Capítulo 38
- ¿Y cómo has estado? – Preguntó Syaoran tras habernos mantenido callados desde que nos despedimos del Meiling y el resto.
Me removí incómodamente en el asiento del copiloto y me atreví a mirarlo de reojo, no había apartado los ojos del camino – Bien, ya sabes, solo he estado trabajando… No hay nada nuevo que contar.
Por supuesto que eso era una mentira.
Era cierto que desde el concierto solo me la había pasado trabajando, sin embargo, mi mente no había descansado al pensar en la ausencia del chico a mi lado, y sabía que no era sano, pero era la verdad.
- ¿Qué hay de ti? ¿Cómo has estado? – Mis preguntas no eran precisamente las que me habría gustado expresar en voz alta, ya que yo estaba ansiosa por saltarme el momento donde le cuestionaba que demonios había hecho para recibir indiferencia de su parte los últimos días.
-Tampoco tengo nada nuevo que contar – Dijo sin dejar de mirar el camino, por suerte ya estábamos cerca de casa, por lo que no debería faltar mucho para que se estacionara – Y cómo te habrás dado cuenta, me estuve tomando un tiempo.
¿Tomándose un tiempo? ¿Justo cuando decidió soltar semejantes declaraciones en nuestro último encuentro? Esto tenía que ser una jodida broma.
-Si, pude darme cuenta de eso – Solté en un tono cortante y sin atreverme a mirarlo.
Syaoran no dijo nada al respecto y simplemente mantuvo su vista fija en el camino hasta que sentí como el auto se detuvo. Al mirar por la ventana del copiloto me di cuenta de que estábamos parados a unas calles de mi casa, el punto donde habíamos llegado a tener las mejores y las peores conversaciones dentro de este mismo auto, cosa que me hizo preguntarme cual sería el resultado de esta en específico.
Syaoran suspiró pesadamente poniendo el freno de mano y luego se giró hacia mí – ¿Cómo estuvo la prueba de conocimientos?
Suponía que íbamos a empezar por algo suave, aunque esto no disminuía mi enojo con él considerando que sabía lo mucho que eso me estaba preocupando antes de desaparecer – Estuvo bien, aprobé.
Mis respuestas eran cortas y un poco cortantes, por alguna razón quería gritarle que estuve los últimos días preguntándome si yo había tenido que ver con su desaparición, ni siquiera fui capaz de decirle que en realidad que tuve que hacer la prueba de conocimientos dos veces porque no logré concentrarme en el primer intento.
-Sabía que lo tenías resuelto – Respondió sonriéndome de medio lado – ¡Te sabías la teoría antes de siquiera saber la práctica!
Su entusiasmo me hizo sonrojar levemente – No es para tanto.
-Si lo es, ya pasaste lo más complicado.
- ¿Lo más complicado? – Dije incrédula de sus palabras – ¡Todavía me falta la prueba práctica!
- ¿Bromeas, Sakura? ¡La mayoría de las personas suelen desaprobar la prueba de conocimientos al meno veces! – Respondió completamente convencido de sus palabras – ¡La prueba práctica será pan comido!
Bufé – Si claro.
- ¡Pregúntale a cualquiera! – Dijo firme a su posición y frunciendo el entrecejo levemente – Eres la única que siquiera le dio una ojeada al estúpido libro.
- ¡Y por esa razón no tuve que repetirlo tantas veces! – Jamás iba a admitirle que a pesar de todo tuve que hacer la prueba de conocimientos dos veces, sin embargo, tampoco iba a darle la razón con tanta facilidad.
Esto era guerra.
-Y por esa razón estoy casi seguro de que vas a aprobar la prueba práctica sin problemas – Concluyó con una sonrisa orgullosa.
Estaba acostumbrada a su positivismo ante todas las situaciones, pero por alguna razón, esta vez no podía apoyarlo del todo, ya que la sola mención a la prueba práctica me generaba un gran nudo en el estómago.
Desvié la mirada hacía mis pies – Yo no tengo tanta fe en esto como tú.
-De nuevo estás menospreciando tu esfuerzo – Respondió con un tono molesto – ¿Recuerdas que hiciste lo mismo antes de la prueba de conocimientos? ¡y pasaste esa maldita cosa sin problemas! Sucederá lo mismo con esto.
-Sabes, a veces siento mucha presión de que tengas tanta en fe en mí – Dije finalmente levantando la mirada de nuevo y encontrándome con sus ojos marrones.
-Tengo fe en ti porque sé que vas a lograrlo – Contestó sosteniéndome la mirada seriamente.
- ¿Qué pasa si no lo hago? – Mi garganta empezaba a arder nuevamente y creo que esta noche no podría contenerlo más – Habremos practicado todas estas semanas para nada y habrá sido una pérdida de tu tiempo.
-Por supuesto que no lo ha sido – Syaoran acercó su mano hacía la mía y la apretó haciendo que mi cuerpo se erizara – Lo peor que puede pasar es que no apruebes a la primera ¿y qué hay con eso? Simplemente lo vuelves a intentar.
Esta vez no pude debatírselo, ya que mi juicio se había nublado por completo por un momento. Todas mis dudas sobre Syaoran se juntaron con aquello para lo que tenía semanas practicando y a lo que no le había hecho frente hasta este momento.
-Sé que estás nerviosa y lo entiendo – Siguió hablando tras haberme quedado callada – Hagamos algo.
Lo miré confundida – ¿Qué cosa?
-Cierra los ojos y vacía tu mente de todo, quédate solo con algún recuerdo que te haga muy feliz – Encontraba extraña esta petición de Syaoran, sin embargo, no veía razones para ignorarlo, por lo que hice exactamente lo que me dijo – ¿Puedes verte en ese momento?
Honestamente, no había pensado en nada para el momento en que cerré mis ojos, sin embargo, de un momento a otro me llevé a mí misma bajo las luces tenues entre la multitud de un concierto, justo en el escenario estaba Coldplay y Syaoran estaba a mi lado rodeando mi cintura con su mano y podíamos escuchar Clocks de fondo en la versión más hermosa que había tenido el placer de presenciar.
Asentí con la cabeza en respuesta a la pregunta de Syaoran, aunque para nada tenía pensado decirle lo que estaba pasando por mi cabeza en ese momento, sin embargo, creo que entendía su punto con este ejercicio ya que recordar ese momento tan especial fue igual a transportarme y a que los problemas a mi alrededor desaparecieran: en ese escenario no había pruebas de conducir por ser aprobadas ni tampoco Syaoran había sido indiferente conmigo en dos semanas.
Todo se sentía correcto de nuevo.
-Por la sonrisa en tu rostro voy a suponer que funcionó – Dijo Syaoran apretando mi mano de nuevo, había olvidado incluso que estábamos tomados de las manos.
Solté una risa ante su comentario y luego abrí los ojos, ciertamente me sentía menos preocupada por todo lo demás, y es que aparentemente este era el efecto Syaoran – Gracias.
Syaoran sonrió y asintió con la cabeza – ¿Hiciste la cita para la prueba práctica?
-Sí, será el miércoles – Respondí suspirando – ¿Sigue en pie la propuesta de acompañarme?
-Por supuesto, y usarás mi auto – Dijo como si fuese lo más obvio del mundo – Todo va a estar bien, Sakura.
-Si – Contesté en voz baja analizando sus últimas palabras – Todo va a estar bien.
Nos quedamos en silencio tras esto último, estábamos estáticos, y aparentemente ninguno de los dos tenía planeado deshacer el agarre de manos, ya que no nos habíamos movido de nuestros lugares y simplemente seguíamos mirándonos el uno al otro cual par de tontos.
Sentí mi corazón empezar a acelerarse ya que, de nuevo, la visión de Syaoran bajo una noche oscura, iluminado vagamente con las luces de su auto lo hacían ver hermoso y el sentir como su mano seguía acariciando la mía solo me hacía pensar en una cosa.
Y a este punto ni siquiera sabía que tan bueno era para nuestra relación, pero me lancé a ello.
Acerqué mis labios a los de Syaoran y lo besé sin prisas, él pareciera haber estado esperando esto ya que de inmediato me correspondió, solo que con un poco más de intensidad y atreviéndose a introducir su lengua en mi boca, haciendo que estos besos subieran de tono de un momento a otro.
Las manos de Syaoran bajaron hacía mi cintura y levantaron un poco mi blusa para posarse en la piel de esa zona, mientras que yo llevé mis manos hacía su cuello y las subí delicadamente hasta el cabello que se posaba en su nuca y me dediqué a jugar con él mientras los besos se hacían más demandantes.
Mentiría si dijera que la última vez no me había afectado tener mi periodo y que él no pudiera tocarme como en realidad quería, por lo que me dejé nublar por el deseo contenido, incluso mucho más que por el enojo que todavía sentía por la indiferencia de las últimas semanas y que no habíamos abordado en nuestra conversación.
Pero eso podía esperar, teníamos tiempo.
Sentí las grandes manos de Syaoran subir por mi espalda y haciendo que el calor se acentuara en mi vientre. Decidí cortar el beso y llevar mis labios hasta su cuello, donde empecé a besarlo y a morderlo levemente, aunque honestamente quería devolverle el favor de unas semanas con la gracia que dejó el haberme mordido en nuestro último encuentro, sin embargo, sorpresivamente Syaoran se separó abruptamente y me miró a los ojos.
-No podemos hacer esto de nuevo, Sakura – Creí haberlo escuchado mal.
- ¿De qué hablas? – Creo que mi voz se escuchó incluso un poco aguda – Hace un par de noches estuvimos a punto y no pusiste ninguna objeción.
-Si, y después de eso desaparecí dos semanas – Respondió respirando con dificultad – ¿No ibas a decir nada sobre eso?
Reí con ironía – ¿Acaso piensas que no lo noté? ¡Me he contenido toda la noche de gritarte porque si tengo mucho que decir sobre eso!
¿Cómo es que habíamos pasado de besos apasionados a una pelea en cuestión de segundos? Estos también eran parte de los efectos colaterales de Syaoran.
- ¿Acaso piensas que no me importó que ignoraras todos mis mensajes y llamadas durante todo este tiempo? – Mi garganta había empezado a arder de nuevo y esto no era una buena señal.
- ¿Y aun así quieres besarme? – Preguntó sosteniéndome la mirada.
-Por más enojada que esté contigo, estoy casi segura de que tienes una buena razón para haberlo hecho – Me apenaba un poco admitir esto, sin embargo, no veía otra forma de manejar esta conversación sin que terminara en una batalla naval.
Syaoran suspiró pesadamente mientras se giraba a mirar sus pies, no tenía idea de cómo tomar esta reacción ni tampoco el cómo se había transformado nuestro ambiente de uno muy ameno a uno completamente tenso y que daba la sensación de que yo estaba por escuchar algo que no quería.
-Piensas que tuve una buena razón – Empezó a decir él sin atreverse a mirarme – Pero ¿qué harías si te dijera que la única razón por la que lo hice fue por ninguna en específico? Simplemente lo hice.
Sus preguntas estaban empezando a ser demasiado complicadas de entender y responder, sin embargo, no quería juzgarlo y aparentemente yo no había tenido nada que ver en esto.
Esta vez fue mi turno de acercar mi mano hacía la suya y la apreté. Syaoran levantó la mirada de sus zapatos y le sonreí de medio lado – Entendería que querías un tiempo libre del mundo, y eso no tiene nada de malo.
Syaoran pareció meditar mis palabras un momento mientras seguía mirándome con intensidad, y luego de unos minutos sin previo aviso volví a sentir sus labios sobre los míos en un beso arrebatado que me dejó casi sin aliento. Syaoran parecía no querer perder un solo segundo, ya que luego de un intenso beso que me quitó la respiración, sus labios viajaron a lo largo de mi cuello dejando lametazos y mordiscos y se alojaron finalmente en mi escote.
Esta vez no iba a quedarme de brazos cruzados porque yo lo deseaba tanto como él a mí, por lo que me arriesgué a colar mi mano debajo de su camiseta y empezar a bajarla hasta sus pantalones, donde la introduje pasando incluso por debajo de su ropa interior y encontrarme su naciente erección palpitando.
No creo que ninguno de los dos pudiera soportar el dejar esto a medias de nuevo.
Empecé a acariciarlo pese a la incómoda posición en que nos encontrábamos, sin embargo, me daba la impresión de que él estaba batallando con lo mismo que yo, ya que apartó sus labios de mi pecho y me miró desprendiendo intensidad – ¿Quieres acostarte atrás?
¿Qué si quería? Esa se había vuelto mi sección favorita de este auto, así que por supuesto que asentí con la cabeza.
Me quité los zapatos presurosamente para pasar a la parte trasera de su auto, sin embargo, Syaoran parecía no tener la paciencia necesaria para descubrir la forma en que podría caber por el diminuto espacio entre el asiento del piloto y copiloto, por lo que, sin rodeos, salió del auto y entró por una de las puertas para los pasajeros al mismo tiempo que yo me acomodaba en la parte trasera del auto.
Sentía mi corazón latir a mil por hora, y me atacaron unos fuertes nervios como si se tratara de la primera vez que estuviese por hacer esto, sin embargo, apenas sentí los labios de Syaoran sobre los míos nuevamente, todos los nervios desaparecieron instantáneamente.
Desabotoné la camisa de Syaoran lo más rápido que mis dedos temblorosos me dejaban y la hicimos a un lado para complacerme con la vista de su torso desnudo. Él parecía querer igualar las condiciones, ya que de inmediato llevó sus manos al borde de mi blusa y la sacó rápidamente por encima de cabeza, justo a tiempo para cerciorarme como sus ojos se posaban precisamente en uno de mis pechos, sonrojándose por completo al ver una pequeña marca ahí, justo por encima del brassier color morado.
-Maldita sea – Dijo con voz ronca mientras acercaba su mano a la marca morada en mi seno izquierdo – ¿Yo te hice eso?
Asentí con la cabeza, sin embargo, yo no quería tener una conversación sobre un chupón cuando ansiaba por tener otro, por lo que me senté y volví a llevar mis labios a su cuello por segunda vez esa noche. Repartí besos en esa zona, así como también en su pecho y seguido de aquello mis manos viajaron hasta el borde de su pantalón y suavemente lo desabroché para luego bajarlo junto con la ropa interior y continuar con la tarea que había dejado inconclusa cuando estábamos en la parte delantera de su auto.
La respiración de Syaoran se hizo más fuerte a medida que mis movimientos sobre su miembro se hacían más rápidos, honestamente estaba tentada hacer algo más, pero la posición y el reducido espacio en el que nos encontrábamos me tenían limitada, sin embargo, aparentemente para Syaoran estas limitaciones no existían.
Syaoran me tomó por el mentón y volvió a besarme con intensidad mientras su lengua caliente se colaba en mi boca y acariciaba la mía, esto solo hizo que el calor aumentara en la parte baja de mi vientre. Él fue quien decidió retirar mi mano de su miembro para luego invitarme a recostar mi espalda en el asiento de nuevo.
Syaoran me observaba detenidamente haciéndome sentir un poco nerviosa, pero a la vez hermosa considerando el brillo que disipaban sus ojos. Seguido de eso, sus manos viajaron hasta el borde mis jeans y luego de desabrocharlos los bajó junto con la ropa interior hasta mis rodillas, dejándome semi desnuda frente a sus ojos.
Syaoran no perdió tiempo al separar mis piernas y acercar su cara hacia la zona de los muslos para besarlos y lamerlos antes de ir directamente hacía mi húmeda feminidad. Ni siquiera creo que haber sentido algo así en otras ocasiones, fue simplemente éxtasis como él incursionaba en mi interior con su lengua y cuando adicionó sus dedos a la situación.
Creo que incluso empecé a gemir demasiado fuerte.
Tomé a Syaoran por su cabello para acariciarlo y dejarle saber que lo que estaba haciendo iba demasiado bien, aunque creo que pudo descifrarlo él mismo cuando mi respiración empezó a agitarse, sentía mis piernas débiles y un calor recorrerme todo el cuerpo, por lo que al sentir como él se separaba de repente para verme a su merced hizo que me enojara un poco.
Syaoran ni siquiera lo dudó, ya que acto siguiente sacó un condón de su billetera y lo destapó bajo mi mirada, y estoy casi segura de que esta vez le llevó mucho menos tiempo ponérselo, ya que de un momento a otro ya estaba encima de mi cuerpo, posicionándose entre mis piernas.
Era como si ambos tuviéramos prisa de que el tiempo se nos acabara ya que todo estaba pasando a una velocidad increíble, aunque el deseo seguía vivo entre ambos. Sentí el miembro latente de Syaoran dentro de mí y empezó a embestirme con rapidez. Abracé su cintura con mis piernas y dejé que se frotara con más ahínco en mí.
Mis pechos subían y bajaban y el calor en la parte baja de mi vientre se hacía más presente, así como sentía que se venía una explosión de emociones en cualquier momento, y ese momento llegó cuando la mano de Syaoran acarició mi feminidad al mismo tiempo que seguía embistiéndome.
El orgasmo llegó para ambos en tiempos diferentes, sin embargo, no significó que lo disfrutáramos menos, especialmente del tiempo post-orgasmo.
Syaoran salió de mí y recostó su cabeza en mi pecho, yo aún estaba vestida solo con el brassier. Su oreja se posicionó tan cerca de mi corazón que estaba segura de que lo estaba escuchando palpitar desbocado, pero esto no me dio ni un poco de vergüenza, quería que supiera que ese era su efecto sobre mí.
No dijimos nada por un rato y simplemente me limité a jugar con sus cabellos rebeldes mientras que las manos de él viajaban de arriba abajo a lo largo de mi cintura y muslos. Acabábamos de tener sexo, sin embargo, esta posición era mucho más íntima que cualquiera que hayamos practicado a la fecha.
Y vaya que se sentía increíble.
oOo
N/A: ¡Hola a todos! Espero que estén bien hoy.
Por aquí les dejo el capitulo de esta semana, donde finalmente ha llegado esta charla, y por lo que leí en los comentarios estaban bastante sorprendidos de que fuera Syaoran quien la propusiera xd.
Bueno, esta viene siendo de las conversaciones mas serias que estos dos han tenido, además Sakura saco a relucir el miedo total que siente de la prueba de conducir y eso se ha mezclado con toda la incertidumbre de la relación con Syaoran, ciertamente han sido muchas emociones y creo que todo se dejó salir acá, además de la tensión que había entre ellos.
Se que a este punto esto no luce para nada como una relación sana, pero hay muchos matices en ella y esa fue una de las razones por las que decidí escribirla de esta forma. Espero que les este gustando!
Muchísimas gracias a todos por leer y por todo el apoyo que esta historia sigue recibiendo todas las semanas, me pongo muy feliz al leer cada uno de sus comentarios.
Nos vemos el próximo domingo sin falta.
Un abrazo enorme para todos.
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
