Capítulo 11
Media hora después...
-Me siento indignado – Dijo Syaoran saliendo de la licorería – ¿Cómo se les ocurre vender alcohol hasta las 2:00 de la mañana? ¡Eso es injusto para los que recién salimos de una discoteca!
-Había olvidado por completo ese detalle – Admitió Yamazaki suspirando – Son las reglas, les aseguro que nadie nos venderá alcohol a esta hora.
-No necesitamos alcohol – Gritó Meiling desde el asiento del copiloto del auto de Yamazaki, todos sabíamos que era la que menor resistencia al alcohol tenía y por eso estaba sugiriendo solo irnos.
-Tu opinión no cuenta en este momento – Respondió Syaoran sarcásticamente mientras volvía la atención hacía Yamazaki y mi persona – ¿Qué se les ocurre?
Estuvimos a punto de decir algo, sin embargo, un par de chicas en el auto que estaba estacionado junto al de Yamazaki se hicieron escuchar, se veían bastante alegres y tenían todas las vibras de estar saliendo de una discoteca, ya que se veían tan animadas como nosotros.
-Creo que no somos los únicos buscando más alcohol – Dije mirando hacia el auto de las chicas.
-Si, y no seremos los únicos en llevarnos la decepción – Agregó Yamazaki – Pobres almas inocentes.
Syaoran por su parte miró hacía el auto y sin previo aviso empezó a acercarse hacia las chicas, Yamazaki y yo nos miramos y reímos ante esto ya que ese era completamente el estilo de Syaoran, por lo que lo seguimos mientras escuchamos a lo lejos la voz de Meiling de nuevo desde el auto.
-Vas a espantar a esas chicas.
-Claro que no, solo pienso preguntarles si tienen algún plan – Respondió Syaoran para luego dirigir su atención a una de las chicas que estaba en el asiento del copiloto – ¡Hola! ¿Buscan más alcohol?
La chica resopló – Si, pero dudo que a mi amiga le vendan algo.
-Completamente improbable – Siguió Syaoran – Ya lo intentamos y nos dijeron que nadie nos venderá siquiera una gota de alcohol a esta hora.
- ¡Es tan injusto! – Dijo una chica que estaba en el asiento trasero, lucía levemente más ebria que su amiga – ¿Ni siquiera podrían vendernos vino? ¡Es prácticamente jugo!
Syaoran, Yamazaki y yo no pudimos evitar soltar una risa ante esto, y es que en parte la chica tenía razón, pero ninguna de nuestras objeciones haría que nos vendieran algo de licor. Habíamos recorrido dos lugares en solo media hora con la vaga esperanza de que alguien nos vendiera algo, pero en todos lados habían cortado nuestras alas y ya empezábamos a ver un poco improbable que tuviéramos algo para beber esa noche.
Las chicas en su auto se enfrascaron en su propia conversación y seguido de eso vimos como otra chica salía de la licorería bastante molesta, claramente estaba en la misma situación que nosotros. De cualquier manera, nos alejamos de su auto y caminamos hacía el de Yamazaki para que Meiling parara de gritar por todo el estacionamiento del lugar.
-Bien, supongo que tendremos que irnos a mi casa solo a escuchar música y esperar el amanecer – Dijo Yamazaki – Al menos que quieran irse a sus casas.
-Por supuesto que no – Dijo Meiling rodando los ojos – El asunto es que no necesitan alcohol.
-No todos tenemos tu estómago – Respondió Syaoran resoplando – Esas chicas tenían razón ¡el vino es prácticamente jugo, deberían venderlo!
Al momento en que Syaoran mencionó el vino, algo en mi cabeza conectó, ya que la imagen del pequeño bar que había en mi casa apareció en mi mente, así como las botellas de vino que nadie se había tomado aún y lo que quedaba de una botella de vodka que irónicamente había pertenecido a Meiling en la última pijamada y con la cual no terminó demasiado bien.
-Creo que tengo una solución – Dije de repente captando la atención de todos – ¿Y si les digo que hay una botella de vino en mi casa, así como un poco de vodka? – Seguido de eso miré a Meiling – ¿Recuerdas el vodka de la última pijamada?
Meiling puso cara de asco – Demonios ¿esa cosa aún existe? Ni me la recuerdes.
-Me parece que tenemos un ganador – Dijo Yamazaki viendo su reloj.
-Estamos cerca de la casa de Sakura – Respondió Syaoran con los ojos iluminados – Podemos ir a buscar eso y te sigo a tu casa.
-Y dejamos a Akiho – Agregué levantando los hombros – De todas formas, está prácticamente dormida en el auto.
Yamazaki y Syaoran soltaron una risa ante esto mientras que Meiling rodó los ojos – No puedo creer que haremos esto… ¡vámonos o se hará más tarde!
Y por primera vez en la noche decidimos hacerle caso a Meiling, por lo que Yamazaki se subió a su auto mientras que Syaoran y yo nos dirigíamos al suyo, y tal y como yo había alegado, mi hermana menor estaba prácticamente dormida en el asiento trasero, por lo que ni siquiera valía la pena decirle una palabra de nuestro plan, aunque cuando le comentamos que iríamos a casa su humor cambió considerablemente.
Sin hacernos esperar emprendimos camino hacía mi casa, un camino en el que Syaoran y yo escuchábamos música y hablábamos de cualquier cosa que se nos pasara por la mente, creo que ambos seguíamos un poco agitados de todo el ajetreo de la discoteca y por el alcohol que estaba en nuestro cuerpo, sin embargo, creo que todo eso hizo el doble de rápido la llegada a casa.
Akiho se despidió de Syaoran y ambas nos bajamos del auto para disponernos a entrar silenciosamente a la casa, sin embargo, antes de hacer esto mi hermana me detuvo justo frente a la puerta y no lucía nada feliz conmigo.
-No voy a cubrirte – Dijo seriamente.
La miré completamente indignada, estaba muy feliz como para que ella lo arruinara – No te pedí que lo hicieras.
-Pero ibas a hacerlo – Respondió Akiho desafiante.
Fruncí mi entrecejo – No voy a quedarme en casa solo porque tú quieres hacerlo.
Adoraba a mi hermana y aunque físicamente fuésemos prácticamente idénticas, en cuanto a personalidad éramos completamente polos opuestos y siempre teníamos nuestras diferencias que recaían en peleas como estas, que no tenían mucha transcendencia, pero por experiencia sabía que ella estaba enojada por alguna razón, por lo que la hice a un lado y entré a casa silenciosamente.
Mi casa no era grande, por lo que llegué a la cocina rápidamente y tomé las dos botellas entre mis manos con cuidado y con la misma me dirigí a la salida de nuevo, pasando justo al lado de Akiho e ignorándola olímpicamente, no iba a dejar que arruinara mi ánimo y mucho menos iba a quedarme, por lo que logré salir de la casa sin mirar atrás y entré al auto de Syaoran rápidamente, dándole mi mejor sonrisa mientras agitaba las botellas en mi mano.
Traté de ni siquiera pensar en la pequeña discusión con Akiho y de concentrarme en la música que sonaba, la cual yo misma había escogido y en la conversación banal con Syaoran, mientras que ambos tratábamos de ubicarnos hacía donde nos estábamos dirigiendo mientras seguíamos el auto de Yamazaki. Por suerte, su casa estaba bastante cerca de la mía, por lo que fue solo cuestión de un rato para que las casas de la urbanización aparecieran frente a nosotros, dejándonos completamente impresionados ya que creo que ni Syaoran ni yo habíamos visto casas como esas desde que vivíamos en Tokio.
Alcanzamos a llegar a buena hora a casa de Yamazaki y con las botellas en mano entramos al hogar detrás de Meiling, quien iba completamente confiada ya que había estado en esa casa un montón de veces, y no esperaba menos, de todas formas, conocía a Yamazaki desde hacía mucho más tiempo.
-Pueden ponerse cómodos, chicos – Dijo Yamazaki mientras nos dirigía a la sala de estar, que podría ser prácticamente del tamaño de casi la totalidad de mi casa.
Meiling y yo nos dirigimos al sofá, mientras que vimos como Syaoran iba hasta la cocina con Yamazaki y tomaban algunas galletas, no pude evitar reírme ante esto ya que sabía que Syaoran era un pozo sin fondo en cuanto a comida.
-No me miren así, hace horas que no comemos nada – Dijo Syaoran engullendo unas galletas que le había dado Yamazaki – Además, solo de esta forma puedo bajar un poco la borrachera.
Meiling rodó los ojos mientras se sacaba los zapatos, se había tomado en serio lo de ponerse cómoda, y creo que yo la imitaría ya que de tanto bailar mis pies estaban pidiendo un descanso, y aunque mis zapatos no fuesen de tacón – o ya sería historia – decidí hacer lo mismo que Meiling y me saqué los zapatos quedándome solo con los calcetines, de todas formas, en la casa de Yamazaki había alfombra.
- ¿Quieren ver la casa? – Ofreció el chico despreocupadamente.
- ¿Acaso no hay nadie? – Pregunté con intriga.
-Se mudaron hace poco – Aclaró Meiling empezando a caminar por el lugar.
-Exacto, solo nos quedan un par de cosas aquí – Respondió Yamazaki siguiendo a la pelinegra – Vengan.
Syaoran y yo intercambiamos miradas rápidamente mientras nos disponíamos a seguir a Yamazaki y Meiling, y, a decir verdad, estar impresionados era quedarnos cortos. Hacía mucho tiempo que no entraba a una casa como esa – y solo había entrado a pocas en mi vida –, y era la primera vez que veía algo así en Tokio, ya que la ciudad se caracterizaba más que todo porque todos vivían en apartamentos o pequeñas residencias, pero aquella era una gran casa que me hizo sentir que vivía en una pequeña caja, sin embargo, adoraba esa pequeña caja.
Al finalizar el recorrido por las habitaciones decidimos volver a la sala, donde no tardamos en hacer la primera ronda, decidimos ir primero por el vodka ya que no quedaba demasiado, por lo que hicimos un pequeño brindis mientras Meiling ponía caras de asco al fondo.
-No puedo creer que esto no te gustó – Le dijo Syaoran, quien estaba al lado de la pelinegra, de alguna forma, ella había quedado entre nosotros mientras que Yamazaki estaba a mi lado – Está increíble.
-Claramente tenemos un paladar diferente – Respondió ella tomando el control del estéreo y el MP3 de Yamazaki – Es hora de poner algo de música en este lugar – Seguido de eso miró al chico y le sonrió – Ya sabes perfectamente lo que quiero escuchar.
-Pues adelante – Dijo Yamazaki tomando un sorbo de su bebida – Prepárense para The Management.
De inmediato tuve un recuerdo instantáneo y miré a Meiling apenada – Sé que me dijiste que los escuchara, pero lo olvidé.
Meiling bufó – Es obvio que lo olvidaste, pero no te preocupes, ya los va a escuchar – Dijo mientras ponía a reproducir una canción cuyo nombre era Kids – Es hora de que escuchen verdadera música.
-Disculpen mi ignorancia, pero ¿quiénes son estos sujetos? – Preguntó Syaoran dándole un sorbo a su bebida.
La música de The Management empezó a escucharse de fondo mientras que Meiling seguía con la conversación – Una banda muy buena y nueva, los conocí gracias a Yamazaki.
-Estoy a un paso de conocerlos con mi banda – Respondió el chico – Son el tipo de bandas que no son muy reconocidos… aun.
-Es música para músicos, y entre ellos se comparten música – Aclaró Meiling tomando el EP que estaba encima de la mesa y pasándonoslo a Syaoran y a mi – Y mi mejor amigo es un músico, y sé que si los conoce va a presentarme al chico del teclado ¿cierto, Yamazaki?
El aludido se rio – Dije que lo intentaría.
- ¿Quieres tener sexo con un sujeto lleno de piercings? – Preguntó Syaoran viendo la portada del EP y luego dándomela, supongo que Meiling quería mostrarnos al tecladista.
-No creo que tenga muchos, pero solo imagina encontrar un piercing en el lugar que menos te esperas – Dijo Meiling sonriendo pícaramente – Es interesante.
-Creo que me gusta más el baterista – Respondí mirando la foto de la banda y disfrutando de la música – Bueno me atraen bastante los bateristas en general.
- ¿Por qué? – Preguntó Syaoran intrigado posando su mirada sobre mí y haciendo que me pusiera levemente nerviosa, incluso cuando Meiling nos separaba podía sentirlo muy cerca.
Levanté los hombros mientras ponía el EP de nuevo en la mesa – No lo sé, nunca me he planteado la razón, pero me parece interesante la coordinación que tienen con las manos y los pies… Precisamente porque yo no la tengo.
Aquel comentario hizo reír a los chicos mientras la canción seguía sonando de fondo, era un poco larga, por lo que dio suficiente tiempo para sostener aquella conversación y que esta vez Syaoran se animara a servir una ronda del vino que yo había traído, y creo que aparentemente nunca lo había probado ya que vi como su expresión y la de Yamazaki cambió por completo.
-Demonios ¡esta increíble! – Dijo Syaoran tomando otro sorbo – Esto sí que sabe a jugo como dijeron aquellas chicas.
Solté una risa ante esto – Es el vino que suelen comprar en casa, les encanta.
-Y no los culpo, jamás lo había probado – Comentó Yamazaki viendo hacia el televisor – Oh, esa es bastante buena.
-Y caliente – Completo Meiling sonriendo pícaramente –We Care puede ser una canción para tener sexo.
- ¿Han tenido sexo con música? – Preguntó Syaoran un poco confundido – Creo que yo no podría, me gusta escuchar las canciones y no creo poder hacerlo en ese momento.
-Varias veces – Respondió Meiling – Es un buen ambientador.
-Solo dime con qué tipo de música puedes tener sexo – Pregunto el ambarino intrigado.
-Hasta donde sé todo el mundo lo hace con música un poco más lenta que esta – Comenté tomando un sorbo de mi bebida – O eso es lo que me han dicho… Tampoco lo he hecho con música – A decir verdad, compartía la misma posición que Syaoran, ya que adoraba la música y creo que en ese momento sería incapaz de ponerle la atención que merece.
-No en mi caso – Dijo Yamazaki riéndose – Admito que una vez lo hice con Mötley Crüe de fondo.
Esta vez fue mi turno de reírme y me giré hacia Yamazaki – ¿Acaso lo hiciste con Home Sweet Home de fondo?
-No con esa precisamente – Respondió él soltando una fuerte risotada.
-Déjame adivinar – Había descubierto esta banda hacía poco tiempo, y aunque no muchas canciones hayan sido mis favoritas, si había varias se habían quedado en mi cabeza – Entonces fue con Girls Girls Girls.
-Buena jugada – Dijo Yamazaki aun sin dejar de sonreírme, y, a decir verdad, esto último me resultó un poco incómodo, sin embargo, una tercera voz se unió a la conversación.
-Es la banda que pusiste cuando veníamos de camino ¿no? – Agregó Syaoran con intriga, en efecto, los había puesto hacia un rato en su auto y sonreí al ver que lo recordaba.
-Si, escuchamos Home Sweet Home – Respondí sonriéndole a Syaoran, quien no tardó en seguirme la conversación.
-Sabes, esa banda que me mostraste hace unos meses también tiene canciones bastante buenas, los tipos de Mr. Brigthside.
-Te refieres a The Killers – Dije de inmediato emocionándome, amaba cuando hacían referencias a bandas que yo había recomendado – Ellos definitivamente tienen canciones para todo momento.
-Nunca los he escuchado – Confesó Yamazaki y la verdad es que me sorprendió, él era una enciclopedia de música y era raro que ni siquiera los haya escuchado mencionar.
Miré a Meiling – ¿Puedes poner a reproducir Midnight Show? Creo que les va a gustar, y ya que estamos con las canciones de ese tipo.
-Creo que también me gustarán estos sujetos – Dijo Meiling haciéndome caso con respecto a la música y dejando que una de mis bandas favoritas inundara el lugar.
Vi como de inmediato Yamazaki empezaba a mover su cabeza y dedos al ritmo de la música, y es que creo que en definitiva era algo de músicos hacer aquello – Son buenos… ¿De dónde son?
-Creo que leí que eran de Las Vegas, aunque… – Sin embargo, lo que estaba diciendo quedó suspendido en el aire ya que sentí unos dedos acariciando mi espalda por encima de mi blusa y a decir verdad quedé bastante descolocada al darme cuenta de que se trataba de Yamazaki.
Vale decir que esto no me lo esperaba en lo más mínimo, él y yo ni siquiera habíamos hablado lo suficiente o siquiera yo no le había dado señales de nada de eso, no como con Syaoran. Aunque el punto era que aparentemente el alcohol empezaba a hacer estragos en su cuerpo, nuestra conversación sobre bandas le había gustado o simplemente yo era más despistada de lo que me había fijado ¡nunca les gustaba a los chicos y menos si conocían a Meiling primero! ¡eso no pasaba nunca!
Por suerte no duró más que un par de minutos, ya que Yamazaki se levantó del sofá para ir al baño; aun me sentía algo descolocada por la leve caricia que me dio Yamazaki y es que en mi cabeza no cabía la posibilidad de que yo le gustara, especialmente porque no me sentía cómoda con la idea, aunque traté de no darle demasiadas vueltas al asunto por el momento.
Para mi sorpresa, solo unos minutos después de que Yamazaki abandonó la sala, Syaoran se levantó disimuladamente de su asiento junto a Meiling, y por un momento pensé que iría a la cocina a por más galletas, sin embargo, mi sorpresa fue aún mayor cuando rodeó la mesa frente al sofá y se dirigió a sentarse en el lugar que había dejado Yamazaki, justo a mi lado, y como si fuese algo común entre nosotros, rodeó mi cintura con su brazo dejando que me recargara en su hombro… ¡quería gritar de emoción!
Solo un rato después Yamazaki regresó y no dijo absolutamente nada del cambio, especialmente porque Meiling estaba hablando en ese momento mientras que yo sentía a Syaoran acariciando mi cintura, debía estar completamente sonrojada.
- ¿Alguna vez han escuchado Rocket Queen de Gun N' Roses? Yamazaki me la mostró hace unos días y puedo asegurar que es bastante sugerente – Preguntó Meiling con intriga mientras lo buscaba en la televisión – Hablando de canciones para el sexo, claro.
-Recuerdo haberla escuchado en una ocasión, tengo el CD porque una de mis canciones favoritas está en él – Admití esta vez dejando que mi mano viajara hacía la otra mano de Syaoran que se encontraba sobre mi rodilla y acariciarlo de vuelta – Aunque no la recuerdo mucho.
-Yo jamás la he escuchado – Respondió Syaoran tranquilamente como si no estuviésemos acariciándonos el uno al otro.
-Bien, es un buen momento para escucharla entonces – Dijo Meiling empezando a reproducirlo mientras que Yamazaki se mantenía más callado de lo habitual.
La canción empezó a correr, aunque, a decir verdad, creo que solo la mitad de mi atención estaba puesta sobre ella, ya que la otra mitad estaba completamente centrada en como las caricias de Syaoran pasaron de mi rodilla a lo largo de mis piernas, y me sentí en la confianza de poner ambas piernas sobre el regazo de él, dándole más libertad de acariciar.
Había pasado tanto tiempo desde la última vez que estuve en una situación parecida con alguien, y sentía que mi corazón palpitaba con fuerza, mis manos estaban calientes al igual que la piel de Syaoran que alcanzaba a palpar, ya que me limitaba a tocar su pecho por encima de la ropa y a entrelazar nuestras manos, pero con el deseo de hacer mucho más, especialmente cuando sus manos no se quedaban quietas y esta vez empezaban a pasar entre mis muslos y agradeciendo mi decisión de usar un short esa noche.
Syaoran parecía no querer ir demasiado lejos, y es que tampoco podíamos hacer demasiado mientras estuviésemos en compañía de Yamazaki y Meiling, sin embargo, la canción hizo de las suyas ya que en efecto era bastante sugerente y desvié la mirada del estéreo para darme cuenta justo en ese momento como la mano de Syaoran subía suavemente por el interior de mi muslo casi llegando a mi centro, sinceramente estaba preparada para tener que detenerlo o por lo menos hacerle saber que me gustaba lo que estaba haciendo, pero que no era el lugar, sin embargo, la voz de Meiling interrumpió por completo aquello, dejando la mano de Syaoran a medio camino.
-Yamazaki se quedó dormido – Dijo la pelinegra haciendo que Syaoran y yo nos separáramos al instante como si una corriente eléctrica hubiese pasado entre nosotros – Mejor nos vamos ya.
Syaoran y yo asentimos con la cabeza sin decir una palabra, no tenía idea de lo que él estaba sintiendo o pensando en ese momento, pero estaba segura de que mi corazón estaba por salirse de mi pecho y de que estaba bastante acalorada ¿Qué habría pasado si Meiling hubiera hablado solo un minuto después? Sin embargo, no me dio tiempo de darle demasiadas vueltas al asunto ya que nos dirigimos a la salida luego de haber acomodado a Yamazaki en el sofá.
El camino de regreso a casa fue silencioso, especialmente porque Meiling iba casi dormida en la parte trasera mientras que Syaoran y yo simplemente escuchábamos música, incapaces de siquiera mencionar lo que estábamos haciendo un rato atrás, y aunque nada se haya tornado incómodo entre nosotros y la despedida que tuvimos ese día fue como cualquier otra, no podía dejar de imaginarme como sería nuestro encuentro esa semana para el show de Bananamen.
Sin embargo, eso no fue impedimento para darnos una gran sonrisa al momento de despedirnos y juro que, si Meiling no hubiese estado presente, me hubiese llenado del valor necesario para al menos robarle un beso.
De cualquier manera, esa noche me fui a dormir completamente feliz y aun con la sensación de las manos de Syaoran sobre mi cuerpo deseando mucho más.
Suspiré sonriente – Estoy completamente perdida –.
oOo
N/A: ¡Hola a todos! Espero que hayan tenido un bonito día.
Primero que nada, disculpen la demora. Estoy tomándome unos días de vacaciones y la semana pasada me desconecté de todo por unos días, sin embargo, aquí estamos con el capítulo de esta semana.
Como pueden ver, la fiesta siguió en casa de Yamazaki y pasaron una serie de eventos interesantes, empezando porque hubo mucha charla musical y la mayoría de las canciones las puse en la lista de reproducción de Spotify, además como fun fact quería decirles que The Management es actualmente la banda MGMT, pero en el tiempo que estaba ubicada la historia todavía usaban ese nombre y lastimosamente su EP no está disponible en Spotify, pero pueden encontrar las canciones en youtube si les pica la curiosidad :D
Ahora, hubo mucha charla caliente por aquí y por allá y un par de cosas que pudieron llevar a algo más… ¿Qué les pareció lo de Yamazaki? Y sobre todo ¿creen que la interrupción de Meiling fue intencional o sin querer? ;)
Además, tenemos una pequeña tensión con Akiho y es que una de las razones para darle a Sakura una hermana en vez de simplemente incluir a Touya, es precisamente por este tipo de roces que seguirán teniendo su propio desarrollo a medida que avance la historia.
Muchísimas gracias a todos los que apoyan esta historia cada semana y a todos los que se suman a ella asi sea leyendo entre las sombras.
Nos leemos la próxima semana.
Les mando un abrazo enorme.
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
