Fic
Historias de Albert y Candy
Presenta
A quien le importa
Por
Mayra Exitosa
Para Albert y Candy los días a solas en la cabaña habían sido excelentes hasta ese día que ella se sentía mareada por las mañanas, aun comiendo y tomando sus vitaminas sus mareos podían ser el uso de lentes o alguna infección en el oído, lo que fuera tenía que ser atendido y ambos al ser esposos, ya se trataban como tal, por lo que, al irse al hospital para una revisión, pensaban que si tenía alguna gripe, deberían quedarse en su departamento para no contagiar a los niños en la mansión.
- ¡Oh Albert! Esto ya lo había pasado, debe ser algún rezago de mis malos hábitos alimenticios, no te preocupes, no me siento agripada, además estuve muy calentita en tus brazos estos días, - Y de ahora en adelante así será mi vida, cada que lo desees dormiremos juntos, supongo que cuando andes en tus días me alejaras de tu lado. - ¿mis días? - Si, tus días, no hemos pasado ninguno de ellos cuando estamos juntos, supongo que ese control siempre lo llevas tu. - Soy muy irregular, pero, es extraño no he tenido mis días en más de tres meses. -¿Tres meses? Pues me sentiría nervioso si fuera por tu embarazo, pero ya estamos casados, solo que si tu medico dijo que no había posibilidad de que pudieras ser madre. - Dijo que era muy difícil que llegara a tener hijos, mi situación fue así desde que tenía catorce años. -¡Qué! Pero Candy ahora tienes más de veinte, no es correcto que tu medico no te haya hecho otra revisión. - Albert, desde aquella ocasión que estuvimos juntos, nunca me he cuidado, si fuera fácil de tener hijos, desde hace tiempo serías un futuro padre y mírame, donde me notas que pueda estar embarazada, soy muy delgada y no hay síntoma alguno de ello. - Ya somos padres de nuestros hijos, lo sabes, pero eso no se deja que con el pasar del tiempo, nuestros cuerpos y hábitos cambian, se debe realizar chequeos cada cierto periodo, eso es una disciplina, revisarse, aunque no estemos enfermos, - No me gustan los hospitales, tampoco los consultorios y los médicos no son de todo mi agrado, cuando estaba muy pequeña me dejaron claro eso, evitar ir al médico era sobrevivir. -Eso no es posible, tus padres debieron atenderte con los mejores especialistas. - No fue cuando estaba con mis padres, es otra historia de mi pasado que no conoces amor. - Ahora que vamos al médico, lo mejor es saber todas nuestras historias, no quiero que me hagan preguntas que, no pueda responder de mi mujer, sobre todo esa de que tiene más de tres meses sin tener su periodo, eso no es bueno, debe haber algún problema, una cosa es que no puedas concebir y otra que sea difícil quedar embarazada. - Lo siento, puedes preguntar todo lo que sea, siempre te respondo con la verdad. - No tienes que disculparte, mira ya estamos cerca, me preocupa mucho tu salud, eres lo mejor que tengo, no me parece buena idea que cuando apenas estamos recién casados, te enfermes y marees, aun con tus alimentos, te veo más repuesta, pero quiero estar en todo lo referente a ti, además, eres mi esposa y quiero lo mejor en atenciones, así que, si no te gustan los hospitales, entonces todas las ocasiones iré contigo. - Gracias mi amor, te amo.
En la mansión Brighton, Christine recibía la información y tomando a Bobby en sus brazos temía perder a su hija, ahora que resultaba había sido robada de los brazos de su madre, el dolor la angustiaba y abrazaba cuidadosa al bebe quien se dormía en el calor que ella lo mantenía. - No tienes que preocuparte, Candy es adulta, además sabrá tomar bien esto, sabemos como es ella, cada día se parece más a ti, desde que llegó a nuestras vidas, la hemos protegido, tenía una vida miserable y ella me dijo que amaba la idea de no ser adoptada, sino nuestra. - Si, pero ahora tendrá a su madre real, y yo pasaré a ser una madre de adorno. - No lo tomes así, Candy se siente cada vez mejor cuando está contigo, se han hecho muy amigas y mira, nos deja a sus niños como si supiera que aquí estarán mejor que en cualquier parte. - Candy y su novio piensan adoptarlos y ella me pidió ayuda para que nosotros nos hagamos cargo como lo hicimos con ella, quiere que, la ayudemos. - Lo ves, note algo que Mc Coy es muy de familia, de esas personas que solo los de su sangre son importantes, temía que sus hermanos encontraran a nuestra hija y la reclamaran, es un hombre con actitudes aún muy joviales, engendró a su hija cuando estaban de estudiantes, la vida que le dieron a la madre de Candy fue triste, sus padres le dieron la espalda, estaba sola cuando le robaron a la niña, apenas iba a cumplir seis años, nosotros la adoptamos cuando tenía catorce. - me da tristeza por ella, pero no deja de ser mi hija, tengo derecho de antigüedad, Michael, ¡ella es mía! - Y lo será, tranquila, tenía que decírtelo porque, la familia viene a pasar con nosotros el fin de año, si van a querer quitarnos a Candy, antes tendrán que ver cómo es ella y que vida lleva, Candy ama Australia, ¿lo recuerdas? Quiere administrar ella la empresa para que yo me quede contigo. - ¿En serio? - Si, ella quiere que descanse y me cuide más, ahora en navidad, me dijo que era un abuelo muy joven, que para ella no había problema que tratara a los niños como mis hijos, porque ella aceptaría todo lo que nosotros les demos, incluyendo la educación. - ¿Te dijo eso? - Ella dice que soy el mejor padre del mundo, nunca pensé que, en tan solo unos días, estaría probando esa frase, sobre todo cuando tenga su verdadero padre para compararme.
CONTINUARA… 😉
Gracias por comentar y leer, esperando poder avanzar a la par ;) con las otras historias.
Agradecida por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.
Un abrazo a la distancia
Mayra Exitosa
