Despertar:

La luz mañanera que entraba en la habitación de verdad le estaban molestando a la Itako, que trataba de descansar después de la agitada noche que tuvo. Pero sus deseos no fueron cumplidos y terminó por abrir sus hermosas orbes color miel con pesadez, siendo lo primero que vio la condenada ventana por donde entraba la vendita luz, que ella estaba maldiciendo con toda su alma.

Luego de posar su vista en la ventana lo segundo que hizo fue recordar lo ocurrido anoche y el porqué le dolía tanto su cuerpo, y en ese momento al recordar algo del suceso se vio por debajo de las sábanas, descubriendo de que estaba completamente desnuda, pero no perdió la calma y lo último que hizo fue ver hacia su costado, dándose cuenta que Yoh dormía plácidamente a su lado y sonrió.

"He pasado una hermosa noche" le susurró mientras le acariciaba su desordenado cabello con cuidado de que no despierte. "Lástima que cuando despiertes sea para que te vayas de mi lado" pensó con tristeza al momento de darle un tierno beso y volver a acomodarse para descansar un poco más.

Quería disfrutar todo el tiempo que podía con él, ya que, al despertar su aventura como Shaman iban a empezar.