Fic

A quien le importa

Por

Mayra Exitosa

Albert le enviaba mensajes, ella aun no los había visto, las dos noches que durmieron juntos habían sido increíbles, era tan apasionada, se entregaba a él con todo su ser y no temía demostrarle lo mucho que se deseaban, sus risas, sus juegos, la cena era lo mejor, parecía que ese momento era el único instante en el que compartía todo, sin dudar, no había falsedades ni temor a responder, hablaba tan natural, le gustaban muchas cosas y se adaptaba a todo lo que le pusieran, ella había realizado cosas muy hermosas en el diseño de ese libro de modas, le daba un toque suyo como si fuera a diseñarlos, y en la empresa era como verla en su propio mundo, compartiendo con él temas que nadie podía tocar con tanta facilidad como lo hacía ella, viajar no le daba temor, y salir sin nada en las manos no le incomodaba, la ropa no era tan importante, era solo una forma para agradar y hacer sentir bien a los que estaban cerca, no que ella sintiera que era primordial para vivir. Su punto de vista de la familia lo dejaba en el limbo, amaba a sus padres y si algún día se casara, no le importaría que vivieran junto a ellos, porque ella los cuidaría a todos, era como saber que, si se quedaba a su lado, formaría parte de su manada y no de la de él. Era la líder de los suyos, pero a la vez la que los atendía a todos para que se sintieran bien a su lado. Y eso, no hacía falta con él, porque deseaba ser quien la cuidara y la procurara, quien la viera dormir y despertar, quien la acompañara a todos los lugares que deseara conocer y quien le diera el dinero suficiente para salvar a todos los niños sin padres del mundo. Un suspiro y cerraba los ojos, viéndola desnuda encima de su cuerpo, sus hermosos pechos, y su bello rostro, sus ojos brillantes analizando todo en su entorno, parecían admirarlo cuando le hablaba y le explicaba detalles de su trabajo. - Sabes Albert, algún día podemos detener el tiempo en una noche como esta. Otro suspiro y al abrir los ojos George comentaba aturdido y con un tono parecido a tranquilo e irónico,

- ¡Se lo que sientes!, ella te hace hacer cosas que jamás imaginaste qué harías, te hacer cambiar y ser su sirviente si es lo que desea, y a la vez quien le haga dormir tranquila, hace que quieras darle el mundo y todavía giras a ver la luna, por si también la desea.

- ¡George!

- Que quieres que te diga, su tía también tiene eses efecto en mí, me dijo que seré su pareja esta noche en la fiesta, y que se quedará más tiempo porque su gemela se casara y esa hermana es una maldita engreída, se quedó con ese chaparro de su cuñado solo porque lo planeo y la embarazó el muy engreído que la hace padecer porque ya no tendrá a su gemela con ella y…

- ¿Y? George abría los ojos asustado, temeroso y sorprendía a Albert por los cambios que estaban pasando de ironía a temor,

- ¡Se rompió el preservativo! como quieres que le diga, que si quedo embarazada pensará lo mismo de mí, que soy un imbécil que solo deseo atraparla como lo hizo el enano de su cuñado, que así fue como atrapo y le quito a su gemela, tan unidas que eran, ¿Dime? ¿Qué hago?

- No le digas nada, ocurren accidentes todo el tiempo, ella debe saber que para un embarazo no se requiere un pigmeo, sino una rasgadura accidental, ¡lo usaste! Se rompió es otra cosa, ella debe entenderlo, además estarás con ella en Francia, ya hizo todo para robarme a mi amigo, ¡que se aguante! y al menos tú no eres Frodo ni el enano bigotón, en eso no podrá culparte.

- No quisiera estar en la suela de los zapatos de su cuñado, ese chaparrito que no deja de tratarlo como un gorgojo atravesado en la avena selecta de su hermana. ¡Y si ella me culpa! ¿Qué haré? ¿Me mandara por un tubo?

- No demuestres delito, no sabes nada, relájate, hazte el sorprendido, sonríe feliz porque ella es la razón de tu vida, hazle saber que es la mujer más importante del mundo y si, también eso que dijiste de la luna puede funcionar, solo recuerda fue ella la que me quito a Archivald por años, y ahora se está llevando a mi amigo de toda la vida, si te humillas, quedaras peor que ese elfo doméstico de su cuñado. Ya la escucharé apodándote el semental que la preñó intencionalmente para tener a su gigante titan hijo supremo de una Chavalier y el Johnson pasara a quinto grado si la dejas.

El celular de Albert sonaba, era su novia y este le hacía señas de que se fuera, era su princesa que le marcaba por primera vez, -¡Adiós!

- Hola mi vida, ¿Cómo estás? - Deseando verte de nuevo, ¿nos iremos esta noche a algún lado? Para llevarme algo de vestir por si… - Si mi cielo, en cuanto podamos, salimos volando de ahí, detendremos el tiempo y estaremos juntos el fin de semana, nada ni nadie puede robarnos el domingo, es solo nuestro ¿cierto? - Es que estaba preparando mi bolso, para podernos ir y… - Y pensaste en que también prepare algo de comer para estar juntos muchas horas. - Me encantaría, eres el mejor chef del mundo, todo lo que me das, me gusta mucho. - Por ti haría un Churrasco como los hacen en Brasil, o unos tacos al pastor con piña en almíbar como los realizan en México, tal vez podría hacerte un ceviche como el que preparan en Perú, hasta una pizza napolitana directa de Italia y hasta si lo desearas te llevaría a Nápoles para que la probaras con el sabor original. - ¿De verdad? - Por supuesto, mi amor, por ti volaría a todos los lugares que se te antojaran. - Me gustaría probar la Lasaña de Bolonia en Italia y quisiera comer sushi como lo preparan en Japón, pero sabes lo que más deseo, - Tus deseos son ordenes mi vida, tu pide lo que quieras - Tenerte a ti conmigo en la fiesta, cerca de mí, tomarte de la mano y que no me soltaras. - Cuando llegue a la fiesta, estaré contigo. - Gracias Albert. Eres lo mejor que me ha pasado desde que llegue a casa.

CONTINUARA... ;)


Gracias por leer, por comentar, por animar a que esta historia continúe,

y gracias por comentar las otras historias, las cuales con gusto tratare de actualizar lo más pronto posible

Un abrazo a la distancia

Mayra Exitosa