Retrato:
Los rayos del sol tocaban molestamente sus ojos haciendo de este modo que los abra con pesar, la verdad es que estaba muy cansada, el día anterior había sido una locura máxima, y el parto había sido aún peor, ya que se había complicado en el momento en que entró a la sala de parto, entonces tuvieron que comenzar con una no planeada cesárea y, por lo tanto, ahora le dolía hasta el alma.
Claramente si esto era así, lo lamentaba por Yoh, pero la fábrica se cerraba de por vida.
Con el poco de fuerza que tenía para moverse giró la cabeza para por la ventana y observó al responsable de que ella no esté durmiendo en ese momento y pudo divisar por el espejo la imagen más tierna que había visto nunca: Yoh tratando de dormir al recién nacido, su hijo Hana.
La escena a pesar de la ternura que portaba, también le dio cierta gracia, ya que el joven Shaman estaba teniendo dificultades con alzar al pequeño sin dejarle su cabecita volando, haciendo que en vez de calmarlo lo molestara más, aunque el llanto no llegaba porque el chupete hacía el trabajo que el padre no hacía.
"Ese tonto" pensó la itako, claramente no había aprendido nada en las clases de paternidad, y estaba segura de ello porque alzar un bebé era algo que lo aplicaban diariamente en dichas charlas, lo bueno es que él durante esos últimos meses le insistió mucho con comprar un chupete hasta que por fin accedió, ahora estaba siendo su gran salvador.
No pudo evitar reír silenciosamente, para evitar que el castaño se dé cuenta, no sabía por qué pero quería seguir apreciando ese "nuevo retrato" para ella.
Ahora que lo pensaba, ella no sabía cómo sería como madre para Hanna, pero su duda más grande es ¿qué clase de padre sería su prometido? Es decir era un idiota pacifista y despreocupado en la vida, de hecho todo aquel que lo mire pensará que lo que menos podría hacer es cuidar a un ser tan indefenso como un hijo.
Fue en ese momento que vio como el niño se había calmado y el castaño lo dejó con una dulzura inhumana en él, en la cuna al lado de su cama, seguido de un beso en la frente,luego de arroparlo cerciorándose que no tenga frío.
Volvió a sonreír…. Pero al ver que se giraba hacia su dirección cerró rápidamente sus ojos, por alguna razón quería mantener ese pequeño e inocente espionaje en secreto, ya que Yoh podría molestarla con eso, haciendo que se enoje y cortando ese lindo retrato familiar. Sintió un beso en la frente del shaman y luego cómo se iba del cuarto al ser llamado por la enfermera.
La gente estaba equivocada, incluso ella lo estaba también, Yoh podía cambiar de forma sorprendente cuando se lo proponía… y más si se trata de su hijo.
"Ya sabemos quién ganó la apuesta ¿no Asakura?" –dijo al verse sólo con la compañía del varoncito que ella tanto esperaba-
