La noche se había vuelto mucho más fría que de costumbre. Los padres habían venido a recoger los cadáveres que poblaban el Gran Comedor y la Torre de Astronomía. Los aurores liderado por Madame Bones recogían los cuerpos que había mientras que los miembros de la Orden tenían una reunión con McGonagall. Nadie sabía qué hacer sin el director.
Harry por el contrario estaba en la misma Torre donde había visto morir al director. El lugar donde había caído. No comprendía por qué no había matado a Malfoy aquel día, porque el director no se había defendido. Porque no habían desconfiado más de Snape. Todo era sospechoso. A su lado, Daphne jugaba con la varita del anciano, estudiándola mientras esperaba el momento de su entierro.
Antes de celebrarlo, tenían que dejar Hogwarts bien reparado. Gracias a dios los daños habían sido menores y en unas horas todo volvería a la normalidad. Sentado allí, acarició el pelo de sus dos chicas. Daphne a su derecha, Susan a su izquierda observaba el collar que habían recuperado de aquella cueva.
—¿Cómo sabemos si es el que buscaba Dumbledore? —declaró la pelirroja con curiosidad—Me parece igual que el que llevamos puesto…—los tres habían llevado ese collar en algún momento.
La rubia chasqueó los dientes y dijo—En realidad…no lo sabemos. Solo sabemos que ese guardapelo es en realidad una reliquia de Slytherin y por lo tanto todas las familias de sangre pura tienen una copia…Podría ser falso tanto ese como el que llevamos…No hay seguridad.
Harry tragó saliva al decir—Me parece extraño que hubiese tantos inferis protegiendo algo que es una falsificación…
Susan amagó diciendo—En realidad…sí podemos saberlo…Si el collar estaba en la casa Black—la chica lo meditó inocentemente—Para eso habían venido Bella y Narcissa…ambas sabían que el collar estaba con los Black. Y ese collar fue destruido…—el que tenía en las manos. Lo estudio por momentos y dijo—Debe de ser falso entonces…
—No tenemos forma de comprobarlo—dijo Daphne amargamente—Son solo teorías…Un horrocrux es inmortal ante cualquier magia que no destruya totalmente el guardapelo. Reducto—el conjuro rompió la cubierta del collar rebelando una nota mohosa en pergamino.
Susan lo miró y dijo—"Cuando halléis esto, ya estaré muerto. Al menos así podréis hacerlo mortal" R.A.B ¿Quién es RAB?
Daphne observó la letra y repitió—Regulus…El hermano de Sirius. Murió en la primera guerra… ¿Cómo obtuvo el guardapelo? —dijo pensativa—¿Cómo sabía que el Señor Oscuro era inmortal?
Harry asustado miró a la rubia y luego a Susan. Impresionado dijo—¿Cómo se sabe toda la genealogía de los Black? No te da miedo eso—la pelirroja se encogió de hombros un poco mientras él tembló al ver que Daphne le dirigía una mirada ligeramente asesina.
—Perdóneme por querer ser una digna esposa…—dirigió la bruja con rencor—¿Cómo sabemos que hizo Regulus?
—Qué más da—dijo Susan—Ya está destruido. Fue incinerado en vuestro duelo en Grimmauld Place.
Harry abatido dijo—Daphne tiene razón…hay que saber qué ocurrió. A Dumbledore le costó tiempo averiguar lo de los horrocruxes. Regulus parecía saberlo hace bastante tiempo e incluso se atrevió a cambiar esas cosas de sitio…Kreacher—el elfo apareció ante ellos y dio una reverencia ante su amo.
Harry a bocajarro le enseñó el collar lo que hizo retroceder al anciano elfo que rehuía de aquel utensilio a pesar de estar roto. Kreacher se percató de que estaba roto y de que Susan tenía la nota en la mano. Con histeria quiso arrebatársela.
—Traidora a la sangre tiene la nota del amo Regulus…Kreacher debe recuperarla—fue a abalanzarse sobre la bruja pero Harry lo detuvo mostrándole el collar—Necesitamos hablar contigo y que nos cuentes la verdad…
El elfo asintió lentamente mientras miraba a todos con algo de miedo y respeto. Daphne especialmente lo miró con curiosidad y fingiendo interés, le dijo—¿Conocías a la persona que escribió el papel ese? —el elfo asintió y masculló—El amo Regulus lo escribió…
—¿Por qué? —cuestionó Harry.
Con respiraciones pausadas, el elfo dijo—El Señor Oscuro pidió permiso al amo Regulus para usar a Kreacher como prueba viva para comprobar la seguridad de una de sus…—no sabía que decir—cosas. El amo Regulus, seguro de que era buena idea me dio la orden de ir pero también de regresar…No se fiaba del Señor Oscuro. Él, condujo a Kreacher a una cueva donde lo torturó bebiendo un fluido…un fluido que provocaba dolor y pesadillas. Tras eso, se marchó…Kreacher fue atacado por cadáveres…pero logró volver con el amo Regulus…—su tartamudeó se volvió peor—El amo Regulus fue informado de que el Señor Oscuro tenía un guardapelo similar al de Slytherin. Confundido y rencoroso, se decidió a robarlo y a dejar de servirle…Usó el de la familia Black como cambio…fuimos allí y él cató el brebaje…Kreacher obedeció su última orden pero no pudo hacerlo bien…—lloró mucho hasta que Susan amablemente le dijo.
—¿Cuál fue su última orden?
—Aconsejó a Kreacher que destruyese el collar o al menos lo escondiese lejos del Señor Oscuro. Kreacher lo intentó pero la magia era demasiado poderosa…ni siquiera el maestro Orión pudo a pesar de estar siempre solo en el despacho…intentándolo por años.
Harry le dijo—¿Regulus sabía de qué magia se trataba? —el elfo negó y dijo—El amo Regulus únicamente sospechaba. Llevaba años entre los seguidores del Señor Oscuro…ya había entregado algunas cosas a sus antiguos sirvientes. Un libro a Lucius Malfoy, una copa a la Señorita Bella…Pensó que esos objetos estaban vinculados al Señor Oscuro, solo destruyéndolos se podría asesinar al Señor tenebroso…
Daphne miró a Harry sonriendo y dijo—El collar verdadero…El que intentaste destruir… ¿Qué paso con él? —el elfo sonrió mirando a la bruja rubia—La ama Daffy lo destruyó…ayudó a destruirlo junto al amo y a la Señorita Bella aquel día en la casa sagrada de los Black… El guardapelo fue olvidado por la familia tras la muerte de los amos…Luego tras el exilio del amo traidor Sirius…un tipejo robo muchos objetos, entre ellos el guardapelo…Me temo que el guardapelo regresó con la Señorita Daffy…luego lo obtuvo el amo Harry…—secundó el elfo—Y fue destruido completamente aquella noche por el fuego demonio…
—Mentiste a Bellatrix—indicó Harry con esperanza—¿Por qué? Ellas eran tus amas…las llamas Señoritas…con devoción…—recordaba como el elfo había negado la capacidad del fuego demonio para destruir horrocruxes.
El elfo sacudió la cabeza tristemente y dijo—La Señorita Bella no hizo nada. Ella sabía lo que le ocurrió al amo Regulus y no hizo nada…—el elfo con ira dijo—La Señorita Daffy me dijo que ayudase y cuidase a Harry Potter…Harry Potter habría muerto ese día si la Señorita Bella perdía la cabeza.
Harry se levantó y dijo—Tengo que darle las gracias a la Señorita Daffy, ¿verdad? —Susan sonrió ante eso y le dijo—Ya tendremos tiempo de celebrar en el dormitorio…Volvamos a lo importante…La copa la tiene Bellatrix…Los Lestrange no tiene ninguna pertenencia legal en teoría…sus casas no se pueden rastrear y parte de su patrimonio está en Francia pero el oro y demás fue embargado en la primera guerra.
Daphne entró en la conversación al decir—Aunque sus bóvedas hayan sido clausuradas…el dinero permanece allí. Ya sabes, leyes de duendes. Eso incluye la dote de Bellatrix…
—¿Podría estar allí la copa? —cuestionó Harry—Solo habría que entrar en Gringotts…no es para tanto.
El elfo se esfumó rápidamente y ambas brujas estallaron en risas sarcásticas—¿Entrar en el banco? ¡Quieres suicidarte Potter! Hay millones de alimañas sedientas de oro…dragones en el fondo…encantamientos. Los magos llevan siglos confiando sus riquezas a esos seres…
—Además tan solo Bellatrix podría entrar actualmente en esa bóveda…supongo que de ahí saca el dinero para vestir de negro…
Susan se quedó con ese dato diciendo—Tal vez nosotros no podamos entrar…demasiado jóvenes para esquivar todos esos obstáculos—Harry quiso protestar pero no pudo ante eso—Pero mi tía sí y estoy seguro de que a Sirius le encantará una misión imposible…
Daphne bostezó aburrida—¿Cómo propones que se haga pasar por Bellatrix? Si no te diste cuenta…Amelia es pelirroja…y la otra morena además de tener cuatro tallas menos de pecho…
—El Profesor Dumbledore nos enseñó su dedo, sangre y cabello. Moody suele tener poción Multijugos lista en todo momento…—todos estuvieron de acuerdo de que era una mala idea pero al menos tenían una buena idea. Habían destruido tres. Les quedaban otros tres.
Harry descendió la escalera en dirección al patio, el lugar donde se iba a edificar un mausoleo de piedra para enterrar al director. Frente al lugar ya había cientos de magos, centauros e incluso sirenas asomándose por el lago. Todos esperaban a que el cuerpo de Dumbledore descansase eternamente a los pies del castillo. Antes de sentarse en su lugar, Hermione lo agarró y sollozando dijo.
—Fue culpa mía…Ron me dijo que fuese a ayudar…a a avisar a los profesores. Yo avise a Flitwick y Snape. Luego corrí a ayudar a Ron y Neville. Snape aturdió a Flitwick y luego me derribó por la espalda. No pude hacer nada. Lo siento, Harry—se consoló en el hombro del mago hasta que se escuchó la voz terca de Daphne detrás.
—Entiendo que a Harry le atraiga la idea de seis pechos, tres melenas de diferentes colores…pero no hay más patrimonio a repartir. Así que te sugiero S… Granger que te quites de mi hombre…y el de Susie—acabó con perspicacia.
—No lleva bien los celos—le dijo Harry sonriendo mientras iba a la enfermería y veía como Fleur y Bill se besaban a pesar del rostro desfigurado del pelirrojo. Lupin aconsejaba a Pomfrey sobre cómo curar esos arañazos. La matrona reía con el hombre lobo.
—Hace años que no trato estas marcas—la enfermera lloraba recordando tiempos mejores. Lupin pálidamente no se atrevía a contestarle a la mujer—Sí, preciosos—su sequedad era palpable.
—¿Se convertirá? —lloró Molly al ver a su magullado hijo. Lupin miró a la mujer que seguía llorando entristecida por el futuro de su primer hijo—Nadie lo querrá…será un…
Las miradas de todos incomodaron a la madura que dejó de llorar y se disculpó adecuadamente con Remus. El hombre entristecido observó los cortes y dijo sabiamente—No creo que se convierta…no llegó a un vaso importante—tocó las cicatrices con cuidado—Quizás solo tengas que cambiar la manera de cocinar la carne…
Nadie se rio por su broma. Tan solo Tonks añadió—¿Te crees gracioso Lupin? Llevas meses pasando de mí por tu estúpido problema…—enfadada como nunca su cabello se volvió rojo.
Se excusó diciendo—¡No quiero ponerte en peligro! Mira lo que le ocurrió a tu madre…da gracias que este bien ahora…—con pesar dijo—Es peligroso. Soy una criatura loca.
La auror matizó eso—Nadie piensa eso Remus…solo tú y tú estúpida autoestima…Dejá de verte así…Mirá a esos dos—Bill estaba recibiendo arrumacos afectivos de Fleur. La veela parecía haber reprimido sus poderes de enamoramiento y tan solo se enfatizaba en el pobre Weasley. Incluso la Señora Weasley miraba a la pareja con ensoñación—Podemos hacerlo…tú y yo…
El hombre dudó diciendo—¿La licantropía es transmisible? —cuestionó en voz alta. Hermione con sabiduría añadió—No hay pruebas. La capacidad de metamorfosearse si parece ser algo más genético entre los mago.
Ron dudó ya que no entendía a qué se refería la bruja. Todos respiraban un ambiente jovial en la enfermería en lo que curaban a los que habían recibido daños más graves. A pesar de todo no había sido tan duro. Solo heridas superficiales, un caído y algunos niños fallecidos. Todo por culpa de Snape.
Harry suspiró y dijo—¿Qué haremos? No podemos quedarnos en Hogwarts tanto tiempo…Ya han demostrado que pueden entrar…
Remus se volvió a él y vaticinó—Lo mejor será que os quedéis en la Madriguera hasta que seáis mayor de edad y podáis usar magia en cualquier lugar…Luego os encargaréis de solucionar las tareas que Dumbledore os encomendó…
Irritada la rubia de Slytherin habló—¡Y tú como sabes eso! ¡Dumbledore solo nos lo contó a Harry y a mí! Y nosotros solo se lo hemos comunicado a nuestros amigos…—Hermione frunció el ceño—¿Amigos? —su comentario cayó en el olvido mientras Tonks intentaba no sembrar discordia y dijo ante todos.
—Dumbledore nos avisó de que la fecha sería peligrosa…Haced caso a Harry es nuestra última esperanza…—todos asintieron nerviosamente excepto Molly quien los miraba como si fuesen simples niños. Todos miraban al chico quien nerviosamente bajó la cabeza. El nerviosismo le podía. Susan alzó la voz a través de la multitud, con algo de timidez indicó.
—Alguien debe entrar en Gringotts en la bóveda de Bellatrix para coger algo y destruirlo preferiblemente—miró a los adultos quienes pensaban en silencio algo útil. Moody sonrió al declarar—Gringotts es una verdadera fortaleza subterránea…Buen escondite para algo importante…—el ojo mágico dio un rodeo en busca de escuchas, antes de declarar—¿Alguna idea niña?
Susan se encogió un poco pero ya conocía al veterano auror desde hace años—Poción Multijugos…En Grimmauld Place hay restos de Bellatrix…alguien puede transformarse en ella…
Tonks con algo de asombro dijo—No necesitamos eso. Yo podría hacerlo fácilmente—se transformó en una copia casi perfecta. Tanto que Sirius sonrió mientras atravesaba la puerta de la enfermería. Sonreía como nunca mientras murmuraba—Pomfrey me recuerdas…Te echaba de menos…Ostia—miró a Tonks y luego observó detenidamente las facciones. Tras eso declaró—Te has equivocado Tonks…más malicia, más frialdad. Necesitas ser una total ninfómana…sádica pero sexy…e inteligente…
Moody giró su ojo de Sirius a Tonks antes de declarar—Los duendes no serán muy propensos a ver a Bellatrix por allí pero Voldemort tendrá espías que si la reconocerán…necesitamos una copia al carbón. Poción Multijugos—sacudió la nariz con fastidio—¿Quién se ofrece voluntario? Dos personas máximo...
Harry sacudió la cabeza—¿Por qué dos? ¿No sería mejor atacar con todo?
—Si nos quedamos encerrados bajo tierra…moriremos todos…Contra menos mejor.
Sirius sonrió ante eso y dijo—Conseguí escapar de Azkaban y entrar a Hogwarts varias veces…está claro que soy el favorito para esto—Nadie se atrevió a decir nada pero no estaban seguros de la inteligencia mental del hombre.
—Ya hablaremos esto en otro momento—masculló Ojoloco—Presentemos nuestros respetos a Albus por última vez… ¡Y tú! No te quedes su varita. Pertenece a Albus—Daphne lo miró en señal de paz mientras caminaban para ver el breve mausoleo de mármol que le habían hecho al director.
Flitwick orgulloso movía piedras de mármol lentamente. En el centro se encontraba el director. Tan sereno como si estuviese dormido, parecía una imagen tan mágica que todos lloraban. Todas las razas presentaban sus respetos ante el hombre fallecido. Miles de varitas se encendieron en una luz de respeto y acogida al director. Todos esperaron hasta que muchas personas pronunciaron discursos frente a la lápida. La última antes de cerrarla fue Daphne quien depositó la varita en las manos frías del director.
