Fic

Historias de Albert y Candy

Presenta

Caricias Soñadas

Por Mayra Exitosa

Capítulo 19

Cambio de planes

Candy no se encontraba en su casa, el teléfono no dejaba de sonar, más ella no lo respondía al saber quiénes llamaban, ignoraba todo número desconocido, posteriormente salía de su departamento, por fin se daba un tiempo para salir a almorzar con Annie en un restaurant, un reportero que la identificaba se colaba como un comensal más, logrando hablar con ella,

-Srita. Candy, que le parece que la compararan con una modelo Internacional, que usted ganará ante las encuestas de publicidad. La rubia sintió pena, no pensaba contestar nada, pero recordando la conversación que había sostenido con su cuñada, la novia de Jim, Andy, ante la cámara escondida bajo la carpeta del hombre, respondía,

-De muy mal gusto caballero, la joven Casandra Miller es una modelo profesional, en cambio, soy enfermera, por lo que ella ha sacrificado todo en su vida para llegar a donde esta, es una dama hermosa con grandes cualidades artísticas, una verdadera profesional, jamás podría dedicarme al modelaje, considero que es una carrera demasiado demandante, a la que ella se ha dedicado toda su vida, eso es todo lo que tengo que decir.

El gerente del restaurant sacaba al reportero, al descubrir que había separado una mesa, solo para molestar a los clientes cuando se les daba privacidad. Annie sonreía orgullosa, admirando a su amiga, por esa brillante respuesta,

-Candy eres una persona muy valiosa, no todos los días puedes encontrar a alguien que hable bien de la ex prometida de tu novio, eso es imposible y lo acabas de hacer, posteriormente salían del restaurant, donde llegaba Terry saludando de beso en la mejilla a Candy, mirándola muy tiernamente,

- ¿Cómo has estado Candy?

- Bien, gracias Terry, tengo un poco de prisa, debo comprar algunas cosas,

- No será que no te gusta que te vean conmigo, Candy con su característica sonrisa efusiva negaba, recordando la ironía del tiempo al saber las circunstancias de tantas imágenes y deducciones erróneas, respondía amable,

- No Terry, me agradaría ser amiga tuya, eres una maravillosa persona. Terry sabía que la había dejado perder, por sus actitudes confiadas y sus justificaciones egoístas todo lo que tanto había querido lo dejó en un plano en el que ni él podía cuidar de lo que más amaba.

- Gracias, ahora ya no soy actor ¿te lo comentó mi hermana?

- Bueno así es más fácil estar conversando contigo. En eso llegaba Albert por ella, pues la llevaría a varias partes, vio a Terry, lo saludo formalmente abrió a puerta del auto, a lo que Candy subía luego de despedirse de los hermanos Grandchester. Para alejarse y continuar con la conversación tranquila que los caracterizaba últimamente,

-¿Disfrutaste tu almuerzo, mi amor?

- Si, mi cielo, sabes me hicieron una entrevista medio incógnita, donde me preguntaron por la modelo Casandra. El rubio temía que fuera sitiada por esas personas, pero con Candy había creado ya un lazo más romántico, incluso llamándose con palabras amorosas constantemente, evidenciando que ambos deseaban tener ese trato entre ellos constantemente, más cuestionaba preocupado por si ella se había incomodado,

- ¿Todo bien?

- Si. Ella respondía con una simple respuesta, como intentando ya no profundizar ni darle importancia a lo que había pasado en el restaurant, mucho menos a la modelo que sabía debía estar enfadada con esas malas situaciones, luego lo besaba amorosa, asegurando tener puesto el cinturón y poder estar cerca de su amado, por traer el auto compacto en el que viajaban y poder estar más cerca de él.

Días después Casandra se había enterado de la entrevista, era llamada por Fashions para modelar en América, en parte presentía que fue gracias a la entrevista de Candy que le dio publicidad involuntaria, misma que estaba ganando en internacional Modeles. Con unos días de diferencia, enviaba flores de agradecimiento a la oficina de Albert anexando un recado para su prometida, Candy.

"Definitivamente, es una excelente persona, una disculpa por como trate Srita. Candy, su admiradora muy agradecida. Karen Box"

Albert tenía un pretexto para comunicarse de nuevo con ella, le conto el detalle que había recibido, respondiendo con la simpatía que merecía ese agradable gesto de la modelo. Y le agradaba la respuesta de su amada, por su consideración ante la modelo, pues al final era su una de las cualidades que más atesoraba de su amada.

-Mi amor, no hay enemigo pequeño, ahora me acabo de ganar el respeto de esa modelo.

-Candy, siempre te has ganado mi admiración desde que te conocí. La rubia se avergonzaba por lo que decía él en sus llamadas, así buscaba abreviar su llamada,

- Nos vemos para cenar Albert, ¿quieres que te prepare algo en especial?

- ¡Que bien! ¿lo que quieras? Definitivamente estaré puntual.

Albert llegaba a ver a Candy, notando que al entrar olía muy bien, la observaba que lucía un vestido sencillo corto con zapatillas bajas, una coleta en su peinado, mientras que Él se había quitado el saco y la corbata, luego permanecía sentado en la sala. Cuando ella le aseguraba que estaba servida la cena, dándole una noticia inesperada,

-Amor, tengo que viajar a Virginia, va a nacer mi sobrina, convencí a Rose de que me acompañé junto con Andrea. De pronto todo en su mente cambiaba, era como si algo que antes nunca le había sucedido se sintiera en esos instantes,

-Me dejaras sin ti Candy, eso no es justo, también quiero ir solo espera unos días, no seas mala con este novio enamorado, sabes que quiero estar contigo, ¿acaso no deseas que vaya? Haciendo un rostro de tristeza, Candy ocultando una sonrisa, se acercaba a él desde su asiento, confirmándole

- Está bien, ya sabes que no puedo rechazarte, menos cuando me hablas así.

Albert pícaro cambiaba su adorable rostro por una mirada de triunfo, Candy se ruborizaba, un poco nerviosa lo amonestaba -¡Albert! ¡eres un aprovechado! Luego él la tomaba de su cintura y ambos tomaron por besarse de forma extremadamente cariñosa.

El personal de la guardería, al no encontrar a Candy llamaron a la oficina de sus abogados, despacho de los Andrew para pedir una disculpa, que no se hiciera demanda alguna, que pagarían si se sentían ofendidos. Archie aseguraba que él no estaba de acuerdo en cómo habían sucedido las cosas, que ella había firmado su remuneración, no tenía caso seguir con el tema, además no impondría ninguna demanda contra quienes hicieron un despido injustificado, no le interesaba perjudicar a nadie, pues ella estaba muy agradecida por los años de servicio en ese lugar. Más tampoco quitaría la información que se difundió en los medios, por la forma en que fue liquidada sin aviso anticipado, así como la sospecha que se le imputaba a su condición de mujer.

Annie y Terry conversaban con unas amigas cuando llegaba Archie el en su auto deportivo para llevarse a la pelinegro a comer. Terry recordó el día del hospital, el periódico donde su hermana estaba con el abogado y Candy con su amigo, como la publicidad había cambiado su vida, sin embargo, tan bien recordaba, como se distrajo de lo importante que para él era su novia, la relación distante que se había hecho por el trabajo como actor, ahora como administrador todo hubiera sido muy distinto, sus ingresos fueron los mismos que con la televisora, para esas fechas bien podría haberle propuesto matrimonio, pero no fue así y la perdió, se lamentaba sin decir más, después un hombre le entregaba una carpeta, mostrándole una oferta sustanciosa, para volver a la actuación, quedándose petrificado por el ofrecimiento.

Pasaban varios días, encontrándose en Lakewood, Candy no podía creer porque su hermano tenía nuevas propiedades, había vendido todo lo que tenía en Virginia y vivía cerca de Lakewood, su casa era mucho más grande, los terrenos verdes y enormes, las oficinas estaban en el pueblo, ahora contaba con nuevos clientes, en el hospital esperaban a que saliera Tom para avisarles, angustiada lucia su madre, Marie. Rosemary tenía en sus brazos a Andrea, mientras Candy abrazaba a Steve mimando al futuro hermano mayor, para que no saliera corriendo por los pasillos. Cuando Tom salía orgulloso,

-Ya nació mi hija es hermosa miren. Una pequeña niña sonrosada con los ojos cerrados, su naricita apachurrada como lo hacen muchos pequeños en la condición de recién nacidos, a lo que su hermanito, Steve asombrado cuestionaba,

-¿Que le pasó? ¿la regañaste?

Todos sonreían por el alcance de sus palabras, se había molestado porque pensaba que su padre, le había llamado la atención y la niña estaba enojada haciendo un puchero o rabieta. En seguida, se la llevaba una enfermera, mientras que quienes esperaban a que estuviera disponible Rocío, se iban a un café a que pasaran a su habitación. Tom lloraba en silencio, Albert se acercaba abrazándolo, al notar que eso ya lo había vivido con Anthony, cuando nació Andrea.

- Todo bien, Tom. Tranquilo, ella estará bien.

- De maravillas, mis suegros y mis cuñados llegan hoy, están felices de que nos cambiáramos de casa y estemos más cerca de la familia. El rubio lo comprendía, lo mismo sucedía para Anthony y Rosemary, ahora podrían estar juntos o al menos más cerca.

-Esa es la idea, Tom. La familia lo merece, estar unidos no tiene precio, todos lo sabemos.

-Supe que cambias tus oficinas a Chicago, debió ser muy costoso,

- Me salió mejor, el edificio de New York fue rentado por mucho más, por lo que calculo que en menos de tres años solo con la renta terminare de pagar el nuevo Edificio Andrew en Chicago, los empleados fueron avisados con anticipación, muchos se trasladan a esta ciudad por salir de New York, ya que es más costosa la vida allá que en esta ciudad, varia de un 10 a un 20 % menos, la casa que tendremos cuando nos casemos esta lista.

-Vaya, ¿y cuándo será eso?

-Ella dijo después de que naciera tu hija, dejando a Tom con los ojos abiertos, ante la sorpresa de esa frase.

-Bueno Albert, ella no me ha dicho nada, pero me imagino que tienen planes, así que lo que necesites pagare lo que sea para la boda.

-Ella desea algo familiar y sencillo, se me han ocurrido varios detalles, pero no tienen costo, deja de preocuparte,

- Las oficinas que compre, fueron muy buenas, recuerdas que compre el lugar abandonado por si crecíamos, era una casona antigua, que pertenecía al mismo dueño que me vendió mis oficinas

-Si, lo recuerdo bien. Una excelente compra, definitivamente.

-Me pidieron que les rentara la casona Albert, sin hacerle ningún cambio, solo le dimos un buen mantenimiento, la limpieza y pintando, cuando me llamaron para comprarla, dije un no rotundo, pero aseguré que podía ponerla en renta, resulta que quieren hacer un asilo, no quieren otra propiedad, pues esta tiene grandes terrenos y los jardines se mantienen en excelentes condiciones gracias a la vegetación de estos lugares, ahora el inquilino es un hombre de apellido McCain. Albert discretamente sonreía no lo podía creer ese hombre realmente era tan bueno.

- ¿De qué te ríes, Albert?

- Sabes Tom, ese hombre es un paciente de tu hermana del asilo donde trabajaba, se molestaron porque la despidieron, recuerdas eso de lo que dijeron que se encontraba supuestamente embarazada de gemelos fraternos, cuando la vieron comprando ropita para tu hija, el caso es que ese hombre me llamo, pidiéndome los datos para estar cerca de ella, ahora resulta que a un lado de tus oficinas tendrás un asilo de un admirador de ella, ambos se burlaban de la situación. Llegaban Candy y la pequeña Andrea

-Albert te esperamos para ir a la cafetería

-Ya voy mi amor, -Tom deseas ir a tomar un café mientras pasan a tu esposa a su habitación.

- Si, los acompaño.

Continuará...


Gracias por continuar comentando en cada capítulo. Agradecida también por no tomar mis escritos,

ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.

Con sincero aprecio,

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa