Excepción:
La noche, a pesar de su insistente llovizna, se veía hermosa, y esta agradable escena era disfrutada por un peli-azul, el cual la miraba de la ventana de ese viejo bar donde solía ir con su hermana cuando quería escapar de su vida. Allí estaba Len Tao, meditando sobre temas que para cualquiera eran una verdadera idiotez, pero para él… solo digamos que él tiene una imagen que guardar.
"¿Qué estoy haciendo? Un chico de mi embestidura, el cual solía estar con las personas más respetables de la alta sociedad, ahora sólo se conforma con estar con los orangutanes de Yoh y sus amiguchos. ¿Cuándo me he vuelto tan conformista? Bueno, Yoh no es tanto el problema, es un chico inteligente y si las cosas se ponen serias la verdad que no estorba, el problema es el idiota de Horo-Horo, la verdad que ni yo sé como estoy aguantando a ese inepto, tan falto de educación, y de modales, la verdad un verdadero imbécil. Lo peor es que tengo que corregirme, pues la respuestas a estas incógnitas ya las encontré"
En ese momento de enojo, siente que alguien entra al bar, siendo la persona que estaba esperando la que llega
- Hola Len, perdón por la demora, es que mi hermano no podía sacar el auto ya que la lluvia estaba muy tupida por mi casa, lo bueno es que aquí no está tan feo –dijo Pillika mientras se sentaba y miró a su acompañante que la miraba con atención- ¿Pasa algo amor?
- Nada, amor –dijo con una sonrisa y pensó para sí- si ella es la respuesta de aguantar tanto. Desde que la vi realmente supe que por ella podía hacer una excepción a todo.
