Viaje:
Los viajes nunca fueron algo que a Yoh le agraden demasiado y menos si se trataba de ir a su pueblo natal para encontrarse con los entrenamientos de su abuelo o con los constantes retos de su abuela. Las únicas veces que sintió una enorme alegría al viajar a visitar a su abuela, fue cuando conoció a su prometida y actual esposa Anna, la cual estaba a su lado descansando un poco sobre su hombro, ya que últimamente no dormía casi nada. Y ahora, que estaban viajando pero no para entrenar ni para ninguna urgencia solamente estaba yendo a ver a sus abuelos para algo muy especial.
"No me imagino la cara que pondrán mis abuelos al decirles que la venida de mi adorado hijo está en camino" –susurró, con una cálida sonrisa, mientras miraba por la ventana de ese tren que los llevaba a él y a Anna a su destino-
