—¡Que haces aquí Cissy! Estaba disfrutando el espectáculo—anticipó su hermana morena mientras observaba como la madre de Malfoy llevaba a Hermione y Colagusano a punta varita. El animago temblaba de pavor mientras que Cissy aparentaba heridas superficiales. Tenía metralla clavada en diferentes puntos de su cuerpo.

Hermione comprobó que la mortífaga más temida se divertía viendo cómo sus dos mejores amigas eran exhibidas delante de otros hombres como simple ganado. Luna trabajaba de feladora entre los hombres mientras que una Ginny destrozada tras un brutal polvo servía de compra venta. Ambas chicas desnudas sufrían el roce de todos los salidos de la sala.

—Dejame destrozarle el culo a la pelirroja, Bellatrix…—increpó un hombre corpulento—Ya lo hice con su madre quiero completar la colección…—Ginny deslizó una mirada sádica. Al tiempo que la mortifaga asentía y murmuraba—¿Diez galeones? Es una ganga…está sin marcar aun…—el hombre fue a acercarse mientras sacaba su pene. Tras soltar el dinero, recibió una puñalada en el corazón por parte de Bellatrix.

—¿Alguien más tocó a la madre de está puta? —los hombres permanecieron callados y asombrados de que su aparente jefa hiciese tales actos. De rodillas, Luna increpó—Anoche escuché a Yaxley y a Draco murmurar sobre el trasero gordo de la madre de Gin…—se volvió a sumergir para tragar una polla.

Bellatrix centró su mirada en el hombre—¿Es eso cierto, Yaxley? —el hombre dudó por momentos—No voy a hacerte nada, querido. ¿Cómo fue? ¿Gozo? ¿Repitió? ¿Hubo sexo oral? —las preguntas hicieron enojar a Ginny pero mantuvo la calma, mientras el mortífago sonrojado y excitado contestó.

—Supongo que sí…la zorra acabó como una piscina de semen. Tu sobrino fue un verdadero hombretón…—ese comentario selló el destino del pobre hombre. Bella sabía que su Señor lo necesitaba vivo así que rápidamente lo inmovilizó y lo sometió a torturas agónicas. Ginny sonreía al ver esto, mientras que los demás mortífagos huyeron, dejando tan solo a uno que se corrió en Luna rápidamente antes de marcharse.

Tras dejar a Yaxley varios momentos transpuesto. Bella sonrió ante sus pupilas—¿Ves cariño? Siempre cumplo mis promesas…tomá—le tendió una bolsa a la pelirroja llena de monedas de oro. Acarició la cabeza de Luna mientras alababa sus dotes amatorias—Haz con él lo que quieras…Que sea un espectáculo…—le ofreció una varita a la pelirroja.

Gin miró a Hermione de reojo. No podían escapar así que se contentó con lo que aquella loca mujer le ofrecía. La capacidad de vengarse de los agravios que había sufrido la boda de su hermano. Era el momento. Levantó una varita que no le era familiar y mirando a Bellatrix le dijo.

—Nunca he…

La mujer se abstuvo de comentar nada y murmuró—Es más sencillo que hacer un patronus, si me permites decirlo. Solo concéntrate…piensa en lo que te hizo…a ti, a tú familia. Sabes que es justo. Lo que haces es justicia…

Gin levantó la varita y murmuró—Crucio—la maldición torturó a Yaxley provocándole gritos que se cortaron rápidamente. El hombre sonrió—Criaste mal a tú pupila…No tiene lo que hay que tener—escupió mientras sus encías sangraban.

La chica Weasley levantó su arma y abrió el tórax del hombre revelando sus tripas y provocando un derramamiento de sangre que tiño de rojo el mármol de la casa. Bella festejó por todo lo alto mientras curaba la herida y felicitaba a nueva alumna. Tras eso, despidió el hombre que se arrastraba por el suelo de dolor.

—Un trato es un trato, cariños. ¿No fue muy difícil lidiar con mi esposo? —Ginny se encogió de hombros—Apenas es más grande que mi varita…no fue difícil…Algo bruto—incentivó señalando como sus nalgas tenían grandes manotazos.

Luna se limpió el semen y dijo—Aguantan muy poco…la mayoría lo escupen en mí garganta…es aburrido. Además no saben bien…

—Le buscaremos a esa lengua otros usos—festejó Bella mientras observando a su hermana que lucía impaciente, ató a ambas chicas contra las columnas del salón. Luego observó a Narcissa y murmuró.

—Siempre tan oportuna…cortándome la inspiración…

—Traigo para que la recargues…aunque no te ha hecho falta… ¿Dónde ha surgido la idea del mercadeo? —alabó Narcissa sonriendo.

Su hermana se encogió de hombros—Busco salidas profesionales para cuando Lord Voldemort acabe esto…ser una dama, beber vino…eso no va conmigo. Me gusta más la emoción…estaba pensando en fundar un prostíbulo para magos casados…—indicó contenta mientras acicalaba el pelo de Luna.

Narcissa señaló a Hermione y con severidad murmuró—Está engreída cree que Colagusano saboteó el instrumento del Señor Oscuro…y además sería inútil…O eso dice—masculló furiosa. Caminó hacia su semana y le dijo con pesar—Dijo que el Señor Oscuro usó una magia extraña para poder regresar de la muerte…una magia que no podremos emular con el cadáver de…

Bella respiró pausadamente y murmuró mirando a su hermana—¿Una magia extraña? ¿Usada por el Señor Oscuro para regresar de los muertos? —esperó brevemente y le dijo a Narcissa—No me suena nada…pero tranquila hermana…Le sacaré todo lo que guarda.

Se adelantó unos pasos acercándose a Hermione. Las cuerdas de contención fueron destruidas. La bruja esperó brevemente hasta que la mortífaga se acercó lo suficiente. Bella golpeó a la chica tumbándola en el suelo y dándole un gran golpe. Se arrodilló frente a la chica y le clavó las uñas en el abdomen dejando marcas no tan sutiles.

—¡Que le has dicho a Cissy! ¡Habla sangre sucia! ¡Te prometo que sacaré todos tus fluidos corporales hasta dejarte como un vampiro! —Hermione sollozó al ver el horror reflejado en los negros iris de la dama negra.

Gin saltó diciendo—¡Dejala en paz! ¡No sabemos nada!

Bella disparó una maldición que golpeó el pecho de Ginny haciendo que tuviese que controlarse para respirar adecuadamente, podía provocarle una asfixia. Por suerte la juventud le permitía aguantar esa maldición adecuadamente.

—Fui demasiado indulgente contigo querida…parece que mi esposo era demasiado debilucho como para tratar contigo—miró en su dirección mientras la sangre de Hermione se coagulaba en sus dedos—Luego me encargaré de ti…primero la sangre sucia. Confiese querida…no irás a ninguna parte y no te gustará que mi Señor te vea…

Sollozó antes de murmurar—Solo dije que…dije que…el Señor Oscuro tiene horrocruxes—sollozó de nuevo ante el dolor—Es inmortal…puede regresar…solo necesita una poción. ¡Peter! ¡Díselo tú! —la furia de Bellatrix cambió pero Colagusano se quedó estático mientras intentaba pasar desapercibido.

Colagusano sufrió una maldición Cruciatus leve hasta que chillando de temor dijo—Sí. Sí. Lucius lo vio…él estuvo allí. Yo fui guiado por el Señor Oscuro…me enseñó a hacerlo…Hueso del padre, sangre del enemigo y carne del vasallo—Narcissa observó la mano plateado del animago. Una copia perfecta de su extremidad. Magia alquímica en su más alto nivel.

—¡Porque ofrecería el Señor Tenebroso su ayuda desinteresada para resucitar a James si fuese realmente imposible! —espetó Cissa harta de escuchar tonterías. Bella se quedó paralizada por momentos, mientras Hermione sollozaba por el dolor—La magia no puede atravesar la muerte… ¡Solo os usa! ¡Solo te usa! —indicó la bruja mientras observaba histérica a ambas. Colagusano seguía sin intervenir en la disputa. Gin y Luna estaban mirando todo con algo de impresión.

Hermione recibió un gran golpe en la cara, sus cabellos fueron arrancados. También recibía arañazos por todo su cuerpo. En un intento de escaparse, clavó su arma. El utensilio que había rescatado de la cámara del sótano se hincó en el abdomen de Bellatrix y la hizo gritar de dolor. La bruja de Gryffindor sonrió al ver el dolor de su adversaria aunque pronto supo que estaba equivocada.

Bella se quitó el arma de su tripa, y rápidamente estrelló ese filo contra la muñeca de Hermione. La atravesó de una sola puñalada y luego sacó un cuchillo y comenzó a perfilar en los brazos de la bruja, un entramado de líneas de sangre comenzó a formarse por los brazos de la bruja. Una hilera de letras y dibujos fue surgiendo en su carne rosada. Se deleitó con los gritos de la mujer y con su dolor.

—¡Piensas murmurar algo en contra de mi amo! ¡Debes ser tonta además de sangre sucia! ¡Te grabaré tu estatus para siempre! —comenzó a perfilar las letras mientras quitaba las prendas de la bruja para comenzar a dañar sus enormes pechos.

—¡Narcissa! ¡Por favor! —indicó la chica llorando al ver indefensa como las heridas se iban abriendo. Tenía a la mujer encima y estaba jugueteando con su cuerpo al tiempo que hería su brazo. Inmovilizada solo podía gritar y sollozar.

La madre de Malfoy observó eso estoica mientras apuntaba su arma en dirección a Peter. No se fiaba de esa rata, menos aun cuando había intentado herirla antes. Primero la sangre sucia, luego el traidor. Escuchó lo que Granger había dicho y ciertamente tenía razón, pero no comprendía las intenciones del Señor Oscuro. Él le había dicho que se podía resucitar a los muertos… ¿Por qué le mentiría? Ella y su hermana eran de las más leales.

Sin embargo su lealtad se truncó cuando se dio cuenta de que el Señor Oscuro podía tener razón. Si fuese imposible, significaba que todo su tiempo había sido invertido en nada. Todo lo que había hecho había sido en vano.

—¿Por qué nos envió a por ese medallón en Grimmauld Place? —instó Narcissa. Bella se quedó callada mientras Hermione dijo—El colgante de…Daphne…Un horrocrux…Lo destruiste…Quería recuperarlo.

—Nos dijo que era necesario para resucitarlo…Dijo que era el indicado—abrevió la rubia. Con pesar dijo—¿Por qué se lo entregaste a Daphne? ¿Por qué? —chilló Hermione por curiosidad. Su animosidad hacia la novia de Harry estaba a la altura de la que sentía por estas dos.

Narcissa suspiró con brevedad—No supe lo que era exactamente. He visto collares así toda la vida—Bella asintió dando por sentado que la explicación de su hermana era la correcta.

—¡Os utiliza!

—Todavía no aprendas estúpida…te coseré el coño—indicó la bruja con brusquedad advirtiendo a Hermione mientras seguía usándola. La sangre abandonaba de tal manera el cuerpo de la bruja de pelo tupido que parecía estar cerca del fallecimiento. Gin y Luna se mordían el brazo con pesar.

Un sonido metálico hizo que ambas chicas mirasen en todas las direcciones con algo de miedo. Sonaba demasiado raro. Luna cerró los ojos y murmuró al aire—Algo va a caer…—Gin miró a su amiga con extrañeza, sin embargo la gran lampara de araña cayó al suelo provocando un gran estruendo. Las puertas de la habitación se cerraron a cal y canto. Una presencia hizo que todas se estremecieran.

Narcissa observó eso y dijo—Alohomora—la puerta no respondió. Movió la varita en arco pero no ocurrió nada. Estaban aisladas de momento. La lampara casi había aplastado a Bella y Hermione. La mortífaga salió de los escombros metálicos y mirando a todas direcciones dijo al aire.

—¡Pensabas matarme idiota! —todos observaron que arriba del todo del techo había un elfo domestico que todos conocían. Dobby sonreía pero al escuchar eso, dijo—Dobby nunca mata…solo hiere de gravedad…

—Dobby, no eres bienvenido aquí—espetó Cissy—¡Largo! Te expulsamos de la familia…

Bella masculló—No lo echasteis…puede teletransportarse aquí junto a otros…—señaló a una elfina que estaba destruyendo las cadenas de Luna y Ginny. —Esas cosas las llevaba Lucius—masculló la bruja rubia.

La mujer maldijo mientras sacaba su varita y se preparaba para asesinar a los elfos. Narcissa se preparó también para intervenir. Dobby se teletransportó a otro lugar y se volvió invisible. Ambas esperaron brevemente mientras recibían multitud de golpes. El elfo estaba comenzando a usar los muebles para golpearlas. Usaron magia para ir destruyendo los muebles mientras intentaban vigilar a sus enemigas.

Mientras Dobby se entretenía distrayendo a ambas mujeres, Winky comenzó a teletransportar a Ginny y a Luna. Bella gruñó con pesar mientras se preparaba para amenazar a la gente. En vez de apuntar a diferentes objetos, decidió soportar golpes y apuntar a Hermione. Estaba preparada por si acaso tuviese que asesinar a la amiga de Potter.

Dobby se materializó rápidamente y preparó sus dedos para lanzar algún hechizo. Narcissa le apuntó brevemente aunque dudaba, no parecía querer atacar a ese elfo. La elfina se preparó para llevarse a Hermione pero fue lanzada rápidamente por los aires.

—Está no se va—indicó Bella sonriendo—No podéis acercaros a la tetona…—Dobby y Winky se miraron entre ellos. Se escuchaba pelea fuera de la sala, Kreacher debía de estar intentando rescatar a todo el que pudiese en las mazmorras. La magia de los elfos al menos podía atravesar muchas barreras mágicas. La mansión Malfoy no parecía estará preparada para impedir el acceso a ningún elfo.

—La Señorita Granger se viene con Dobby—alertó el pequeño elfo con ojos enormes. Bella entrecerró sus ojos retando a la criatura—Lo veremos feo…—Winky intentó aprovechar la distracción para llevarse a Hermione pero recibió un fuerte golpe que la echo para atrás.

Hermione carraspeó al tiempo que su sangre seguía fluyendo. Intentó centrar los ojos. Se quitó el arma con el que su mano estaba apuñalada y lo insertó en el pie de Bellatrix. Tras un acuchillamiento rápido, golpeó a Narcissa en el muslo, haciéndole una gran herida.

Ambas se quejaron del dolor e incluso la madre de Draco pateó bruscamente a la chica herida. Con pesar, pensó que su fin estaba llegando. Dobby tuvo la suficiente valentía para intentar socorrerla pero recibió un golpe de Narcissa que lo arrojó al suelo. La diferencia de tamaño era un factor importante. El elfo chocó con el suelo. Bella lo recogió y le pisó la cabeza con brusquedad. El sonido de la rotura de huesos hizo gimotear a Winky y sollozar a Hermione.

El elfo domestico murió atravesado contra los hierros de la lampara caída. Bella lo había apretado contra el armatoste atravesando su corazón. El daño era irreparable llegado a este punto.

Hermione vio la muerte pasar por los ojos de Dobby. La pobre criatura agonizaba y sangraba tanto por su cabeza como por su pecho. La muerte cubrió sus ojos, al tiempo que las puertas comenzaron a abrirse y empezaron a surgir mortífagos. Narcissa sonrió mientras que Bella observaba a la pequeña Winky retroceder asustada.

—Te unirás a tu amigo en el infierno, elfina—espetó la bruja—Eso te pasa por desobedecer a tus amas.

—No eres mi ama—indicó la elfina mientras se volvía invisible y comenzaba a caminar. Los mortífagos comenzaron a lanzar maldiciones a todos lados con la esperanza de acertar. Hermione miró de reojo a Colagusano y le dijo—Por favor…Por favor…Por favor…

El hombrecillo tartamudeó mirando a todos los hombres. Su mirada se centró en Bellatrix de espaldas. La bruja estaba herida, con suerte podría matarla. Ya lo hizo una vez. Podía volver a hacerlo. Se armó de valor mirando a la desfallecida Hermione. Había estado mucho tiempo escuchando las frases de aquella chica inteligente. El remordimiento por la muerte de los Potter se unió a saber cómo había provocado que Sirius estuviese en Azkaban, que Remus fuese un paria, que Harry fuese criado por un entorno horrible. La muerte de Sirius le había tocado fondo, al igual que llevar meses conviviendo con un cadáver. Con el cadáver de su mejor amigo. Cerró los ojos pensando que está sería su última oportunidad.

No estaba orgulloso de sus acciones pero esto pensaba compensarlo. Si pudiese liberar a esa niña y eliminar a varios mortífagos haría su granito de arena. Él había sido el culpable de la situación actual pero nunca había entendido porque había perseguido Voldemort a los Potter. Está era su oportunidad. Miró el rostro asustado de Hermione y de Winky.

Bella se giró deseosa de torturar a Hermione de nuevo. Eso haría salir a la criatura. Peter observó todo y sacó su nueva varita. Podía hacerlo. Matarlos a todos y luego unirse con su Señor. Le diría que había sido el único sobreviviente. Sería recompensado y encima quedaría bien con cualquier bando. Ese había sido siempre su deseo.

—Bombarda Maxima—la explosión golpeó el suelo y el techo provocando que la mansión se tambalease. Losas de mármol cayeron y llovieron sobre los mortífagos. Narcissa intentó refugiarse pero fue golpeada por las piedras. Bella también cayó al suelo por los golpes. Peter observó cómo el elfo aprovechaba eso para poder acercarse y teletransportar a la bruja herida entre todo el gentío. El animago observó por momento como Bella convocaba al Señor Oscuro en advertencia.

—Reducto—voló las columnas provocando que lo que quedaba de techo sepultase a muchos. Tras eso se lanzó a sí mismo un Desmaius. Con suerte pasaría desapercibido. Fue despertado por los gritos histéricos de Narcissa y Bellatrix. Ambas estaban sufriendo tortura. Su plan había funcionado visto la gran cantidad de cadáveres que había en la derruida casa.

—Colagusano—silbó Voldemort amablemente mientras sujetaba una varita que el animago conocía. La varita de Dumbledore—Me han informado de que ayudaste a escapar a nuestras invitadas…

—No. No. No. Mi Señor…solo le soy leal a usted…Fue su incompetencia. Se dedicaron a torturarla y a sexualizarla durante días…Han provocado el escape de muchos prisioneros—hacerse la víctima era una buena opción.

—Miente—dijo Bella con pesar recibiendo otra maldición torturadora de su amo.

—¿Pensaste en traicionarme? ¿Ayudaste a escapar a la sangre sucia de Potter? ¿A Ollivander? —la furia era palpable en su voz. Peter negó de nuevo y murmuró—No no. Le comen la cabeza. Ya sabe cómo son las mujeres—justificándose—Yo nunca haría nada contra usted…

Voldemort miró brevemente a ambas damas y dijo con tranquilidad—¿Matarías a tus antiguos amigos por mí, Colagusano? Vamos a la guerra…si te encuentras con el licántropo quiero su cabeza…—Bella asintió ante eso aunque su cuerpo requería procesos de curación prolongados.

Colagusano suspiró—Lo haré Señor…—ante esas palabras la mano de plata comenzó a alzarse contra él. La mano lo asfixió provocando que Peter mirase a Voldemort con temor. Este en cambio sonreía al ver la muerte agónica del hombre.

—Esa fue la última traición que hiciste Colagusano—instó el Señor Oscuro sonriendo un poco. La mano de plata había acabado con él. La traición se pagaba con la muerte—Nos vamos a Hogwarts…—alentó a ambas mujeres—Cuando estemos listos…—dijo al ver que sus fuerzas habían sido diezmadas o estaban heridas.