Labial:
Estaba enojado, eso era una realidad, pero más que nada estaba bastante nervioso, más de lo que él hubiera preferido.
La razón, del enojo era muy simple: había apostado con su prometida que ella no se iba a animar a rechazar a uno de sus admiradores, pero no a uno cualquiera, si no al chico más pesado de la historia y el cual a Alumi le parecía tan adorable que le daba mucha pena tener que rechazarlo, puesto que se notaba que la amaba de verdad, pero ya estaba pasándose un poco con sus acosos. Cuestión que tanta fue la insistencia y provocación del rubio que la oji-azul aceptó. "¿Y qué gano yo con esta apuesta?, preguntó Alumi ya totalmente decidida y fastidiada con su prometido. "Muy fácil, si yo gano me lavas toda mi ropa por un mes y si vos ganas me pintas, me sacas una foto y lo subes donde quieras para que todo el mundo lo vea". A estas últimas palabras le continuaron un apretón de manos por partes de ambos. Y perdió la apuesta.
Para ser sincero él creía que su prometida no se iba a animar por ende había dicho que prenda cumpliría él si perdía y se le había ido un poquito la olla la verdad.
Ahora ¿por qué estaba nervioso, se preguntarán? Pues la respuesta también es muy simple. Al contarle a Gakko y a Yohane sobre la apuesta y sobre que había perdido, Gakko, luego de reírse, le contó el "mito" que cuando dos personas comparten un pinta labios es como si le estuvieras dando un beso indirecto a esa persona, lo cual dejó en shock al shaman luego de meditarlo por un rato.
No supo en qué momento Alumi estaba pintándolo, lo único que se dio cuenta es que la rubia estaba pintándose con su labial para probarlo y cuando hubo terminado se lo asentó en los suyos. "Bueno, si Alumi tiene esta textura tan suave en sus labios, la verdad que la besaré mas pronto de los que creía" pensó con un sonrojo bastante notorio en sus mejillas.
