Fuerza:

Dos meses, dos benditos meses de incertidumbres y esperas habían pasado, para confirmar que a su hermano mayor tenían que operarlo de un quiste que se localizaba en el peritoneo, cerca del apéndice. Dos meses tratando de controlar sus arranques de pánico puesto que su mayor miedo era entrar a un quirófano.

Dos meses…. Dos benditos meses de escuchar la misma frase: "No llores, no tienes que llorar porque vos le tienes que dar fuerza a tu hermano y a tus padres" y al ver que mis lágrimas caían mientras lo único que podía hacer era asentir a tales palabras que tan de memoria las tenía, seguía: "Está bien que te descargues, ahora no llores delate de ellos"

Solo tengo quince años y mi hermano diecisiete, y quieren que no llore, pero me van a operar a mi hermano, es lógico que llore. Pero bueno, aun pensando ello mi llanto se ocultaba con solo tragar un poco el nudo que en estos dos benditos meses se me había formado.

Ahora, en el hospital luego de que el nombre de Horo-Horo había sido nombrado para que vaya a quirófano y me haya dado un abrazo fuerte se marchó y yo con los ojos humedecidos pero sin verlo:

"Ahora puedo llorar ¿verdad?" me decía mientras se alejaba y mis lágrimas salían sin ningún tipo de control.

Y de nuevo la bendita frase: "Bueno mi niña, está bien que te descargues pero no llores porque le tienes que dar fuerzas a tus padres y a él", pero a pesar de todas mis lágrimas caían y suelto un desgarrador alarido

Siento que me abrazan fuerte…

Y en ese llanto vuelvo a preguntarme: ¿entonces yo cuando puedo llorar? Solo tengo quince años y me hablan de fortaleza, ¿y a mi quién me da fortaleza? Estos dos benditos meses he visto como Horo lloraba sin problema, mientras que a mí, por una vez que lloro porque él ya no estaba para verme, me hablan de fortaleza nuevamente.

Por suerte estos dos benditos meses terminaron en el momento que Horo entró al quirófano. Era el principio del fin ¿o era el comienzo de otros meses de agonía? No lo sé, pero seguramente no tengo que llorar para darle "fuerza" a él y a mis padres.