Fic
Historias de Albert y Candy
Presenta
Caricias Soñadas
Por Mayra Exitosa
Capítulo 18
Nota Aclaratoria
Ya tarde llegaba Albert al departamento de su novia, ella lo puso al día sobre sus liquidaciones, para el rubio que la observaba tranquila, lo hizo sentir relajado de alguna manera, más dentro de si mismo su mente pensaba que todo estaba saliéndose de control, por haber sido novio antes de una modelo, por sus negocios internacionales y ahora, estaban siguiéndolo junto a ella, quien no debía tener ningún evento de ese tipo para que lograran sacarla de sus empleos, la dulce voz de su amada lo sacaba de sus pensamientos,
-Albert ¿quieres ver una película?
-Si, será una buena idea ¿pido una pizza? ¿de que la quieres?
-La que escojas estará bien. Prepararé bebidas para ver la película. En un periodo de tiempo llegaba la pizza, Candy entraba a su habitación por sus zapatillas suaves para no estar descalza.
-Candy está por comenzar la película, la pizza llegó amor,
-No encuentro mis zapatillas, hace rato que no las uso.
-Déjalo así, ven siéntate, vamos a ver la película.
Candy se limpiaba los pies con una toalla humedecida, se ponía unas calcetas pequeñas, se sentaba recargándose a Albert que estaba con las piernas elevadas al sillón, cuando iniciaba la película, cenaban pizza de manera informal en la mesita frente al televisor, de pronto el rubio recordó el día que estuvo la primera vez en el departamento de Candy comiendo pizza, con ella levantando sus piernas en el sillón,
-Candy, ¿así fue el día cuando te conocí?
- ¿Como mi amor?
-Pase por la guardería, para ir al parque donde fuimos esta tarde, fue que te atropellé para llevarte al hospital, por estas horas nos hallábamos en este mismo lugar, comiendo pizza que tu hermano había comprado, estaba sentado aquí, tú con tus piernas levantadas. Candy respondía negando,
-Hace unos momentos estuvo el abogado de la guardería trayendo mi liquidación, ya que se iba comentó la felicitación por mi embarazo, le dije que no, afirmé que no estaba embarazada, se fue incrédulo, en el finiquito también recordé que un día como hoy hace exactamente un año nos conocimos Albert.
Albert beso los labios de Candy, ella se acomodaba en sus abrazos, sin dejar de besarse, después se terminaba la película, se burlaban de ellos porque sabían que no la habían visto la película del todo,
-Amor no preguntes si me gustó, la verdad no la vi detenidamente, estaba pensando en ti, mencionaba la rubia avergonzada, él le acariciaba el hombro, respondiendo,
-Y yo en ti. Se quedaban recargados en el sillón, medio dormidos, abrazados. Horas después llegaron Andy y Jim quienes los vieron,
-Hola, buenas noches cuñadito, dijo Jim mientras Albert abría los ojos, evidenciando su sorpresa. Notando que Candy yacía dormida en sus brazos, no podía creerlo él la había soñado así, junto a él, sonrió un poco apenado, contestándole a su cuñado,
-Disculpa Jim tuvimos un día muy difícil en el trabajo, comíamos pizza, sin darnos cuenta nos quedamos dormidos en cuanto termino la película,
-Ya lo notamos, Andy ¿quieres algo de beber?
-Si amor, por favor. Andy le aseguraba al rubio que hacían una bonita pareja, alegando bromista por haberse quedado dormida. La rubia al escuchar cerca la voz de Andy despertaba,
- Buenas noches Andy, no sabía que habían llegado, que bueno que están aquí, saben me despidieron de mis empleos el día de hoy, Jim asustado por lo que se enteraba cuestionaba,
- ¿Por qué? Candy.
- No lo dijeron abiertamente, de hecho, tampoco lo comprendía al principio, pero al parecer salió una noticia de que me encontraba embarazada, porque nos vieron comprando ropita para la bebita de Tom y Rocío, fue cuando andábamos el fin de semana junto a mi mamá antes de que se fuera, ahora resulta que estamos esperando gemelos fraternos solo por haberle enseñado zapatitos y unas banditas para la cabecita a Albert ¿puedes creerlo?
Bajando sus piernas rozando levemente las del rubio, este hizo lo mismo abriendo más los ojos, al haberse quedado dormido con ella. Andy agregaba tratando de no incomodar más a Jim por la noticia falsa, mencionaba otra que ya había visto
-Candy, me encantó las revistas donde anunciaban tu pasarela, que increíbles están las tomas, lo cierto es que salió una crítica donde hacían una evidente comparación entre la modelo profesional que lleva toda su vida trabajando en ello, comparándola contigo para destruir la carrera de esa chica, me pareció de muy mal gusto. La rubia que ignoraba eso, se unía a su cuñada con ese tema,
-Que mal, no debieron hacer eso, con sus comentarios lastimaron el orgullo de mi prometido, el trabajo que me costó conseguir buenos empleos, ahora esa chica, le quieren dejar también sin trabajo, al menos estoy consciente que jamás sería una modelo. Prefiero disfrutar un tiempo de ser una desempleada, me conviene ir de paseo con Rose para que conozca a mi sobrina, salir un poco, llevo varios meses sin ver a mi sobrino, las únicas vacaciones que tuve fueron en mi incapacidad.
Que triste para esa mujer, Casandra, no sabes todo lo que se sacrifican para que no se les vea ninguna cicatriz o estrías en su piel, que no coman de más, que no prueben un pastel, debe ser muy estresante, no me gustaría dejar de comer por si engordo, o bien, no tener hijos porque te deja en mal estado físico, que difícil son ese tipo de carreras en las que tu imagen es imperativa para poder obtener un trabajo. Albert estaba muy atento, por lo considerada de Candy ante Karen, de los comentarios que realizaba, mientras que Andy molesta aseguraba,
-Si me dejaban sin empleo por embarazarme, los demandaría Candy… en eso como por arte de magia, se escuchaba el sonido del timbre en la puerta, a lo que Jim, respondía descubriendo que era Archie, quien serio entraba saludando, al ver a Candy y Albert, explicaba el motivo de su visita,
-La verdad Candy leí esta mañana el periódico, se dañó mi camisa por el café que me eché encima, pero ahora que me dices que también te dejaron sin empleo, no me parece correcto. Ella negaba seria, más no estaba molesta pues por una parte sabía que no era correcto, por otra se sentía internamente ofendida, porque luego de que en la guardería la conocían de muchos años, no le brindaran la confianza de cuestionarla y sobre todo de darle el beneficio de la duda.
- A mí tampoco me pareció correcto, pero ellos se lo pierden, mi trabajo es cuidar la salud, siento que hago bien mis actividades, me gusta lo que hago, muchas personas hacen un trabajo que no les agrada, ellos no saben que una persona que le gusta su trabajo vale el doble, espero que no llamen el día de mañana arrepentidos por haberme despedido. Archie como abogado de la familia, respondía con la ventaja de su adelantada agenda,
-Pues bien, tal vez lo hagan, demande al periódico por difamación, aquí está el documento, como sabrás defiendo los intereses de las empresas Andrew y a la familia, no voy a permitir que pongan a mi tío a cambiar pañales antes de casarse, eso definitivamente es una falta de honor. La idea de ese último comentario hizo que todos se relajaran la tensión del ambiente. Por eso de creer que el rubio algún día cambiaría pañales de un bebe.
Albert estaba junto a Candy mostrándose avergonzado, por lo que Archie agregaba a la conversación,
-mañana saldrá una aclaratoria de que estabas de compras con tu madre para la hija de tu hermano, que en ningún momento han planeado bebes antes del matrimonio. Candy de manera pícara respondía
-Te equivocas Archie. Albert abría los ojos, sorprendido por esa respuesta, evidentemente asustado mientras ella continuaba. - ya hemos pensado que si queremos hijos serán tres o cuatro. El rubio soltaba un suspiro de alivio, haciendo que volvieran a burlarse de la situación, mientras que Candy lo abrazaba amorosa y él también devolvía un comentario extra,
- Siendo honesto, nosotros no hubiéramos tocado ese tema, si no es porque ellos lo mencionaban sobre tener asegurado que seriamos padres de gemelos fraternos. Ni siquiera poseemos genética de esa índole. James serio negaba y Archie igual, ambos aseguraron que miembros de la familia tenían gemelos entre la ascendencia lejana. Dejando a los dos rubios sorprendidos por el conocimiento de ambos en la familia, mencionando a familiares lejanos que desconocían o no recordaban.
A la mañana siguiente tal como lo había mencionado el Lic. Archivald, salía a todo color una aclaratoria en todos los periódicos y revistas solicitando una disculpa, agregando la fotografía donde Albert y Candy jugaban en un parque subiendo a un árbol, asegurando que si estuviera embarazada esas situaciones serían muy riesgosas, así también se daba a conocer que la dama era enfermera, fue despedida injustificadamente del trabajo que desempeñaba, se perseguía de alguna manera a la directora de la guardería, para que aclarara la situación, a lo que ella hablaba maravillas de Candy, de los años de servicio que contaba en la institución. Más quedaban muy mal en las entrevistas impresas donde el despido lo envolvían de justificado por otros motivos.
De igual manera el propietario del asilo resultaba en esas circunstancias, ya que esto podría crearles una demanda por despido injustificado al estar embarazada una empleada, se consideraba un delito que no lo estuviera realmente no quitaba los cargos de porque se había finalizado el contrato que actualmente tenían, y en otras circunstancias simplemente alegaban que no fue renovado su contrato.
En el asilo las cosas eran peores, pues los pacientes de la enfermera se enteraban de lo que le habían hecho, se ponían a hacer berrinches y medio, llegando a llamar a las oficinas Andrew de parte de Ronald McCain
- Está bien, pasa la llamada.
- Buenas tardes, mí estimado señor Andrew
- Señor McCain no recuerdo haberlo conocido, me confirmaría usted,
- Si, señor Andrew me presento su esposa con usted en el asilo, soy el que antes trabajaba como productor de cine. Albert se le hacía muy extraña esa llamada, había tenido que hacer muchas indagaciones para darle el número telefónico de su oficina personal, por lo que le extrañaba que lo llamara precisamente a él.
- Sr. McCain, ¿en qué le puedo servir?
- Devuélvanos a nuestra enfermera, con eso nos puede servir, Señor Andrew. Al recibir esa orden tuvo un deseo incontenible de soltar una carcajada por lo que, colocaba en silencio el aparato, para reírse por la petición que le estaban no solicitando, sino exigiendo. Tomando un poco de calma y ya pudiendo responder, comentaba,
- Le aseguro que no tuve nada que ver en su despido, usted sabe que fue injustificado
- Si, como también es injustificado que usted aun no sea su esposo y tenga una hija de cinco o seis años. Sabe usted que nos trajeron a una enfermera loca, bipolar, extravagante y exigente, no es justo que nos cambien a nuestra enfermera, ¿cree que merecemos esto? Pasar los últimos años de nuestra existencia, para que nos lo hagan menos grato, ya de por si estamos encerrados y en estos momentos tuve que mover contactos para poder hacer esta llamada, gracias a mis contactos.
- Le parece si le comento que Candy está por viajar a visitar a su familia, posiblemente cambiar de residencia,
- Solo dígame a donde, si hay un asilo disponible, me haré cargo de todo.
Escuchar eso sorprendió a Albert, sentía que estaba copiando sus frases, las de su padre o hasta las de su administrador de confianza, ese hombre contestó tal como lo hacía él cuando deseaba cerrar un negocio.
- Bien, pues que puedo decir, nos iremos a vivir a Lakewood, en Chicago, en cuanto nos casemos, he decidido trasladar mis oficinas a un lugar más tranquilo con acceso cercano a la familia, le parece suficiente información.
- Más de lo que cree, verá usted que arreglamos esta infamia que nos han hecho y en menos tiempo del que se imagina estaremos volviendo a tenerla, aunque se la dejemos… ¿por las noches?
- Le suplico no le informe a nadie, pues la prensa no me la deja en paz. Hemos tenido que lidiar con demasiadas mentiras y noticias falsas… ya tengo más de tres demandas, el despacho de abogados ha trabajado en casos inesperados gracias a ese tipo de información difamatoria.
- Es un trato, tiene mi palabra, gracias por todo Sr. Andrew, definitivamente es usted un caballero honorable, como su padre.
Albert se quedó pensando, si había asilos en Lakewood, pues ellos contaban con una clínica y una guardería, pero no recordaba que hubiera necesidad de tener un asilo, pues la demanda no sería factible en un lugar donde los adultos mayores preferían quedarse en sus casas hasta el último de sus días.
Continuará...
Gracias por continuar comentando en cada capítulo, cada historia que continuemos dependerá de los comentarios que reciba para seguirla continuando.
Agradecida también por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.
Con sincero aprecio,
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
