Enojo:
El enojo que sentía Anna, no era con Yoh exactamente, aunque tenía algo de culpa su amado Shaman, esa molestia era con ella misma.
"¿Quién se piensa que es al tratar de pasar por encima mío?" pensaba la rubia mientras la veía por la ventana el hermoso paisaje que se apreciaba esa tarde. "Lo peor es que yo soy la que le da lugar para que sea tan atrevido" seguía regañándose.
El motivo del enojo de la Itako era que últimamente el castaño se había vuelto bastante difícil de dominar y más por el hecho de que desde que Anna y él tenían relaciones, a ella le encantaba que Yoh la domine, la verdad que se volvía muy diferente que como era en la vida diaria. "¿Qué pensará que por dejarlo dominar y que me haga lo que quiera en la cama va a desobedecerme?, lo bueno es que ya lo está pagando caro" dijo por último al escuchar que Yoh volvía de su entrenamiento "¿Tan rápido ha vuelto?, creo que 150 kilómetros no fueron suficientes"
