Harry caminó entre sus compañeros. El ambiente en el castillo era bastante decadente. Los grupos de estudiantes iban apelotonados y no se paraban en ningún momento ni siquiera para comprobar que las escaleras eran las correctas. Snape había convertido el colegio en una cárcel. Los cuadros no hablaban ni se movían, no había fantasmas. Ni siquiera Peeves se atrevía a molestar a los alumnos.

Una vez llegaron al gran comedor, todos se dividieron en cuatro cuadrantes. Parecía un desfile militar en vez una reunión. Harry, Ron y Hermione se metieron en medio de la multitud de alumnos de Gryffindor para no ser detectados. Entre las Huffelpluff, Susan y Daphne permanecían pasivas. Esperaron por varios minutos hasta que el director Snape se levantó del trono que una vez usó Dumbledore.

El color dorado parecía degradado pero probablemente se debía a la falta iluminación. La luz de la luna era lo único que alumbraba el Gran Comedor. Esperaron por minutos. Observó cómo muchos profesores estaban ausentes. Hagrid no estaba en la mesa y las profesoras Sinistra y Vector observaban a los mortífagos con temor. Ambas tenían marcas que Harry reconoció rápidamente. Las mismas que horas antes había visto en Luna, Ginny y Hermione. Violaciones y torturas.

Los Carrow se lo estaban pasando bien al parecer. Miró a Hermione y comprobó que su decisión era firme. No estaba de acuerdo en dejarla pelear estando tan destruida físicamente pero ella quería hacerlo al parecer.

La voz severa y fría de Snape sonó por el Gran Comedor. Todos guardaron silencio como si fuese una de sus clases. No distaba tanto de Voldemort al parecer—He sido informado de que hace unas horas…—la luz de la luna delataba que estaban ya de madrugada—Harry Potter fue visto en Hogsmeade junto al Señor Weasley y a la Señorita Granger. Debido a que los tres son delincuentes buscados por el Ministerio temo que tendremos que hacer un registro intensivo…Ánimo a cualquier niño, adulto o profesor que lo haya visto a pronunciarse. Si alguien lo oculta o sabe dónde está y no se pronuncia será tratado igualmente como culpable…—tras eso dio un repaso visual a los cuatro grupos de alumnos.

La profesora McGonagall se levantó de su asiento furiosa—No puedes hacer eso Severus…No es algo justo. Nadie sabe dónde se encuentra Potter…castigar a todo el que os plazca—indicó con vehemencia.

—No se castigará…solo se buscará a posibles culpables—miró detenidamente a Ginny y a Neville.

Los Carrow se levantaron de sus asientos para ayudar a Snape en su pobre diatriba verbal. Alecto miró a la anciana y escupiendo al suelo, ordenó que se apartase—Quizás debamos llevarte a ti a Azkaban anciana…Seguro que sabes algo…Siempre poniendo pegas.

Minerva no se amilanó—Lo que enseñas Alecto no es Defensa sino simples Artes Oscuras…estoy segura de que la mayoría de los alumnos aquí presentes han sufrido la maldición Cruciatus…

—Sabrán donde no hay que meterse—incentivó el hombre. La mujer lo reprendió—Sabrán resistirla, imbécil…estáis criando un ejército furioso…Cuando se levanten no durareis nada.

Amycus golpeó a McGonagall con su antebrazo. Tras dejarla en el suelo, los Carrow comenzaron a mirar a todas las mesas—Si Potter no sale…ella morirá—apuntó con la cabeza a Minerva que poco a poco se levantaba

Harry iracundo alzó su varita y consiguió reunir el suficiente odio por aquel hombre que apenas conocía. Amycus y Alecto fueron derribados por maldiciones Cruciatus y se retorcieron en el suelo hasta quedar inconsciente. Allí fueron encadenados por un conjuro que envió Flitwick.

Salió al pasillo y confrontó a Snape. El profesor puso postura de duelo mientras evaluaba a Harry con la mirada. Harto de esto, le recriminó todo lo que pudo.

—¡Como se atreve a ocupar su lugar! ¡Usted le miró y le mató! ¡Y ahora ha convertido Hogwarts en lo opuesto a lo que debía de ser! —en efecto. El colegio parecía más una prisión que un lugar asombroso de magia.

—Potter—masculló el hombre con pesar.

—A pesar de sus medidas de seguridad el castillo no es inexpugnable, profesor…—Harry se atrevió a desvelar que sus amigos habían podido entrar y que poco a poco miembros de la Orden atravesaban la puerta del Gran Comedor. Miembros de toda la comunidad mágica acudían a defender el castillo. Severus dirigió su mirada a Lupin y Tonks antes de decir.

—Egoísta como siempre…Poniendo por delante el ataque que la defensa de tu hijo Lupin—el hombre lobo miró a Snape y declaró—Teddy estará seguro con su abuela…me necesitan más aquí, Severus. Ahora si nos disculpas…—intentó acercarse a Harry pero un maleficio le rozó el rostro.

Snape no estaba jugando y pronto logró tirar a Harry al suelo. Minerva, Flitwick y Sprout levantaron sus varitas y corrieron a enfrentar al director. Los alumnos apuntaron a los Slytherin para evitar una masacre en la sala. Snape en vez de sentirse superado, enfrentó al trío de profesores.

El director era un hábil duelista, capaz de enfrentar a los profesores sin temor alguno. Conseguía mantenerlos alejados y evitar que le diesen un golpe. Desviaba los hechizos para los lados e incluso llegó a usar a sus aliados como escudo humano. Alecto fue desmembrado y Amycus recibió un golpe que acabaría con su vida. Snape no era altruista en sus duelos y pronto optó por huir atravesando la vidriera. Los profesores agotados, observaron cómo el hombre avanzaba en la oscuridad cual murciélago.

—Puede volar—dijo Sprout impresionada…

—Su maestro le enseñó nuevos trucos—respiró pesadamente McGonagall. Su vejez le estaba afectando mucho al enfrentarse a oponentes de tal calibre. Giró la varita y todas las lámparas del castillo se prendieron en llamas—Ahora quiero que lleven a toda la casa Slytherin a las mazmorras…Horace…enciérrenlos en su sala común—espetó mirando a los de corbata verde.

El hombre dudó ante de declarar—No creo que sea justo, Minerva. No todos pueden ser mortífagos…Algunos nos ayudarían…

La mujer dudó hasta decir—No me arriesgaré a eso…A las mazmorras…Filch—miró al enclenque barredor—Llevalos…—Slughorn miró al suelo triste y Daphne estuvo a punto de protestar por tan poca tolerancia pero e mantuvo fría. Miró a Harry afectuosamente—¿Necesitas algo aquí hijo?

Observó a su profesora de Transformaciones por momentos y luego dijo—Tiempo profesora. Tanto como pueda. Necesito encontrar algo en el castillo…

La mujer cerró los ojos anticipando algo malo. Tras eso dijo—Horace…lleva a los alumnos menores de quinto curso a Hogsmeade…el pasaje de Honeydukes sigue funcionando…—el hombre asintió mientras comenzaba a llevar alumnos de diferentes edades fuera—Corre Potter…date prisa.

Harry huyó en dirección a la Torre de Ravenclaw mientras sus dos amigos iban al baño de Myrtle para poder obtener colmillos de basilisco. Los demás reunidos en el Gran Comedor fueron comandados por McGonagall. Filius con algo de tristeza dijo.

—No podemos mantener fuera al que no debe ser nombrado indefinidamente. Es demasiado fuerte…

—No significa que no podamos retrasarle Filius…—espetó McGonagall—Si algo le debemos a ese cobarde de Severus es que fortificó el castillo. No hay red flu funcionales. Muchos pasadizos fueron destruidos. Eso hace que el castillo sea más fácil de defender…—levantó la varita enviando gatos plateados que se fueron corriendo a otros puntos de Hogwarts. Planeaba avisar a todo el que pudiese—Y su nombre de Voldemort. Intentará matarnos de igual manera…

Sprout miró a Hannah y Neville—Iremos a los invernaderos a por plantas letales…eso nos puede ayudar…

Flitwick rápidamente dijo—El castillo cuanta con protecciones pero habrá que reforzarlas…seguidme—comandó a un gran grupo de magos de la Orden a las explanadas.

Miró a los demás antes de declarar—Weasley…—los gemelos la miraron—Id con Lupin a los pasadizos. Él los conoce bien y vosotros también…Shacklebolt, Arthur, Tonks a la Torre de Astronomía…Los demás…reforzad los flancos…Finnigan—Seamus observó a la mujer que declaró—Tienes debilidad por la pirotecnia…hay que volar el puente de madera.

El chico sonrió mientras corría en esa dirección. Todos intentaban ayudar, distribuyéndose por el castillo. Con suerte, lograrían concentrar las tropas en el puente de piedra y allí plantarles cara. Al ser un lugar estrecho sería más fácil. McGonagall reparó los cristales que Snape había destruido en su huida. Tras eso observó cómo las protecciones de Filius empezaban a volverse más poderosas.

Su varita se levantó en un amplio arco y todas las estatuas del colegio cobraron vida dispuestas a pelear. Comenzaron a salir del Gran Comedor en fila, como si se tratase de una infantería entrenada.

—Vigilen la entrada. Protéjannos. Cumplan su deber para con la escuela…—Molly felicitó a la mujer por el hechizo y está sonriendo declaró—Siempre tuve ganas de hacer eso desde que Albus me lo enseñó…