Capítulo 15
¿Tienes pasta dental? Olvidé traer la mía – Syaoran
No pude evitar reírme esta mañana cuando ese fue literalmente el primer mensaje que recibí en el día, aunque solo unos minutos después de eso se escuchó el estruendo de los enormes amplificadores que Yamazaki había decidido llevar al viaje seguido de la música para que todos despertaran, aunque para mi sorpresa al abrir la puerta de mi habitación encontré a un apenado Syaoran quien ya tenía intenciones de tocar la puerta para ir por la pasta dental, haciendo empezar el día con el característico cosquilleo en la boca de mi estómago.
Por suerte, la mañana pasó volando entre hacer el desayuno, preparar botanas para la playa y el que todas las chicas de la casa nos turnáramos para usar el baño, por lo que no fue hasta casi el mediodía que logramos finalmente irnos a la playa, dejando que la brisa acariciara nuestros rostros y despeinara nuestros cabellos, al respirar aire salado sentimos que por fin esas vacaciones habían iniciado.
Tras un brindis con nuestras bebidas no nos hicimos esperar para entrar al agua, sinceramente creo que ya se me estaba pasando un poco la vergüenza con el asunto de estar en bikini, después de todo me sentía feliz de al fin estar disfrutando las vacaciones y el solo recordar el pequeño, pero significativo beso de Syaoran la noche anterior me tenía con el mejor humor del mundo, por lo menos hasta que pasara algo más.
Intenté persuadir a los chicos de no ir tan lejos, de todas, formas yo no sabía cómo nadar y mi baja estatura no ayudaba en lo absoluto, por lo que tuve que mantenerme un poco alejada de algunos del grupo, junto con la otra mitad del grupo que sencillamente no quería que el agua los rebasara, sin embargo, pasado un rato Akiho, Tomoyo, Eriol y Rika decidieron salirse de la playa ya que querían tomar un poco de sol en la orilla, yo no era demasiado fanática de aquello, por lo que decidí quedarme en la playa con Meiling, ya que Yamazaki y Syaoran se encontraban a unos cuantos metros de nosotras.
-Deberíamos ir con ellos, Sakura – Dijo Meiling, claramente su altura se lo permitía.
-Mis diminutas piernas no alcanzan esa parte – Respondí sin mucho ánimo de avanzar del lugar.
Meiling rodó los ojos y empezó a hacerle señas a Yamazaki y a Syaoran para que se acercaran a nuestro punto, respiré tranquila ya que pensé que nos mantendríamos en esa zona tranquilamente donde mis pies alcanzaban el suelo, sin embargo, me llevé una gran sorpresa cuando los chicos nos alcanzaron y Meiling habló.
-Súbete en la espalda de Syaoran y vamos más allá – Prácticamente demandó la pelinegra.
Sentí mis mejillas sonrojarse de inmediato ante esta petición, especialmente porque Syaoran ni siquiera se ofreció a aquello, no quería ser una carga y mi baja estatura empezaba a frustrarme como solía hacerlo siempre en la playa, sin embargo, mi sorpresa fue tal cuando Syaoran se giró de manera que me daba la espalda y se agachaba un poco.
-Anda, súbete y así podrás ir con nosotros – Dijo él aguardando por mi – Y te aseguro que no es tan profundo como piensas.
Pude haberme negado y regresado a la orilla, pero a decir verdad no quería salirme del agua ni ser aguafiestas, por lo que sin pensármelo demasiado me subí a su espalda, dejando que mis manos descansaran en sus hombros y mis piernas rodearan su cintura, mientras que sus manos me tomaban por los muslos, por suerte el calor del día y el sol hacían disimular el sonrojo en mi cara.
No sé cuánto tiempo estuve colgada a su espalda, pero cuanto sea que haya sido tenía que admitir que me sentí bastante cómoda, incluso cuando tenía que mantener el equilibrio de mi cuerpo y no dejar caer todo mi peso sobre Syaoran, además de que no quería que esta comprometedora posición se tomara como incorrecta, aunque tenía que aceptar que el contacto de mis pechos con su espalda si podría malinterpretarse en muchos niveles.
De cualquier manera, luego de un rato nuestros estómagos empezaron a gruñir, por lo que decidimos volver a la orilla con el resto, además de que necesitábamos retocar nuestro bloqueador. La comida fue tranquila, entre risas y bromas, aunque casi me atraganto con un sándwich al ver que Syaoran decidió ponerse uno de los enormes sombreros que había llevado Tomoyo solo para hacernos reír un rato y protegerse del sol en el proceso.
-Te luce bastante – Comento Tomoyo mientras comía un sándwich.
Por mi parte, aproveché para revisar rápidamente mis mensajes ya que estaba un tanto preocupada por Kaho, no había hablado con ella desde hace dos días y me inquietaba que algo le hubiese pasado, aunque tampoco me sorprendería saber que se tomó el fin de semana para darse una escapada con su amado Clow, por lo que simplemente le escribí un mensaje para que me contactara apenas pudiera hacerlo, sabía que no tenía nada de qué preocuparme.
Empecé a ponerme un poco más de bloqueador, especialmente en la cara ya que no pensaba tener una insolación o algo por el estilo. Me giré hacia mi izquierda para darme cuenta de que Syaoran estaba concentrado en su propio celular, por lo que aproveché su distracción para poner un poco de bloqueador en su nariz.
-Vas a tener una insolación – Le dije entre risas buscando que retocara su bloqueador.
Meiling se rio, aunque milagrosamente no dijo nada, a excepción de Tomoyo quien decidió hablarme – Bien, no lo dejes así, al menos haz el trabajo completo, Sakura.
Sabía que se refería a que terminara de untar el bloqueador por su cara, por lo que esperé a que Syaoran levantara la vista, cosa que pasó solo unos segundos después y me miró antes de cerrar los ojos – Adelante.
Por suerte mis manos no estaban temblorosas al momento de esparcir el bloqueador por toda su cara, asegurándome de cubrir las partes más importantes de esta y tratando de no sonrojarme al tener una vista completamente nueva de su rostro, lucía incluso impasible al parecer que estaba dormido y admitía que por esos cortos minutos sentí que todo a nuestro alrededor desapareció por un momento, o por lo menos hasta que escuché la voz de Tomoyo.
-Dios, ustedes dos son unos tórtolos – Dijo la amatista viendo como sostenía su cámara con una sonrisa.
- Ten cuidado con lo que haces con esa foto… ¡Tu madre y la mía son muy cercanas! – Dije sintiendo mi rostro sonrojarse por completo.
-Como si lo estuvieran escondiendo – Refutó Meiling rodando los ojos.
-A mí me parece que se ven lindos – Agregó Rika acercándose para ver la fotografía.
Syaoran por su parte también se había levantado para ver la foto, solo que, a diferencia de mí, él lo encontró completamente gracioso – Es una buena foto si la miras bien.
Tomoyo me miró con una expresión triunfante – ¿Ves? No voy a borrarla.
Suspiré pesadamente aun sintiendo mis mejillas arder, no podía ni siquiera creer lo tranquilo que se encontraba Syaoran con todo aquello ¡esas eran precisamente el tipo de actitudes que me confundían de él! No se veía ni un poco avergonzado por esto, aunque eso en cierta parte me daba felicidad, aunque a la vez me generaba más incertidumbre ¿acaso él estaba cómodo con que todos dijeran que parecíamos una pareja o simplemente lo estaba dejando pasar? Demonios, necesitaba hablar con Kaho o al menos con Chiharu y Naoko.
- ¿Quieres un trago? – Preguntó Syaoran sacándome de mis pensamientos.
Giré la cabeza y asentí al mismo tiempo que él volvía a hablar – ¿Qué se te antoja?
Lo pensé por un momento, ya que había estado tomando cerveza todo el rato, sin embargo, quería algo un poco diferente y definitivamente más fuerte, por lo que le di una sonrisa – Sorpréndeme.
¡Y vaya que lo hizo! Hasta el momento solo sé que lo que sea que Syaoran preparó para los dos tenía una extraña mezcla de vodka y de cualquier cosa que Yamazaki también estuviese tomando, por suerte en la playa no hizo demasiado efectos sobre mí, ya que el verdadero problema vino cuando después del hermoso atardecer y de dos bodas playeras que tuvimos la suerte de presenciar, decidimos volver a la posada donde nos estábamos quedando para seguir con la fiesta desde ahí.
La noche empezaba a caer cuando terminamos de recoger nuestras pertenencias, y decidí viajar en el auto de Yamazaki con Meiling y Syaoran, mientras que el resto iba en el auto de Eriol. Me gustaba que el ambiente estaba bien y que la música que escogía Yamazaki se asemejaba mucho a la que Syaoran y yo disfrutábamos, por lo que el viaje en la parte trasera de su auto no fue para nada tedioso, sin embargo, las vueltas en el auto hicieron que me mareara instantáneamente y tuve un ligero dolor de cabeza claramente ocasionado por la mezcla de alcohol que había hecho solo unas horas antes.
Miré a Syaoran a mi lado, y sin pensarlo mucho apoyé mi cabeza en su hombro y cerré los ojos para que el mareo no se intensificara y terminara vomitando dentro del auto de Yamazaki, para mi sorpresa, Syaoran lejos de molestarse o incomodarse se acomodó de tal manera que yo pudiera estar un poco más cómoda en esa posición, recargó su cabeza levemente sobre la mía y acarició mi mano dándome a entender que no estaba enojado por eso, no pude evitar esbozar una sonrisa al mismo tiempo que sentía como mi corazón empezaba a latir con fuerza, era increíble aquella sensación que hacía tanto que no experimentaba y en la que fácilmente podría quedarme así toda la noche, o eso pensé hasta que el resplandor de un flash iluminó nuestros rostros.
Abrí los ojos levemente para darme cuenta de que Meiling trataba de tomarnos otra foto mientras reía, sin embargo, yo no estaba de humor para eso, por lo que simplemente tapé mi cara y vi como Syaoran le sacaba el dedo medio sin siquiera abrir los ojos o cambiar de posición, cosa que me pareció bastante dulce de su parte.
De cualquier manera, solo bastó un rato más para que volviéramos a la posada y nuestra pequeña burbuja desapareciera, aunque, a decir verdad, yo solo quería tomar un baño de agua caliente buscando sentirme mejor porque en serio quería seguir la fiesta, por lo que decidí adelantarme al baño antes que cualquiera de las chicas, dejando que el agua caliente me relajara un poco y rezando no devolver todo lo que estaba en mi estómago, por suerte así fue.
Al terminar con el aseo me puse ropa cómoda y decidí ir a la sala donde estaban reunidos mientras que Yamazaki preparaba las hamburguesas que cenaríamos esa noche, y debía admitir que me sentí un poco halagada ya que apenas salí de la habitación las chicas corrieron a ver cómo me sentía al igual que los chicos apenas me topé con ellos. Decidí que no tomaría más esa noche ya que el dolor de cabeza no había desaparecido del todo, tampoco quería ir a la piscina porque en serio estaba algo cansada, aunque para mi sorpresa, nadie iría tampoco ya que al parecer la playa había consumido gran parte de nuestras energías y aun teníamos el día siguiente por disfrutar, por lo que decidimos quedarnos en la sala mientras que Meiling intentaba prender la hooka para fumar un poco para pasar el rato.
-Propongo una ronda de yo nunca nunca – Dijo Meiling para sorpresa de todos mientras tomaba un trago grande de su cerveza.
Todos nos miramos sumamente sorprendidos, definitivamente algo raro le pasaba a Meiling considerando que detestaba los juegos de fiesta y el alcohol, y que estuviese sugiriendo ambos al mismo tiempo era porque algo pasaba con ella y es que en cierta parte la había notado un poco rara desde que volvimos de la playa, era como si no fuese ella misma, completamente fuera de sí y no en el buen sentido.
Rika bufó – ¿Tú quieres jugar yo nunca nunca? ¿Te picó algo?
-Tiene razón, lo detestas – Agregué aun desconcertada.
Tomoyo ni siquiera dijo algo, simplemente intercambió miradas con Eriol, pero sabía que estaba igual de desconcertada que yo. Ella y Yamazaki eran probablemente los que mejor conocían a Meiling y definitivamente estaba viendo algo que no estaba en su lugar.
Yamazaki la miró preocupado desde la cocina – ¿Estas bien? – Y a decir verdad justo en ese momento me preocupé, ya que él la conocía bien y si estaba viendo algo raro en ella es porque definitivamente estaba pasando.
Meiling rodó los ojos y tomó otro sorbo de su bebida – Bien ya que nadie va a empezar entonces voy yo…
A mí nunca nunca me han tomado una foto haciendo cosas dentro de un auto y lo he negado.
De inmediato mis sentidos se pusieron alerta y miré a Meiling completamente desconcertada, ni siquiera estaba segura de que lo hubiese dicho con ánimos de hacer un chiste o algo por el estilo como habían estado haciendo todos a lo largo del viaje, ni siquiera supe cómo reaccionar o que decir, sin embargo, Syaoran si supo cómo.
-Meiling no creo que sea el momento para sacar ese tema ¿no crees? – Creo que nunca había visto a Syaoran tan serio como estaba en ese momento.
La aludida lo miró incrédula – ¿Por qué no? No tiene nada de malo.
-Solo no es el momento – Dijo Syaoran mirándola con seriedad – Nada más lograrás poner las cosas incómodas.
Yo a estas alturas ni siquiera entendía muy bien la situación, la actitud de Meiling seguía siendo fuera de lugar, aunque la de Syaoran empezaba a hacerle competencia, especialmente porque él ni siquiera me miraba o si quiera me hacía alguna señal de algo, simplemente esperaba impasible a que Meiling dejara el tema, yo estaba sumamente confundida, sin embargo, estaba de acuerdo en que no era el momento para abordarlo.
-Solo déjalo ir, Meiling – Pedí tratando de evitar mirar a Syaoran, no sé porque, pero de repente tuve un sentimiento de incomodidad con respecto a él y lo que menos deseaba era incrementarlo.
Meiling aparentemente captó las señales y simplemente se limitó a darle otro sorbo a su bebida para luego levantarse y dirigirse a la cocina con Yamazaki. Yo por mi parte, ni siquiera levanté la vista hacia Syaoran ya que no creí que sería cómodo, sin embargo, si intercambié rápidas miradas con Tomoyo, quien lucía aun preocupada, pero simplemente me dio una sonrisa tranquilizadora, creo que, aunque nunca lo hubiésemos hablado, creía que ella tenía una pequeña idea acerca de cómo me sentía por Syaoran.
Akiho por su parte, se había mantenido aun en sus propios asuntos durante todo el viaje y ni siquiera estaba intentando integrarse un poco, hasta pude deducir que probablemente esto que había pasado poco le importaba, sin embargo, para mi sorpresa, ella también estaba mirándome un tanto preocupada, pero prefirió no decir nada al respecto.
Lo que quedó de la noche pasó sin pena ni gloria, las hamburguesas fueron una buena excusa para romper el hielo y la pequeña tensión que se había formado, sin embargo, estábamos cansados, por lo que Tomoyo y Eriol fueron los primeros en irse a dormir seguidos de Rika y Akiho. Por mi parte también ansiaba dormir, pero estaba ayudando a Yamazaki a limpiar un poco la cocina luego de haber hecho las hamburguesas mientras que Syaoran y Meiling veían videos en MTV en la sala, y como si mi acompañante me hubiese leído la mente, me habló en voz baja.
-Meiling no es ella misma hoy – Susurró Yamazaki viendo rápidamente a su mejor amiga.
-Pude notarlo – Respondí en el mismo tono – ¿Tienes alguna idea de la razón?
-Creo que invitó a venir a alguien hoy y ese alguien la ha dejado plantada – Dijo Yamazaki tratando de disimular nuestra conversación ya que Meiling podría darse cuenta de que hablábamos de ella – Le he dicho un millón de veces que no se fíe de los hombres que conoce en internet.
-Las chicas y yo también se lo hemos dicho, pero parece que cada día le gustan más – Contesté mirando de reojo a Syaoran y sintiendo un nudo en el estómago.
Yamazaki chasqueó la lengua – Le he dicho un millón de veces que canalizar todo con sexo y hombres no es la solución al resto de sus problemas… No es bueno a la larga.
-Pienso lo mismo, pero sigue diciendo que le gusta ser así y sabes cómo es de testaruda – Respondí desviando la mirada hacia Meiling – Me preocupa que siga estando fuera de sí.
-Esperemos que mañana vuelva a ser la misma o no sé hasta qué punto podré manejarla – Confesó Yamazaki finalmente.
Eso me preocupó bastante, aunque no tanto como la clara inestabilidad emocional que estaba pasando Meiling en ese momento, aunque como le dije a Yamazaki, ella no aceptaba nuestros consejos. De cualquier manera, esa noche me fui a dormir con un mal sabor de boca y con una ligera presión en el pecho, y es que no podía creer como pasé de estar en una nube con Syaoran y sus atenciones a estar literalmente evitando su mirada y sintiendo una fuerte incomodidad entre nosotros, no me gustaba esto y así como Yamazaki esperaba que Meiling volviera a ser la misma mañana, yo esperaba lo mismo de Syaoran.
Porque si en realidad, todo esto fue solo mi imaginación, entonces tampoco sabía a qué punto podría manejarlo.
oOo
N/A: Hola a todos, espero que estén bien ;)
Les dejo por aquí el capítulo de esta semana donde seguimos con todos los sucesos de la playa, aunque hubo algunos acercamientos, al final del día las cosas no fueron tan bien para Sakura, tanto por su pequeña borrachera como con el comportamiento de Meiling, y además como Syaoran empezó a actuar frente a ello.
El viaje todavía tendrá un par de capítulos mas asi que seguiremos viendo como se desarrollan estas actitudes por parte de los personajes, al estar desde el punto de vista de Sakura solo podemos percibir ciertas cosas, pero sé que a este punto Syaoran empieza a ser difícil de entender… ya veremos que sucede con él.
Les agradezco a todos los que apoyan esta historia ya sea leyendo o comentando, eso me entusiasma mucho :D
Nos leemos sin falta el siguiente domingo.
Un abrazo enorme.
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
