Fic
Historias de Albert y Candy
Presenta
Caricias Soñadas
Por Mayra Exitosa
Capítulo 12
Encuentro de pareja
Albert se acercó a ella, a lo que chocaron sus copas, luego tomaron hasta finalizarla, para que el rubio se atreviera y le diera un beso en el mismo salón donde todos se encontraban reunidos, más ella cubría cariñosamente con su mano. Con cierta ansiedad, Albert mencionaba a su hermana,
-Rose iré a llevar a Candy ahora vuelvo, se despedían de los invitados. Mientras que por el camino al auto conversaban,
-Candy estoy feliz de que hayas aceptado ser mi novia, no sabes lo difícil que ha sido pensar en pedírtelo con el riesgo de perder tu amistad.
-Albert, para mí fue muy fácil aceptarte, me encariñe mucho, me encanta pasar el tiempo a tu lado, no sabes lo agradable que es tener un novio de verdad,
- ¡Oh Candy! eres lo mejor que me ha sucedido, antes tenía una pareja que no éramos afines en nada, sin embargo, nos casaríamos solo por compromiso, mientras ahora tengo una novia que desearía con todo mi corazón fuera mi esposa, porque estoy real y profundamente enamorado. En ese momento ambos se abrazaron y besaron con mucho amor, cuando por fin se separaron un poco, ella hacía una aclaración,
-Recuerdas aquella ocasión en la casa de mi hermano Tom, en que me enseñaste las imágenes en la computadora, donde mostraban las fotos de la publicidad sobre nosotros en los jardines de la mansión de Lakewood,
-Como olvidarlo, cada instante me inquietaban, hasta soñaba con ellas, luego cobraban vida constantemente en mis pensamientos, anhelando que fueran reales y que pudiera tenerte en mis brazos no solo como una amiga, sino como mi pareja de vida.
-Lo mismo sentía Albert, me inquiete tanto sentir algo tan importante por un amigo, mientras que jamás lo había sentido por nadie más. Ahora comprendes porque fue fácil decidir ser tu novia. Albert la tomaba de su cintura, la besaba apasionadamente, acariciaba con su mano su cuello y rostro, mientras Candy se aferraba a él, mientras se unía con mayor cercanía sin poder ni desear evitarlo. Después se separaban a regañadientes, para subir al auto y poder llevarla hasta su casa, en el trayecto, la rubia conversaba de temas del trabajo, comenzaba con los niños y finalizaba con las personas del asilo, mientras que él la escuchaba atento, soltando de vez en cuando una de sus manos de los cambios y el volante para enlazarla a ella, quien, en el camino, tomo la libertad de tomar su mano y ponerla en su rostro para proporcionarle tiernos besos, mismos que él suspiraba, ya que aunque fuera a dejarla, no deseaba separarse de ella.
Al llegar tardaron un buen tiempo en bajar del auto, donde él se comportó como un novio ansioso de pasar más tiempo a su lado, a lo que la rubia jamás había vivido una relación real de noviazgo, por lo que disfrutaba de saberse apreciada y amada. Minutos que no midieron pasaban hasta que por fin se decidía y le abría la puerta del auto, continuaba durante el trayecto deteniéndose constantemente, para besarse y asegurarse que ninguno de los dos quería de alguna manera que finalizara la noche, mucho menos la llegada a casa. Cuando por fin se despidieron, ya con la puerta abierta para ingresar, él se acercaba a su oído, con su tono de voz enronquecida, le invitaba,
-Te invito a comer mañana. Sin esperar respuesta se fue mirándola fijamente, esperando su respuesta, ella sonreía asintiendo porque lo volvía hacer, la dejaba deseando estar más tiempo con él. Cerraba la puerta, se recargaba en ella, por lo que sentía por Albert se había incrementado en solo unas horas, ahora solo pensaba si dormir o recordar cada instante de esa noche por varias ocasiones antes de cerrar los ojos, asegurando que se sentía dentro de un cuento de hadas, al ser amada por alguien tan importante para tu corazón.
Mientras tanto en la casa de los Grandchester Terry no dormía, pensaba en las palabras de su exnovia, "Por mí, otros se han dejado tomar fotografías, videos y se han preocupado por un mínimo golpe, porque no me dañaran y me llevaran lejos de todo, ahora que terminamos cambiando nuestros papeles, tu dejas el estrellato mientras yo lo tomo, puedo decirte que no doy autógrafos a nadie…
Estoy haciendo mi vida, para hacer lo que me gusta desde que me conociste… hacer lo que me gusta desde que me conociste… hacer lo que me gusta desde que me conociste
…has tomado esa decisión ahora y porque Susana te hizo cambiar, no por mí, porque por mí, me ocultaste de todos para que no me afectaras, o para no comprometerte, para que nadie me dañara o para que tuvieras la libertad de tener a otras a tu lado, no digas que fue por mí… no digas que fue por mí…"
-Terry, ¿estás bien? Cuestionaba su hermana, Annie
-Si, ella no me dejo por otro, me dejo porque no fui realmente su novio, ni su madre lo sabía, porque ella supo con el escándalo en el que no era nada de su hija.
-Terry ella te amaba, te respetaba y solo hasta hoy acepto ser novia de Albert, después de casi ocho meses de que Susana te drogará y pasaras por esa terrible situación.
-Lo sé fui un imbécil, la perdí y ahora hasta su madre piensa que está comprometida, que egoísta fui con Candy, aproveche siempre su amor, no le di nunca mi amor de verdad, solo lo que podía ocultar, lo nuestro, muy nuestro como si fuera una amante prohibida, ahora comprendo el enfado constante de Tom, tenía razón. Sabes me sentí un tonto cuando dijiste que Archie y tu son novios, hasta pidieron el permiso de mis padres y no lo sabía.
-Vamos, subamos a nuestras habitaciones, tienes que descansar, todo esto es una lección para vivir.
A la mañana siguiente Candy estaba notoriamente alegre, se arreglaba distraída pues se sentía feliz por lo vivido apenas la noche anterior, su madre la observaba detenidamente, hasta que la sacaba de sus cavilaciones,
-Jamás te había visto tan feliz, me imagino que ahora es porque por fin me doy cuenta de las cosas, ¿no es así Candy?
-Mamita, lo único que deseo es que nunca se sienta mal por mí, que su corazón no pase incomodidad por algún chisme o tontería falsa, por eso es bueno no decirle todo hasta que pase el tiempo, usted no está para enfrentar relaciones de novios que se enfadan o no, que, si se comprometen o no, lo mejor es que soy feliz, usted es muy buena conmigo, no quiero que se preocupe por nada, si le dicen o le cuentan cosas, no les crea, aquí todo en esta ciudad no siempre es verdad,
-Algo no se puede ocultar hija, eso es tu felicidad y la de él, me sentí tan bien haberme enterado anoche, ahora entiendo que deseaba formalizar. Tom con tal de que no te casen les estaba dando largas, si ya nos habían visitado, ese hermano tuyo desea a como dé lugar que te vayas con él, pero realmente lo que anhelamos tu familia es que seas tan feliz, que jamás me voy a preocupar por ti si estas con ese buen hombre, y si se aman como los vi anoche, estaré más que complacida de estar pronto en su boda, conocer a mis nietos y verte realizada, porque sé que te mereces lo mejor del mundo, hija.
Ambas se abrazaron contentas de estar reunidas y poder hablar como madre e hija, fue ahí que ella le avisaba que no iría a comer a la casa, pues comería con Albert, que no abriera la puerta a nadie, que no se preocupará que no prendiera la tele y le dejaba unos libros, ella sacaba un tejido hermoso que ya traía muy avanzado para su nuevo nieto,
- Mami, traeré estambres si puedo para tejer juntas.
Al medio día llegaba Albert por ella a la guardería, la besaba frente a la maestra Kimberly quien ya no sonreía. Se fueron a comer en un lugar distinguido, Candy se había cambiado para andar con ropa casual, después de contarle lo que su madre le dijo de porque estuvo él conversando con Tom y como su madre pensaba que su hermano mayor les daba largas para anunciar su compromiso. Albert no dejaba de estar feliz por las consideraciones que tenían para con su futura suegra. En eso una dama muy elegante se acercaba,
-Con que esa es la modelo de ojos verdes que me supera, William. Candy la vio, supo de inmediato de quién se trataba, sonrió de medio lado recordando a Pupé, luego escuchaba como Albert procuraba bajar su tono de voz,
- Karen ella no compite con nadie, sabes bien que la publicidad hace lo que desee con tal de fastidiar, mi novia no es modelo
-Pues no creo que hayan mejorado tus gustos al cambiar a un zorrillo por esta. Albert se levantó al escuchar cómo había llamado a su novia de forma despectiva y grosera "esta" Karen se hizo hacia atrás temiendo el enojo de Albert, pero este llamo al gerente, a lo que ella lo noto, dirigiéndose a la rubia la amenazaba,
-Ya viste lo que ocasionas por competir conmigo, Candy al saber que estaba siendo grosera aprovechándose del lugar, respondía con educación,
-Que no perdiste a Albert contra Pupé, ella es muy pequeña y cariñosa, no debiste competir con ese amor. La modelo notaba que la rubia ya sabía de la mofeta,
- ¡Ah! entonces prefieres dormir apestando a zorrillo. Más ella no sentía sus palabras como amenaza, sino como despecho,
-No Karen, quien apesta es la gente detestable y molesta, no los animales amigables.
-Tú no eres nadie, para competir o ser mejor que yo. Candy alzo un poco más la voz a la altura de la de ella,
-Te equivocas, no necesito ponerme un nombre nuevo para ser mejor que tu,
-Estúpida, ¿quién te crees que eres?
-Soy la novia de William, querida.
-Soy Casandra Miller una modelo internacional, no eres nadie.
- ¿Te haces publicidad al discutir en un restaurant?
Albert abrió los ojos sorprendidos por cómo le respondió Candy, el gerente llegaba junto a la seguridad acompañaba a Karen a fuera del restaurant, Candy vio a Albert nervioso, sintiéndose incomodo por la situación,
-Bueno, le iba a comentar que en mi bolso traía a Pupé, ambos sonreían tratando de retomar los instantes antes de que apareciera ella,
-Candy la pusiste en su lugar, que mujer para venir a expresar su enfado y sentirse menos, me temo que trajo publicidad de incognito y no nos hemos dado cuenta, posiblemente saldrá en todos los periódicos con este escándalo, espero no lo llegue a ver tu madre.
-Albert ya nos estamos volviendo famosos, lo mejor es que te acostumbres, porque si piensas en esconderme ya pasé por ser fantasma, ahora ni Box o Miller o quien sea, me hará sentir menos. Se soltaban a reír, seguían con otros temas, para esperar la llegada de sus alimentos.
-Candy no te preguntó tu madre, porque si estas comprometida no te di el anillo de compromiso
-No, ella dice que no queríamos que se diera cuenta, que agradece a Dios que por fin no le oculte lo nuestro. Llegaban los alimentos se disponían a comer, seguían conversando, después se escuchaba música y Albert le invitaba,
-Candy ¿deseas bailar? Sería bueno saber si podemos hacerlo bien para el fin de semana, tal vez no soy muy buen bailarín y te deje sentada toda la noche,
- ¿Se puede bailar aquí Albert?
-Si, por eso es la música. Confirmaba Albert tomando de su mano, guiándola a la pista.
-No estoy vestida elegante para el lugar, pero enfrente varias rivales de amores, debo ser muy valiente. Se iban a la pista, bailaban ajustados en el lugar privado del restaurant, Albert le dijo al oído
- ¿varias rivales?
-Anoche a Pupé, al salir del trabajo a la maestra Kimberly que no dejaba de verte y hace unos momentos a una modelo internacional, sonreía, acercando a Candy en la melodía que bailaban. Otra pareja al verlos, se levantaron a bailar también, se animaban al ver tan romántica pareja, se terminaba la pieza después llegaba el postre. Candy observaba en su pequeño pastel una sortija con un diamante, sus ojos se sorprendían, buscaron los ojos de Albert quien la miraba suplicante,
Continuará...
Gracias por continuar comentando en cada capítulo, cada historia que continuemos dependerá de los comentarios que reciba para seguirla continuando.
Agradecida también por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.
Con sincero aprecio,
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
