Fic
A quien le importa
Por
Mayra Exitosa
Un movimiento en la cama y ella abría sus hermosos ojos, mirando que él ya estaba despierto. - Creo que ya es hora de regresar, no puedo usar tus ropas, debo volver. - ¿A tu casa? - No. Tengo un departamento, no es tan acogedor como esta casa, solo es mi pequeña cueva. - ¿cueva? - Si, un lugar donde trabajo y hago algunas actividades, también duermo ahí en ocasiones, cuando no, estoy con mis padres la mayor parte de mis días. - Si me muestras tu cueva, puedo invitarte a conocer mi casa o algún otro lugar. - Gracias, mi familia me necesita. - La mía también estoy seguro de que deben estar preguntándose donde estoy, tu al menos ya les llamaste, - ¿tú no? - No. -¿Por qué? - Bueno es que, no tengo padres. - ¡Oh! Lo siento yo… - Mi familia es mi hermana, algunos sobrinos, amigos, tíos, un mundo de personas que estoy seguro de que te encantaría conocer. - ¡Ah! Tienes una familia numerosa. - Yo solo tengo a mis padres y un par de tías. Los demás son… familiares, amigos de mis padres. - ¿Y tus amigos? - No tengo muchos amigos, conocidos tal vez, me llevo bien con el personal que nos ayuda en casa y en los negocios, se puede decir que serían ellos mis amigos.
- Candy, quisiera preguntarte algo, puedes contestar o no, no quiero que te sientas incomoda. - Adelante. Ella se ponía nerviosa, sabría que no era una familia normal, era una hija agregada, meditaba en espera de que deseaba saber. - En Inglaterra hace más de tres años, cuando te vi la primera vez… ¿Por qué yo? - Porque… ¿tu? - Si, ese día te fuiste, solo estuviste una noche y después de ahí, te perdí, hasta ayer te volví a encontrar. - Albert, yo… no sé qué decir, solo puedo describirte aquella noche, es la única vez que he pasado algo así, estabas conversando con alguien y … de pronto sentí que no había nadie más, como… si se obscureciera todo, y solo estaba ahí, tu altura te hacia sobre salir y había muchas personas, pero tu antifaz no ocultaba tu sonrisa, ni el color de tu mirada, tus cabellos, fue… hipnotizante. Luego giraste a verme, como si te llamara, fuiste hasta mi… y no pude dejar de mirarte.
Albert estaba absorto ante sus palabras reviviendo la escena que ella decía y recordando esa noche, cuando también pasaba lo mismo, giraba a verla, tenía sus ojos cubiertos con lentillas color miel, su cabellera era castaña, pero sus labios estaban sueltos, su vista no se desviaba como lo hacían otras mujeres apenadas, ella sostenía su mirada con la de él, fue entonces que fue hasta ella de manera casi irremediable, sin saber que estaba bajo un disfraz.
- Y porque te fuiste al amanecer. - Estaba avergonzada, me había ido con un hombre a su cama y… - Fue tu primera vez. - Si. No sabía lo que era, notaras que no me arrepiento, ¿crees que estaría de nuevo aquí? - ¿Me viste sin el antifaz? – Si, tu boca, tus ojos, tus manos… jamás los olvide. - Tienes una cicatriz en tu mano, te busque, juro que no deje de hacerlo y cuando te vi, con el cabello verde. Ambos soltaron a reírse por lo que recordaban, ella estaba ruborizada ocultando su rostro. - Me gustaría mucho seguir conociéndote y que me conocieras, ayer por la noche, pude llevarte a mi departamento, pero te traje aquí, porque temía que escaparas de nuevo y… fueron más de tres años sin verte. - También para mi fueron muchos años. Ella se fue hasta él, desnuda de pie, mostrándose tal cual, con ambas manos tomaba su rostro y confirmaba - Me encantaría que fuéramos amigos, que me conocieras y conocerte. - ¿Por qué amigos? Porque no novios, una relación de amigos, no se besan ni se toman como nosotros lo hacemos. Besaba su cuello y probaba uno de sus pechos, - Tienes razón, es solo que no tengo amigos y tampoco novio, no sabía cómo definir nuestra relación. Albert la abrazaba de las caderas la sentaba sobre una de sus piernas y le acercaba su rostro hasta tomar sus labios, probándola lentamente hasta que ella detenía un poco y volvía a confirmar, - No he tenido tiempo para tener novio, ni amigos, para… no decepcionar a nadie. Viaje con mis padres y no sé si sea buena para ser tu novia - No me has decepcionado, no creo que lo hagas, porque trataré de que desees continuar a mi lado el mayor tiempo posible, además me encantaría ser un buen novio para ti.
CONTINUARA... SI LA COMENTAS ;)
Gracias por sus comentarios, sé que muchas personas desean leer y poner su comentario al finalizar una historia,
imagina que mañana ya no este para leerte, porque no lo hiciste hasta el final... todos necesitamos saber si escribes...
pensar que te leen, que opinan y que te dicen, lo que desean y pensarían tal vez desde su punto de vista muy personal,
eso forma un enlace y un compromiso para continuar con cada historia, no solo con esta, muchas gracias.
Un abrazo a la distancia
Mayra Exitosa
