Capítulo 26
No estaba arrepentida de lo que hice, y creo que incluso llegué a sentirme más fuerte que nunca luego de lo que sucedió, sin embargo, habían pasado alrededor de dos semanas desde aquella noche con Syaoran, entre las cuales solo nos habíamos topado en el cumpleaños de Rika, y donde no hubo más que la interacción habitual con una leve tensión, aunque nuestras conversaciones no habían desaparecido ni por un momento.
Sentía incluso que desde aquella noche la comunicación entre ambos había mejorado considerablemente, ya que parecía que pudiéramos hablar de lo que fuese sin importarnos lo que el otro pudiese pensar, aunque el único tema que no habíamos tocado entre tanto era el de nosotros, o por lo menos hasta que un inesperado mensaje de Syaoran apareció en mi pantalla tras haber estado conversando de temas banales aquel domingo por la noche.
Cambiando un poco el tema, hay una cosa de la que tenemos que hablar… Hay un elefante en la habitación – Syaoran
Mis ojos se abrieron de par en par ante el inesperado mensaje porque sinceramente, no creí que volveríamos siquiera a mencionarlo.
¿De qué hablas? – Sakura
Sabía que hacerme la desentendida no funcionaría con él, pero al menos me daba un poco de tiempo para procesarlo: Syaoran quería hablar de lo que pasó entre nosotros; ni siquiera tenía idea de por dónde empezar considerando que recordaba lúcidamente la conversación que tuvimos esa noche y me recordaba constantemente de que él no quería una relación y que yo había quedado bien con la idea de que esto no volvería a pasar, pero algo dentro de mí me hacía sentir decaída de solo pensarlo.
Déjame iluminarte… No hemos hablado de lo que pasó luego de ver a Daichi y de que saliéramos con Nakuru; sinceramente, creo que es un poco irresponsable de nuestra parte haberlo evitado hasta hoy – Syaoran
Estaba clara en que no lo podría engañar demasiado tiempo, especialmente cuando era algo que seguía causando ruido entre nosotros incluso si no lo habíamos mencionado ni de casualidad desde que sucedió, y si, Syaoran tenía razón, esto había sido irresponsable por parte de ambos ya que no éramos unos niños de 10 años, éramos un par de adultos de 24 que se habían enrollado y que eran lo suficientemente maduros para hablar y decir exactamente como se sentían.
O por lo menos eso quería creer.
Tomé un suspiro largo viendo el mensaje de Syaoran, si yo era un desastre hablando, escribiendo no era mucho mejor ya que no podía expresarme de la mejor forma, y aunque hubiese preferido que hiciéramos esto cara a cara me adecué a las circunstancias, por lo que decidí salir de mi habitación compartida con Akiho, quien, aunque dormía profundamente no descartaba que pudiera escucharme, y decidí salir hacia el pasillo del edificio donde vivía.
Lo bueno de ser domingo por la noche es que nadie en su sano juicio estaba interesado en escuchar a una chica hablando por teléfono y esperando ser enviada a la friendzone, y aunque esto último lo haya pensado con un poco de ironía, algo dentro de mi sentía que ese sería el destino de esta conversación, sin embargo, preferí dejar de anticiparme a los acontecimientos y vi como un número apareció en mi pantalla anunciando una llamada entrante, y sentí mi corazón acelerarse.
Estaba tremendamente nerviosa y eso era innegable, ya que repasaba todo lo que pasó esa noche, y lo que más hacía ruido en mi cabeza era el hecho de que yo hice aquello sabiendo que Syaoran no estaba interesado en tener una relación, aunque admitía que dentro de mi existía el miedo de que, en realidad, no quisiera tener una relación conmigo, sin embargo, tuve que dejar todas mis cavilaciones sin sentido de lado ya que presioné el botón verde y una voz gruesa me sacó de mis pensamientos al otro lado de la línea.
-Hey – Escuché la voz de Syaoran luego de varias marcaciones – Empezaba a preocuparme que no contestabas mis mensajes.
-Hey – Traté de responder en un tono casual, pero sabía que mi voz había salido más chillona de lo normal a causa de los nervios – Lo siento, solo estaba tratando de buscar un poco de privacidad… No te molesta que hablemos de esto por teléfono ¿verdad?
Me mordí el labio nerviosamente y agradecía que él no pudiera verme en ese momento, a decir verdad, ni siquiera le pregunté si esto podía ser por teléfono, simplemente me lancé a ello sin pensar en que podría estar ocupado y me sentí apenada por esto hasta que respondió.
-No te preocupes, de cualquier manera, ya estamos aquí – Dijo en un tono tan tranquilo que me asombraba que no estuviese tan nervioso como yo – Entonces ¿quieres empezar?
-Sinceramente no tengo idea de cómo hacerlo – Admití resoplando y escondiendo mi rostro entre mis rodillas, de verdad, agradecía que él no pudiera verme – Te concedo la primera palabra.
-Bien, lo estuve pensando y creo que el punto más importante es dejar en claro nuestras intenciones con esto ¿no crees?
Su punto me parecía valido, sin embargo, yo no me sentía preparada para decir algo y definitivamente escuchar lo que no quería, por lo que me mantuve callada por un momento hasta que fue Syaoran quien retomó la conversación, era como si pudiera verme paralizada a través del teléfono.
-A lo que me refiero es que esa noche recuerdo que cuando terminamos… Quiero decir, cuando te besé para terminarlo – Se corrigió aclarando su garganta – Debo admitir que lo detuve porque en medio de todo tuve un momento de conciencia en el que a pesar de estar disfrutándolo como no tienes idea, me pregunté seriamente ¿qué es lo que tu querías con eso que estaba pasando? Y por eso me detuve… No quería faltarte el respeto de ninguna manera, Sakura.
Me mantuve en silencio analizando sus palabras, no eran duras y tenían mucho sentido, aunque en mi experiencia, los chicos con los que me había involucrado no solían pensar en esto hasta que ya nos encontrábamos más avanzados en la relación o incluso hasta después de que ya nos hayamos acostado, por lo que el hecho de que Syaoran lo haya pensado justo en ese momento y por eso lo haya detenido en vez de terminarlo, me demuestra que tal y como lo dice, me respetaba y sobre todo, respetaba nuestra amistad más allá de la calentura que tuvimos en el momento.
-Y tampoco deseo que tu tengas una intención conmigo y yo tenga otra completamente diferente – Finalizó en un tono tan serio como pocas veces había visto.
Tomé una bocanada de aire y me armé de valor para responderle – Primero, debo decir que no me faltaste el respeto de ninguna manera, y el hecho de que lo hayas detenido porque primero quieras dejar tus intenciones claras habla muy bien de ti, y en serio lo aprecio… porque creo que ningún chico con el que he estado antes siquiera lo había considerado en el primer momento.
-Yo solo quiero que seas honesta conmigo y me digas que es lo que quieres, Sakura – Pidió él con simplicidad – Y necesito decirte que esa noche cuando te pregunté si estábamos bien y tu confirmaste que, si lo estábamos, sé que no era cierto.
Abrí mi boca de la impresión y sentí mis mejillas arder la vergüenza – ¡¿Cómo podrías saberlo?!
Syaoran se rio sin malicia a través del teléfono, y es que estaba segura de que mi reacción debía estar matándolo de risa, sin embargo, admitía que ese gesto hizo que se aligerara un poco el ambiente y que el tema no fuese tan incómodo como en realidad estaba resultando.
-Porque el tono en que me lo dijiste fue falso… He notado que tu voz se pone más aguda cuando estas mintiendo – Respondió él afirmando que me conocía más de lo que yo sabía.
Quería que la tierra se abriera y me tragara, por supuesto que en el momento estaba un poco borracha y además bastante exaltada por todo lo que había pasado con Syaoran, por lo que ni siquiera me preocupé por controlar que el tono de mi voz saliera natural cuando le dije que estábamos bien, cuando en realidad no lo estábamos. En el momento, admitía no haberle prestado demasiada atención, pero aparentemente mi subconsciente no lo dejó pasar y Syaoran se percató de esto y ya no había escapatoria, tenía que serle completamente honesta.
-Solo quiero que seas sincera, Sakura – Pidió nuevamente en un tono suave que hizo mi estómago cosquillear – Escucha, pase lo que pase, lleguemos a ser novios, amigos con derecho a roce, esposos, enemigos o lo que sea, por encima de todo siempre seremos amigos… y como amigos es importante ser sinceros el uno con el otro.
Suspiré pesadamente – Tienes razón, por sobre todo somos amigos y nos tenemos la confianza suficiente para hablar de esto.
-Exactamente – Podía apostar que estaba sonriendo de medio lado – Sinceramente lo que más quisiera saber es que es lo que tu querías o esperabas… y, sobre todo, desde cuando empezaste a sentirte así por mí.
Bien, las preguntas incómodas, pero necesarias llegaron justo a tiempo para que mi cabeza y mis sentimientos estuvieran en colapso ¡ni siquiera podía pensar con claridad cuando había sido el momento exacto en el que empecé a tener sentimientos por él! Tenía miedo de decir una tontería, pero, sobre todo, tenía miedo en lo que posiblemente podría terminar esta conversación.
-Creo que fue la primera vez que fuimos de fiesta juntos – Respondí haciendo memoria de aquellos días – La noche en que fuimos a casa de Yamazaki.
Si bien, quizas empecé a sentirme diferente por él antes, no fue hasta esa noche en que lo vi con otros ojos, más allá de los que lo haría un simple amigo, y estaba segura de que eso despertó la curiosidad de Syaoran.
- ¿Desde allá? ¿Por qué? Me refiero ¿hubo algo en específico que hizo que te dieras cuenta o simplemente paso porque sí? ¡debes darme los detalles! – Demandó.
Solté una risa nerviosa ante su reacción, parecía que le estuviera contando acerca de alguna película, aunque podría decirse que mi vida en este momento era una especie de tragicomedia.
-No fue nada en específico, simplemente mientras bailamos y todo eso se sintió bien – Respondí sabiendo que eso no decía demasiado, sin embargo, yo tampoco sabía que había sido exactamente lo que hizo que me gustara – Además, en esos días también vimos a Bananamen, y luego fuimos de viaje a la Bahía de Tokio… No lo sé, creo que nunca habíamos pasado tanto tiempo juntos y fue como si en esos días te viera de otra forma.
-Entiendo – Contestó él sin agregar nada más, sin embargo, antes de que pudiera hacerlo decidí abordarlo con la misma pregunta.
-Esa noche mencionaste que también habías pensado en mí de esa forma – Dije tratando de mantener una voz firme y que los nervios no me atacaran de vuelta – ¿Puedo saber cuándo empezaste a hacerlo?
Syaoran resopló a través del teléfono, y a decir verdad tenía mucho miedo de su respuesta – Fue la noche en que estábamos con Tomoyo, luego de toda la situación con el hermano de Hiro y todo eso… algo en medio de todo ese ambiente me hizo verte diferente.
Recordaba aun con temor esa noche, sin embargo, recordaba el pequeño momento que ambos compartimos al finalizar esa fatídica velada, y, a decir verdad, desde ese día yo también sentía que las cosas habían sido un tanto diferentes, aunque creo que desde siempre había sido así entre nosotros.
-Bien, aclarado esto, en serio me interesa saber qué es lo que quieres justo ahora, Sakura – Dijo Syaoran cautelosamente cayendo en el tema más complicado.
Suspiré nerviosamente – Te lo comenté esa noche, ni siquiera yo misma estoy segura de que si quiero una relación o no… solo sé que tú me gustas y eso es todo.
-Y he ahí el dilema, Sakura – Respondió en un tono más serio que me dio hasta un poco de miedo – Creo que me has idealizado.
En ese momento quedé paralizada tratando de asimilar la palabra – ¿Te idealicé?
-Esa noche hablamos de que ambos podíamos ser muy parecidos en gustos, pero completamente diferentes en cuanto a estilos de vida – Explico él – Y odio decirlo, pero creo que partiendo de eso me has idealizado un poco… no soy tan asombroso como tu piensas y es exactamente eso lo que quiero evitar, no quiero decepcionarte.
Esto ya estaba tornándose completamente diferente a como lo había imaginado ¿Syaoran sentía que iba a decepcionarme? Pero si durante todo este tiempo se había sentido como que cada vez me sorprendía aún más con sus acciones y con su chispeante forma de ser, aquello apenas y tenía sentido en mi cabeza.
- ¿Por qué habrías de decepcionarme?
-Porque en el fondo yo no quiero una relación, y sé que tu si la quieres, Sakura – Admitió finalmente.
-Te dije que no estaba segura de eso.
-Y ambos sabemos que no es cierto – Refuto casi haciéndome enfadar – Sakura, ambos sabemos que eres el tipo de personas que se ve en el futuro con un esposo, hijos y una familia en general ¿no es así?
Esto ya estaba tomando un rumbo demasiado profundo, y aunque si lo haya pensado a medida que iba creciendo, mi vida había sido una montaña rusa, por lo que, a este punto, a pesar de que no pudiera asegurar de que justo eso iba a suceder, creo que él podría haber acertado.
-Si – Respondí sin entrar en detalles aguardando a su explicación.
-Claro que si – Reafirmó sin dudarlo y haciendo que frunciera mi entrecejo ligeramente, no me gustaba cuando acertaba con tanta facilidad y que no pudiera debatirlo – En cambio yo puedo verme en unos años en solitario y no sentir temor al respecto.
Sabía que Syaoran era una persona liberal y despreocupada, sin embargo, que me admitiera que no le importaba estar solo en unos años era algo que no sabía cómo procesar. Por supuesto, no iba a juzgarlo ya que mucha gente disfruta de la soledad, pero desde mi punto de vista, lo sentía como algo tan pesado e irreal que en serio deseaba que a él no le sucediera, incluso si para ese entonces yo no figurara en su vida de ninguna manera.
- ¿Lo ves? Esa es una de nuestras más grandes diferencias, y por esa razón no quiero que empecemos una relación en la que termine hiriéndote – Respondió luego de un minuto de silencio de mi parte – Eres probablemente de las pocas personas en quien confío plenamente y lo que menos quisiera es perderte por una confusión.
-Lo entiendo – Y en serio lo hacía, incluso si sentía un nudo en mi estómago y mi garganta arder un poco – También eres alguien en quien confío mucho, y hoy me has demostrado que eres más increíble de lo que pensaba.
-No quiero que me idealices, ni tampoco que sientas que esto tiene que ver contigo – Respondió Syaoran – Solo ponlo en perspectiva… no quiero que salgamos en serio y que por alguna situación de celos o algo por el estilo terminemos por no hablarnos nunca más.
Chasqueé la lengua en señal de descontento – Eso no es justo… ya te he celado antes, ni siquiera ha sido con intención y es algo que no es del todo tu culpa.
- ¿Me has celado antes? ¿con quién? – Me reprendí internamente ya que por abrir mi boca había despertado su curiosidad ¡debía aprender a medir mis palabras antes de decirlas – ¡pensé que nos teníamos mucha confianza a este punto!
Odiaba cuando tenía razón, sabía que estábamos en el momento de máxima sinceridad y tenía que cumplir con mi parte, aunque me avergüence de ello – Con Meiling, un par de veces.
Creo que lo hubiese soportado de no ser por la risotada que escuché al otro lado de la línea, sabía que esto lo estaba matando de risa mientras yo me sentía más sonrojada que nunca – Eres un imbécil, no te diré nada más.
-Lo siento ¡es que eso no tiene sentido! – Respondió aun entre risas que me dieran ganas de golpearlo a través del teléfono – Meiling y yo solo somos amigos.
-No tiene nada que ver con algo que hayan hecho… o bueno tal vez ella sí, pero ese no es el punto – Dije rápidamente buscando cambiar el tema – No podemos saber cómo seremos como pareja si ni siquiera lo intentamos, Syaoran.
-Vas a terminar odiándome, Sakura.
Esta última afirmación me descolocó mucho ya que él volvió a emplear un tono serio, esto sin duda era algo que no podía dejar pasar ¿Cómo iba a terminar odiando a alguien que desde el comienzo está procurando no faltarme el respeto ni romperme el corazón?
- ¿Cómo podría odiarte? – Dije luego de un rato de silencio entre nosotros.
Syaoran suspiró – No soy material de novio… Suelo olvidar responder mensajes, fechas, y sinceramente creo que tu mereces a alguien que este al cien por ciento contigo, y no creo ser yo.
-Eso no lo sabremos si no lo intentamos – Algo dentro de mi quería hacerlo cambiar de parecer, hacerle ver que no podíamos comparar nuestras relaciones pasadas para empezar una nueva, y que, en definitiva, no íbamos a cambiar el estilo de vida del otro.
-Créeme, si te pido ser mi novia justo ahora, en un mes habremos terminado y tú me odiaras – Dijo él con mucha seguridad – Te quiero muchísimo, Sakura… pero justo ahora, no quiero una relación.
Suspiré pesadamente, esto era algo que lo veía venir desde sus primeros mensajes, y era algo de lo que yo estaba consciente y que tarde o temprano terminaría por aceptar.
-También te quiero, Syaoran – Me limité a decir.
-Agradezco que hayas sido sincera conmigo, y no quiero que esto cambie nuestra amistad – Dijo Syaoran y puedo asegurar de nuevo que está sonriendo.
Y esta vez fue mi turno de esbozar una sonrisa que él no podría ver – No lo hará… Y también agradezco tu sinceridad, creo que a muchos les falta hoy en día.
Mis palabras habían sido firmes y honestas, porque a pesar de que esto no haya sido como lo imaginé, Syaoran había sido sincero conmigo, quizás un poco exagerado en cuanto a pensar que yo podría odiarlo, porque creo que ahí estaba el detalle: no creo que eso pueda ocurrir incluso si algo malo llegara a pasar entre nosotros.
Nuestra conversación siguió como si nada y creo que esa era su intención desde el comienzo, no dejar que el desliz nos afectara y cambiara nuestra relación, y aunque yo estuviese feliz de que no se haya alejado ni tampoco me haya tildado únicamente como su amiga, esto no podía evitar sentirse como un rompimiento, pero sin llegar a sentirse como tal.
¿Y es que como terminas algo que no empezó realmente? Y sorpresivamente, no sería la única vez que me hiciera esta pregunta.
oOo
N/A: ¡Hola a todos! Espero que estén bien hoy. Disculpen la demora.
Por aquí les traigo este nuevo capitulo que me parece tan importante para la trama como han sido los dos últimos antes de este, ya que como pueden ver, la conversacion no había finalizado y como bien dijo Syaoran "había un elefante en la habitación" y pues finalmente se han enfrentado a él, además de que de alguna forma podemos saber mas o menos que pasa por la cabeza de Syaoran o por lo menos con respecto a los recientes eventos.
Sé que mucho teorizaban que después del beso las cosas cambiarían considerablemente para estos dos, pero recuerden que esta historia tiene una perspectiva realista, y en las relaciones de la vida real a veces se da el caso en que los dos no quieren lo mismo, en este caso Sakura busca una relación y se ve casada en algun momento, caso contrario al de Syaoran, y por eso él no quisiera que lo llevaran más allá y terminar lastimándola.
¿Qué piensan de todo lo que se ha dicho? Por cierto, todavía queda media historia por delante :D
Muchas gracias a todos los que se toman el tiempo de leerme, comentarme o darle cualquier tipo de apoyo a esta historia, aprecio cada gesto ;)
Nos leemos el siguiente domingo.
Les mando un abrazo enorme.
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
