Gimnasia:
Las horas de gimnasia del colegio, nunca habían sido un momento muy placentero para la Itako oji-azul, ni mucho menos cuando era el horario de los varones de su salón. El motivo de esto era que Hana debía cumplir esos horarios sin que ella pueda evitarlo y no tenían tiempo de compartir un rato juntos, pero eso no era lo peor, si no que lo que realmente la sacaba de sus casillas eran todas la chicas de grados inferiores repletas de hormonas que se le abalanzaban a SU prometido. Pero ¿qué no les quedó claro que ellos estaban comprometido?, y eso que ella se había tomado la molestia de aclararlo desde el primer momento ¿O simplemente quieren burlarse de ella con todos eso cuerpo desarrollados? Porque para colmo hoy en día las pendejas vienen cada vez mas corpulentas, justo como a Hana le gustaba y una verdadera molestia para ella, ya que Hana tampoco se la hacía nada fácil acercándose a esas niñatas y celándola de una manera cruel, pero divertida para él.
Lo único que la calmaba y hacía que esas eternas hora del que para ella era la peor asignatura para hombres o por lo menos en para los hombres de su curso, era que Hana luego de celarla durante toda la hora, la llevaba detrás de los vestuarios y la besaba y la tocaba como ningún hombre va a poder hacerlo y eso que ella había sido besada y tocada por uno o dos pretendientes que tenía, pero ninguno como el rubio, aunque nunca lo hayan hecho todavía, siempre guardaban ese momento para que cuando lo vean conveniente puedan desahogar esas ganas.
