Fic

A quien le importa

Por

Mayra Exitosa

En la mansión de los Brighton, en la habitación de Candy, dos damas con su madre y la hija de una de ellas conversaban, sobre trivialidades. Candy notaba que la joven prima de ella, no estaba decidida a que vestido ponerse. - Mira Annie, este diseño es de Cornwall, es uno de mis favoritos - Me encanta. Tengo varios diseños de él, casi todos se adaptan a mí, es un diseñador practico y elegante. De él tengo mínimo uno de cada colección que ha realizado. La madre de Annie, inmediato confirmaba, - Usaras el de este año, mira Candy, estos ya los tiene son de Cornwall Chavalier. Charlotte siempre procura los mejores diseños a Annie, yo le hago un pedido con sus tallas, aunque los diseños que están haciéndose aquí en América también son muy bellos, Cornwall ha tendido diseños más conservadores estos últimos años, a mi me gustaron los de la colección cinco de primavera, con la modelo Chantal - ¿Chantal? Pregunto extrañada Candy a lo que Annie sacaba una de sus revistas del bolso y mostraba varios una de cada colección y salía ella disfrazada, al verse ni se reconocía a si misma, su madre que observaba le guiñaba un ojo a Candy y ambas se quedaban en silencio, sin confirmar que era ella quien estaba en esas imágenes.

La interrupción hacía que las mujeres salieran a recibir a quienes anunciaban, mientras Candy comentaba con Annie como vestirse para ese día. En el festejo de su Padre y tío. - Usa ese Annie. Te verás fantástica, se atrevida, estoy segura de que te verás genial. - Lo haré. Gracias Candy. Debo irme, nos veremos e n la fiesta. Con un sencillo beso se despedía.

Candy se iba a los jardines, su habitación tenía una escalera por el balcón, tal como le decía su madre que ella podía salir y entrar a la hora que quisiera, con tal de que no se fuera al departamento que su padre le había regalado, por si deseaba independizarse de ellos. Candy se iba a los vestidores de la orilla de la alberca y se quitaba el vestido playero que tenía para luego remojarse un poco y entrar a nadar. Su cabello en una coleta y ella nadaba un rato en la alberca techada y tibia de la mansión. Recordaba los lugares a los que había ido en Malasia ese lugar era muy pobre, mucho más del lugar en el que había vivido ella. Hasta que un grito la sacaba de sus pensamientos. Su Tía Charlotte y compañía tras de ella entraba por un pasillo - ¡Chandy! Al escucharla, Candy se iba a la orilla subiendo los escalones, para verla, se notaba mas delgada y ese traje la hacía ver muy hermosa, esa era su tía Charlotte, estaba descalza, se fue a tomar una toalla y secaba un poco, usaba sus sandalias altas porque sabía que ella no la querría ver pequeña, sus cabellos rizados escurrían y no estaba su bata a la mano, así que se secaba lo mas que podía. Pero Charlotte la tomaba en sus brazos con todo y toalla en mano.

-¡Chandy! ¡Mi Chandy! Giraba con ella y la toalla caía, dos hombres quedándose en espera, impactados al ver la belleza expuesta de Candy en su diminuto traje de baño. - ¡Oh Tía! Que gusto que vengas. - Como que estuviste grave y que no podrás ir a Francia. - Lo siento Tía, teníamos que volver. Hablaba de nuevo Candy en francés, su tono, hacía que Archie por fin la reconociera, sus labios y su piel, eran seductores, tan distinta a la Handy que el conocía, su mirada verde brillante y después de verla a lo lejos dejaba la gabardina en un costado y se iba hasta ella. -¿Chandy? -¡Hola Archivald! Que gusto que vengas, tenía muchas ganas de verte. Fueron esas palabras suficientes para que el fuera hasta ella e imitara a su tía Charlotte y la abrazara girado con ella de su cintura. Le tomaba con ambas manos su rostro y la miraba incrédulo - Eres tan bella y distinta, ahora se lo decía en inglés, y ella con una sonrisa le daba un beso en la mejilla soltándose de su agarre y comentaba, - Después de todo, aquí en casa no soy una Chavalier, como ves soy rubia de nacimiento y mis ojos… son de gato, según dice mi tía Charmin. - Pero si son increíblemente bellos, no he visto un par de esos en mi vida, aunque si me recuerdas a alguien… ¡oh si! Y girándose agregaba, - George, se parece a mi Tía Rosemary, ¿Cierto?

CONTINUARA... SI LA COMENTAS ;)


Continuando con esta historia y deseando siga siendo de su agrado

Un abrazo a la distancia

Mayra Exitosa