Aburrimiento:

Su visita por la pensión estaba siendo bastante más aburrida de lo que él hubiera imaginado y la causa era que su amigo Yoh el día siguiente a su llegada se había ido con la bruja de su prometida a ver a sus abuelos, pero Yoh amablemente dejó que se quede hasta que ellos vuelvan, que sería en unos pocos días, idea que a Anna le había gustado muy poco, pero aceptó solamente si Tamao se quedaba con él, condición que le aceleró el corazón al aniu por el hecho de que él ama a Tamao desde siempre. Aunque sonaba descabellado esa era la causa de su aburrimiento, puesto a que no había dicho absolutamente nada desde la partida de Yoh por la increíble vergüenza que le producía la peli-rosa, y eso lo estaba matando tanto del nerviosismo como del (como ya he dicho) aburrimiento.

A pesar de todo lo que Tamao hacia para poder entablar una pequeña conversación con Horo, no lo lograba e incluso cuando quería acercarse para poder hablarle o algo, él se alejaba permaneciendo así, distante todo el tiempo, a tal punto de que Tamao creía que el peli-azul la odiaba, idea que la entristecía porque ella en los últimos meses de su amistad ella le había confesado todo incluso su confesión a Yoh y el rechazo del mismo, lo cual en su tristeza él la consoló y ante este amable gesto sus sentimientos por el peli –azul comenzaron a crecer.

Esas actitudes se repitieron hasta que un día Tamao harta y dolida por su cambio de actitud le preguntó directamente el porqué de su lejanía, obteniendo su respuesta a través de un largo y exquisito beso que el aniu le había dado sorpresivamente y una vez que se alejó de ella le sonrió diciéndole unas palabras que la desconcertaron un poco

-"Creo que ya sé como matar mi aburrimiento"- dijo para luego volver a basarla nuevamente.