Luego de 2 horas Harry salió cargando un pequeño bebé de cabello azabache en sus brazos envuelto en una cobija azul.

.- Les presento a James Potter.

Arthur y Sirius sonrieron.

Luna y Rolf tambien.

.- ¿Puedo sostenerlo Harry?.- Arthur preguntó.

Harry asintió y se lo puso en los brazos.

Theo salió vestido con ropa de quirófano.- Señor Black, necesitamos que venga.

Sirius caminó rápidamente.

.- Lo que queremos que haga es hablarle a su hija para tranquilizarla, ha estado muy inquieta.

Sirius asintió.

Theo hizo un gesto a una enfermera y ella le colocó una bata a Sirius.

.- Pase por aquí.- Theo lo guió a una habitación diferente.

Sirius vió a Hermione y se acercó.

.- Señor Black, hablale a la bebé.

Sirius asintió y acarició el vientre.- Hola Helena, soy tu papá. Pronto estarás con nosotros, no te soltaré.

Theo volvió a lanzar un hechizo para instar a la bebé a salir.

Otro medimago hacia un hechizo para instar a su cuerpo a pujar.

Otro Medimago estaba entre sus piernas esperando para recibir a la pequeña.

Sirius le seguía hablando a su hija.

Comenzó a salir poco a poco.

.- Llamen al pediatra.

Una enfermera salió para llamar al Medimago.

.- Casi está aquí.

Theo sudaba por el esfuerzo de mantener el hechizo.

Sirius la mantenía tranquila.

El pediatra llegó justo a tiempo.

Un llanto era la recompensa de todos los que trabajaron para lograrlo.

SB/HG

.- Aquí tiene a su hija, Señor Black.- el pediatra se la puso en los brazos.

Sirius la miró embelesado, era muy pequeña pero estaba fuerte y sana según el Pediatra.

.- Bienvenida, Helena Black.

La bebé abrió los ojos dejando de llorar.

Sirius la acercó a Hermione.- es hermosa nuestra hija Hermione, ojalá pudieras abrir los ojos y verla.

.- ¿Doctor Nott?

Theo que se había sentado por cansancio solo atinó a hacer una mueca.

.- Doctor Nott, hay actividad.

Theo se levantó y alcanzó a ver los dedos de Hermione moverse.

Luego una mueca cruzó su rostro.

.- ¿Hermione?

Ella quiso abrir los ojos, pero los sentía tan pesados, se sentía muy cansada y tenía un dolor agudo en el vientre.

Podía oír en la lejanía que la llamaban y el llanto de un bebé.

.- ¡Hermione!.- Sirius intentó.

Esa voz, Hermione conocía esa voz.

Intentó nuevamente abrir los ojos.

.- Hermione, abre los ojos amor.

Ella ahora recordaba de quien venía aquella voz y comenzó a llorar. Recordar a Sirius siempre le hacía ponerse triste.

Sintió una pequeña manita en su mejilla seguida de algo lleno de babas.

Hizo una mueca.

Sirius sonreía, ella estaba despertando, justo como Nott lo había predicho.

Acercó a Helena a su rostro y una manita salió dirigida a su mejilla, luego pegó su boquita.

.- Abre los ojos, Mione.

Hermione estaba tratando de hablar pero algo se lo impedia.

.- Retiren la sonda.- Theo ordenó.

Las enfermeras se movieron a retirarla.

.- Vamos Hermione, abre los ojos.

Cuando retiraron en totalidad la sonda Hermione tosió y Helena comenzó a llorar.

.- Hermione, soy Theodore Nott, estás en San Mungo.

¿San Mungo? ¿Theodore Nott? ¿Y porqué un bebé lloraba tan cerca de ella?

A su mente volvían retazos de su accidente en la sala de Misterios, golpes, caidas y un remolino que la impulsó hacia abajo. Sirius.

.- Sir...ius.- dijo en un hilo de voz.