Ron observó esperanzado la llegada de Ginny y Luna. Tras varios minutos Hermione surgió junto a Winky. Kreacher ya se había encargado de repatriar a todos los prisioneros vivos salvo a Ollivander. La bruja estaba en muy mal estado y fue rápidamente atendida por todos los presentes.

Al cabo de unas horas, consiguieron que estuviese estable y consciente. La bruja observó a los chicos y con la voz seca, masculló—¿Me salvasteis? Tardasteis mucho…—esa frase hirió a Ron mucho más que los gritos que había lanzado su hermana minutos antes. Gin estaba ya en casa de Muriel junto a Luna.

Harry la disuadió diciendo—Atacar la casa de Malfoy no fue una buena idea…nos tomó días antes de que los tres elfos pudieran acceder sin ser detectados…Sentimos todo el abuso—curó las cicatrices aunque los tajos de Bellatrix la acompañarían por siempre.

—Dobby—masculló Ron causando llanto en Winky y en Hermione. Todos entendieron que el elfo no había sobrevivido a la misión. La morena agotada dijo—Sabe lo de los horrocruxes…sabe que vamos tras ellos…atacará Hogwarts y nos matará a todos.

—El castillo puede preparar una defensa sostenible…solo tenemos que eliminar a la casa Slytherin y a los Carrow—instó Susan sentada alejada en una silla—Snape también—acotó Harry con odio.

—Enfrentar un asedio suicida no es una opción viable—brilló Daphne causando odio en Hermione—pero puede que sea la única opción…

La hija de mugles espetó a su amigo—¿No irás a creerle? Ella es la razón de que todo se haya ido a la mierda—le recordó mientras observaba el escenario de Grimmauld Place. La casa seguía mostrando el pasado enfrentamiento—Ella representa todo lo que intentamos destruir…Harry—le suplicó con fe—recapacitá…

El niño que vivió miro a sus dos chicas antes de declararle a Hermione con pesar—Ella se queda…no es la única Slytherin confiable…Mirá Andrómeda o Slughorn—Ron tragó saliva riéndose. Hermione en cambio no supo que decir hasta que alzó su mano desvelando un gran agujero que iba cicatrizando por la acción del díctamo.

—Esto me lo hizo tu mayor admiradora…espero que lo recuerdes—Daphne observó levemente a Hermione antes de declarar con la misma animadversión—Mi mayor admiradora es Morgana…una bruja fuerte, noble, sensual y que disfrutaba asesinando sangre sucias ingratas…

—Serás—quiso lanzar algún maleficio pero Harry y Ron la detuvieron antes de que se pudiese. El pelirrojo alzó la mirada e intentó poner orden—Debemos ir al castillo…no solo por Voldemort sino porque Harry vio que allí había un horrocrux escondido…algo de Ravenclaw. ¿Alguna idea?

—No tenemos ningún águila—dijo Susan fácilmente—Debimos haberle preguntado a Luna.

—¿Te fias de esa? —Hermione demostró una vez más que su furia estaba al alza. La tortura y su propia moral le impedían tener una conversación normal con personas de otros grupos.

—¿No era tu amiga? —indicó Daphne riéndose—Veo como la quieres.

—Que no sea confiable no significa que no la quiera. Ella estuvo allí cuando más la necesitaba mientras otras—dirigió su mirada a ambas chicas—decidieron luchar desde la retaguardia y esconderse.

Susan se sonrojó mientras que la rubia estuvo tentada de abofetear a Hermione. Ambas se contuvieron por Harry. Ron una vez más le brindó un masaje pero se sonrojaba al tener que tocar directamente sus pechos. La chica Bones le tendió una camiseta para ocultarlo, al tiempo que murmuraba.

—Snape no nos dejará entrar por las puertas como si nada… ¿Cómo pensáis entrar?

—Pasadizos

—Luego contactaremos a todo el ED y la Orden…Necesitaremos todas las varitas posibles.

Daphne murmuró—Ni siquiera las defensas del castillo detendrán al que no debe ser nombrado…ya oíste a Ollivander. Tiene la varita de sauco…mató a Grindelwand y saqueó la tumba de Dumbledore para obtenerla. Es invencible.

Hermione furiosa dijo—¡Cuando me vais a contar esas cosas! —Harry se disculpó al decir—Ollivander nos lo confesó antes de marcharse al exilio durante unos meses. La varita existe y Voldemort la tiene en su poder.

—¡Son solo cuentos! ¡Porque le crees a ella y a mí no! ¡Te utiliza! —indicó fríamente la bruja. Ron se cruzó de brazos al declarar—Esos cuentos son historias mágicas. Algo de respeto por la cultura…

—La cultura mágica implica tratar a las mujeres como sacos reproductores—la furia de Hermione era superior a todo. —¿Qué tiene de malo servir a un mago viril? —dijo Daphne lamiéndose los labios frente a Harry.

—Son reales, Herm…—Susan la miró fríamente—La capa es real, nos salvó de los mortífagos. La varita se haya en poder de Voldemort…La piedra, bueno…

—No sabemos nada de ella—indicó Harry—No parece tan valiosa—La bruja obvió aquello al murmurar—Avisa a Neville que se prepare…para nuestra llegada…Quiero descansar…—Ron la siguió escaleras arriba mientras que Harry observó a sus dos esposas con cuidado, no quería problemas con Hermione.

Los tres agarraron el mapa del merodeador y comenzaron a observar que no había casi ningún miembro del ED por los pasillos y torres del castillo. Debian estar en la sala de los Menesteres o fuera del castillo. Igual estaban asesinados. Susan fue apuntando los nombres a la vez que mandaba mensajes con el galeón mágico del ED. Harry repasaba un gran tomo que Daphne había traído de la biblioteca Black.

—¿No serán las bragas de Rowena? —indicó irónicamente Harry sin saber que podía ser el horrocrux que les faltaba. Solo tenían que destruir esa cosa y la serpiente. Tras eso podían confiar en todos los magos diestros para eliminar a Voldemort.

—Deja de ser idiota—le recriminó la bruja—Lo único que dejó es la diadema a su hija…nadie sabe dónde está. Que Voldemort la encontrase sería extraño…e increíble.

—Gracias por los ánimos…

Susan le dio un beso mientras le decía—Ginny y Luna acaban de entrar por Honeydukes…Nev ha ido a por ellas…—eso dio a entender que todos se estaban preparando. Debía de ser el momento de expulsar al mal del castillo. —¿Hermione está bien para luchar…?

La bruja bajó las escaleras y con pesar añadió—Me preocuparía más por mi bienestar Bones…tú no has pasado por nada…Puedo lidiar con todo. Pienso matarlos a todos—la ira brilló en los ojos de la bruja. Daphne en cambio alzó la varita y murmuró—Demuéstralo…mirá eso—apuntó a una araña—Incendio—la araña murió incendiada provocando que la amiga de Harry cerrase los ojos. Eso no era justicia sino violencia pero demostró eficazmente el punto de la rubia.

Por mucho que Hermione estuviese iracunda, su bondad no le permitía usar maleficios para asesinar directamente. Eso diferenciaba a ambas bastante. Hermione se quedó estoica, esperando una contestación adecuada por parte de Harry. Su amigo probablemente la defendería pero al parecer no decía nada. En ese momento, Ron bajó sin camiseta la escalera. Parecía saciado. Seguramente habían follado en esos minutos.

—No sabía que Narcissa te había dejado sin rabo…pareces ansiosa—espetó la rubia riéndose al ver que Ron bajaba, agarraba un trozo de pan algo rancio y le daba un pequeño azote a Granger.

—¡Yo sufrí los Cruciatus! ¡Te parece poco! ¡Mira mi cuerpo! —le gruñó a la bruja enseñándole todas las cicatrices que tenía. Su palidez aún no se había recuperado del todo. Daphne observó las marcas y dijo—Las cicatrices pueden curarse, Granger…no seas tan melodramática por favor…—se levantó de su asiento mirando a Harry y Susan—¿Vamos? Asegurar Hogwarts es lo importante…

La pelirroja le tendió una varita de repuesto a Hermione. La varita debió haberse perdido en la mansión Malfoy o en la boda de Bill. Agarró con extrañeza su nueva arma y sintió que no la deseaba del todo. Tras eso, Daphne agarró a Harry del hombre junto a Susan. Con algo de pesar, masculló—Nos vemos en Hogsmeade…Granger—desaparecieron de la vista rápidamente.

La villa mágica que ya debía tener aspecto navideño parecía un completo escenario de videojuegos de terror. Había patrullas de mortífagos dando vueltas, las casas estaban cerradas y el aire alrededor del colegio era pútrido. La presencia de dementores provocaba esa pesadez en el ambiente. Los chicos comprobaron que no había sido buena idea. Nada más aparecer, sonó una alarma. Susan se tiró al suelo mientras Harry y Daphne miraban de reojo esperando un ataque. No paso nada pero se escuchaban voces.

Cuando Ron y Hermione llegaron el sonido se volvió más poderoso. Los mortífagos estaban avanzando rápidamente. Se prepararon para un enfrentamiento rápido pero primero sintieron el frío. Hermione cayó al suelo llorando. Sin embargo, duró poco. Varios patronus ahuyentaron la presencia de los dementores logrando que la bruja regresase a su estado normal.

Se prepararon para pelear pero un anciano gruñó—Por aquí Potter…—entraron en la casa del hombre y vieron que era el pub de Cabeza de Puerco. Se quedaron en silencio mientras el anciano peleaba verbalmente con los mortífagos que patrullaban el pueblo. Tras varios minutos, el anciano entró y con enfado dijo.

—¡Que hacéis aquí! ¡La orden ha caído chicos! ¡Ya no hay esperanza! ¡Volved a vuestras casas! ¡Escondeos en Europa! Quien diga que podemos ganar miente…el Ministerio ha caído, la orden fue barrida en la boda de los Weasley…No podemos ganar contra ellos…

—Necesitamos entrar en el colegio…algo se esconde allí. Es importante.

El anciano dijo—¡Sois idiotas! Snape controlá el colegio…lo ha convertido en un internado del terror. Los alumnos disidentes son enviados a Azkaban. Los Carrow torturan y abusan de los alumnos…McGonagall ya no tiene poder en la administración. Todos intentan proteger a los alumnos.

Hermione habló—Eres el hermano de Dumbledore…Pensábamos que estarías de nuestro lado—le indicó brevemente viendo la apariencia más descuidada que su antiguo director. El anciano observó a los chavales antes de declarar riéndose.

—Mi hermano os dio una misión imposible. Propio de él. Carnaza para acabar con los problemas. No os engañéis, iros de aquí. No es vuestra pelea.

—Se ha rendido—masculló Susan agobiada por el hombre. —No vinimos a verte, anciano…queremos entrar al colegio. ¿Alguna forma que no sea atajar por el bosque? —Daphne no le guardó respeto ninguno.

Aberforth miró a todos y luego dio una mirada a un enorme cuadro de una muchacha. La chica se profundizó más en el campo pintado hasta desaparecer en él. Los chicos observaron eso extrañados. Tan solo Hermione dijo—Era su hermana…

—¿Dumbledore tenía hermanas? —Ron y Harry dijeron a la vez eso. No sabían nada de su antiguo director. El anciano dijo—Sí. No os contó mucho al parecer…Da igual. Suerte en vuestra cruzada…—la muchacha venía acompañada por un chico que se trataba de Neville aunque algo destruido físicamente.

Cuando los vio más cerca, el cuadro se desveló revelando al chico que caminaba por detrás en una escalinata de piedra que ascendía. Los chicos observaron eso y vieron que Neville caminaba a por ellos sangrando por la nariz y con grandes cortes en su rostro.

—¿Qué te pasó? —masculló Ron asombrado. Su amigo se encogió diciendo—Yo estoy bien…si vieras a Seamus. Desde que secuestraron a Dean en el Express no es el mismo…Te estábamos esperando Harry…—le abrazó con esperanza. Neville observó brevemente a Hermione. Ambos estaban cubiertos de cicatrices y con notable mal aspecto. Aunque las de la bruja parecían mejor curadas.

—Ahora vais a juego—indicó riéndose Daphne. Susan tuvo que amagar una sonrisa para no reírse a la par. Harry rápidamente caminó junto a Neville por el cuadro para llegar a Hogwarts. Todos caminaron por ese corredor durante unos minutos, subiendo y bajando.

Neville ya no era el chico tímido de siempre. Parecía envalentonado y estoico. Había sufrido durante estas semanas un duro trato. Sin estar sus amigos se había convertido en la luz de la esperanza para todos. El chico comenzó a relatar todo mientras caminaba.

—Cuando nos fuimos de la boda temimos por vosotros. El Ministerio hizo controles de sangre para permitir la asistencia a Hogwarts. Te buscaban. Fue algo extraño. Capturaron a Dean y no supimos de él. Los Carrow y Snape comenzaron a torturar a los miembros del ED. Decidí ocultarme en la sala de los menesteres…luego se fueron uniendo muchos más. Nos convertimos en una rebelión. Fueron a San Mungo y asesinaron a mi madre por si acaso…luego fueron a por mi abuela pero ella le dio su merecido a ese idiota de Rookwood. Todos están deseando verte, Harry…

—¿A mí no? —espetó Ron sonriente.

—A ti también Ron…

Daphne murmuró—Soy la primera Slytherin en vuestro club ¡Me siento importante!

—No te hace falta nada para pensar que eres importante—masculló Hermione.

—Lo soy ya, querida…

—¡Porque tuviste que casarte con está! ¡De verdad! —Hermione estaba agotada de aguantar los comentarios de la bruja—¡Como la soportáis!

Susan chasqueó la lengua pensativa—Hago que utilice esa lengua bífida en cosas más productivas que hablar…—Harry sonrió ante eso y masculló—Tengo que estar de acuerdo con Sue…a veces su lengua es una verdadera fuente de placer Hermione.

Todos rieron menos la morena. Llegaron hasta un tope. Neville deslizó una piedra con cuidado y pronto observaron que estaban dentro de la sala de los Menesteres, solo que ahora parecía una patera. Estaba repleta de almohadas y tiendas de campaña. Dormían todos allí, ocultados por si acaso.

—¡Es Harry! —masculló Seamus—Vino a liberarnos…

Daphne tuvo que tragar saliva para no reírse para sí misma—Ni siquiera ha ganado y ya controla las masas Su…—la pelirroja asintió aunque no parecía tan excitada por eso. Harry se alzó y recibió aplausos junto a sus amigos.

—Necesitamos encontrar algo de Ravenclaw…está en el castillo. Debe de ser la diadema perdida.

—¿Qué es una diadema?

—Ron, eres idiota. Una especie de tiara…para las mujeres—le explicó Hermione.

Todos se quedaron callados, hasta que la voz de Luna se alzó con cuidado—Nadie sabe dónde está ese objeto.

Padma intercedió diciendo—Está perdida por algo, Luna…nadie vivo sabe dónde está.

—Solo debe hablar con la Dama Gris…ella está muerta. Debe de saber algo más que nosotras—Harry miró a la rubia y le sonrió con pesar—¿La dama gris? El fantasma de la Torre de Ravenclaw… ¿Cómo puedo llegar allí?

Neville con pesar dijo—Habrá que quitar de en medio a Snape y los Carrow. No podemos arriesgarnos…

La puerta de la sala se abrió desvelando a Ginny que corría asustada—Snape sabe que está aquí. Hay una reunión de todas las cosas…Lo están buscando.

Harry sonrió al murmurar—Iremos a hacerle una visita al director…Luego iré a la Torre de Ravenclaw…

Ron y Hermione se miraron y dijeron—Nosotros iremos a por colmillos de basilisco…por si acaso—el pelirrojo en cambio miró a su amiga y dijo—Quiero ver cómo le dan una lección a Snape primero…

—¡Oye! ¡Es buena gente! —Daphne se quedó rodeada de hienas que la miraban con sumo asco. La bruja no se amilanó aunque se escondió un poco detrás de Harry y Susan.

—Sigue siendo idiota…—matizó Seamus—Aunque esté buenísima…

—Por fin un halago

—Es idiota—indicó Hermione mientras todos los miembros del ED iban saliendo en dirección al Gran Comedor. Los chicos se mezclaron entre la multitud, dispuestos a enfrentar al director.