Fic

A quien le importa

Por

Mayra Exitosa

- Mira Stear, ya llegaron las chicas. - Así que es a ella la que esperabas, Anthony - Tú puedes quedarte con la castaña, la rubia es para mí. Aseguraba el joven rubio con una sonrisa de haberlo logrado - No lo creo. Ni siquiera salen de su privado. Confirmaba el pelinegro - Ahí se encuentra Stevens bailando con su novia, le mandamos un mensaje y vamos con él. Aseguraba Anthony - ¿Y si me prefiere a mí? Preguntaba Stear seguro- Ya te dije, no baila tan fácil con nadie, la he observado por dos semanas, desde que llegamos ella viene con su amiga, podríamos llevarlas a tomar un poco de aire. - Dicen que tiene guardaespaldas, no creo que salga tan fácil contigo. Quizás conmigo lo haga. Stear negaba que pudieran salir sin que los guardias los detuvieran.

Candy bailaba en el reservado y un amigo le decía que había un lugar donde ella podría bailar mejor. Le mostraba el lugar, con una sonrisa asentía, pero iría cuando ella lo decidiera, no en esos momentos.

En una parte de la disco había un escenario muy pequeño donde bailaban parejas. Pero ella tenía otro plan y aunque había aceptado ir, no se iba de inmediato. Paty comentaba que saldría y que volvería en un minuto, ella aprovechaba para salir y buscar hacer un cambio. Entraba a los sanitarios y cambiaba su vestido girándolo de forma inversa un vestido negro entallado, y su cabello lo guardaba con una peluca de cabellos verdes chillones que era el bolso que llevaba y se iba hasta aquel lugar donde la habían invitado a bailar entraba en una jaula, y cerraba la puerta. La canción cambiaba y ahora las luces iluminaban el centro, sorprendiendo a la joven que sus cabellos lucían salvajes bailando sensualmente, dejaba a muchos detenidos, mientras el sonido de la música parecía tomar un nuevo sentido. Candy levantaba sus brazos y movía las caderas, más y más personas notaban que todos giraban a verla, ella cerraba sus ojos y bailaba relajada olvidándose de todos. Su cuerpo denotaba sensualidad, y deseo.

Tom recibía un mensaje y aceptaba, Paty regresaba y pedía otra copa, mientras le confirmaban que Candy se había salido tras ella, a lo que continuaban bailando y al ver a la chica de cabellos verdes todos bailaban ahora, casi no había personas sentadas, ella dejaba su copa y bailaba. Dos chicos se unían en el grupo, pero Candy aun no volvía, mientras que la chica que bailaba en una jaula continuaba robando a todos sus miradas.

Dos hombres entraban al lugar, conversaban llamaban la atención, su reservado tenía vista inmediata a la jaula que ahora tenían frente a ellos. Al castaño de mirada azul intensa se le borraba la sonrisa y se le soltaban los labios de asombro y el rubio más alto y de mirada celeste que lo acompañaba lo notaba, giro para ver hacia donde se dirigía y vio su rostro, sus labios y su mirada. Ella bailaba en la jaula, mientras Candy volvía a cerrar sus ojos en el baile, recordando su vida y su pasado, bailaba para olvidar los gritos y los llantos que la amenazaban de vez en cuando, aquellos que recordaba que la atormentaban y que no deseaba que estuvieran en su mente, pero continuaban aun después de tanto tiempo.

Paty bailaba, un chico comenzaba a bailar cerca de ella, en el baile preguntaba por su amiga y ella negaba sin saberlo, Anthony seguía buscando y conversando, ya se le había desaparecido la rubia, pero había más de dos chicas bailando y moviendo sus caderas incitando a que él lo hiciera.

La música incrementaba a un ritmo candente, la peliverde parecía ajustar su ritmo, sus brazos hacían juego al baile continuo y una de sus manos se ajustaba a ella mostrando sus movimientos y su ardor con su cuerpo, parecía invitar a que todos bailaran y el ambiente se incendiaba. Literalmente por las paredes había reflejos de fuego danzando en el baile de la peliverde, que aun con sus ojos cerrados, parecía bailar en el cielo.

La había visto y pronto estarían juntos, más nunca se imaginó que la llegada de su amigo Terry fuera un buen augurio, ahora se encontraba de nuevo disfrazada y bailando frente a él y todos mirando como lo hacía mientras ella en su mundo se mantenía, si deseara atraer las miradas, no imaginaría lo que estaba haciendo, ella no sonreía en el baile, ella parecía viajar en su mente, parecía desahogar algún sentimiento interno. Y el baile parecía encenderse más.

CONTINUARA... SI LA COMENTAS ;)


Gracias por comentar, espero les agrade leer y en lo personal tengo que continuar

con las demás historias, así que mil gracias por su sincero apoyo en este reto, perdido o no, gane al ver que les gustó

Un abrazo a la distancia

Mayra Exitosa