Fic
Historias de Albert y Candy
Presenta
A quien le importa
Por
Mayra Exitosa
Christine se levantaba y veía a su marido emocionado en el estudio, por como Candy había reparado todo en Australia y aun hoy estaba viendo resultados favorables, mientras se lo comentaba, Christine lo escuchaba y ambos se ponían a revisar los regalos que comprarían para los niños, pues con las bodas en puerta y ese par de hermanas tan detallistas, su marido estaba cansado de tanta cambiadera de gustos, agradecía a Dios que se le haya ocurrido hacer la boda a las dos juntas si no, sería una competencia continua, así que besaba apasionadamente sentada sobre su regazo a su mujer, mientras ella y su marido aprovechando que Candy estaba encerrada en su ala al fondo de la mansión, con los niños y su novio se estaba quedando con ella, dejando a todos a un lado y por separados, pues habían avisado, que se llevarían en noche buena a los niños y vendrían hasta la comida de Navidad.
- ¡Oh querida! Ya has hablado con Candy, no dejes que se vayan, has que su novio desee quedarse aquí. Si ellos se van la casa será muy monótona, no me quejo estar a solas contigo, pero es tan entretenido tener llamadas constantes por mi hija, ahora imagina festejar los cumpleaños de los niños, harán que esta casa tenga más vida. - Le dije a Candy que no nos dejara, y si acaso le propone matrimonio, me dijo que se vendría a vivir con nosotros. - ¿De verdad? Quiero que tenga espacio William en la cochera y habitaciones para sus guardias o lo que necesite, dale acceso por todos lados, que él entre y salga, pero que se encuentre cómodo y privado, ese hombre nos quitara a nuestra hija y tal vez esos niños podían convencerlos de que se quedasen con nosotros aquí. - Si, mis hermanas estaban compitiendo por ellos, pero hable con George, que es Candy quien se quedara con mis nietos, ya estaba abrumado porque no le quería decir un no a Charlotte. - Lo mismo estaba tu cuñado Niel, pero le aseguré que el tendrá gemelitas y que estas son las nuestras porque extrañaremos a Charmin y a Charlotte. - ¿Le dijiste esa mentira? ¡Querido! Se ve que estas desesperado, si ya nos habíamos tardado en conseguirles marido, ya no las aguantaba a las dos y esto de que se casen al mismo tiempo era tu best seller. Ahora quitarles a mis gemelitas parece que estamos sincronizados. - Por supuesto querida, si Candy nos salió de maravilla imagínate esos cuatro que llegaron, los futuros Brighton. - Bueno también pueden ser las mini Chavalier. - Olvídalo, Candy tiene más éxito como hija mía, que como Chavalier tuya, mira que atrapo a uno de "¡mis socios!" no fue gracias a ti, sino a mí, que nuestra hija está feliz con su novio, la noche de acción de gracias supe que habíamos elegido bien, mi hija se traerá un hombre poderoso, podre jubilarme antes de lo imaginado y ese hombre hará maravillas con Brighton. - Pues Charlotte también afilo las navajas, le quitó a George a tu yerno, y se lo llevara a Francia, será el mejor administrador que Chavalier haya tenido. - No lo dudo, así ya no tendrás que estar supervisando sus gastos a ese par de devastadoras fulminantes de tus hermanas. - ¡Oh querido! Dices cosas que me excitan, debemos ir a nuestras habitaciones. - Definitivamente, antes que vengan tus cuñados a debatir a nuestros nietos nuevos, otra vez.
En el ala de la mansión Brighton, donde se encontraban las habitaciones de Candy, Albert y ella observaba jugar a Richie con sus hermanitas con bloques de plástico de varios colores, mientras ella se recargaba comiendo un poco con él, la merienda que tenían para los niños y para ellos. - Me gusta esta privacidad que nos regalaron tus padres. - Quieren a los niños, pero saben que son mayores y no se los darían, por eso me dice mi madre que estarían genial que los adoptáramos para que contáramos con ellos en cuidarlos, Papá está muy contento, dice que son unos niños muy bellos y que fue una idea genial que los trajéramos a casa. - Si, todos los quieren, ojalá les vaya así de bien también en mi familia. - Por supuesto que les irá bien, Archie en cuanto vea a las niñas recordara a mis tías, y se reirá de su similitud, pero ellas tienen un hermanito mayor que las cuida, mira cómo les da todo, como si fuera como tú, tan lindo, procurando que no les falte nada, es adorable. No quiero que los separen. - Podemos casarnos en privado, buscar quedarnos con los cuatro, no creo que nos los nieguen. - ¿Te gustaría? - Por mi está bien, además tus padres quieren que los tengas seguido aquí. - No te importa que vengamos mucho a casa de mis padres. - Mas bien quiero que se encuentren seguros, me gusta como son ellos, se notan que te aman y que quieren lo mejor para ti. - Gracias, les dará gusto saber que podemos hacer algo por tener a los niños de manera definitiva. - Porque no manejarlo por sorpresa y a modo de regalo. - Eres muy bueno para sorprenderme, ¡Te amo! Y jamás he amado de esta manera, me hace ser tan débil, y a la vez tan fuerte, que tengo temor a lo desconocido. Él tomaba sus labios saboreándolos mientras de reojo observaba que los niños no los vieran, evitándoles ideas preconcebidas.
CONTINUARA… 😉
Gracias por comentar y leer, esperando poder avanzar a la par ;) con las otras historias.
Agradecida por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.
Un abrazo a la distancia
Mayra Exitosa
