Auto:

¿Cómo había accedido a esto? Era una pregunta que lo torturaba a cada instante… El joven Tao estaba a punto de explotar de los nervios mientras le ayudaba a Pillika a manejar, y era un desastre.

Habían pasado ya tres meses desde su primera clase y la verdad que el aprendizaje de la peli-azul era sumamente lento, a tal punto de hartarlo.

Pero ¿qué podía hacer? Si en el momento que Ren quería cortar esto y decirle a su novia que ya no podía enseñarle, la chica siempre ponía una irresistible carita disculpándose por todos los errores cometidos, concluyendo con una sonrisa que la próxima sería mejor, y claro ¿cómo negarse a esas encantadoras reacciones de su chica? de hecho lejos de explicarse su situación de "descontento" para con las clases terminaban desnudos en el asiento trasero de ese viejo auto que Pillika tanto deseaba manejar.

Como siempre ella era la excepción a todo… y claro, él haría todo para que mejore para la próxima clase.

Fin