Fic
Historias de Albert y Candy
Presenta
Caricias Soñadas
Por Mayra Exitosa
Capítulo 7
Paseo por las olas
La rubia dejaba la computadora de su hermano sobre la cama, abría la ventana, daba un chiflido, llegando con esa acción un animalito, reconociéndola como su amiga,
-Te presento a mi querido Clint, es un chico lindo, limpio y duerme conmigo cuando estoy aquí, Albert, ahora cuida de mi sobrino en estos momentos. El animalito desconfiado observaba al nuevo interfecto, en este caso a Albert, este lo observaba con detenimiento, sonreía por la agradable coincidencia por como Candy tenía un amiguito en Virginia al que dejo cuidando a su sobrino, luego de un rato bajaba con ella, dejando la computadora en la cama de Candy. Clint saltó al ver a Steve quien se lo mostraba a Andrea y ambos niños corrían con Clint por todo el lugar.
El caso es que ahora para la prensa todos creían que Candy era la prometida de Albert, ellos ni aceptaban ni negaban nada de todo lo que sucedía. Albert no sabía que su familia también lo creía, el único que podía desmentir eso, era Archie, pero nadie le pregunto, se había regresado a la ciudad, estaba soñando en la hermosa dama a la que creían su pareja, viéndola en la computadora su hermosa silueta, sus grandes ojos observando como él la protegía del gentío en el hospital, se veía tan frágil dentro de su saco, lo hermosa que realmente era, que nunca se imaginó que al ir a comprar un café cerca de su oficina, la persona que lo atendía lo felicitara por su noviazgo,
-Es muy hermosa su novia Lic. Cornwall. Los periódicos pueden llegar a ser la función de cupido. Sin hacer o realizar aclaraciones se marchaba con su café, satisfecho porque para el resto del mundo, no era inalcanzable la joven para él, solo para su primo Anthony, quien creía que no podía conquistar a una dama de su nivel social, así sin mucha insistencia el abogado ya no quería dejar de pensar en la joven Grandchester, buscaba una forma de estarse comunicando con Annie, solo para saber qué opinaba de ser la novia de un abogado, ¿y porque no? que lo fuera también.
Mientras tanto en Virginia, Rocío conversaba con Candy acerca de Terry, esta la ponía al tanto de todo, advirtiéndole que no comentará nada con su madre, pues para ella esa relación había terminado y ya no se tocaba el tema, Rocío defendía a su amigo, no podía creer que Candy fuera una mujer de pocos escrúpulos para cambiar sus sentimientos de la noche a la mañana,
-Candy, Terry te ama lo vi en su mirada, es un hombre fantástico, ¿cómo pudiste dejarlo ir? ¡si es un gran chico! lo que me encanto fue como se esforzó tanto por ser tu novio, por defenderte de sus fans y aspiraba a casarse algún día contigo.
-Si Rocío, pero solo entre nosotros, no para el mundo, no para nuestras amistades, no para quienes nos rodean, era en una relación muy costosa, pues en cualquier momento corres riesgos por fanáticos, y nadie debe saber que representas algo para el corazón de un actor, por el contrario, no debes salir de un closet o una caja de alhajas costosas. Rocío refutaba eso,
-El amor lo vale Candy, dime ¿él nunca te dijo que tenía planes de un futuro a tu lado?
-Creo que la que los tenía era yo, pero era una fantasía, pues nuestro amor era oculto, hasta que el salió de mi casa con su compañera actriz, por una obra teatral que resultaría ser un engaño, me quede esperándolo, Rocío comprende, no quiero ser un fantasma, quiero ser yo misma, que me acepten y que me amen sin temer un atentado de ese tipo o de que me evalúen para saber si soy o no apta para una relación.
-Te comprendo Candy, perdóname, solo que se me hizo muy extraño que aquella ocasión que te atacaran, el optará por decir que no eran nada, confirmando que no había nada entre ustedes, por temor, por cuidarte, cuando Tom me lo explico de otro modo, lo tome a mal, ahora saber que has traído a la familia de tu nuevo pretendiente, realmente me llama la atención porque van demasiado rápido, acaso tienen prisa por casarse, acaso él si te ama para mostrarte al mundo entero, sin siquiera tratarse un buen tiempo, como lo hicieron Terry y tú. Candy no podía creer que su cuñada creyera que era su pretendiente, mucho menos que la consideraba de esa manera, solo trataba de explicar,
-Rocío no lo comprenderías, Albert es… luego paso por su mente las imágenes de la computadora, sonrió sin poder rebatir nada. Rocío la vio, evidentemente molesta, por lo que se daba por vencida,
-No me digas más, me voy tengo que preparar varias cosas para salir a la playa, se salía sin esperar a que Candy pudiera explicarle, a lo que la rubia sorprendida, se mostraba distraída, por la actitud de su cuñada.
Después esa misma noche, la rubia ya no podía dormir, solo pensaba en todas las imágenes de la computadora que vio, de cómo Albert la veía en esa toma, cuestionándose ¿porque la veía de esa manera? luego soñaba que le acariciaba el rostro, lo veía acercándose hasta su frente, antes que pudiera besarla, se despertaba, ansiosa, porque deseaba que hubiera pasado.
Mientras Albert se había quedado también sin poder tomar el sueño, acariciaba a Clint moviendo sus dedos bajo su barbilla recargado en la ventana de su habitación, este se dormía en sus brazos, Albert solo sonreía recordaba la ocasión en la que Karen, su ex prometida, se había molestado con él
-William, ¿es ese animal o yo? no lo quiero cerca de mí, es una mofeta, que no entiendes, ¡un zorrillo apesta! es algo que no da una buena imagen, no lo puedes ver ante los demás ese animal es una cochinada andando, ¡es lo más hediondo que puede haber!
-Por favor Karen no exageres, Pupé es muy limpia no sabes lo que dices, además jamás la dejaré no solo es un animal es mi amiga, mi compañera y me quiere,
-A caso estás diciendo que no te quiero, que es mejor ese animal que yo, que esa bestia te hará el amor, te dará hijos, será tu compañera, pues basta con esto hemos terminado nuestra relación William, no es justo que me cambies por ese animal,
Después recordaba
-No lo sabía, ¿qué tipo de animales te gustan, Albert?
-Candy, dime ¿te gustan los animales?
-Te presento a mi querido Clint, es un chico lindo, limpio y duerme conmigo cuando estoy aquí, Albert, ahora cuida de mi sobrino en estos momentos.
después para quedarse dormido con Clint en la cama recordó como Candy se veía junto a él en la computadora, ella lo miraba embelesada con su hermosa sonrisa, sus manos con las de él, sentía que lo acariciaba, soñaba que la besaba y en eso Clint lo despertó este se reía divertido, por lo inoportuno que fue el momento.
Al día siguiente todos se iban a la playa estaba muy larga la distancia, pero les haría mucho bien, Albert y Anthony programaron separar una reservación en un hotel para que se descansaran ahí las damas, rentaban una suite familiar frente al mar. Tom y su esposa nunca se imaginaron que saldrían tan pronto, pues hacía mucho que no lo hacían por el niño y su madre.
-Anthony estoy un poco cansado, te molesta si manejas ahora, mencionaba Albert, al casino haber dormido,
-Claro que no es molestia, dormí muy bien me siento tranquilo, deberías irte atrás y descansar en lo que llegamos, debes hacer lo mismo que Candy, tal vez tenga razón mi hija, ahora seas el durmiente, sonreían con cierta complicidad Rosemary y su hijo.
Rose se fue adelante acompañando a Anthony, mientras que Albert se fue atrás con Candy ya que los niños iban en la parte del medio jugando uno con el otro. Candy no había dormido bien, por lo mismo que Albert, así que ambos iban al fondo en la parte más fresca y obscura de la camioneta sin poner objeción alguna ambos dormían, los niños los observaban y la pequeña le explicaba a Steve
-Ella es la bella durmiente y el es su príncipe, él la despierta con un beso, pero ahora ¿quién despertará a quién? el niño que ignoraba eso, resolvía astuto.
-Cuando lleguemos lo despertamos a él y que le dé el beso tu tío.
Rose y Anthony se cubrían la boca para no burlarse de sus alcances. Rose se asomaba por el espejo, vio a Albert recargado dormido, Candy a su lado recostada encima de él después de que habían estado conversando un poco. La rubia se colocaba de un lado cuidando que su golpe no se lastimará, así finalizaba recargada en el rubio para que el golpe de su cadera izquierda quedara libre. Albert la abrazaba sin darse cuenta, pareciendo más todavía novios formales. Entre los giros Candy se aferraba al rubio como si fuera parte del respaldo, fue casi al llegar que el despertaba primero, viendo que el rostro de la joven estaba en su pecho completamente relajada, dejándolos en una situación muy similar a la de las imágenes de sus sueños, los pequeños dormían y quienes manejaban iban con sus miradas fijas en el camino, así que asimilaba que nadie lo observaba, por lo que besaba la frente de Candy, al saberla tan cómoda cuando estaba encima suyo.
- ¡pareces un ángel!
Llegaron al hotel, Albert había separado una suite con varias habitaciones unidas para permanecer todos y otra de las secciones separada para el único matrimonio quedando esta para Tom y su esposa, así que ellos eran quienes estarían separados un poco de todo el grupo. Candy se salía con los pequeños, Rosemary y Marie Ann caminaban en vestidos frescos disfrutando de la arena en sus pies, mientras la rubia corría con Steve y Andrea, quienes se proponían en hacer un hermoso castillo por lo que llevaban de todo. Candy los ayudaba pues Andrea le aseguraba que sería el castillo de ella, porque Candy es la princesa durmiente y su Tío Albert su príncipe.
Albert ya no aclaraba nada con su familia, ahora se dejaba llevar por la situación, él le había avisado a Candy, si ella no tenía problemas con eso, el tampoco tendría que decirle nada a los demás.
Albert y Anthony entraban al mar, jugaban entre ellos ciertas retas, mientras que las damas que pasaban no les quitaban la vista, pero luego veían a Candy con dos pequeños, solo se imaginaban que uno de ellos podía ser el padre. Los rubios nadaban de un lado a otro y se dejo venir una ola, así que de inmediato Candy levantó a los niños, para que no fueran a ser mojados y revolcados en la arena, buscaba a los caballeros y no los encontraba, les gritaba para saber su ubicación, salieron los dos riéndose por como los había sorprendido la ola, a lo que la rubia tomaba las toallas, se las llevaba y se burlaban uno del otro por como venían revolcados por la arena.
-Vayan a mojarse un poco aquí les cuido sus toallas, para que se quiten el excedente de arena y salgan, porque parece que los estaba zarandeando en el mar. Anthony se enjuagaba, tomaba la toalla y después a su hija quien lo ayudaba a secarse, mientras que Candy esperaba a Albert y vigilaba a Steve que jugaba con Anthony. Albert la sorprendió por la espalda, mojándola y a la vez refrescándola, esta se reía con él por la ocurrencia., Albert la elevaba en sus brazos, girando con ella,
-Quieres entrar al agua, está fresca, esta sonreía porque la llevaba al mar en los brazos, le preocupaba mojar la toalla, la lanzaba y finalizaba entrando al agua junto a él, quien jugaba con ella, mientras otros tomaban fotos algunos turistas sin saber que ellos eran la famosa pareja de New York que paseaba en Virginia, un hombre comentaba,
- Mira que feliz esa pareja, deben estar en su luna de miel, con la cámara de video tomaban sin conocer quienes eran, hasta que el mas joven de los dos aseguraba,
-Si, son los que están comprometidos, esos que se van a casar, así sin pedir permiso los subían en video por internet, asegurando que ellos habían visto a la pareja de enamorados, además se veían atractivos jugando como todas las parejas que yacían en la playa, por loque daban envidia a todos por sus risas y como el hombre cuidaba de la rubia.
Candy salía toda mojada haciendo que su vestidito se le pegara a su cuerpo, Albert la cubría con la toalla y jugaba con ella mientras tomaba la toalla de Anthony para secarse el. Se regresaban a la suite, se daban un buen baño para ir a comer.
Continuará...
Gracias por continuar comentando en cada capítulo, cada historia que continuemos dependerá de los comentarios que reciba para seguirla continuando.
Agradecida también por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.
Con sincero aprecio,
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
