Los días habían pasado desde que las tres chicas fueron llevadas a las mazmorras de la Mansión Malfoy. Recluidas en el sótano fueron interrogadas repetidamente por todos los habitantes del lugar. Incluso mortífagos de bajo rango disfrutaban de visitarlas y humillarlas. Irónicamente para las chicas, parecía que la dueña del lugar era la que más consuelo les brindaba.
Hermione sospechaba que se trataba de un síndrome de Estocolmo en su fase inicial. Llevaban días sin noticias del exterior. Habían sido atrapadas y llevadas para luego ser castigas e interrogadas por Lucius. No había durado mucho y pronto acabaron en las mazmorras. Desde ese momento, Narcissa se había convertido en una visitante regular. Las visitaba varias horas y luego se iba para que viniese su hermana. Se compenetraban de tal manera que cada día, añoraba más la presencia de la madre de Malfoy.
Mientras Ginny maldecía constantemente a todo y Luna soñaba despierta y conversaba con cualquier hombre que viniese a darles algo de comer, Hermione planeaba un posible escape. Sospechaba que Harry y Ron estaban bien, al igual que muchos de la Orden que habían logrado escapar. Era cuestión de tiempo. La mansión era grande pero definitivamente no era inexpugnable.
—¡Cuando vendrá esa perra! —mascullaba Gin—Tengo hambre…—claramente tenía el mismo apetito que sus hermanos. Luna en cambio tumbada en el suelo dijo—Antes vi a una rata…igual podemos cocinarla…
—Nos quitaron las varitas…Si tuviera la mía, esta reja estaría hecha plomillo—dijo mientras golpeaba la reja metálica.
—¿Cruda? —la pelirroja gimió de asco mientras agredía a su amiga. Hermione dijo—¿Cómo podéis estar tan tranquilas? ¡Llevamos días…! ¡A ti solo te preocupa la comida y tú…te pones a ver ratas!
Luna se encogió de hombros y dijo—No han sido castigos muy dolorosos…—la sencillez del comentario hizo que sus dos amigas la mirasen con impresión. Si bien las torturas de Lucius habían sido poco imaginativas, no significaba que no doliesen. El padre de Draco había jugado con sus mentes haciéndoles ver la muerte de los padres de Luna, el momento en el que Hermione había borrado la memoria de sus padres por orden de Ojoloco y la casi muerte de Ginny en la cámara. Ese recuerdo lo había detenido. Tras eso había comenzado a usar el Cruciatus y golpes físicos.
Tras esas horas, la tortura se volvió algo diario. Narcissa y Bellatrix habían innovado diariamente para mantenerlas en duelo mental. El Señor Oscuro se encontraba viajando por lo que ellas eran las encargadas de los asuntos menores. Bella había hecho que viesen una matanza de muggles en directo, mientras Narcissa había pasado horas arreglando a Ginny y Luna. Eran dos muñequitas en las manos de esa mujer. Cuando regresaron a la celda, sus dos amigas parecían lagrimear aunque venían con el estómago lleno.
Ginny y Luna habían servido como aperitivos sexuales y pago a varios hombres. Lady Malfoy las utilizaba como moneda de cambio sexual, desentendiéndose del trato que aquellos hombres les brindaban. Era un buen negocio. Tan solo tenía que alimentar bien a las chicas. Ginny había protestado al principio pero tras varios arreglos, había cedido. Luna en cambio no parecía alterada. Pensaba que ambas hermanas no eran tan malas. Hermione en cambio había sido víctima del Cruciatus repetidamente y tuvo una noche brutal, atada y amordazada. Fue abusada por Draco y por sus múltiples amantes la noche antes de que fuese a Hogwarts de nuevo.
Una cicatriz en su enorme pecho era la señal de cuanto había disfrutado esa noche. El pene del chico era demasiado fino como para que sus brutales cabalgamientos no le hiciesen daño. Sabiamente había limitado los movimientos de la chica y la había usado repetidamente durante horas. Pansy, Millicent, las Carrow y otras chicas que conformaban el harem de Malfoy también habían jugado con ella. El mordisco de Pansy en sus senos no había cicatrizado todavía.
La justificación de Narcissa había sido una simple palabra—Regalo—ese era su cometido y el de sus amigas. Simples ofrendas o intercambios para lucrar más a esa dama. La casa Malfoy había recobrado sus inversiones tras el eficiente manejo de Narcissa, algo que sorprendió incluso a Hermione. Si no fuese una snob purista, sería una de las mujeres de sus sueños.
El taconeo de la bruja rubia resonó por la pared—Queridas mías…tengo unos encargos para vosotras dos…—articuló mientras señalaba a Luna y Gin—Cariño…hay un hombre muy malo y bruto que necesita un masaje… ¿Puedes hacerlo Selene? —indicó la bruja sonriendo al ver cómo Luna asentía. La rubia tenía una garganta y ano dignos de elogio. —En cuanto a ti…no te escondas querida…después de una buena ducha siempre estás hermosa—Ginny lucía muy desarreglada desde su último polvo—Mi cuñado, el muy tunante, quiere algo de placer…duro. Así que no te ducharemos…
Ginny rápidamente caminó y dio un golpe a los barrotes—No somos tus prostitutas…No somos tus trabajadoras…
—Cierto—acotó Narcissa con tristeza—Rodolphus escuchó de parte de Draco y Yaxley lo bien que tu madre come rabos…pensó que tal vez…serías igual…
Ginny palideció y dijo—Mataré a tu hijo. ¡Lo mataré! ¡Y a todos los que abusaron de mi madre!
—Totalmente de acuerdo contigo, querida. Eres tan buena niña—le acarició el cabello rojo con armonía—¿Me harías el favor con Rodolphus? A veces se pone violento—fingió temblar— Te daré una gran cena…con pollo o polla lo que tu prefieres—dijo riéndose en voz baja…
—Solo si me permites torturar al que hizo eso a mi madre…—Narcissa sonrió y dijo—Te dejaré verlo incluso…Podrás incluso lanzarle algún que otro hechizo…Trato hecho, querida. Aaaa una cosa…Asegúrate de dejarle tonto…sé dura…piensa en Bellatrix…—Gin asintió con pesar—En cuanto a ti sangre sucia…tú te vienes conmigo…tengo algunos asuntos con los que lidiar…
Hermione se quedó pillada, mientras la madre de Malfoy lanzaba un encantamiento para atarle las muñecas con un par de esposas de hielo. Tras dejarla indefensa, la sacó de la celda, no sin antes desmayar a sus dos amigas como precaución. Tras breves miradas de odio que la bruja morena dirigió a su némesis, siguió a la mujer por las mazmorras. Narcissa guiaba el camino mientras pasaba revista a los encarcelados.
—Nunca habían estado tan llenas desde los tiempos de Brutus Malfoy…—con lástima mientras convocaba comida y bebida para cada celda—Una pena que tanto talento permanezca encerrado…—Hermione observó que Ollivander permanecía en la celda y sangraba bastante. En otra se hallaba su compañero Dean Thomas y otros muchos nacidos de muggles—Contestar hace que el trato sea más ameno—recalcó la madre de Malfoy con falsa consideración.
Hermione al ver toda la miseria entre los muros, dijo—¿Lo del hielo os lo enseñan a todas las hijas de puta de sangre pura? ¿Viene de familia? —intentó pensar en cómo Daphne también tenía predilección por las cosas heladas.
Narcissa fingió una sonrisa entrecortada que quedaba bastante bien en su rostro sereno—Quizás…Quizás nos guste la finura y belleza de las esculturas de hielo—indicó con tranquilidad—O quizás somos igual de hermosas que los rayos reflejados en un cristal…
—Existen esculturas de hielo muggles…—indicó la morena intentando meter la cultura muggle en todo. —También existen formas de matar a alguien usando hielo…tenlo en cuenta querida—movió la varita y el hielo que formaban las esposas de Hermione se propagó más cubriendo sus brazos.
—¿Qué hacemos aparte de dar un tour por este nido de muerte? —increpó.
La bruja la estrelló contra la pared por su contestación y luego dijo—Si te sirve de consuelo sangre sucia…tampoco estoy de acuerdo en llenar mi sótano con pequeñas alimañas como vosotros…—sopló aire moviendo un poco de su cabello rubio—Sin embargo…la vida es dura.
—¿Por qué no matarnos? —indicó inteligentemente Hermione. Había pasado suficiente tiempo en las mazmorras como para comprender el pensamiento de los magos puristas y especialmente de Bellatrix con este asunto. Narcissa era un misterio para ella.
La rubia fue a abrir una puerta lentamente mientras murmuraba—¿Mataros? …Eso conllevaría a una depresión endogámica…tal y como le pasó a los Gaunt, los Peverell…
—Los Blacks—matizó Hermione provocando un bufido de la rubia que se materializó en una torta—Una gota de la sangre Black valdría más que toda tu familia…escoria—suspiró mientras abría la puerta—No. No. La matanza indiscriminada no es una solución adecuada…es mejor mantener números y conservar aquellos que sirvan como por ejemplo tú o…—la mente de Narcissa parpadeó por unos momentos antes de murmurar.
Hermione fue a la bruja nacida de muggles más brillante de la que le habían hablado, Lily Evans. La madre de Harry—O la madre de Harry—indicó esperanzada aunque a la vez alterada por ver cómo Narcissa veía a los sangre sucia como animales de caza.
Narcissa sonrió y dijo—Tomá diviértete…—la llevó a una habitación donde había un entorno típico de hospital. En un lado había un cuerpo envuelto en sabanas y múltiples herramientas de tortura medieval. En otro un enorme pizarrón y varios calderos que habían perdido su humo. Hermione observó eso brevemente mientras la bruja indicaba.
—Puedes ir limpiando los calderos…mientras yo pienso en mis cosas—la dejó allí e incluso eliminó sus esposas por lazos que le daban más movilidad. Narcissa se inclinó en postura sugestiva mientras admiraba unas hojas llenas de diagramas de Aritmancia. Hermione en cambio recordó sus castigos con Snape, era un coñazo todo pero al menos era mejor que la tortura.
Mientras limpiaba los calderos, contempló como la madre de Malfoy mordía la pluma en un intento de concentrarse en sus cosas. Observó atentamente y dijo suspirando—Creo que esas ecuaciones están mal…los cálculos hechos tienen demasiado error—indicó Hermione observando las hojas de reojo.
—Eres muy inteligente o estúpida para intentar cuestionar las decisiones del Señor Oscuro—razonó la bruja—Pero tienes razón hay un fallo—le indicó a la chica dándole algo de reconocimiento—Quizás esa tarea sea demasiado pequeña para ti…Ven conmigo niña…—la aproximó con un Accio y la sostuvo del pelo para que observase los papeles—Piensa.
Ambas fueron intercambiando comentarios sobre los cálculos, consiguiendo afinarlos por momentos. Cada vez, el error se reducía pero aun así impedía que la magia pudiese ser eficiente. Hermione cuestionó aquello diciendo—Cálculos de concentraciones…—miró a la mujer y dijo—Pociones… ¿para qué?
La dama ciñó los ojos y dijo—Pues el Señor Oscuro planeaba regresar a su verdadero poder…por así decirlo, rejuvenecer. El ritual de resurrección le quitó parte de su humanidad como bien sabes…con está poción planea regresar a su verdadera forma, a su verdadero yo…Hicimos una prueba experimental y conseguimos hacer que Andrómeda regresase a su forma óptima…la de antes de liarse con ese muchacho Tonks…—sostuvo la mirada con pesar—Esa poción junto a varias dosis de tortura mental provocaron que mi querida hermana volviese a ser ella…Sin embargo, Dumbledore consiguió revertir esos efectos gracias a investigadores de San Mungo. Algo que no debería haber pasado…ese fallo—suspiró y dijo—Junto a otros ha provocado que mi familia está en lo más bajo de la casta oscura. Bella no fue eficiente en sus tareas, y yo tuve una equivocación en mis cálculos—tiró el papel al suelo—Casi asesino al Señor Oscuro…lo debilité bastante durante unos meses por culpa de un ingrediente fallido…
Hermione asombrada por la sinceridad, se percató de una cosa—Los ingredientes fueron exactos…falló la concentración—dándole un vistazo a las hojas. Narcissa los ojeó y riéndose dijo—Parece que Draco tenía razón sobre usted…Señorita Granger…lástima que su destino esté atado a Potter…sería una gran bibliotecaria…—arrugó la nariz—Colagusano me ha vuelto a decepcionar…trataré con él personalmente…regresá a tus tareas…
Hermione fue despedida y se dedicó a limpiar el suelo y los calderos mientras la bruja caminaba hacia la planta superior. El taconeo provocaba que la morena pudiese anticiparse. Agarró un instrumento punzante por si debía usarlo en algún momento. Esperó brevemente hasta que escuchó gimoteos acompañados de pasos. Narcissa regresaba mientras hechizaba a un individuo que había pasado mejores momentos.
Peter Pettigrew había mejorado su aspecto desde que lo vio en tercer año pero aun así sus caracteres seguían siendo similares a los de las ratas. Incisivos grandes y amarillentos, unas calvas extrañas en el pelo y la piel sumamente dañada. Había sufrido bastante al parecer. Las cicatrices no eran recientes. El hombrecillo seguía estando gordo y tenía uñas largas y amarillas que se mordía con nerviosismo al ver a Hermione.
—¡Dejaste que capturaran al chico, niña lista! —dijo el hombre con pesar observando a Hermione. Luego se centró en sus pechos y dijo—Por lo que veo has crecido niña lista… ¿Cómo os atraparon? Sospechaba que Sirius os protegía…
Narcissa caminó y dijo altiva—Sirius Black ha fallecido…Murió en Gringotts junto a Amelia Bones—observó la reacción de Colagusano que parecía algo extraña. El hombrecillo miró al suelo y luego con alegría murmuró—Canuto siempre decía que quería morir con un par de tetas encima…Cumplió su sueño—se rio para sí mismo, ganándose una mirada extraña por parte de Hermione y otra de Narcissa.
—¿Sabes porque estás aquí? —cuestionó la bruja—La Señorita Granger…nos ha avisado de que al parecer fuiste tú quien toqueteaste las pociones para evitar que el Señor Oscuro fuese viril y poderoso…—Colagusano tembló y observó a Hermione con algo de temor.
—¿Te fiarías de ella? Es una sangre sucia, Narcissa. Ella te odia. Odia a tu hijo—murmuró el hombrecillo mientras buscaba posibles escapes con la mirada.
La bruja sonrió y dijo—Odia a mi hijo…Crucio—la maldición torturó a Peter provocándole chillidos—Peter Peter…debiste haber ocultado tus verdaderos colores más tiempo… ¿Pensaste que no nos daríamos cuenta? —el hombre tragó saliva con pesar.
—No creo que sea necesario—dijo Hermione. No quería ver una tortura en directo. La madre de Malfoy no escuchó eso y dijo—Espero que me digas la verdad, Pete. No soy tan magnánima como mi hermana…yo no me conformó con la maldición Cruciatus…—apuntó a una rata que había en el duelo cerca de Hermione y le lanzó una maldición que la hizo explotar en tripas y carne.
Colagusano tragó y dijo—Fue una equivocación…solo estaba con él…—miró el cuerpo inerte—quería…quería y se cayó—justificaba bastante mal todo—No tuve la culpa—lloriqueó un poco pero Narcissa no vaciló.
La rubia con frialdad dijo—Está bien. Confirmemos tu teoría…—un movimiento de varita hizo que la sabana se destapase y reveló el cuerpo de James. Hermione tragó saliva con algo de miedo, al ver el cuerpo muerto del padre de James—¿No querías despedirte?
La bruja morena observó el cadáver con impresión. Parecía acabado de morir, estaba intacto físicamente. El alcance de la magia oscura era increíble. Hermione podía sentirlo incluso desde lejos y sin una varita. La sensación asfixiante era obvia. No comprendía exactamente que pintaba el padre de Harry allí. Tampoco su aparente desgaste físico. Su cuerpo no debería estar intacto. Observó brevemente el cuerpo y comprobó que no había señales de sangre, no había moretones ni tampoco había tenía un pene.
—¿Qué haces con un cadáver? —instigó Hermione mientras observaba como Colagusano observaba el cuerpo de James fijamente. Parecía nuevo e incluso dormido.
—Ayúdame niña lista…Fui buena rata…Recuérdalo…Mira lo que han hecho…Jugar a ser dios—instó el hombre—Ellas me obligaron antes y me obligan ahora…
—¡Serás falso! —indicó Cissa riendo—Sí no hubieses sido un cobarde James aun estaría vivo…por suerte soy tan generosa que terminaré lo que tú empezaste. Regresará igual que el Señor Oscuro. Después de todo si él pudo hacerlo…porque yo no podría…
—¿Pero por qué? ¿No sería más prudente hacer volver a Sirius o a Dumbledore? Alguien útil…el padre de Harry no haría un gran cambio en la guerra—dijo Hermione—La magia no funciona así. La muerte es uno de los límites…no se puede jugar con ella. Ni siquiera la magia oscura.
—¡El Señor Tenebroso volvió! —chilló la rubia apuntando a Colagusano en señal de amenaza—¡No intentéis jugar conmigo!
—Él usa horrocruxes…—dijo Hermione dándose por vencida y confesando para salvar a alguien. Colagusano olisqueó el ambiente y gruñó—¿Horrocruxes? Nunca escuché algo semejante…
—Solo eras un idiota…—indicó Narcissa—Lo consultaré con Bella…Sí dices la verdad…entonces—observó todo—Todo mi proyecto será en vano y alguien debe de pagar por esto—sus ojos apuntaron a Colagusano provocando que este temblase.
—¿Por qué querrías hacer que regresé?
—La guerra no me importa en lo más mínimo niña—increpó la bruja—Piensas que soy estúpida…yo no caeré. Si caigo todo el mundo mágico vendrá conmigo…gracias a mis contactos y a mi hermana he amasado el 40% de la riqueza del mundo mágico…provocaría una crisis más grande que la causada tras la primera guerra mágica. Yo intenté revivirlo por…por…
Peter tragó saliva y murmuró—No puede volver. Si regresase…me mataría—tragó saliva con miedo.
Hermione negó y miró a ambos. Les increpó con algo de furia—Sois idiotas. Él no te mataría Peter…fue tu amigo…te salvo de los matones…te enseño a ser animago… ¿crees que te mataría? ¿Crees que no encontraría comprensión? —miró a Narcissa y le dijo—Y tú… ¿Pensaste en jugar a la celestina con Daphne? ¿Un intento de limpiar tu propio ego? Bien. Harry se casó con Daphne y con Susan…la magia reconoció su unión…nunca reconoció la tuya por la que veo…Tu amor no es bidireccional…Nunca lo fue…Olvídate ya de eso.
Narcissa apuntó con la varita. Bufó mientras lágrimas se formaban en sus cristalinos y fríos ojos—¡Os mataré! ¡A los dos! ¡Si no regresa! Entonces no me sois útiles…Él me amaba—lloriqueó brevemente—fue la primera persona en tratarme bien…en amarme por lo que era—destellos de la infancia y adolescencia llegaron a la mente de la bruja rubia—Esto acaba aquí, Señorita Granger…Te haré pagar todo lo que has hecho…Si es verdad, entonces sufrirás para siempre…te conservaré aquí y serás violada cada día por Draco…tu cuerpo colgará de la oficina de Umbridge en el Ministerio…—antes de que pudiese disparar nada, Colagusano hizo un movimiento con su varita y generó una explosión que sacudió la casa entera. Tras esto, intentó convertirse en una rata pero había protecciones.
Narcissa estaba tumbada en el suelo. La explosión había liberado a muchos prisioneros que quisieron atraparla y matarla. Dean se abalanzó contra la mujer, dispuesto a enfrentarla y quitarle el arma, pero no fue rápido. Un destello le cortó el cuello y tras esa primera impresión, la bruja comenzó a mutilar a todo el que osase intervenir en el conflicto.
—Cometiste tu última traición Peter…—indicó la bruja mientras asesinaba a otro nacido de muggles—Crucio. Crucio—ahora mismo, la diferencia entre ambas hermanas Black era difusa. Tan solo el cabello permitía diferenciarlas. Hermione chilló con pesar haciendo que Narcissa retrocediese y agarrándola del brazo le dijo—Vienes conmigo…tú también—mirando a Colagusano.
—Veremos qué opina Bella de tu teoría…sangre sucia…—les dio un golpe para que caminasen. Hermione agarró un arma preparada para intervenir si las cosas se ponían feas.
