El día siguiente fue mucho más intenso. Todos estaban vistiéndose elegantemente para la boda. Al mismo tiempo, los aurores leales y miembros de la Orden defendían la casa a la vez que iban preparados para la boda.

El lugar se había convertido en un auténtico cúmulo de locura. Todos se preparaban para el gran acontecimiento y conforme pasaba el tiempo todos se prepararon para la boda. Bill y Fleur estaban sumamente nerviosos y esperaban para comprometerse. Harry se sentó en una de las sillas esperando a que la novia llegase para comenzar la boda. El atardecer estaba comenzando y las luces rojizas daban una gran belleza a los campos de la Madriguera.

Sentado, escuchó a una anciana murmurar algo sobre Dumbledore. Interesado, escuchó lo que decía.

—Oh Dodge… Dumbledore era un listillo…una lástima que no supieses la verdad…Rita Skeeter se ha encargado de desenmascararlo. Batilda ha dado información jugosa sobre él.

—¿Batilda? ¿La historiadora? —contestó Harry. La anciana contestó diciendo—Sí. Era vecina de los Dumbledore. Una tragedia. Sus padres murieron, su hermana murió…Albus tuvo una adolescencia algo dura…Luego fue amigo de Grindelwand…

Tragó saliva con algo de temor—¿Dónde vive Batilda?

—El valle de Godric—añadió Elphias—Murió hace unos días…sus vecinos encontraron allí a una serpiente enorme…El que no debe ser nombrado la mató—Harry tragó saliva ante eso.

—Sí. Sí. Una pena. Pero al menos Skeeter le sacó todo lo que pudo. La pobre Baty se lo tenía todo guardado. Ahora ha sido desenmascarado…ayudó a un asesino en masa—indicó la mujer algo agobiada.

Dejó de escuchar la conversación y se levantó a saludar a Luna que había llegado junto a su padre. La bruja fue a saludar a Ginny tras darle un saludo. Harry en cambio se concentró en algo más visible. El padre de Luna llevaba un colgante al cuello, el mismo símbolo que tenía el libro de Hermione. Miró a Daphne y le hizo señas para que se acercase.

—Señor Lovegood… ¿Ese símbolo? ¿Qué es? —el hombre era alto, con cabello rubio similar al de Lucius Malfoy pero más andrajoso. Llevaba puesto un traje amarillo muy estrafalario similar al de su hija.

—Señor Potter…siempre es un placer. Luna está mucho más contenta desde que sois sus amigos…El Quisquilloso sigue diciendo la verdad a pesar de las restricciones que el Ministerio está imponiendo…

Le agradeció pero continuó preguntando sobre el símbolo. El hombre tocó su collar y añadió algo extrañado—Es el símbolo de las reliquias de la muerte, por supuesto. ¿Sigue Binns sin darlo en historia?

—¿Qué son exactamente? —cuestionó Harry extrañado. Quería saber que pintaban en el libro del director grabadas.

Xenophilius Lovegood miró a todos lados antes de decir—Es una leyenda de uno de los cuentos de Beedle el Bardo. En ella la muerte regala tres objetos mágicos poderosos a tres hermanos. El mayor recibió una varita invencible pero fruto de su orgullo, fue asesinado y perdió la varita. El segundo quiso sobreponerse a la muerte, pidió una piedra capaz de resucitar a los muertos. Así lo hizo con su esposa que falleció de viruela…Sin embargo al no poder abrazarla ni sentir su calor acabó suicidándose. Con ello, la muerte se cobró la vida de los tres hermanos, de aquellos que intentaron engañarla.

—¿El tercero? —cuestionó Harry. Xeno suspiró y Daphne masculló—El tercero pidió una capa capaz de engañar a la muerte. Envejeció libre y legó su reliquia a su hijo mayor. Tras eso recibió a la muerte como una buena amiga.

—En efecto, querida. Esas son las reliquias de la muerte…La varita de Sauco, la más poderosa jamás creada…la piedra de la resurrección…y la capa de invisibilidad…Juntas convierten a uno en inmortal—relató el hombre viendo que Harry palidecía.

—¿Alguien sabe si son reales?

—Solo es un cuento Harry—intercedió Daphne. Hermione que también estaba cerca le dio la razón a la bruja de Slytherin.

El padre de Luna masculló—Nunca se ha sabido realmente…Lo único seguro es que hubo una varita que fue pasando a lo largo de los siglos dejando una huella sangrienta. La varita mayor, la vara del destino, la hoja de la muerte…muchos nombres para referirse a la misma cosa. Los fabricantes de varitas buscan replicar la varita de Sauco pero ni siquiera Gregorovitch pudo lograrlo…

Daphne miró a Harry y masculló—¿Qué pinta Gregorovitch?

—Dijo poseer la varita. Intentó replicarla pero alguien se la robó hace años—suspiró Xeno—Si crees en estas cosas pues…la gente intenta buscarlas. Objetos tan poderosos…nadie sabe de dónde surgieron.

Lógica como siempre dijo—No existen. No hay varita invencible…todo el mundo puede ser vencido…Además la muerte es una entelequia…no existe una personificación como tal.

Lovegood suspiró y dijo—En efecto…no hay constancia mágica de que la muerte sea propiamente un ser consciente…Pero si se ha datado la varita y parece que su primer amo según la historia fue Antioch Peverell el primer mago poseedor de la varita. De él, vino la tradición de asesinar a su anterior dueño para obtener la lealtad verdadera.

Daphne masculló—El apellido Peverell se extinguió hace siglos…el último Peverell…—Xeno observó eso ansioso. Deseoso de saber más información. Al parecer no conocía la genealogía de las familias de sangre pura, algo que Daphne sabía casi a la perfección—Se caso con un Potter…por lo que en teoría la familia de Harry tendría una de las reliquias.

—Son mentira—argumentó Hermione yéndose de allí. Xeno en cambio con curiosidad dijo—¿Hay algo poderoso en tu familia? —negó y permitió que el hombre se fuera. Tras eso, miró a Daphne y dijo—La capa de mi padre. Moody tenía razón. No es una capa normal. No puede ser detectada por medios mágicos, el ojo de Ojoloco no puede traspasarla y verme. ¿Son reales?

Greengrass esperó y dijo—Así lo piensa Voldemort…pero esa varita invencible está perdida en la historia. No la encontrará…En cuanto a tu capa…puede que sea única pero no significa que fuera entregada por la muerte…—tras eso observó que Fleur se acercaba vestida de blanco—Disfrutemos del espectáculo…

—No lo tengo muy claro—matizó Harry mientras se sentaba observando el transcurrir de la ceremonia.

Bill y Fleur dieron sus votos frente a un mago del Ministerio. Firmaron los papeles del matrimonio y luego, lanzó un hechizo que los envolvió y lanzó chispas doradas muy sutiles. El destello duró poco y tras eso el mago se fue. Bill besó castamente a su esposa que estaba sumamente hermosa vestida de blanco. El vestido junto a su clásica belleza aria provocaba entusiasmo en todos los invitados masculinos. Todos aplaudieron el enlace y tras eso comenzaron a comer.

Harry sonrió al saber que la comida había sido hecha por Molly, Apolline, Ginny, Gabrielle y muchas otras chicas que se habían llevado toda la noche haciendo platillos para todos los invitados. La gala tenía múltiples huecos debido a que muchos habían sido asesinados o no habían ido. Observó todo mientras comenzó a comer hasta que vio como Daphne algo entristecida dijo.

—Bonita boda…Incluso para ser Weasley—declaró la bruja con ilusión. Bromeando, le dijo—¿Felicitando a traidores a la sangre? Que fue de ti…

La rubia lo miró apática y dijo—No está mal…aunque hay que decir que cuando lo hagamos nosotros será mejor—añadió mirando a Fleur—El vestido le queda pequeño…Mírala, se lo pone así para que todos le miren…egocéntrica…

—¿No te gusta el vestido?

Apretó el puño y dijo—Es hermoso…Espero que me hagas uno a medida y otro para Susie—añadió para quedar algo mejor. Harry matizó—Le dije a la Señora Weasley que te dejé el vestido de Fleur a ti…

—Quieres morir—indicó la bruja—Le haré el trabajo.

Todos comieron brevemente entre charlas. Bill sacó a bailar a Fleur y pronto todo se llenó de parejas bailando. Tonks y Remus, los gemelos con chicas veela, Molly y Arthur. Todos fueron mezclándose incluso Hagrid con Maxime. Harry esperó brevemente sin saber con exactitud a quien sacar a bailar. Ginny y Gabrielle vinieron y tuvo que bailar con ellas bajo la mirada de Susan y Daphne quienes parecían a punto de depredar.

Tras eso vino a Hermione a bailar con él. Susan esperó tranquila mientras Daphne decidió intervenir por ese pasotismo. Se acercó a ellos y tocando el hombro de la morena la animó a irse.

—Creo que es hora de apartarte—dijo con sencillez mientras agarraba a Harry posesivamente.

Extrañada murmuró—¿Por qué?

Daphne observó la valentía de la morena y añadió—Porque no eres bienvenida en la cama de Harry…Me cuesta compartir con Susan…tres somos demasiados.

—¿De dónde sacas eso? —cuestionó la morena algo atrevida.

—Lo veo en tus ojos…Eres una resentida—dijo dejándola apartada—Veté con Weasley a follar en los baños…yo me quedo con el mejor—le sonrió mientras comenzaba a bailar mientras Harry se mantenía algo estática por la introducción.