La mujer se acercó a la cascada, parándose a la orilla de ella, contemplando el lugar

No hay nadie... sin embargo, puedo sentir su presencia, lo que significa que también estuvo aquí

- Sesshomaru - pronunció - ¿Has vendió a atacar a Inuyasha?

Miró en dirección al bosque

Mientras tanto, en el interior de la tumba del padre de los jóvenes, Inuyasha se encontraba con su espada apuntando a su hermano, quien se había transformado

- ¿E... es... un perro?

- Es un perro demonio Kagome - dijo el anciano Myoga sobre su hombro - Esa es la verdadera apariencia del joven Sesshomaru

- ¿Cómo llegaste aquí?

- ¡Eso no importa!

- Entonces... ¡¿Quieres decir que no es como se mostraba anteriormente!?

- Aléjense - pronunció con seriedad - O va a matarlos

- Pero Inuyasha...

- No me contradigas Kagome - la miró por sobre su hombro - Si algo te sucede...

- Lo sé... Kikyou no te lo perdonará

- No... yo no me lo perdonaré

- ¿Qué? - abrió sus ojos en señal de sorpresa - Inuyasha

- Kagome - saltó la pulga - Tenemos que irnos de aquí o puedes morir

- No - dijo con firmeza - No te dejaré Inuyasha

- ¡No te lo estoy sugiriendo Kagome! - frunció el ceño - ¡Vete de aquí!

En ese momento, el youkai dio un salto, obligando al híbrido a tomar a la joven por la cintura y retroceder. El lugar comenzó a temblar ante los recurrentes ataques del perro demonio

- ¡Está loco! - gritó ella

El hanyo la colocó, de espaldas, frente a él, mientras, sosteniendo su cintura, la elevaba

- Sujétate de allí

- Pe... pero

- ¡Sólo hazlo!

Con ambas manos sobre su trasero, la empujó para que ella logrará subirse

- Prométeme que llegaras sana y salva - la miró, con un brillo en sus ojos

- Inuyasha... yo...

El híbrido corrió en dirección a su hermano

- ¡El amo Inuyasha estará bien, Kagome! ¡Pero debemos irnos!

- Anciano Myoga - murmuró - Yo... no quiero alejarme de él

- Pero si nos quedamos aquí, lo único que lograremos es desconcentrarlo

Miró al frente y vio al pequeño demonio huyendo, tomándose de donde podía

Inuyasha... por favor... ten cuidado

Entrecerró sus ojos, con el mismo brillo que los orbes dorados del joven habían mostrado anteriormente y, contra toda su voluntad, comenzó a escalar. El youkai la observaba atentamente

- Él... no piensa atacarla - murmuró, observando a su hermano - Entonces... ¿de verdad le atrae?

Meneo la cabeza ante aquellos pensamientos que, lo único que ocasionaban era aumentar el deseo de acabar con él

- ¡Sesshomaru! - gritó - ¡Conmigo tienes que pelear!

Comenzó a agitar la espada, mientras su hermano intentaba golpearlo con una de sus patas. Un pronunciado gruñido abandonó los labios del perro demonio, el cual comenzó a lanzar su saliva cubierta de veneno

- ¡No respires Kagome! - dijo la pulga, observando el humo verde proveniente de la parte inferior del lugar

- ¡¿Qué es eso?! - se detuvo, dirigiendo su mirada también

- ¡No te detengas! Es veneno y es letal para los humanos

- Maldito - murmuró, tosiendo, al mismo tiempo en que cubría su cara con las mangas de su haori - ¡No creas que vas a detenerme con eso!

Saltó y logró rozar la parte superior de su pata derecha, provocando un profundo corte, el cual fue acompañado de un sonoro alarido de dolor. El youkai dio un salto, dirigiéndose a la parte superior del esqueleto

- ¿Qué hace? - susurró, cubriendo aún su rostro - ¿Acaso está huyendo?

No... Sesshomaru jamás huye de un combate, entonces...

Abrió sus ojos enormemente

- ¡Kagome! - gritó

Mientras tanto, la joven se encontraba cerca de la salida, cuando la estructura comenzó a temblar nuevamente

- ¡¿Qué está ocurriendo?! - miró hacía abajo y pudo ver como emergía aquel gran youkai, con sus fauces abiertas - ¡KYAAAAAAAAAAAAAAA!

Cerró los ojos, esperando que aquellos grandes colmillos se incrustarán en ella, sin embargo, sólo logró sentir un tirón en su bata. Abrió su mirada lentamente y se percató de que él la había sujetado por la tela, a la altura de la espalda

¿Por qué no me mató?

- Anciano Myoga... - murmuró - ¿Anciano Myoga?

- ¡Kagome! - repetía el hanyo mientras subía

- ¡Amo Inuyashaaaaaaaaa! - cayó sobre su hombro

- ¡¿Por qué estas aquí y no con Kagome?! - lo miró molesto

- ¡Intenté sujetarme amo! Pero la fuerza del joven Sesshomaru es muy superior a mi resistencia

- ¿Qué es lo que planea hacer con ella?

- No lo sé, pero Sesshomaru no es conocido por su amor hacía los humanos

Ese comentario provocó un pequeño apretón en el pecho del híbrido, el cual, inconscientemente, intentó alcanzar la cima con mayor rapidez

Llegaron a la cima, al mismo tiempo en que la joven sostenía con sus manos su bata, evitando que se abriera por completo

- ¡¿Por qué haces esto?! - gritó

El perro demonio la lanzó contra una de las paredes del gran esqueleto, provocando que quedara inconsciente. Acercó su rostro cerca del rostro de ella, olfateándola y ladeo su cabeza, sin dejar de mirarla

- ¡Sesshomaru! - volteó ante la voz de su medio hermano y se alejó rápidamente, dando un salto

¡Kagome!

Corrió al ver a la mujer inconsciente

- ¡Kagome! - se arrodilló a su lado, tomándola en sus brazos - Kagome... reacciona - la movió un poco

- Esta inconsciente amo - la pulga saltó al hombro de la mujer

- Eres un maldito - miró al youkai, frunciendo el entrecejo - La lastimaste... ¡no te lo perdonaré! - se puso de pie, apuntando nuevamente a su hermano con el arma - Myoga...

- ¿Qué ocurre amo?

- Quédate con Kagome - se quitó su haori, colocándolo sobre la mujer - Cuando despierte... dile que salga de aquí

- Amo... ¿por qué habla como si no fuera a sobrevivir?

- Sólo haz lo que te digo

En caso de que Sesshomaru logré matarme... al menos habré logrado salvar la vida de ella

Pensó, cerrando los ojos

Comenzó a correr en dirección de su hermano, el cual, en lugar de esquivarlo, lanzó un golpe con sus garras, impactándolas en el cuerpo del joven y lanzándolo unos metros más adelante. El youkai caminó en su dirección y, mientras su medio hermano intentaba ponerse de pie, elevo su pata con la intención de aplastarlo

En ese momento, la funda comenzó a emitir un latido

¿Qué? ¿Quiere que la utilice?

La tomó, poniéndola sobre su cabeza al mismo tiempo en que una especie de escudo se formó a su alrededor

- Se ha conectado con la funda de Tessaiga - murmuró la pulga

- ¿Cómo es posible que ese inútil de Inuyasha esté utilizando el arma que su padre le dejo al amo Sesshomaru? - se preguntó Jaken, observando la pelea

- ¿Hm? - abrió sus ojos, encontrándose con la chaqueta roja del hanyo - ¿Qué? - se sentó y giró su cabeza - ¡Inuyasha! - gritó al ver al perro demonio tratando de romper la barrera que lo protegía

- ¿Kagome? - la miró

En ese momento, Sesshomaru dio un salto y, con sus garras aún en posición de ataque, se dirigió a la joven

- ¡Huya Kagome! - gritó la pulga

Ella se puso de pie y corrió al borde del lugar, solo para darse cuenta de que no tenía escapatoria. Sesshomaru se posicionó al frente y, cuando se disponía a darle el golpe final, un brillo blanco apareció por detrás de este, iluminando todo el lugar, mientras el animal emitía un chillido ensordecedor

- ¡Amo Inuyasha! - gritó la pulga al ver que el híbrido caía en cuclillas al frente de ellos

- ¿Estas bien? - se arrodilló frente a él

- Ka...go...me - la miró, tomando su mejilla con su mano

- ¿Qué haces? - se sonrojó

- ¡Amo bonito!

Ambos miraron en dirección del youkai y notaron que su pata estaba en el suelo, al mismo tiempo en que una especie de cascada de sangre, se desprendía de lo que restaba de ella

- Le... le cortaste el brazo - murmuró - Está perdiendo mucha sangre - sonaba preocupada

Una luz envolvió al demonio, el cual se dispuso a salir del lugar

- ¡Espéreme amo bonito! - corrió detrás de él

- ¡Hugh! - apoyó sus manos en el suelo

- ¡Inuyasha! - se percató de que el pecho del hanyo sangraba - ¡Estas herido!

- Estaré... bien - intentó ponerse de pie, sin embargo, no lo logró

- ¡Kagome! - gritó la pulga - Recuerda que el veneno del joven Sesshomaru es muy potente, incluso para el amo Inuyasha... debemos llevarlo a la aldea de inmediato

Es verdad... Kikyou puede curar su herida

Paso el brazo del híbrido alrededor de su cuello

- ¿Qué haces? - susurró, emitiendo gestos de dolor

- Te ayudaré... debemos salir de aquí - lo ayudó a ponerse de pie - Estoy segura de que Kikyou sabrá curar tus heridas

- Kikyou

Es verdad... me... había olvidado de que Kikyou sigue en la aldea

Guardó su espada, sin percatarse de que había vuelto a su forma normal


Llevó un rato observando este portal... sin embargo, nada ha cambiado desde que llegué

Pensó, mientras observaba aquella concentración de energía, con su arco en su mano

- Me pregunto... ¿A dónde llevará y qué es lo que hace aquí?

En ese momento, una luz brillante salió del portal rápidamente, perdiéndose en el interior del bosque, mientras que la mujer tomaba una flecha, posicionándose para atacar

- ¿Qué fue eso? - bajo el arma

- ¡Amo bonito! - saltó, cayendo de cara al suelo

¿El sirviente de Sesshomaru?

- ¡Espéreme amo Sesshomaru! - se puso de pie

- Oye - pronunció con seriedad

- Oh, pero si es la mujer de Inuyasha

- ¿Qué estaban haciendo dentro de ese portal?

- ¡Eso no es de tu incumbencia! - gritó. Ella frunció el entrecejo, provocando su nerviosismo - Bu... bueno... ¡El amo bonito está muy herido, no puedo perder mi tiempo contigo! - comenzó a correr en dirección al bosque, mientras repetía su nombre

- ¿Herido? - murmuró

Giró, al sentir la presencia del híbrido y la joven y los observó al salir del portal. Cayeron en cuclillas, mientras el hanyo hacía gestos de dolor

- Kikyou - dijo Kagome al verla parada al frente de ellos

- Ki...kyou - soltó la cintura de la joven, tratando de ponerse de pie y estirando su mano en dirección de la sacerdotisa

- ¡Inuyasha! - se arrodilló al frente de él, justo en el momento en el que éste perdía la conciencia y caía en sus brazos - ¡¿Qué ocurrió? - miró a la joven

- Bueno... - respondió nerviosa - Es una larga historia - miró al híbrido

- No quiero interrumpir su charla - dijo la pulga, quién se encontraba sobre el hombro de Kagome - Pero debemos curar la herida del amo Inuyasha de inmediato

- ¿Quién dijo eso? - miró en ambas direcciones

- ¡Aquí! - comenzó a saltar - Soy el anciano Myoga, sirviente del gran Inu No Taisho, el padre del amo Inuyasha

- Ya veo - enderezó al hanyo, mientras pasaba el brazo de él por sobre su hombro - Kagome... sujétalo por favor

- ¿He? - se sorprendió

- Debemos llevarlo a la aldea de inmediato, además... tus heridas se están abriendo

Miró su cuerpo y se percató de que su bata tenía manchas de sangre, productos de los cortes que la había provocado Yura

Lo había olvidado... aún no me he recuperado

Paso el otro brazo de Inuyasha y, entre las dos, comenzaron a llevarlo de regreso al lugar


Se encontraba sentada sobre el borde del pozo, observando el cielo estrellado, el cuál, lucía muy diferente al que ella conocía

- Se ve... tan especial - murmuró

Hizo un gesto de dolor, al sentir un tirón en su pierna, por lo que, redirigió su mirada a ella, observando la venda que la sacerdotisa había colocado en el lugar en el que el cuchillo de Yura se había clavado

- Kikyou... es muy amable - sus ojos se tonaron tristes - No me sorprende que Inuyasha se haya enamorado de ella

Ingresaron a la cabaña y colocaron al hanyo, quién seguía inconsciente, sobre el tatami

- Si me permiten - dijo la pulga, saltando al cuello del joven, al mismo tiempo en que comenzaba a succionar el veneno

- ¿Qué... qué estas haciendo? - preguntó sorprendida

- Está tratando de eliminar el veneno de su cuerpo - respondió la miko

- Kikyou... tu camisa

La mujer observó la gran mancha de sangre en su pecho

- No es nada - giró, observando a su hermana, quién seguía durmiendo sin percatarse de lo que ocurría en su cabaña

La señora Izumi la había llevado en sus brazos, dormida, cuándo se percató del regreso de los jóvenes

- Es lo mejor que puedo hacer - rodó al lado de la estudiante, con su tamaño visiblemente duplicado

El híbrido frunció el ceño, abriendo lentamente los ojos mientras la sacerdotisa se acercaba

- Kagome - murmuró, mientras la imagen del rostro de la mujer se aclaraba

- Soy Kikyou - respondió ella

- Aquí estoy Inuyasha

El joven giró un poco su cabeza, encontrándose con la mirada castaña de ella

- Estas a salvo - susurró - Qué alivio

Redirigió sus orbes dorados a los orbes marrones de la sacerdotisa

- Kikyou... - colocó su mano sobre su mejilla, al mismo tiempo en que ella apoyaba su mano sobre la mano de el - Lamento haberme ido sin decirte

- No te preocupes Inuyasha - sonrió levemente

Se puso de pie, dirigiéndose al lugar en dónde guardaba las medicinas y comenzó a preparar una especie de infusión

El híbrido miró a Kagome, quién se encontraba inmersa en sus pensamientos, y notó un dejo de tristeza en sus ojos. Lamentablemente, para él, no pudo contener por mucho tiempo la concentración, ya que, su mirar se dirigió rápidamente a sus pechos, los cuales estaban semi descubiertos, debido a la bata a medio abrir

¿Por qué pienso en cosas como estas, en un momento como este?

Recorrió su delicada figura, tratando de apartar sus pensamientos lujuriosos, sin embargo, no lograba retirar sus ojos de ella

- Toma - la voz de Kikyou lo devolvió a la realidad - Con esto lograrás dormir... luego curaré las heridas en tu pecho

Tomó la medicina sin protestar, lo cuál significó una clara señal de su malestar

- Gracias Kikyou - volvió a cerrar sus ojos

- Kagome - miró a la chica - Tienes que cambiarte... debo curar tus heridas, de lo contrario, podrían infectarse

- Yo... no quiero que te preocupes por mi Kikyou... debes cuidar a Inuyasha

- Deja que te cure - intervino él, provocando la sorpresa de ella - O tus heridas empeorarán

- Ya lo escuchaste - sonrió la mujer - No te preocupes, Inuyasha es un caballero... no te espiará

La estudiante se sonrojo. Momentos después, se puso de pie, dirigiéndose a una de las esquinas de la cabaña y comenzó a desvestirse. Él mantuvo sus ojos cerrados

Puso su mano en su pecho, acariciando la pequeña corbata de su uniforme

- ¿Por qué me siento... triste?

Cuando vi a Inuyasha caer sobre los brazos de Kikyou... me sentí... molesta

- Él busco su contacto al momento en que la vio - frunció el ceño, tristemente - ¿Y que esperaba? - suspiró - Ellos planean casarse después de todo...

En ese momento, un destello brillante resplandeció desde el interior del bosque, llamando la atención de la morena, quién se puso de pie al instante

- ¿Qué es eso? - La luz apareció un par de veces más - ¿Me está llamando?

Miró por sobre su hombro, en dirección a la aldea

Kikyou está cuidando de Inuyasha... supongo que no habrá problema

Comenzó a adentrarse en el bosque, siguiendo aquel destello que aparecía intermitentemente. Recorrió unos metros, hasta detenerse de repente, con sus ojos abiertos en señal de sorpresa

- ¿Sesshomaru?


¡Hola! Sé que casi nunca hablo por acá, pero quería agradecerles a quienes están siguiendo mis historias y me dejan hermosos reviews ¡Me encanta leerlos!

De paso quiero pedir disculpas si la historia va demasiado "lenta" pero, no sé porque, mi manera de escribir se centra más en los personajes y la forma en la que ven/transitan los acontecimientos que los mismo hechos en si

¿Qué me dicen de Sesshomaru? Personaje que, hasta a mi, me confunde jajaja ¿Cuáles son las intenciones que posee? ¿Inuyasha se va a aguantar las ganas de salir corriendo a ver que hace con Kagome?

Quiero saber que piensan :) ¡Los leo!