Capítulo 17

La mañana había sido un caos, aunque, a decir verdad, creo que no podíamos esperar más que eso cuando a pesar de la ligera borrachera de la noche anterior, las quemaduras de la playa y todo el cansancio acumulado, todos habíamos olvidado por completo poner algún despertador, por lo que para el momento en que todos estábamos despertando, era precisamente la hora en que debíamos estar abandonando el lugar si no queríamos alguna multa.

Por lo que, apenas uno de nosotros se levantó y se dio cuenta de la hora, no dudó en despertarnos al resto y empezó la verdadera locura que pensamos que más bien la pasaríamos durante nuestra estadía y no al final. Apenas y logramos hacernos el aseo rápidamente, todas las chicas estábamos aglomeradas en el baño envidiando por completo a los chicos, quienes solo eran 3 y compartir el baño era más sencillo que hacerlo entre 5 mujeres, sin embargo, ni siquiera hubo tiempo para las quejas ya que estábamos apresurados por dejar el lugar más o menos como se nos fue entregado.

Entre tanto caos ni siquiera me tuve tiempo de pensar en todo lo que había hecho sentir mal la noche anterior, aunque admitía que al cruzarme con Syaoran por primera vez en el día, hizo de inmediato que mi cabeza conectara y no pude evitar desviar la mirada rápidamente y seguir en lo que sea que estuviese haciendo para irnos de la posada. Meiling era un caso aparte, ya que habíamos dormido juntas, pero apenas y cruzamos palabras entre todo el caos que fue el despertar esa mañana, sin embargo, no podía evitar sentirme aun enojada con ella, aunque más que enojada, estaba decepcionada.

Meiling había sido mi amiga desde que llegué a Tokio y que Tomoyo nos presentó, a diferencia de Rika y Tomoyo, a quienes conocía desde que vivía en Tomoeda, me pareció que Meiling pese a tener un carácter fuerte y una actitud bastante diferente a la nuestra, creo que logramos tener empatía la una por la otra desde el primer momento, ya que para nosotras no fue difícil entablar una amistad. Le tenía aprecio y se preocupaba un montón por nosotras, casi como una madre, y claro que no era un secreto que desde el primer momento me di cuenta de que era un poco fácil con los chicos, sin embargo, a la larga me di cuenta de que eso era parte de su personalidad y no iba a juzgarla por eso, ya que a la fecha eso no había incidido en nuestra amistad.

Antes de que ella se durmiera la noche anterior estuve muy tentada a impedirlo porque quería hablar con ella acerca de Syaoran. Creo que fue probablemente de las primeras del grupo en darse cuenta de que Syaoran y yo conectamos inmediatamente, y por conocerme más que a él, me parecía que se le hizo casi evidente mi atracción por el ambarino, por lo que siempre que tenía la oportunidad buscaba incomodarnos a ambos al punto de que en muchas ocasiones incluso nos insinuó que estábamos a nada de romper la tensión sexual que habíamos estado acumulando, aunque Syaoran y yo simplemente nos limitábamos a reírnos ante sus comentarios y seguir con el tema en cuestión.

Jamás me había molestado o envidiado la facilidad con la que Meiling lograba siempre tener a algún chico enviándole mensajes o esperando que ella le prestara atención para ir a tomar un café que eventualmente terminaría en algo más íntimo. Se me hacía increíble la cantidad de chicos que llegaban a nuestros oídos por medio de ella y que en reiteradas ocasiones terminábamos por preguntarle quien era el chico o simplemente confesarle que no recordábamos esa historia, y es porque en realidad eran muchos. Meiling podía tener con facilidad al chico que quisiera y lo tendría comiendo de la palma de su mano sin esfuerzo, sin embargo, anoche había decidido poner sus ojos en Syaoran y yo no podía evitar sentirme decepcionada y muy confusa al respecto.

Yamazaki me había invitado a ir en el viaje de regreso en su auto, a diferencia del día que llegamos que había viajado con Rika en su auto, adoraba a mi amiga, pero su gusto musical pegaba más con el de Akiho que con el mío, por lo que acepté la invitación de Yamazaki, pese a que en el asiento del copiloto estaría Meiling y que yo compartiría asiento trasero con Syaoran como era lo habitual esos días, aunque yo no me sentía como en los días anteriores.

La distancia que traté de dejar entre Syaoran y yo fue más notoria y es que creo que hasta iba más callada de lo normal mientras que buena música iba de fondo. Aproveché este momento para mirar rápida y aleatoriamente a Syaoran y Meiling, y dejando de lado mis celos y mi molestia del momento, sentía que ellos no pegaban, quizás como amigos eran un buen equipo, sin embargo, verlos como pareja era difícil de imaginar considerando la personalidad peculiar de Meiling y lo reservado y hasta un poco tímido que podía llegar a ser Syaoran cuando lo conocías bien, simplemente parecían no ser compatibles.

O quizás solo estás pensando esto porque estas completamente celosa de lo que pasó anoche y no soportas la idea de que ellos puedan tener algo – Pensé detenidamente mientras suspiraba con pesadez y volvía mi vista hacia la ventana, íbamos de camino a desayunar algo antes de que partiéramos a Tokio, y es que nuestros estómagos estaban exigiendo comida por todo lo alto.

-Los desayunos aquí son deliciosos – Dijo Yamazaki cortando el silencio mientras estacionaba su auto.

-Cualquier cosa que sea comestible me basta justo ahora – Respondió Syaoran quitándose el cinturón de seguridad.

Los cuatro nos bajamos en el lugar, donde nos encontramos con el resto en cuestión de minutos, sin embargo, al ser tantas personas teníamos que aguardar a que hubiese una mesa disponible.

-Yo me quedo chicos – Se ofreció Syaoran – La mesera dijo que éramos demasiados por lo que lo mejor era esperar afuera.

El resto de nosotros asentimos con la cabeza, sin embargo, yo me giré para ver a Syaoran, me parecía un poco injusto que se quedara solo haciendo la fila por todos nosotros – especialmente porque yo había estado en esa posición muchas veces –, por lo que luego de que todos estuvieron afuera, yo me giré sobre mis talones y me paré junto a él, ni siquiera sabía que tanta incomodidad había entre nosotros a ese punto, pero ya no había marcha atrás.

- ¿Has comido alguna vez en este lugar? Según Yamazaki hay varios de estos en la ciudad – Dije dirigiéndome a él por primera vez en el día sin saber cómo sentirme exactamente – Estaba un poco dudosa acerca de lo que ordenar.

-Tienen muchos tipos de panqueques – Respondió animado mientras se giraba para verme, ese era el Syaoran que conocía – Se especializan en eso, aunque también acompañan con huevo, tocino y esas cosas… Nada más mira ese de ahí.

Syaoran señaló un platillo que salía en el anuncio, parecía ser lo más nuevo o lo que probablemente el mesero te recomendaría, sin embargo, más que pensar en el desayuno, vi la oportunidad perfecta para abordar con él todo lo que me había tenido incómoda desde la noche anterior, ya que desde la primera noche del viaje cuando intercambiamos palabras en la cocina, había sido imposible tener algún otro momento a solas, y aunque estuviese completamente asustada de lo que podría decir, me lancé a ello.

-Hey Syaoran hay algo que… – Empecé a decir captando su atención, sin embargo, una tercera voz se unió a nosotros, y no precisamente la que quisiera escuchar.

-Syaoran ven a mostrarle a los chicos ese video del que está hablando Yamazaki – Interrumpió Meiling para mi disgusto mientras tomaba a Syaoran del brazo y lo sacaba del restaurante.

Fruncí el entrecejo ante esto, parecía increíble la precisión de Meiling al haber interrumpido justo en ese momento, por lo que, pese a mi frustración, decidí quedarme dentro del restaurante mientras veía como Syaoran me miraba por encima de su hombro antes de que Meiling lo haya sacado por completo del lugar.

¡Ne había costado armarme de valor para siquiera hablarle ese día!

Para mi sorpresa, la puerta principal volvió a abrirse, aunque esta vez se trataba de Akiho, a quien había estado tratando de evitar porque lo que menos necesitaba era un drama de hermanas, sin embargo, misteriosamente ella venía con buen ánimo y hasta se sentó junto a mi para buscarme conversación sobre cualquier cosa. Ese no era el estilo de Akiho, especialmente cuando todos los demás estaban afuera, sin embargo, estaba llegando a pensar que quizás ella se había percatado de mi desanimo y por eso estaba ahí tratando de animarme, creo que la conexión entre hermanas si existía después de todo y en momentos como esto la agradecía, aunque la otra mitad del tiempo quisiéramos matarnos la una a la otra.

Por suerte, el tiempo de espera no fue demasiado largo y logramos entrar al restaurante, aunque para mi mala suerte y para incrementar mi molestia, vi perfectamente como Meiling venía aun tomada del brazo de Syaoran haciendo que esta vez sí lucieran como una pareja e incluso buscando sentarse a su lado en la mesa. Sabía que mis celos eran probablemente ilógicos porque no éramos nada ni tampoco lo habíamos sido hasta ahora, sin embargo, no podía evitar sentir un nudo en el estómago ante esta imagen, y a la imagen de Meiling poniendo su cabeza en el hombro de Syaoran en el restaurante.

Parecía una especie de broma que ambos quisieran jugarme, sin embargo, Syaoran se veía serio y Meiling ni siquiera cruzaba miradas conmigo, era como si estuviese pasándome por alto, aunque yo estaba segura de que ella sabía perfectamente como me estaba sintiendo, y de nuevo entraron mis dudas al respecto ¿acaso estaba tratando de ponerme celosa a propósito o simplemente quería hacer eso porque seguía enojada por el chico que la dejó plantada? Si fuese esta última, definitivamente no sé qué tendríamos que ver Syaoran y yo en todo esto.

El desayuno avanzó con normalidad y prácticamente engullimos nuestros platillos apenas estos llegaron a la mesa, y debía admitir que mucho de mi mal humor estaba influenciado por el hambre que tenía, sin embargo, el ver a Syaoran y a Meiling seguía causándome un malestar que preferiría ignorar, por lo que regresé al auto de Yamazaki tratando de no cruzar miradas con ninguno de ellos.

El camino pasó entre conversaciones banales sobre música y cualquier cosa que se nos pasara por la cabeza, por mi parte iba un tanto más callada, aunque no demasiado ya que tampoco quería parecer como que me pasara algo – En realidad si pasaba, pero no quiero que lo sepan – Corregí en mis adentros, y aunque a veces me quedaba prendida en mis propios pensamientos, fue la voz de Syaoran precisamente la que me hizo salir de ellos.

- ¿Quieres escoger tú la siguiente canción? – Me dijo pasándome el MP3 de Yamazaki.

Me giré para verlo y no pude evitar sentir ese característico cosquilleo en el estómago, por lo que simplemente me limité a asentir con la cabeza mientras tomaba el aparato entre mis manos y buscaba alguna canción que me gustara, por suerte, encontré una del gusto de todos los presentes, y no dudé en poner a reproducir Boulevard of Broken Dreams de Green Day.

-Muy buena elección – Dijo Yamazaki desde el asiento del piloto.

-Sabía que podía confiar en el ti – Respondió Syaoran sonriéndome.

Yo le devolví el gesto, y, a decir verdad, puse la canción porque recordé una conversacion que tuvimos sobre esa banda, específicamente sobre ese álbum, donde él alegaba que Boulevard of Broken Dreams era su canción favorita del álbum, mientras que la mía era Holiday. Curiosamente existía una versión donde ambas canciones estaban juntas ya que aparentemente una era continuación de la otra. En el momento nos pareció curioso y por eso recordaba la canción con cariño.

Escuchamos varias canciones por un rato, o eso hasta que Meiling luego de mirar su celular decidió hablar – Tenemos que hacer una parada técnica, Tomoyo necesita ir al baño y también Rika.

-Entonces todos deberíamos ir ¿no? – Dijo Yamazaki manejando hasta la estación de servicio que le había indicado Meiling – De todas formas, no queda mucho camino hasta Tokio.

-Yo no necesito ir al baño, chicos – Respondí mirándolos – Los puedo esperar aquí en el auto.

- ¿Estás segura? – Pregunto Syaoran extrañado.

Le di una sonrisa de medio lado – Vayan, de todas formas, no creo que tarden demasiado.

Los demás asintieron con la cabeza y salieron del auto, dejándome sola, y aunque de verdad no tenía ganas de ir, tampoco estaba animada de ver como Meiling seguía queriendo tener a Syaoran para sí misma, creo que mi paciencia estaba llegando a su límite y lo que menos quería era terminar el viaje en una discusión por algo que no tenía ni siquiera sentido, por lo que me limité a tratar de elegir la siguiente canción para cuando volvieran los chicos.

Y justo revisando mi celular, me topé con el mensaje que intenté enviarle a Syaoran la noche pasada. Lo había vuelto a escribir solo que esta vez en las notas de mi teléfono porque estaba dispuesta a preguntarle aquello incluso con Meiling y Yamazaki en la parte delantera del auto, pero aún no había sido capaz de decirle que volteara a ver mi celular, lo sentía un poco infantil y hasta cobarde, pero no se me había ocurrido nada mejor.

-Demonios, empezó a llover – Dijo una voz a mi lado sobresaltándome.

Para mi sorpresa, Syaoran había regresado más pronto de lo que imaginé, y supongo que me perdí tanto entre mis pensamientos que no me di cuenta de lo rápido que eso pasó y ni siquiera cuando el clima cambió.

-Espero que no sea un impedimento para llegar a Tokio – Respondí mirándolo de reojo.

-No lo creo – Finalizó él.

Y justo ahí, mi cerebro reaccionó ¡estábamos solos al fin! Y no es que tuviera en mente un plan demasiado elaborado sobre lo que podíamos hacer, de hecho, solo había una cosa que necesitaba hacer para poder irme en paz a casa ese día, por lo que ni siquiera lo pensé.

- ¿Puedo hacerte una pregunta? – Demonios, mi voz se escuchaba un poco aguda por el nerviosismo.

-Claro – Respondió Syaoran de inmediato – ¿Qué sucede?

Me mordí el labio inferior por nerviosismo, pero no era momento de acobardarme – ¿Te molesta si me recuesto tu hombro como la noche que veníamos de la playa? Es que creo que te incomodó un poco todo el asunto de la foto que nos tomó Meiling.

Syaoran me miró desconcertado y soltó una risa sin malicia – ¿Bromeas? Claro que no me molesta… y ni te preocupes por la foto, ambos sabemos que no hacíamos nada malo.

-Exacto – Dije aliviada y sintiendo como si todo volviera a estar en su lugar.

Syaoran estuvo a punto de decirme algo más, sin embargo, unos toques en la ventana nos interrumpieron ¡tenía que ser una broma! Sin embargo, esta vez se trataba de Tomoyo quien nos miró sonriente y levemente pícara al darse cuenta de que estábamos solos en el auto.

-Disculpen que los interrumpa, tórtolos – Dijo la amatista sonriendo – Solo quería decirles que los voy a extrañar cuando regrese mañana a Osaka.

Ambos le sonreímos y ni siquiera nos inmutamos por el apodo que nos puso, y es que entre tantas cosas había olvidado por completo que Tomoyo mañana volvería a Osaka y tendríamos que esperar a su próximo viaje para verla. Tuvimos una pequeña conversación con ella hasta que el resto regresó de la estación de servicio, por lo que ella volvió al auto de Eriol y nosotros nos preparábamos para emprender camino.

Meiling y Yamazaki venían enfrascados en su propia conversación, por lo que creo que Syaoran encontró el momento ideal para hablarme de nuevo ya que lo hizo.

-Ni por un momento pienses que me incomoda o me molesta – Dijo en voz baja refiriéndose a nuestra conversación de hace unos minutos – Puedes hacerlo si quieres.

Le sonreí ante esto y de nuevo sentí mi cuerpo vibrar ¡este chico me confundía demasiado! Sin embargo, estaba muy feliz y tranquila de que todo siguiera igual entre nosotros, estuve a punto de decirle algo, sin embargo, la voz de Meiling volvió a interrumpirnos ¡esto ya se estaba tornando ridículo!

- ¿Se divirtieron estando solos aquí? – Dijo con sarcasmo.

-No le presten atención, con tal y no dejen sucio mi auto todo está bien – Secundo Yamazaki haciéndonos reír – Sakura escoge la siguiente canción.

-Ya la tengo en mente – Respondí mirando a Syaoran con una sonrisa – La vi en tu lista y creo que es una buena elección.

Esta vez me apresuré a poner a reproducir la canción y Hey Jude de The Beatles se hizo escuchar por todo lo alto en el auto. Sabía que la banda no era del gusto popular, pero esta canción me encantaba y creo que todos pensábamos los mismo de ella incluso si no eran grandes fans, ya que toda tensión que había en el ambiente desapareció instantáneamente y eso me subió mucho el humor, en general, la canción era muy feliz y nos transmitió esa felicidad, o por lo menos a mí.

-Demonios, no pudiste escoger mejor canción – Dijo Syaoran animado.

Por mi parte me sonrojé un poco, aunque no dejé que él se diera cuenta ya que, cumpliendo con nuestra conversación, decidí recargar mi cabeza sobre su hombro y sentí como Syaoran se acomodaba para que ambos estuviésemos cómodos el resto del viaje.

La perfecta combinación de la música, el paisaje y finalmente de la respiración pausada y el calor del cuerpo de Syaoran junto al mío hicieron que definitivamente el final de ese viaje valiera la pena, y pese a que aún tenía mis dudas sobre Meiling especialmente, y siguiera confusa sobre los sentimientos de Syaoran, podía decir que estaba tranquila de momento, sin embargo, sabía que después de todo esto vendrían días complicados y en los que tendría que pensar varias cosas de mi vida.

Aunque de momento me gustaba donde estaba y con quien estaba, y eso era suficiente para no pensar en lo demás.

oOo

N/A: ¡Hola a todos! Espero que estén pasando un bonito día.

Por aquí les dejo un nuevo capítulo y donde damos por cerrado el arco en la playa, sin embargo, pareciera que los problemas solo se resolvieron a medias. La conversacion con Syaoran se dio a medias, pero aun asi pareciera que la suerte no estuviera muy del lado de Sakura considerando que hubo muchas interrupciones.

Por otro lado, Meiling sigue siendo un tema complicado, y recuerden que todo lo vemos desde la perspectiva de Sakura por lo que no podemos saber exactamente porque ella actúa de esta forma, sin embargo, eso lo exenta a Sakura de sacar una que otras conclusiones, ahora si están erradas o no lo iremos viendo progresivamente más adelante.

Les agradezco mucho a todos por leer y comentar esta historia, cualquier forma de apoyo la aprecio muchísimo y me pone feliz.

Nos leemos en el siguiente capítulo sin falta.

Un abrazo enorme a todos.

ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.