Fic

A quien le importa

Por

Mayra Exitosa

Ya el lunes por la tarde, Candy llegaba a Australia, a su oficina después de acomodarse en la mansión Brighton. Dando órdenes, cual dueña y representante, asumiendo todas las responsabilidades y notando cuál era la mina dañada, ¿qué problemas habían pasado? y para su suerte, no había muertos, solo algunos daños materiales y heridos recuperables, en el mar había sido un choque con un cayo rocoso, dejando a una de las naves de los Brown en mal estado, sin embargo, ellos estaban haciéndose cargo de la manipulación de los productos, el cual se podía pensar que se encontraba dañado, por lo que solicitaban regresar para revisar a detalle todo lo enviado, mismo que se retrasaría una semana.

Se daba seguridad al ver a la hija del propietario frente a las oficinas principales, logrando solventar de manera directa cualquier daño ocurrido por sus productos. Sobre todo, el hierro que llevaban para exportación y que podía dañar la vida marina, por lo que se daban prisa en recibir esos contenedores, asegurando que se encontraban en buenas condiciones y que no se había filtrado humedad. - Papá todo permanece en orden, regresaron los contenedores y estaban a nivel hermético, se realizará una revisión por si hay daños marítimos en zonas más profundas, pero todo eso será cubierto e investigado por la naviera. Lo de la mina fue un deslave, fue en horas de descanso, la mayoría de los empleados se encontraban en horas libres y solo fueron daños materiales y doblaremos esfuerzos para dejar todo en orden, ya el personal espera que no haya daños mayores internamente, y se hará una revisión supervisada a control remoto, sin riesgos. - Hija me tranquilizas mucho. Cuando tu novio me dio esa memoria quede devastado, el llego más preocupado, a él le pego económicamente, no sabía que estaba tras los corporativos esos, nunca me di a la tarea de investigar quien era el director, no conocía personalmente a todos mis socios, él fue el más afectado de todo, sus inversiones bajaron como nunca, pero si haces bien las cosas como te digo, subiremos esas inversiones y lo ayudaremos a recuperarse. - Si, lo hare, solo dime lo que quieras que realice, pero estos días han sido muy agotadores, así que ve a descansar y hare los mismo. - Oye no has prendido tu celular, trato tu madre de comunicarse contigo. - No me traje el cargador y he estado muy ocupada, si me distraigo puedo pasar por alto en algún detalle que requiera de mi atención, como sea la llamare de aquí de la oficina. - Bien llámale a la casa, aquí tenemos los horarios diferentes – lo sé.

En la mansión Brown se enteraban de todo lo que habían afectado a Brighton y a su tío, Padre e hijo estaban trabajando a distancia, pero tenían personal que hacia el trabajo como se iba dando orden, - Si ellos actuaron muy rápidos, hijo. El personal de Brighton está levantando todo con mucha eficiencia, dos golpes muy llamativos, pero sin tantas consecuencias, el producto sale ileso, gracias a la exageración de la hermeticidad con la que enviaron los buques. - Papá ahora que más debemos quedar bien, no solo por mi futura relación con ellos, sino también por mi tío que permanece asociado con Brighton en varias de sus empresas, sobre todo en esa de los minerales creo que él fue el más afectado. - Lo sé, dile a William que esa exageración de cuidar sus envíos con hermeticidad, dejaron el producto en buen estado, todo es recuperable, el callo rocoso nadie lo había previsto, estaremos arreglando todo y los Brighton también fueron meticulosos en ver la vida marítima del lugar para no tener problema alguno, además no alcanzamos en esa zona ni ballenas ni tiburones y nada llego al fondo marino, solo quedo encallado el barco y por eso mismo no había posibilidad de hundimiento. - Se lo diré.

Candy no recordaba el número de celular, y el suyo permanecía apagado, así que buscaba por el cambio de horario comunicarse a las oficinas de William Andrew y por fin este recibía su llamada. - Buenos días, señor Brighton ¿en que lo puedo ayudar? - Hola, no había podido comunicarme contigo, traigo apagado mi celular y no me traje el cargador ni he conseguido otro. - ¿Candy? - Si no soy el señor sino la señorita. Ella reía por estar llamándolo por primera vez a su oficina avergonzada, por no poder avisarle que se había salido de la fiesta. - ¿Dónde te encuentras? - Tuve que venir a ver personalmente los daños causados, no podía permitir que Papá se viera envuelto en todos estos problemas y… - ¿En Australia? - ¡si! Sé que aquí es tardísimo y estoy viviendo un día más que tú, pero tenía que llamarte, estoy muy apenada, pero tratare de conseguir mi cargador. - Ya no es necesario, iré para allá. - No, no lo hagas tengo que volver, tengo un desfile programado es solo que se retrasara y será una semana o dos después, nadie lo sabe aún, eso lo manejara mi tía Charlotte con quienes se hace cargo del evento. - No sabes cuan preocupado me has tendido todo el fin de semana. - Me lo imagino, tengo que dormir, me reportare temprano a la oficina, si deseas…- Por supuesto que te deseo. - ¡Albert! También lo hago y te echo de menos, sobre todo a esta hora, esta muy frío y corre un poco de viento, me gustaría mucho abrazarte. - Iré por ti, espérame, eso que dices es una clara invitación, por favor no te muevas, solo espérame. - Ya estoy terminando aquí el trabajo, es solo esta semana. - Debo aprovechar que George aún está aquí, dame un par de días y estaré a tu lado. - Sería inmejorable si lo hicieras. - ¡Lo haré!


Después de la tempestad, llega la calma, deseando sea de su agrado, continuamos escribiendo para finalizar

gracias por su consideración al comentar los capítulos de esta historia

Un abrazo a la distancia

Mayra Exitosa