Fic

Historias de Albert y Candy

Presenta

Caricias Soñadas

Por Mayra Exitosa

Capítulo 5

El Atardecer

Albert se iba caminando con Candy alejándose más de la propiedad, pues no quería que Andrea la vera llorando, a lo lejos un fotógrafo tenaz afinaba su lente para realizar tomas especiales así tener fotografías únicas y vendibles. El rubio llevaba abrazada a Candy, ella al igual lo sostenía de su cintura recargándose con él para sentir apoyo en la situación en la que su cuerpo se debilitaba por lo vivido, miraban el atardecer hermoso desde una colina, sonreían por la belleza de la gamma de los colores en esos momentos, así Candy giraba hacia Albert este notaba que su rostro se hallaba surcado con las lágrimas, por lo que sacaba su pañuelo limpiando su carita con suavidad, a lo que ella le tomaba la mano para hacerlo personalmente, sin embargo, las tomas de las imágenes contaban una historia diferente a la que estaba sucediendo, pues se veían tan románticos, con la luz, el paisaje aislado de todos, la zona en la que estaban juntos separándose del resto del mundo.

Después lentamente regresaban cuando la luz se comenzaba a esconder completamente, la pequeña corría hacia ellos, Candy la abrazaba colmada de nuevas energías, la niña le daba besitos luciendo su cabellera recién cepillada por su abuela, la pequeña se abrazaba fuerte mente a la rubia, así con su cabello rizado cubría a la niña que no era tan liviana, por lo que después Albert para que no le pesará tanto, sobre todo porque Candy se hallaba lastimada de su cadera, le tomaba a su sobrina, manteniéndola ahora en sus brazos, caminando rumbo a la casa el resto del trayecto que les faltaba, para luego encontrarse con Archie, quien no había visto a la joven de cerca y aprovechaba para saludarla un tierno beso al acercarse a esta..

Posteriormente Alistar era presentado, así que el pelinegro recordando como Anthony ya le había dicho que ella cuidaría de su hija junto a Rosemary, la abrazó muy efusivo al saberla tan considerada con su primo, a lo que la rubia sonreía efusiva por ese detalle de su parte.

Mientras tanto en otra parte del país Rocío jugaba con su hijo esperando a que Tom llegara, estaba en su porche en la casa junto a su suegra quien bordaba sentada en una mecedora, viendo a su nuera y a su nieto, en eso llegaba el tan ansiado Tom, su adorado hijo mayor, tomando en sus brazos a su pequeño, para luego darle tremendo beso a su mujer

-Mi amor, te ves bella mi vida,

-Gracias Tom, este pequeño estaba muy ansioso esperándote, tu madre lo estuvo cuidando mientras hacía la cena, Steve quiere ir a ver a su Tía Candy, sería bueno que ella viniera ¿no te parece?

-Nos ha ido bien, podemos ir a verla cuando desees, recuerda ella trabaja, no quiere regresar ni vivir aquí, se le hace que es mucho para mí tenerla en esta casa, cuando realmente la echo tanto de menos, ella bien podía trabajar aquí en Virginia, no tan lejos como New York, pero con eso también ayuda a Jim, y este no tarda en terminar sus estudios, así que podrá trabajar y para entonces nos traeremos a Candy si lo desea. La madre de Tom, meditaba que el departamento lo había comprado en New York, Candy, precisamente por ser el lugar más importante para trabajar no solo para ella sino para su novio, lo seguro era que pronto se comprometieran. Rocío le respondía a su esposo coincidiendo con los pensamientos de su suegra,

-Si antes Terry no se casa con mi cuñada, decía sonriendo sospechosamente, como si supiera algo que ellos desconocían, más Tom con una sonrisa chueca y negando con su cabeza, no confiaba para nada en ese presentimiento que tenía su mujer,

-No Rocío, no lo creo, apenas esta comenzando su carrera, no creo que quiera formar una familia, vivir tranquilo, pues él es muy distinto a nosotros, es mucho más de estar a la vista de todos, preocupado por la imagen pública, nunca lo he visto tan apegado a mi hermana como para forjar una relación matrimonial. Rocío sabía eso, más creía en Terry al saber que amaba a Candy.

-Pues a mí me agrada mucho, espero que piense en Candy ella realmente se merece tener una familia y ser feliz. Además, le encantan los niños, mira como tiene a mi Steve pensando en ella todo el tiempo, hasta la dibuja, le escribe cartas, ¿no sabes cuando llamará? el quiere hablar con ella.

-Hablaré con Jim para ver si los visitamos unos días.

Lejos de ahí, Jim se hallaba hablando con Candy, poniéndose al tanto de todo, Candy le decía que los chismes no le importaban, que Albert y su familia la necesitaban mucho en esos momentos tan tristes así que se quedaría unos días después regresaría a casa, pero Jim le insistió que le llamará a Tom antes, pues si se enteraba de toda la publicidad que estaban teniendo de Terry y ahora de ella fotografiada con otro tipo, era capaz de ir a New York y dejarle a su madre con ella para que la cuidara de ese tremendo golpe que nadie había mencionado, pero que formaba parte de las acusaciones que le imputaban a la acosadora tóxica que se posaba desnuda con su novio. Candy se sintió mal, trataba de tomar aliento para no recordar las imágenes grotescas que alcanzaba a pensar y luego respondía,

-No te preocupes Jim, le hablaré en este momento.

Marcaba a la casa de Tom quien sentía que coincidían telepáticamente, luego ella confirmaba que se encontraba en Chicago, exactamente en Lakewood de paseo con una familia, explicaba su amistad exaltando que Rosemary es una gran persona, que estaba segura que les agradaría cuando la conocieran, omitiendo dar explicaciones del incidente con Albert continuaba que su nueva amiga tiene una hermosa nietecita aunque es una mujer muy joven no parece abuela, Rosemary que yacía sentada en un sillón la escuchaba negando por su cumplido, su nieta al saber que hablaba de ella de inmediato intervenía,

-¡Diles tía que te quedaras conmigo! diles, que no me dejaras, Candy sonreía, por el teléfono mientras que del otro lado se oía a Steve haciendo lo mismo, gritando para que Candy lo escuchara,

-¡Tía voy a ir a verte! mi papá me llevará contigo, te hice muchos dibujos y te ves muy bonita y es muy fácil dibujar tu cabello, Candy se reía efusivamente por tener a los dos pequeños interfiriendo en la conversación uno en un lado y el otro en la voz junto a su hermano. Así que le respondía,

-Mi amor, Steve gracias por dibujarme, sabes tengo una pequeña amiguita aquí conmigo se llama Andrea, pronto será también tu amiga, es muy bonita, es una niña muy feliz, si quieres venir a conocerla, pásame a tu padre para hablar con él. Luego Tom retomaba la conversación y la rubia le aseguraba que podía acercarse a venir a verla o que ella fuera hacia su casa, más no iría sola, ya que iremos algunas personas, pues Andrea no me dejará ir, tengo todavía muchos días libres.

Albert y Anthony estaban tras los sillones, se hallaban sentados frente a una mesa que fungía como escritorio para ambos, al escuchar a Candy y a su pequeña brincando por la emoción que trasmitía al ser tomada en cuenta en una conversación con un niño de su edad, ambos haciendo señas uno al otro sonreían pensando lo obvio, pues sería bueno salir de Lakewood donde habían estado las cosas demasiado tensas y nostálgicas en cada paso que daban por la casa, así realizar como un largo paseo, pudiendo visitar Virginia, hasta la casa del hermano de Candy, luego Albert le hacía señas a Candy de que lo harían. Entre risas y conversaciones, ambos niños, unido a la decisión del padre y el tío de la pequeña, finalizaban con la llamada donde la joven incapacitada por un golpe en la cadera confirmaba que saldría de paseo llevando a la pequeña Andrea,

-Mi pequeña amiga, iremos hasta Virginia a visitar a mi familia, serás mi invitada de honor, te divertirás mucho, cerca de la casa de Tom hay una playa enorme así que te llevaré al mar, estarás muy feliz mi cielo, la niña que no recordaba haber salido de su casa, al ser pequeña se abrazaba con efusividad a la rubia.

Eso para Rosemary que estaba tan sensible por la partida de su nuera, hacía que se abrazara a su hijo Anthony, porque al igual que la niña, él tenía mucho de no salir de Lakewood, acompañando todo ese tiempo a su mujer convaleciendo su triste enfermedad.

Mientras tanto en New York, las revistas de mayor prestigio, anunciaban fotografías muy cariñosas de Candy siendo aceptada por la familia del gran empresario William Albert Andrew, estas daban un giro enorme a la tan esperada realización de unos de los solteros más asediados y apuestos del país, ya que desde que había sucedido el rompimiento de su compromiso no se le había visto cercano a ninguna dama, todos esperaban una noticia tan esplendida como esa, pues la declaraciones aseguraban que el rubio nunca superaría a su ex prometida, con el auge de su nivel social, aunado a la de su ex prometida, la modelo con quien estuvo a punto de casarse, la noticia se extendía de maneras muy inesperadas pues llegaban a Inglaterra, Annie las veía mostrándoselas a su madre, mismas que sabían que pondrían de muy mal humor a Terry.

Para mala o buena suerte, Terry ya las había visto, miraba con evidente furia imágenes donde Candy tomaba la mano de Albert acercándola a su cara, se encontraban muy juntos, en otra hasta abrazados, donde tenían una niña entre ellos, formando ante la fotografía una familia divina, después otra un poco lejana donde era felicitada por la familia por estar junto a Albert, a quien supuestamente recién conocía. Terry no pudo evitar llorar de coraje ante la impotencia de ver todas esas escenas que no podía evitar sentirse relegado por su mala suerte. En esos momentos Archie estaba en Lakewood, por lo que no sabía absolutamente nada, para poder demandar o cancelar la información. Patricia la socia de Stear, le contaba a este, su punto de vista sobre lo que se decía de su familia, por lo que Stear respondía sin saber exactamente la situación,

-Es una chica hermosa, no sabes, tiene cautivados a todos en la familia, imagínate cuida de la pequeña y se ha encariñado con ella tanto que se irán a conocer a su familia, espero que esta vez no se cancele la boda Patricia, creo que mi tío no se merece otra decepción como la anterior. Con este comentario, Patricia asimilaba que era cierta la información que se estaba publicando por toda la cuidad, así ella lo animaba,

-No Alistar, aquí las noticias dicen que ella se ve muy enamorada de tu tío, la verdad es muy bonita, espero que sean muy felices, por favor, por favor, por favor, no dejes de invitarme a la boda,

-Patricia, como crees que no te invitaría, si eres muy importante para mí, serás mi pareja en el baile de la boda, tenlo por seguro. Confirmaba emocionado Stear al saber que ella le insistía con tanta efusividad ser tomada en cuenta por él.

-Gracias Alistar, es un honor que me consideres así, desde hoy investigaré que me pondré para cuando llegue la fecha, el color que vestiré y hasta las zapatillas que usare.

-El honor es mío, no puedo imaginarme solo sin ti en esa boda. Nadie jamás podría ocupar ese lugar, solo tu. Patricia se quedaba en shock, era la primera ocasión que Stear se declaraba de esa forma tan original, asegurando que nadie más podría estar a su lado, lo cual no pudo evitar ilusionarse con esas palabras, que no ponía atención en el final de la llamada y solo asentía para despedirse, como si este la pudiera ver.

Continuará...


Gracias por continuar comentando en cada capítulo, cada historia que continuemos dependerá de los comentarios que reciba para seguirla continuando.

Agradecida también por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.

Con sincero aprecio,

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa