Fic

A quien le importa

Por

Mayra Exitosa

Albert se ponía tenso, ahora sabría que si era o no era verdad. George le había dado una buena regañina, cuando el ignoraba las cosas, ahora era el momento de enfrentarlo. - ¿Qué sucede mi vida? - Estamos solos y es bueno que sepas que, no necesito cuidarme para no quedar embarazada, porque es probable que no pueda tener hijos. - ¿Cómo has dicho? - Yo, no tenía idea de que quisieras una familia y… yo, estoy muy apenada por tener que decirlo, pero es que, es probable que no pueda llegar a ser madre, sé que eres un hombre de familia y ayer tocaste ese tema, y hoy mis tías al parecer se adelantaran a casarse porque ambas están embarazadas de sus parejas, pero yo… no creo que pueda llegar a tener hijos algún día. - ¡Candy! Ella continuaba tomando su té y de pronto se ponía de pie y agregaba - Discúlpame te dejare unos minutos, yo necesito salir un momento.

Albert se quedaba en pausa, George se había equivocado, era a él, el que le decían que se casara, su novia no tenía temor ni siquiera podía imaginarse un embarazo, no necesitaba cuidarse porque, no podía ser madre. Su mente lo dejo en shock, su novia, su hermosa pequeña nunca le podía dar hijos y él pensaba que algún día sería padre de muchos pequeños, pero, ella no podía…

Candy por su parte, entraba a su habitación y luego al tocador, recordaba el día que fue al médico Justin, amigo de su tía Charmin, con esa tremenda desnutrición es posible que no pueda tener hijos, el periodo debió llegar antes, pero no te preocupes, tomara esto y veremos los resultados. Su tía sonriente agregaba – Mira Chandy lo mejor de esto es que no tendrás riesgo a que te dejen embarazada, no puedes tener hijos, eres libre de pasarla feliz, además con tantos niños en el mundo no creo que te hagan falta. Con el paso del tiempo, conoció a Albert en ese baile de caridad y no tuvo que cuidarse, no iba a quedar embarazada, al final ella no podía tener hijos. Luego lo volvió a encontrar, para que fueran novios, pero ahora que le había dicho que no podía ser madre, tal vez cambiaría de opinión y ya no sería necesario formalizar, le diría que tendría que quedarse más tiempo, le daría la oportunidad de escaparse y meditarlo mejor, y luego, vería la forma de ayudar a sus tías con Chavalier en Francia. No era necesario obligarlo a continuar con un noviazgo si el ya deseaba formar una familia, ella tenía que ser clara, no podía darle hijos y eso era algo que ya no tenía vuelta atrás.

Mas tarde, sin palabras, Albert entraba y la amaba, poseyéndola con ternura y desesperación, al verla en la cama ya sin bajar a cenar, la despertaba a besos, con decidido amor demostrándole que no le importaba que no tuvieran hijos ellos eran una pareja y si no se podía tener bebes era lo de menos. El silencio fue bien recibido, no hubo reclamos, no hubo palabras, solo pasión, deseo y eso funcionaba muy bien entre ellos, la madrugada se tornaba fuerte, no eran necesario preservativos, y se sentía mucho mejor al hacer el amor, la pasión se subía de tono, una y otra vez, las caricias fueron más anhelantes, decididas y fuertes, levantaba ambas piernas y arrodillado le daba el placer con todo su ser, amándola con fervor, la entrega se repitió entre la madrugada, con caricias mustias, provocadas por ella, desesperadas por él y no pararon hasta antes del amanecer cuando ya estaban agotados, por lo bien que ambos se acoplaban. - Te amo, Candy, te amo con todo mi ser, eres mía. Ella gemía besando su cuello con sus ojos cerrados, sus rizos dorados desperdigados en las sabanas, abandonada al placer que ambos tuvieron, así desnuda, la cubría y protegía con su cuerpo.

En Inglaterra, Terrance reía por como sus amigos comentaban que Chantal era la mujer más hermosa y que todos deseaban conocerla, él no les negaba nada, pero les aseguraba que nunca se había robado ni secuestrado a una mujer, no tenía necesidad de ello, a lo que le ofendía sobre manera las insinuaciones que había realizado el diseñador, lo más seguro es que estaba ardido por haberlo abandonado y se haya quedado al final con el rockero, a lo que todos reían por la posibilidad.

En Chicago, Rosemary y Christine reunidas tomaban café comentando que en acción de gracias anunciarían la boda de sus hermanas para llevarse a cabo en febrero catorce el día del amor y la amistad, habían elegido ese día porque ambas estaban muy enamoradas. Christine no agregaba que los diseños de vestido ambas los harían para ocultar estratégicamente su embarazo, que para entonces ya estaría muy avanzado en Charmin, mientras que Charlotte sería apenas el adelanto y temía que mencionaran algo en la prensa así que lo dejaba a mucha discreción.

En una revista, una fotografía ocupaba la plana, Charlotte estaba enamorada y comprometida, mostraba un flamante diamante abrazada de su prometido, nada más y nada menos que George Johnson el administrador principal de las empresas más grandes del continente al estar con los Andrew como uno de los principales en llevar la administración general.

Albert salía a pasear con su novia, besando cada tanto y platicando, - Entonces serán dos bodas, debemos estar preparados, esta vez quiero estar en las fotos, no me harás a un lado. - Claro que no, si deseas estar en las fotos no tengo ningún motivo para negártelo, solo que ya estoy finalizando el trabajo aquí… - Y nos regresaremos a Chicago. - No mi amor, mi Tía Charmin desea que vaya a Francia, ellas no han estado ahí y me hare cargo de los pendientes, pero te alcanzare en acción de gracias, todos estarán invitados, tu familia como es la familia de George, pues ira a la celebración que será en mi casa. - Si, me aviso mi hermana, pero… Pensé que te devolvías conmigo, ahora me tendré que ir solo, George con los planes de su boda me dejara con la carga de trabajo encima y había planeado que estuviéramos juntos en mi departamento ¿quizás? - Cuando regrese, estaré contigo, por ahora debo ayudar a mi familia. Ella lo besaba con ímpetu y el la estrechaba a su cuerpo agregando - También yo soy tu familia ¿cierto? - ¡Te amo!


Gracias por continuar leyendo, como sé que son pequeños los capítulos, se siente mejor leerlos continuos y seguidos,

deseando conserve su continua lectura,

Un abrazo a la distancia

Mayra Exitosa