Fic
Historias de Albert y Candy
Presenta
A quien le importa
Por
Mayra Exitosa
En la cabaña, el clima tardaba en ambientarse y Albert colocaba los leños en la entrada, para que ella no se enfriara, mientras la rubia se encontraba preparando algo en la cocina, con las cosas que habían llevado, él notaba que se esforzaba por consentirlo, se había preparado su bolso con ropa suficiente y ahora ocupaba los cajones dejando ahí suéter y abrigos, detalles que unía al guardarropa de él, la miraba por la ventana, mientras tomaba un saco de él y lo abrazaba, suspirando, así él se ocultaba para que no lo viera como ella lo apreciaba y abrazaba con amor su saco. Luego entraba, y le preguntaba - ¿Qué haces amor? - Este lugar, desde la primera vez que vinimos, me pareció hermoso, volver aquí, me hace sentir parte de ti, me hace recordar aquellos días. - Más bien quiero recordar las noches, pero las madrugadas estaban mucho mejor. - ¡Mi amor! - Mi vida, que bella te vestiste hoy, me encanta verte tan recuperada, te veo más radiante. - No he dejado pasar mis alimentos, y sí, me siento feliz, ser tu esposa, aunque no se lo diga a todo el mundo, me hace la mujer más feliz del mundo. - También soy muy feliz mi vida. - Sabes mi Tía Charlotte estaba molesta en la mañana, cuando salí. Y… Albert la interrumpía, - Debe ser porque cuando te quedaste dormida en el día de navidad, jugamos billar en la mesa nueva de tu padre, su regalo fue increíble, quiere que juguemos más seguido. - ¿Y eso que tiene que ver con mi Tía Charlotte? - George aposto unos días de trabajo, y le gané, así que, estará trabajando estas semanas, así pude tramitar todo sin que se diera cuenta ni él ni alguien de la familia, ya no me guarda secretos. Podría comentar algo con su prometida - ¡Pero yo sí guardo todos tus secretos! Ahora soy tu familia. Albert tomaba sus labios con cariño, besándola como quería hacerlo para toda la vida.
En la mansión Brighton llegaban varios hombres, presentándose ante Michael Brighton con un tema muy privado, un par de investigadores, otros hombres estaban ahí, pero sobre todo uno de ellos, que los miraba con cierto recelo. -Es sobre el registro de una adopción, Sr. Brighton. - Pasemos a mi estudio.
La charla se tornaba agresiva, su hija había sido buscada por muchos años, y cuando por fin lo hacían estaba registrada legalmente como hija, por lo que no podían dar con ella, posterior a eso, Candy había sido robada siendo una pequeña niña, contaba con acta de nacimiento y registro, pero legalmente ella había pasado ocho años de su vida en un lugar bastante deficiente, si no la hubieran sacado ahora estaría en las calles, otro asunto que se aclaraba con los investigadores es que los padres no habían tramitado la adopción, se podía decir que obligaron a registrarla y aceptarla, a tal grado que cuando eso estaba pasando, ellos habían perdido a su hija y eso los tenía muy trastornados. Al final la joven que ellos buscaban era una adulta que tenía un enorme corazón, era una hija ejemplar y sabía que no era hija propia pero se le quería como tal, de esa manera, ya no podían efectuar un registro nuevo y como heredera de los Brighton, tampoco lo aceptarían, si ellos deseaban conocerla, tenían que contactar directamente con ella y de momento no se encontraba en casa, por lo que les pedía que esperaran unos días y que eran invitados a pasar el fin de año ahí, como invitados para que pudieran lograr verla, ya que Candy, también era responsable y pretendía adoptar a cuatro pequeños que estaban como su responsabilidad, ahora que su novio también había aceptado y ambos deseaban ser padres de esos niños que habían perdido a su familia.
Alan Mc Coy estaba desesperado, deseaba tener a su hija a su lado y que lo reconociera como padre al igual que a su mujer y a sus hermanos, por lo que Michael lo entendía y comentaba que ella tendría que ser quien tomara esa decisión, ya que de momento el ya no podía hacer nada, cualquier movimiento que hiciera afectaría a su hija, por el bien de ella, lo mejor era que como adulta, pudiera resolver lo que tenía con su familia, y estaba seguro que Candy sería muy feliz de aceptarlos, ya que ella siempre había sido una mujer de nobles sentimientos. Los investigadores tomaban nota sobre el caso y Alan se quedaba ahí, junto a Michael tomando una copa, para trasladar a su familia como invitados el día que celebrarían el fin de año, sin esperar los niños corrían jugando y emocionado Michael comentaba que él era un abuelo de ellos, a lo que los niños lo abrazaban y subían a sus piernas las pequeñas Pau y Peni, quienes estaban muy contentas de tener otro abuelo.
Para Archivald pasar unos días en la familia de Annie era todo un deleite, la familia lo apreciaba tal y como era, coincidía que su hija era única, no había una gran familia, además siempre había sido del gusto de ella, los vestuarios que él hacía y se lo demostraba contando con todas las revistas donde él era el diseñador principal y se veían bastante hojeadas donde ella al igual que sus amigas les encantaban sus diseños.
Para Tony y Stear las cosas no estaban nada mal, esa noche de la boda de su tío Albert, habían salido bastante felices y se quedaron en sus departamentos bien acompañados. Donde Stear estaba con Paty y ella era realmente una mujer increíble a la que se daría tiempo de conocer, era hija de un empresario importante y aunque ella era muy consentida por su familia, no había dudado en pasar la noche con un hombre atractivo al cual le daba todas las atenciones que ambos deseaban.
Mientras Terry bastante pasado de copas había terminado llevándose a Elizabeth con él a su departamento al igual que sus compañeros de aventuras Anthony y Stear, estaban bastante entretenidos con la celebración de una boda, que no podían comentar, sin embargo, de manera bromista entre ellos habían comentado que supieron como callarles la boca y habían aceptado el soborno tan de tan buen ver cuando ya la pareja se había escapado, dejándolos a ellos con unas mujeres atractivas y a lo que ellos no les eran indiferentes.
CONTINUARA… 😉
Gracias por comentar y leer, esperando poder avanzar a la par ;) con las otras historias.
Agradecida por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.
Un abrazo a la distancia
Mayra Exitosa
