Se colocó su jogging y aquel buzo que era dos talles mayor al que debería usar, secó su cabello y salió del baño, en dirección a la sala

- ¡Esto es genial! - oyó mientras descendía las escaleras

¿Inuyasha?

Pensó, sin detenerse

- ¡Qué bueno eres, orejas de perro! - pronunció Sota, notablemente orgulloso

- ¿He? - abrió ligeramente sus ojos al ingresar al lugar y ver a su hermano y al hanyo jugar - Inuyasha...

- ¿Que quieres Kagome? - respondió sin apartar la vista del luchador de su pantalla

Se quedó observándolo, emitiendo una leve sonrisa

- Nada... - se sentó al lado de su abuelo

- Han estado jugando desde que te fuiste al baño - pronunció el anciano, sin apartar la mirada del periódico

Contempló las espaldas de los dos, todavía sin poder creer que el hanyo histérico que había conocido, se estuviera divirtiendo genuinamente

Nunca había visto esa sonrisa en su rostro

Pensó al momento en el que él volteó, festejando su victoria

- Así se hace, amigo - sonrió el niño

- Feh, no es nada - trataba de sonar humilde - Cuando luches con demonios como yo, tú también podrás lograrlo

- No creo que sea necesario - rio incómodo

- Kagome - pronunció su madre desde la cocina - ¿Podrías ayudarme a servir la cena?

La morena asintió

Comenzaron a comer, mientras su familia le realizaba incómodas preguntas a su invitado

- ¿Cómo es el lugar de dónde vienes? - preguntó la mujer

- Bu... bueno - intentó responder, con un pedazo de carne en su boca - Es... muy diferente a este

- Si viene de la época antigua, es normal que todo el lugar este rodeado por bosques - intervino el abuelo

- Así es - sonrió la joven - La naturaleza del lugar es increíble

- ¿Eres el novio de mi hermana?

- ¿Heeee? - pronunciaron al unísono, sonrojándose visiblemente - ¿De dónde sacaste eso?

- Ella pasa muchos días contigo

- Él ya tiene novia - pronunció con seriedad, provocando que él la mirara - Su nombre es Kikyou

- Vaya, te felicito Inuyasha - sonrió la mujer - ¿Cómo es ella?

- Estemm, bueno... Kikyou no es precisamente mi...

- Es una mujer muy gentil - respondió por él - Y hermosa - sonrió - Se nota... que posee un gran corazón

Kagome...

Pensó, mientras escuchaba sus palabras

- Ella me dijo... que pronto se van a casar - miró al hanyo, sonriendo

- Bu... bueno, eso creo

- Y... estoy segura de que serán muy felices - sus ojos poseían un brillo especial, sin embargo, no parecían de felicidad - Al menos es lo que yo les deseo

- Me hubieses gustado como cuñado, orejas de perro

- Sota - gruño, cerrando sus ojos

El híbrido siguió comiendo con menor intensidad, mientras que, por su mente, las palabras de la joven aún seguían retumbando

La cena continuó con normalidad, hasta que todos estaban satisfechos

- Puedes ir a acostarte si lo deseas - dijo con ternura, mientras ayudaba a su madre a desocupar la mesa

- ¿Estas segura?

- Puedes dormir conmigo - sonrió el niño, mientras juntaba los platos

- No gracias - desvió la mirada - Demasiado dijiste mientras comías, enano

- ¿O quieres dormir con mi hermana?

- ¡¿Qué dijiste?! - abrió sus ojos de par en par, sonrojándose

- Sota - gruñó, elevando su puño - Vete... de aquí

- Ay lo que digas - corrió en dirección a la cocina

La morena suspiró y volvió a mirar al híbrido

- Siéntete como en tu casa - sonrió y comenzó a caminar

¿Cómo en mi casa?


El aire fresco de la noche ingresaba por la cueva, mientras él contemplaba el techo de roca

- Kikyou - murmuró - Si sólo pudiera tenerte...

- Deseas a esa sacerdotisa con todo tu corazón ¿no es así?

Miró a ambos lados, tratando de identificar de dónde provenía aquella voz

- Nosotros podemos ayudarte a conseguir su corazón

- ¿Quién está hablando? - pronunció seriamente

En ese momento, una luz comenzó a brillar en lo más alto del lugar y, varios demonios se visualizaron

- Con que youkais... jajaja

- ¿De que te ríes? - preguntó el "líder"

- Adelante... pueden matarme, de igual forma estoy condenado a estar en este lugar para siempre

- No queremos matarte... queremos proponerte un trato

- ¿Quienes son?

- Somos los demonios asesinados a manos de esa sacerdotisa a quién llaman Kikyou

- Comprendo... ella los exterminó

- Así es... deseamos venganza... anhelamos su sangre

- ¿Quieren asesinarla? - hizo una pausa - Hm... eso es interesante

- Podemos darte un cuerpo y así podrás llevar a cabo tu cometido

- Mi cometido... no es matar a Kikyou... es hacerla mía

- Con nuestra ayuda... podrás hacerlo realidad

Onigumo no respondió, sólo se quedó observándolos

- Te daremos tres días para que lo pienses bien... de lo contrario, buscaremos a alguien más

Diciendo esto, comenzaron a desvanecerse lentamente

Si dejo que esos demonios se fusionen con mi inservible cuerpo... podré secuestrar a la joven Kikyou e irme lejos de aquí... además, la Shikon No-Tama será mía

Pensó, mientras que, en su mente, visibilizaba su antiguo rostro, sonriendo


Ingresó a su habitación, con su pijama ya puesto, debido a que lo había dejado en el baño por precaución, por si el híbrido llegaba a irse a su cuarto antes que ella

- Inuyasha - dijo sorprendida

- ¿Qué ocurre? - elevó la cabeza, observándola detenidamente

Otra vez ese extraño traje

Pensó, mirando, disimuladamente, los pechos de la joven, los cuales se marcaban notablemente sobre la musculosa de seda. Desvió la mirada antes de ser descubierto

- Pensé... que estabas durmiendo - sonrió, dirigiéndose a su cama

- Eso intentaba hacer - dijo con seriedad

- ¿Ocurre algo?

- No es nada

- Oye... - se puso de pie, caminando en su dirección

- ¿Qué haces? - murmuró al ver como se sentaba a su lado

- Puedes confiar en mi - sonrió

- Hugh - miró al frente - Ya te dije que no pasa nada

- Es... ¿Porque en unos días te convertirás en humano? - él no respondió, aunque su expresión se contrajo un poco - Supongo que debe ser normal - abrazó sus piernas, apoyando su barbilla en sus rodillas - Tu vida... va a cambiar

Mi vida cambiará

Pensó, mirando el suelo

- Kagome - ella dirigió su vista a él - Lo que dijiste en la cena... ¿es lo que piensas?

- ¿Lo que dije?

- Sobre... que deseas que Kikyou y yo seamos felices...

- Eso... - desvió la mirada - Inuyasha... Kikyou es una buena persona, lo he notado en el poco tiempo en que la conozco y tú... también lo eres - sonrió - Merecen ser felices... uno, al lado del otro

Pudo notar como aquellos ojos castaños se modificaron, el brillo con el que lo observaba se había desvanecido

- Ella te ama - continuó - Y tú... la amas a ella

Yo... ¿amo a Kikyou?

- Están destinados a estar juntos - hizo una pausa - Desearía saber el por qué yo puedo viajar a aquella época - intentó desviar el tema

- ¿A que te refieres?

- Sabes... siempre pienso que las cosas suceden por alguna razón y... si yo llegué a ese lugar, tiene que haber un motivo

- ¿Crees que tienes una misión allá?

- No lo sé... pero... me gustaría averiguarlo

Se mantuvieron en silencio por unos momentos, hasta que ella rompió con aquella tensión

- ¿Cómo era tu vida antes de conocer a Kikyou?

- ¿Qué?

- La primera noche que viniste aquí... dijiste que dormías a la intemperie desde que tu madre murió - lo miró - Y... pude ver tu expresión cuando Sesshomaru uso su figura para atacarte

Recuerda lo que le dije...

- Feh... hablas como si te interesara conocerme

- Me interesa - su respuesta provocó un brillo en aquellos orbes dorados - Quiero saber más de ti

Notaba sinceridad en aquellas palabras, por lo que, respiró profundamente y comenzó a hablar

- Recuerdo... que vivía con mi madre en una especie de palacio - miró el techo - Al parecer, ella era una princesa... o algo así - hizo una pausa - También... recuerdo que era la única persona que hablaba conmigo... todos los demás... evitaban acercarse

- ¿Qué?

Niño bestia

- Niño bestia - murmuró

- ¿Así te llamaban?

- Si - evitaba mirarla - Cuando ella no estaba cerca... las personas se burlaban de mi o, simplemente, me rechazaban... sólo ella... estaba a mi lado

- Eso es... muy cruel

- Ella... lloraba - hizo caso omiso a las palabras de la morena - Casi todos los días... lloraba por mi - redirigió su vista al suelo nuevamente - Cuando murió... simplemente me marché de ese lugar, para nunca más regresar

- ¿Te marchaste? ¿O te pidieron que te fueras?

Ojalá me lo hubieran pedido

Pensó, mientras recordaba la secuencia en la cual había sido amenazado de muerte si no abandonaba el castillo lo más rápido posible

- Ni siquiera... pude despedirme... sólo... me fui

- Inuyasha...

- Desde esa noche... viví solo... tratando de sobrevivir... aprendiendo a luchar... huyendo de aquellos demonios que podían matarme y tratando de no acercarme a nadie... para no volver a ser rechazado

Abrió sus ojos al sentir como ella recostaba su cabeza sobre su hombro, en señal de consuelo

- Yo... lamento mucho todo lo que te sucedió... no debió ser fácil para ti Inuyasha

- Como sea... - giró la cabeza en sentido contrario

- Entiendo... - continuó - El perder a alguien que amas... es... un golpe muy duro para cualquiera y tú... sufriste mucho más que eso

- ¿Has perdido a alguien?

- Mi padre... era una niña pequeña, pero... todavía siento su ausencia - sus ojos comenzaron a humedecerse - A veces desearía... tener la oportunidad de verlo... al menos una vez más

- Kagome - pasó su brazo por detrás de su hombro, acercándola un poco más - Lo mismo pienso sobre mi madre

- Eres una gran persona Inuyasha... no necesitas convertirte en humano para ser bueno... eres genial así... tal y como eres

Nuevamente aquellas palabras golpearon el pecho del híbrido

- Desearía haberte conocido antes - dijo, de repente

- ¿Qué? - la miró, sorprendido

- Si nos hubiéramos conocido antes, no habrías estado solo, porque... yo hubiera estado contigo... acompañándote

Sonrió, visiblemente emocionado. Quería responderle de la misma manera, pero... no sabía como

- Mañana tengo que levantarme temprano - se alejo, poniéndose de pie - Tengo que ir a la escuela

- ¿Qué es ese lugar? Siempre hablas de el

- Es una larga historia - sonrió, sentándose en la cama. Miró el suelo unos momentos, hasta que decidió tomar coraje y pronunciar aquella pregunta - Inuyasha... - él la miró - ¿Quieres saber... lo que se siente dormir en una cama?

- ¿Qué? - abrió sus ojos, sonrojándose - Dormir... ¿contigo?

- Sé que parece una locura - rio - Pero... me gustaría tenerte cerca

Yo también quiero... tenerte a mi lado

Se puso de pie, y caminó hasta la cama, sentándose al lado de la joven

Pero... ¿Qué demonios estoy haciendo? Se supone que no debo interferir entre él y Kikyou, pero... no es necesario que pase nada entre nosotros, ¿verdad?

Ella se acostó cerca de la pared, indicándole que se colocara a su lado, él lo hizo

- Sólo... relájate - dijo ella, mientras que él le daba la espalda - Aquí puedes estar tranquilo - lo abrazó, apoyando su mano en el pecho del hanyo

Estoy tranquilo... cuando estas conmigo

Pensó, cerrando sus ojos, sin embargo, los abrió de repente, cambiando de posición

- ¿Qué haces? - preguntó ella al ver que el híbrido la colocaba sobre su pecho, al mismo tiempo en que acariciaba su cabello

- Buenas noches... Kagome - murmuró, cerrando sus ojos

- Buenas noches, Inuyasha - respondió, escuchando los latidos de su corazón


Bueno... yo no puedo con estos dos jajaja vamos a ver que pasa...

¡Muchas gracias por sus hermosos comentarios! Amo que les agrade la historia :)