Fic
A quien le importa
Por
Mayra Exitosa
El día de la fiesta llegaba, Candy estaba en su habitación secreta, meditaba las acciones para ese día, y recordaba la noche hermosa que acababa de pasar ese par de días con su novio. Albert era delicioso, podía estar con el en las noches, y dormía muy bien, era su seguridad, su forma de llevar la cena, sus conversaciones, su compañía y el sexo, era todo lo que se complementaba para pasar la noche cálida, y unida a su cuerpo. El pensaba que tal vez era por el agotamiento del sexo y caer exhaustos lo que la hacía dormir tranquila, pero no era así, era mucho más, sin embargo, no podía decírselo, después sentiría que lo estaba atrapando o sería posesiva con él.
En la mansión pasaban meseros, arreglaban la decoración y las bebidas, pero, sobre todo, la seguridad imperaba, había muchos guardias y todos atentos y revisando detalles de lo que se haría en el evento. Niel y Charmin ya tenían sus atuendos, ambos en su habitación confirmaban que después sería la boda, para que su bebe llegara con ellos unidos.
- Charmin, es verdad lo que menciono tu hermana anoche. - Sobre que, menciono muchas cosas. - Que vendrá Chantal al evento, no la he visto por aquí, ¿Qué esta no es su casa? - ¡Oh querido! Deja de preocuparte, y ocúpate de nosotros, ya tienes preparado todo para el brindis, ¿le avisaste a tu familia de nuestra boda? - Tienes razón, si llevo parte de todo, mi familia no sabe aun que estamos esperando bebe, primero la boda y ya luego vemos como les informamos de nuestro hijo. - ¿O hija? - ¿podríamos saberlo antes? - Por supuesto, además quiero que se encuentre perfectamente bien de salud, lo importante es su salud, hay niños que no tienen mucha suerte y quiero que nuestro bebe tenga todo lo que necesite, quiero que sea feliz, ¿verdad que será muy feliz, Niel? - Por supuesto, hare que nada les falte a ti y a nuestro bebe. No te arrepentirás de ser mi esposa, lo prometo Charmin, tal vez viste a muchos hombres, pero a ninguno insistías en humillar, solo a mí. Y nunca me imagine que me amaras, que fuera el que estaría dentro de tu corazón, juro que siempre pensé que me odiabas y… yo te adoraba, pero verte con esos hombres me hacia sentir miserable, - Si te sirve de consuelo, jamás me fui con ellos a su cama, los utilice para darte celos, pasaba frente a ti haciendo que me apreciaras. - Cielo, como quieres que te aprecie, si me humillabas gritándome enano o pigmeo. - Te odiaba, odiaba todo lo que me hacías enfurecer, cuando te fijabas en jovencitas, te sentía un viejo cascarrabias de canas verde que le hacía al pedófilo pervertido.
- Ahora que te escucho, sé que me amabas desde aquella vez, hasta hoy lo sé, tu sobrina jamás me interesó, veía en ella lo que veo en ti, lo que me gusta de ti, solo que… era enana como yo. -¡Tonto! Tu no eres enano, lo que sucede es que mis hermanas y yo, fuimos muy altas, una ocasión me dijeron jirafa y Christian me abrazaba porque ya no estaba mamá para hacerlo y me decía que a mi altura podíamos ver lo miserables que eran y por eso decían palabras feas, para levantarse el animo dentro de su miseria. -Si, esa es tu hermana, dice lo que sea necesario para lucirse y salir invicta, pero su hija salió a su esposo y es más enanita que toda la familia, creo que le llegó su karma a tu hermana, solo espero que mi hijo no sea un karma tuyo, porque tendremos hijos bajitos lo que resta de nuestras vidas. - Crees que mis genes no les den altura y se vean bien. - Y si son bajitos, ¿se verán mal? - No, se verán como mi sobrina, hermosa y camaleónica, increíble y feliz, que cuando más humillada este, saque fuera de su interior y les demuestre lo que vale, esa es mi sobrina una guerrera invencible, toda una Chavalier.
- Entonces rezare para que nuestro hijo se parezca a ella, porque no quiero que se deje vencer en las adversidades, que luche por lo que ama, aun en contra de la humillación y el orgullo, que sepa que hay un corazón noble y tierno debajo de esa coraza gruesa que no deja ver lo sensible y hermosa que es su madre, para protegerse de cualquier bestia inmunda que desee hacerle daño. -¡Oh Niel! Yo te amo tanto, desde la primera vez que te vi. El llanto fue sorprendiendo a Niel, la abrazaba mimoso, esa Charmin le encantaba, estaba bajando todas sus defensas para que la amara tal cual era y estaba tan desprotegida que solo el podía verla así, - ¡MI vida! Son las malditas hormonas la que hace que te quites tu armadura, mi cielo, tranquila nadie jamás lo sabrá, nadie. Ven a mis brazos aquí te cuido. - Ya es hora de arreglarnos, mi peinadora vendrá en quince minutos y tengo antojo - ¿Antojo? ¿Quieres que vaya a traerte algo de comer? - Te quiero comer a ti. Soltaba el llanto y el la abrazaba, nadie en su sano juicio querría ver a Charmin llorando, era otra creatura mítica debajo del agua, toda una ninfa chillona. - Ven ahora mismo comemos juntos, anda mi cielo, tu dime todo lo que desees que yo seré quien busque como concederte lo que anhelas. - A ti. Hacia un mohín, mirándolo y el ya no podía dejar de amarla, era suya y lo seria para siempre.
CONTINUARA... ;)
Gracias, deseando sea de su agrado, continuaremos dando seguimiento a esta hermosa historia que me hace reír y llorar al mismo tiempo
deseando subir capítulos de todas las historias que comentan y que son de su agrado
Un abrazo a la distancia
Mayra Exitosa
