras unas risas.

-Yo no la he visto con los niños, pero me consta que debe ser buena – Incluyo Rika guiñándome el ojo de forma cómplice, sabía que estas dos iban a respaldarme incluso sin pedírselo, y es aquello disminuyó un poco el nerviosismo.

Ieran sonrió – Bueno, todo es cuestión de tiempo para que te acostumbres, y espero que te vaya excelente.

-Gracias – Susurré un poco avergonzada por la atención que estaba recibiendo. A este punto solo deseaba que yo dejara de ser el tema de conversación, por suerte, de un momento a otro Syaoran apareció de nuevo con las cervezas en la mano y se unió a nosotras.

-Veo que encontraron tema de conversación con mi madre – Respondió mientras repartía las cervezas.

-Por supuesto, no nos quedaríamos calladas – Respondió Ieran mientras nos guiñaba el ojo y tomaba un sorbo de su copa de vino para luego levantarse del sofá – Con su permiso, debo hablar con Shiefa.

Ieran abandonó nuestra zona y se dirigió hacia su hija mayor, por lo que Syaoran, Rika, Akiho y yo nos involucramos en conversaciones banales mientras brindábamos, se había formado un ambiente bastante agradable y pienso que las cervezas empezaban a ponernos muy alegres, aunque no tanto como en otras ocasiones. Tuve la intención de mencionar algo sobre el video, pero no lo vi apropiado, especialmente cuando Syaoran me sacó de mis pensamientos con otro tema en particular.

- ¿A qué hora debemos estar en el show de Bananamen?

Me sonrojé un poco ya que estaba distraída, sin embargo, antes de que pudiera responder, Rika se me adelantó mirándonos confusa – ¿Bananamen? ¿Irán con Meiling?

-No, solo nosotros dos – Dijo Syaoran con naturalidad – Meiling no tiene dinero y Sakura y yo no íbamos a perdernos eso.

Akiho me miró de inmediato y levantó su ceja sugestivamente, por lo que desvíe mi mirada, ella me conocía tan bien como Kaho y lo que menos quería en ese momento era un interrogatorio al respecto. Rika por su parte, seguía algo sorprendida, y sé que también debió mirarme en algún momento buscando alguna respuesta de mi parte, pero fue más disimulada que Akiho y estaba segura de que mucho más de lo que sería Meiling si estuviera aquí.

-En serio hubiese querido ir con ustedes, pero no conozco bien su tipo comedia como para querer verlos en vivo – Confeso Rika sonriéndonos – Espero que ustedes la pasen bien.

-Estoy seguro de así será – Dijo Syaoran mientras miraba las botellas casi vacías – ¿Quieren más cervezas?

-Solo una más – Se adelantó a decir Rika, aunque sonaba más como un regaño para sí misma.

-También yo, aunque probablemente tome más de una – Respondió Akiho despreocupadamente.

Todos nos reímos ante esto y seguido de eso – También quiero otra, aunque primero necesito pedirte que me digas donde está el baño.

-Vale, ven conmigo – Esto lo dijo mientras recogía las botellas de cerveza, admito que quedaba un poco de la mía y estuve a punto de tomarla, sin embargo, él se adelantó y se la bebió para mi sorpresa.

Solté una risa – Acabas de tomarte lo que quedaba de mi cerveza.

Syaoran me miró desconcertado – No es cierto, es la mía.

Negué con la cabeza mientras recogía su propia botella, habían estado peligrosamente cerca y por eso quizás las había confundido – ¿Ves? Esta es la tuya, estaba más llena.

Syaoran se rio al darse cuenta de que yo tenía razón y levantó los hombros despreocupadamente para luego soltar algo que me dejo aún más descolocada – Entonces supongo que nos besamos.

Ni siquiera sé si Rika, Akiho o alguien de la familia de Syaoran había escuchado aquello, solo sé que los colores se me subieron al rostro y apenas podía volver a mirarlo a la cara, y para lo único que tuve agallas en ese momento fue para darle una sonrisa amigable antes de llevar mi mirada al suelo mientras me dirigía al baño para procesar aquello.

Estaba segura de que solo fue una broma, pero yo era una romántica y a veces un poco ilusa, por lo que a estas alturas ese tipo de comentarios me hacían hacerme una película completa en mi cabeza.

El resto de la noche avanzó con total normalidad, traté de que el nerviosismo no me ganara, incluso cuando Syaoran y yo nos animamos a tomarnos una foto completamente solos por primera vez, sintiéndome plenamente en las nubes. Ya podía hacerme una idea cuantas veces al día me atrevería a ver esa foto, y probablemente serian unas quinientas veces.

En algún punto de la noche, por alguna razón – y no quiero pensar que solo era yo imaginando cosas gracias a los efectos del alcohol en mi cuerpo –, pero podría jurar que Syaoran y yo cruzamos miradas en más de una ocasión, y hasta pude visualizarlo sentado cerca de Rika, pero disimuladamente se levantó de ahí y se sentó justo a mi lado haciendo que mi cuerpo empezara a temblar un poco, pero traté de mantenerme imperturbable hasta donde pudiese.

Estaba enfrascada en la conversación que había iniciado su hermana Feimei junto con Shiefa, eran bastante graciosas y en serio me estaba divirtiendo, o eso era lo que pasaba por mi mente cuando de repente se quedó en blanco al sentir la cabeza de Syaoran recostada sobre mi hombro y su mano rodeando mi cintura fuertemente.

Estaba segura de que si me hubiese visto en un espejo en ese momento mi cara habría estado completamente roja de la vergüenza.

Sentí como mi corazón podría salirse de mi pecho con esos simples gestos, sin embargo, no pude quedarme quieta y recargué mi cabeza en la de él, al mismo tiempo que tomaba su mano que estaba sobre mi muslo y la acariciaba ¡ni siquiera sé cómo tuve las agallas para hacer esto frente a toda su familia, Rika y Akiho! Sin embargo, lo único que me importaba en el momento era lo bien se sentía eso y como hacía tanto tiempo no me sentía de esa forma con alguien y no pude evitar sonreír ante esto.

La mano de Syaoran acariciaba mi cintura cuando podía y tendía a abrazarme atrayéndome hacía él, creo que a estas alturas al chico si se le había olvidado donde estábamos y con quienes, o simplemente no le importaba, de cualquier manera, yo no podía dejar de sonreír, tanto por los chistes de las hermanas de Syaoran como por lo que él me estaba haciendo sentir y empecé a plantearme seriamente que aquello era más que atracción, por más que al comienzo era lo único que alegaba.

De repente la conversación con Kaho apareció en mi mente ¿acaso esta era la señal que yo estaba esperando para cerciorarme de que si estábamos en el mismo barco? Ni siquiera busqué esto, él simplemente dio este paso por su propia cuenta y yo estaba completamente feliz con esto.

Creo que de ser el caso contrario ya lo habría alejado de mí, pero, lejos de desear aquello, quería más de esto porque se sentía demasiado bien.

Debía admitir que solo nos separamos porque no podíamos estar así mientras todos cantaban el cumpleaños, aunque, al mismo tiempo que esto pasaba nuestras miradas se cruzaron solo un par de veces, pero fueron suficientes para sonreírnos el uno al otro.

Y esa fue señal suficiente para admitirme a mí misma que Syaoran me gustaba y no había marcha atrás.

oOo

N/A: ¡Hola a todos! Espero que estén muy bien.

Por aquí les dejo este nuevo capítulo donde creo que vemos un poco de todo con respecto a Sakura, y he de confesarles que el hecho de tener dos trabajos al mismo tiempo y el cansancio que esto provoca es una referencia directa a mi misma, ya que estuve en esa situación y ciertamente puedes llegar a cancelar planes solo por estar muy cansado.

De cualquier manera, a Sakura le llego un plan inesperado y pues de cualquier manera si celebro el cumpleaños de Syaoran y con él y pues, finalmente se admitió a sí misma que aquello no era solo una atracción.

Espero que les haya gustado y les agradezco a todos los que me leen y me dejan un comentario en cada capítulo. Toda la historia es contada desde la perspectiva de Sakura, pero a este punto ¿Qué creen que este pasando por la cabeza de Syaoran?

Nos leemos el siguiente domingo sin falta.

Un abrazo enorme.

ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.