Cansancio:
Era innegable el cansancio que mostraba su cuerpo. Porque sí él era un shaman y podía enfrentarse con cualquier cosa que su estado físico no cambiaría demasiado.
Pero la rutina de entrenamiento de su prometida era algo que lo superaba enormemente.
La rubia era el mismísimo demonio, aunque él sabía que su corazón era mucho más grande que su maldad. Y eso que muchas veces se permitió dudar de esa hipótesis en muchas ocasiones.
Aunque su motivación para poder continuar con dicha rutina sin ningún tipo de queja era algo muy sencillo, e incluso secreto para todas las persona… si ni Anna pudo descubrirlo, aun… y cuando lo haga, porque lo hará… morirá pero…. Era innegable que se sentía feliz con dicha revelación que celosamente oculta.
Anna lo hace entrenar tanto porque ama ver su torneado y musculoso cuerpo cada vez que tenían relaciones. Era la parte que más adoraba del castaño y no iba a permitir que se pierda esbelta figura solamente porque su prometido le gustaba estar de vago por ahí…. Jamás.
Esto lo descubrió entrando un día al cuarto de Anna para buscar unas cosas que se había olvidado y encontrándose con el diario de esta.
Como dije si la rubia lo descubre, morirá pero eh ¿quién le quita lo bailado a este chico no?
Cotinuará
