Conversación en Persona: "Día de la Emergencia"
Conversación en Radio: "Día de la Emergencia"
Recuerdos: "Día de la Emergencia"
Narración: Día de la Emergencia
POV Michael
El patio de la academia era un excelente sitio para relajarse cuando estabas estresado, con los árboles en las ciertas zonas de las bancas para dar sombra natural, ahora solo era una zona de batalla, con paredes y soportes de árboles derribados.
Concreto por todo el suelo, cadáveres de Gears por todo el área y las balas volando por encima de nuestras cabezas, mientras intentábamos cruzar el patio hacia la recepción, que lleva directo al taller de Elliott.
"¡Estoy seca!" —Informaba la pelirroja soltando su Lancer para tomar un Hammerburst de uno de los Locust—.
De todas las cosas que los Locust trajeron, fue un arma muy versátil. La Hammerburst posee un diseño un tanto peculiar, ya que el arma pareciera que fue hecha a 'golpes', no posee una culata ni tampoco un guardamonte en el gatillo, se puede ver que en algunas partes posee una especie de correas y cintas que aparentemente mantienen el arma unida.
El Hammerburst es de color gris metálico y tiene ciertas partes de color rojo carmesí en la punta del cañón y en la parte trasera del arma, estas partes parecieran estar hechas de madera.
Posee un calibre mayor, una mayor potencia de fuego mayor y una precisión superior, tiene una capacidad de Zoom limitada y una autonomía de disparado que se caracteriza por ráfagas rápidas. Al disparar, la Hammerburst lanza ráfagas veloces de 6 rondas por segundo, cada vez que se aprieta el gatillo, y tiene un cargador con capacidad de 78 balas en total.
Y el patio, siendo lugares abiertos, los Locust tenían mejor ventaja táctica contra las Lancer. Afortunadamente, yo tengo una Markza.
"Tomen sus armas. Nos están reteniendo bastante bien con ellas" —Recomiendo viendo que llevamos 3 minutos de tiroteo en la misma cobertura—.
"Loomis nos ejecutara si supiera que usamos armas enemigas"
"Los Locust nos matarán antes si no lo haces" —Contrarrestó su lógica, con una bala casi destrozando su cabeza—.
"Okay, tú ganas" —Rindiéndose, tomando el arma de un cadáver, para empezar a disparar a los defensores, notando rápidamente la diferencia retroceso desde estas distancias—.
Baird y Cole siguieron el consejo, guardando sus Lancer para ahorrar munición, cuando entremos en el edificio donde el arma de la COG es mejor.
Paduk y yo continuamos con nuestras Markza, rodeando el pateo, acorralando a los defensores que empezaron a retroceder y muriendo en el intento.
"¡Boomers!" —Grita Cole viéndolos salir de una puerta lateral, que, según recuerdo, conectaba con el ala médica—.
Disparaba todas mis balas restantes en el cargador a la cabeza de uno, viendo cómo se tragaba las balas como si nada, solo soltando quejidos por los impactos, hasta que por fin su cráneo no resistió y exploto por la potencia del calibre.
Nunca comprendí cómo su cerebro seguía funcionando ante tantos disparos directos.
"Despejado" —Escucho a Baird decir, haciendo miré a mi alrededor, solo viendo cuerpos muertos—.
"Entremos rápido" —Decía Sofía para luego escuchar una alarma—.
"¿Qué es eso?" —Pregunto preocupado—.
"Es el sistema de seguridad de la academia. Hay que ir al taller, ahora" —Respondía la mujer corriendo hacia la entrada—.
Todos la seguimos corriendo hacia la puerta de la recepción, pero antes de entrar, fue abierta bruscamente por un Locust que jamás había visto.
Era un Locust más pálido, sin las escamas míticas de su especie, casi desnudo, siendo cubierto solo por un taparrabo y tenía unas cadenas rodeando su torso, juntándose en un anillo grande en medio del pecho.
Sin dudar, Cole disparo al Locust haciendo que esta retroceda e hiciera algo que no me esperaba.
Este lanzo su rifle Breechshot, la Markza sin mira, al suelo con ira y empezar a metamorfosearse en una forma abominable.
La piel de esa cosa cambio a un color rojo sangriento, se duplicó en masa muscular, de ser un palo en musculatura a parecer un jugador de Thrashball, empezó a brotar púas color rojo sangré y se movía como un animal rabioso hacia nosotros.
"No le den a su cuerpo, solo tiros a la cabeza" —Paduk avisaba mientras esquivaba la embestida de ese Locust—.
Con las municiones que me quedaban, dispare a su cabeza como podía, porque no dejaba de moverse, pero cuando le dabas, retrocedía un poco para luego reanudar su ataque.
Unas 5 balas después, este caía al suelo muerto, manteniendo esa forma roja.
Me había quedado sin munición de la Markza, por lo que aprovechando mis alrededores, tome también un Hammerburst con bastantes cargadores, estando lleno en todos mis bolsillos.
"Ragers, son un dolor de cabeza, lidiar con ellos" —Menciono Paduk pateando al cuerpo—.
"Aún hay más" —Decía Cole apuntando a la recepción donde había 2 Ragers en cobertura—.
"No podemos perder tiempo, el sistema de seguridad soltará el gas venenoso y moriremos asfixiados en 3 minutos" —Sofía decía lanzando una granada a la cobertura donde un Rager estaba y este no tuvo tiempo de transformarse, explotando en pedazos—.
La onda expansiva saco de cobertura al restante y sin dejarlo transformarse, disparo mi arma con toda la precisión posible, explotando su cráneo sin dejarlo transformarse.
Entramos a la recepción mirando los cuadros de líderes por el suelo y unos quemados junto con algunos muebles, como sillones o mesas.
Cuando de repente, los respiradores empezaron a soltar un gas verde lentamente.
"¡Es el gas!" —Decía asustada Sofía, causando que todos apresuremos el paso por el pasillo que llevaba al laboratorio de Elliott—.
Bajamos las escaleras para llegar al exterior, que también estaba con respiraderos, soltando el gas venenoso por todo el lugar.
Y de las coberturas, 8 Locust salieron disparándonos, haciendo que nos lanzáramos a cubierto, manteniendo la respiración, ya que el suelo estaba lleno de gas, pero, aun así, me calaba en los ojos.
Irritado por el gas en mis ojos, lanzo 2 granadas a ciegas, en dirección a donde nos disparaban y logrando matar a 5 de los 8 Locust que nos emboscaron.
Los chicos aprovecharon la desconcentración de las larvas para matarlas y una vez muertos, corrimos a las puertas de acero donde estaba el laboratorio de Elliott.
Con muchas fuerza, me lanzo con mi hombro fuera, estrellándome contra la puerta, abriéndola de golpe, mirando alrededor para ver si no hay enemigos mientras trato de respirar por aire limpio.
El resto entra y cierra inmediatamente las puertas, dejando el gas atrás.
"¿Por qué demonios el gas no se activó cuando estábamos peleando aquí en las batallas iniciales?" —Digo tirándome al suelo, tratando de tomar aire—.
"Porque estábamos intentando retomarlo en el exterior, creo que Loomis se cansó de esperar y decidió activarlo, como no sabe que estamos aquí, decidió simplemente activarlo" —Sofía explicaba, apoyándose en una pared—.
Por supuesto, no podía ser otra persona… aunque no lo culpo esta vez.
Si tú tienes un sistema como este y no has podido recuperarlo a la tradicional, este plan era muchísimo más factible. Lástima que estoy aquí mientras se le ocurrió activarlo.
El pasillo donde estábamos había granadas, que obviamente tome para reponerme, esta sala era de descontaminación y tomando en cuenta que iríamos a un laboratorio, no me parece loco que esto esté aquí.
Al abrirse las puertas, en lugar de un laboratorio, parecía un taller, pero no juzgaré, no soy científico, pero sí tuve experiencia con unos.
"Revisen las cantidades de fluidos introducidos, este proceso es muy delicado y no podemos permitirnos que SH1 muera en el intento" —Una voz femenina avisaba enojada, como si estuvieran haciendo algo mal en el proceso—.
Mis alrededores estaban rodeados de luces y escuchaba mucho movimiento a mi alrededor.
Cuando un rostro con cubrebocas se puso en mi línea de visión, abriendo más mis pupilas, pero por algún motivo, no me incomodaba o mejor dicho, no respondía a sus toques.
"Serás perfecto, solo un poco más"
"Solo un poco más, ya casi está" —Sofía decía entrando a la sala, con todos detrás—.
Yo, por un momento, dude; aun así, tome aire y entre también para ver el lugar.
Veía una sala contigua, donde había grandes estantes con piezas de tecnología dentro, ósea, un servidor.
Entro a verlo y el suelo empezó a temblar, abriendo 2 agujeros de la emergencia dentro del laboratorio.
Sin dudar, sacos mis granadas y las lanzo adentro, corriendo fuera de la sala.
"¡Al suelo!" —Avisaba lanzándome al suelo, mientras a mi espalda explotaban los cristales, con todo el equipo corriendo donde estaba—.
"Creo que debemos apurar el paso, antes que sigan apareciendo más de estas cosas" —Digo viendo la sala cubierta en polvo—.
"El laboratorio ha cambiado desde la última vez que lo vi" —Decía Sofía acercándose a una consola—.
"¿Trabajabas aquí?" —Preguntaba Baird confundido—.
"Ayude a probar unos prototipos. Yo le gustaba al profesor Elliott" —Contestaba Sofía, indiferente—.
Me dio un sentimiento… de animosidad, no sabía ese lado de Elliott.
Un científico intentando andar con una estudiante… o sujeto de pruebas.
"No haré nada contigo, escoria"
"Más te vale alejarte de ella si no quieres que te arranque la cabeza"
"Ah. Okay" —Respondió Baird devuelta, pero incómodo—.
Toco Sofía una palanca, abriendo una puerta de acero donde todos entramos.
No lo mencione, pero había muchos cadáveres de científicos, ninguno de estos era Elliott.
"Tiene que ser esto" —Decía Baird a la puerta que tenía un lector de manos—.
Sofía, sin dudar, puso su mano en el lector y esta acepto las huellas, abriendo la puerta.
Elliott debió quererla mucho si puso sus huellas en el sistema.
Al entrar veíamos a un… ¿Robot?, colgado de una máquina grande, inmóvil. El resto de la habitación era lo mismo que el resto de la academia.
Cadáveres y escombros por todos lados.
"No se mueve" —Decía Paduk viendo al robot colgado—.
"Sigue con las restricciones puestas. Debería de haber un botón por aquí…" —Contesto la pelirroja mirando alrededor—.
Yo miro el sitio y al robot, que parecía tener 4 ojos en donde creo, es su rostro y con 2 brazos pequeños metálicos, no lo veía como una baliza. Pero de nuevo, no juzgaré.
Debajo del robot, estaba un botón. Pienso que es lo que buscábamos, así que lo presiono.
Este, al instante, empezó a mover la máquina donde el robot estaba y comenzaba a bajar.
"Será una broma. ¿Esa es la baliza?" —Comentaba Paduk estupefacto—.
"Estas unidades son duras, resistentes y pueden camuflarse. Ya le tomarás cariño" —Explicaba Baird mientras el robot era bajado de su lugar y este empezaba a flotar, encendiéndose, empezando a moverse—.
"¿Pero no se podía camuflar?" —El rubio preguntaba al solo moverse el robot alrededor de la sala todavía visible—.
"No en recintos académicos. Campos anti camuflaje. Hay que protegerlo al salir" —Contestaba Sofía—.
"Robot, ¿puedes sacarnos de aquí?" —Baird pregunto, esperando una respuesta—.
Lo miré extraño, realmente no esperaba que esta cosa hablara.
Pero para mi sorpresa, soltaba sonidos como respuesta, moviéndose a la puerta de salida, para forzarla.
Abriendo la caja de circuitos y moviendo algo dentro.
Salimos por la puerta, viendo las escaleras de subida que llevaba a otra recepción, según un letrero.
Al llegar a la enorme recepción, el robot empezó a hacer un sonido de alarma extraño, encerrándose en una especie de escudo circular, congelándose.
"¡Si el robot da la señal y se congela, tenemos compañía! ¡No se moverá hasta que esté despejado!" —Explico Sofía, causando que ruede los ojos—.
"Creo que ya lo sabíamos, cadete" —Baird decía sarcásticamente—.
"¿Ah si? ¡Pues no lo sabía!" —Paduk se quejó viendo del otro lado del sitio Locust acercándose—.
"Saben, estar con ustedes es un dolor de cabeza. Jamás se puede descansar" —Confieso suspirando, mientras saco mi Hammerburst—.
"Debo concordar con el experimento" —Paduk decía, causando que me enfade—.
"Estoy así de cerca de arrancarte la cabeza" —Dije encargando al Gorasni, apretando mi puño, resistiendo las ganas de matarlo. Pero Sofía solo me tomo del hombro, intentando detenerme—.
"Dejen de discutir. Tenemos una situación más urgente" —Sofía trataba de ser la voz de la razón y aunque sabía que era verdad, no podía evitar enojarme por decirme 'experimento'—.
Trato de calmarme, pero fui interrumpido por disparos que nos llovían. Me puse en cobertura y disparaba a los Locust, tratando de calmar mi furia.
"Fallaste. No fuiste más que un experimento y eso serás por el resto de tu vida" —Mi furia interna incrementaba cada vez más, solo veía rojo, mi cuerpo se sentía más caliente. Hasta qué…—.
"Detente. Por favor, ya no eres ese hombre. No eres un experimento, eres mi papá" —Sentía como mi cuerpo se enfriaba, mi mente ya no estaba nublada y podía ver a mi alrededor—.
Cuerpos. Muchos cuerpos.
Tenía un cuchillo en la mano, con mucha sangre, no tenía ningún arma encima y estaba cerca de la puerta sellada que llevaba a la zona del memorial.
Gire mi mirada hacia atrás, donde estaba el equipo.
Miradas incrédulas de todos, pero ninguno tenía su arma levantada, ninguno.
La verdad, no quería hablar ahora sobre esto, no es como si tuviera una explicación para empezar.
"Creo que… eso es todo" —Baird menciono de manera incómoda—.
Tome otro Hammerburst del suelo con varios cargadores.
"Robot, abre la puerta" —Ordeno, cosa que el robot obedece, usando un soplete—.
"Vamos… ¿A ignorar lo que acaba de suceder?" —Cole susurro a su grupo de manera miserable, debo aclarar—.
"Sí, lo harán" —Respondí para luego patear la puerta, una vez los trozos de metal fueron removidos de la puerta—.
Al salir, varios agujeros de la emergencia comenzaron a formarse. Lo que causo otro tiroteo en la zona.
Varios Boomers salieron de otras puertas, como si nos estuvieran esperando.
Otro tiroteo, con otra alarma del robot en mis oídos. Era muy fastidioso.
Esta vez, estábamos mejor preparados y la zona era abierta, con movilidad para dispersarse.
Aun teniendo Boomers, el combate fue corto, ya que no eran tantos Locust como en la sala anterior. No es como si lo hubiera peleado consciente para empezar.
"Sé que ya lo había dicho, pero eso es todo"
"Entonces, ¿ya terminamos?" —Pregunto Cole—.
"Por ahora, eso considero" —Respondió Baird, siguiendo al robot, esta vez entrando al Atrio—.
El atrio estaba lleno de sacos de arena, con tablones de metal cubriendo puertas y algunas columnas dañadas, pero no al punto de caerse junto a una gran estatua de una persona, que extrañamente tenía armadura, pero también un antiguo vestuario de hace siglos.
Saltamos los sacos y al instante el robot empezó a sonar.
"Te oímos, enano. Refúgiate y sube los escudos. ¡Kilo, protejan al robot!" —Ordenaba el único teniente del grupo—.
En el segundo piso, había un palco por ambos lados y de ahí saltaban desgraciados.
Al no tener ningún arma para cortas distancias, empecé a usar mi cuchillo para apuñalar el cráneo de los bichos, que bajaban como carne de cañón.
Y de la entrada principal llegaron 2 larvas con escopetas y debido a la distancia, los pudimos matar rápidamente.
"Atravesamos este patio cuando nos metimos aquí. Ya casi estamos fuera" —Comentaba Sofía apuntando al exterior y tenía razón—.
Al salir, todo el patio estaba vacío, sin enemigos, pero sí había algo nuevo.
En uno de los techos de los edificios, fue destruido por un Raven derribado, en llamas. No creo que los chicos lo hayan visto aún por otra cosa que nos saltamos antes…
"¡Una ballesta trampa! Nunca había visto algo así" —Decía emocionado el ex jugador de Thrashball al ver el arma, que obviamente el tomo—.
"Esto parece un juguete"
"Si sirve solo para colocarlo como trampa, ¿de qué nos sirve aquí?" —Pregunto tomando en cuenta nuestra situación—.
"Nunca se sabe hermano. Siempre tienes que tener juguetes extra" —Respondió el moreno guardando la ballesta—.
Subimos a una escalera donde había una entrada para salir el patio y ahí fue donde vieron el destrozado Raven.
"Ese es el Raven que vimos antes, ¿no?" —Obvio Paduk mirando al pájaro arder—.
"Sí. Vamos a recuperar todo el equipo que podamos. No podemos hacer más" —No termino de decir eso, cuando una parte de la nave exploto, causando que las municiones caigan de la nave—.
"Sutil" —Susurre por la coincidencia—.
Tomando una escopeta Gnasher y otra Markza de las armas sueltas por el Raven.
Al inspeccionarlos, escucho unos motores y hélices de otro Raven acercándose a donde nosotros.
Miro al cielo y lo veo, un Raven sobrevolando nuestra área.
"Vienen muchos enemigos; se aproximan por la plaza de la academia. Veo un Raven estrellado" —El piloto empezó a hablar por el altavoz, pero creo que estaba comunicándose con alguien del mando por radio. Se le olvidó apagar el micrófono—.
"Si me oyen allá abajo, los tienen casi encima. Parecen varias docenas de Locust. Por lo menos" —Y casi derribándolo, un Nemacyst le paso rozando el rotor. El piloto rápidamente se alejó de donde estábamos—.
"¡Hay que impedir que toquen al robot!" —Sofía decía empezando a pegar granadas donde las 2 escaleras laterales como trampas, mientras Cole hacía cosas similares con su ballesta—.
"Tomen lo que puedan de los restos" —Baird decía tomando una centinela a distancia y Paduk una centinela con Gnasher—.
Lo que queda son algunas granadas y una Mulcher.
La Mulcher utiliza una ronda de calibre un poco más pequeña, similar a la disparada por el Lancer, tiene 3 barriles en lugar de los 6 que aparecen en la Ametralladora Pesada y, sobre todo, es móvil. Debido a su tamaño, la Mulcher cuenta con dos mangos para sostenerse, de los cuales uno de ellos funge como gatillo.
Este 'gatillo' funciona con un sistema de manivela para completar un ciclo de acción y disparo, se mueve en forma circular y acciona la torreta de 3 cañones que gira para proporcionar una potencia de fuego aniquiladora.
Para defender, esta cosa nos dará una gran ventaja.
Subí a la zona más alta, donde estaba el robot sin moverse. Y me puse en una pequeña pared donde tenía vista de todos lados.
Al poner apoyada la Mulcher en la pequeña pared, una especie de tuba de guerra sonó y una estatua que estaba en el centro del patio, se hundió bajo tierra. Era un agujero de la emergencia.
"¡Tenemos un agujero!" —Grito, pero no sale nada de él. Al contrario, de las puertas alrededor del patio, salieron Tickers—.
"¡Tickers!" —Sofía gritaba disparando su Lancer. Pero aunque el rifle con bayoneta sea lo suficiente potente para matar un Ticker de una bala, no tenía la precisión suficiente para dar a distancia—.
No quería gastar balas valiosas de la ametralladora, por lo que la dejo y saco la Markza para matar a lejanas distancias a esos bichos que eran bastante rápidos.
No sabía cuantos eran, pero solo escuchar todos los disparos a mi alrededor, me daba la idea que no eran pocos.
Mientras luchábamos y la sangre rojo oscuro de los bichos volaba por los aires, unos Boomers y un Grinder salían de las mismas puertas de donde los Tickers.
Ya preparado, uso la ametralladora para triturar al Grinder primero que tragaba balas como un campeón antes de ser despedazado de manera grotesca.
Paso mi mira al Boomer a su lado, haciendo exactamente lo mismo que su amigo, pero al intentar girarme para encargarme de los últimos 2 boomers, escucho la palabra 'Boom'.
Y una explosión aparece delante de mí, rebotando con la pared donde estaba cubierto, derribándome y aturdiéndome.
Parpadeo rápidamente intentando tomar conciencia y veo a donde la Mulcher, que estaba destrozada de la parte del cañón. Un poco más atrás y la munición me hubiera explotado en la cara, matándome.
Me levanto como puedo y veo a los chicos acabando con los Boomers que quedaban, a la vez de pelear con unos Drones que trataban de subir.
Escucho explosiones alrededor de donde estábamos. Las granadas y las trampas de la ballesta estaban reteniendo el avance enemigo de manera efectiva.
Me acerco al muro para ver a los sesos de Locust volar por los aires y estos retrocediendo al ver la desventaja, no de número, sino de terreno.
"¡Zona despejada! Después de ti, amiguito volador" —Baird decía al ver a la baliza descongelarse y empezar a moverse—.
"Que alguien le dé un nombre a eso" —Agrego Cole irritado de llamarlo siempre nombres raros—.
Yo los sigo unos pasos atrás, cuando Sofía me toma del hombro.
"¿Estás bien? Esa explosión no fue una broma, estuvo muy cerca de tu cara" —Me decía preocupada, mirándome a los ojos—.
"Sí. Solo un poco aturdido" —Respondo sonriendo un poco, para calmarla—.
"Sabías… que tu ojo azul cambia a amarillo, como tu otro ojo" —Me menciona Sofía, haciendo que me tense un poco, pero no lo suficiente para que ella lo note—.
"Si… lo sé. Solo ocurre cuando me enfado" —Respondo con sinceridad quitando la mano de Sofía delicadamente—.
Mi heterocromía es… peculiar. Un ojo amarillo y el otro azul.
Esto cambia cuando me enfado al punto de perderme y me contaban siempre lo mismo, que ambos ojos se volvían amarillos. Sabía exactamente por qué.
"Ese cambio visual es único. La Imulsion se adaptó bien a tu cuerpo jovencito" —Como odiaba escucharlo—.
"Michael, quiero… disculparme. No fui la persona más sincera desde que me conociste y sé que tú no tienes que decirnos nada de ti, pero si algún día crees estar listo, estaré para ti. ¿Okay?" —Decía suavemente la mujer tomando mis manos, causando que soltara mi rifle al suelo—.
Sabía que no era su culpa por lo de nuestro primer encuentro, después de todo, Loomis tenía las cartas más altas.
Y aunque tuvo el desliz de apuntarme con un arma, no era toda su culpa, me sentiría igual estando en una situación así y que de la nada uno de mis compañeros parezca una bestia.
Aun así, se ve el empeño de querer seguir siendo amigos…
"Cuídate Sofía. Espero volver a vernos" —Le sonrió mientras le acaricio la cabeza. Tomando mi rifle de suelo y moverme a la entrada de la Academia—.
Todos cruzamos rápidamente el puente para separarnos, cada quien por su lado.
"No se mueran tan pronto estúpidos" —Dije burlonamente, abriendo la tapa de alcantarilla para regresar al aeropuerto—.
"Lo mismo digo amigo, suerte" —Se despedía Baird con un saludo de mano para marcharse con el resto del pelotón Kilo—.
"Bien. Vuelvo a quedarme solo, llevo semanas sin estarlo" —Murmure a mis adentros para caminar por las cloacas, ya me sabía la ruta, solo tenía que llegar—.
El camino fue silencioso, sin el típico chiste del exjugador de Thrashball o el comentario sarcástico del rubio. Se extrañaba algo de vida en el ambiente.
Fueron casi dos horas y media de camino, de la academia al aeropuerto es un gran trayecto. Pero cuando estaba llegando, intente comunicarme con mi líder.
"Omega-2, aquí el soldado Coulthard. ¿Me recibe?" —Pregunto mientras subo las escaleras para salir de la alcantarilla, esta quedaba por fuera de la entrada principal del aeropuerto—.
"Aquí Omega-2, Sargento Fénix hablando. ¿Dónde carajo estuviste novato?" —Me preguntaba enojado mi sargento, haciendo que suelte un suspiro del cansancio. Realmente no quería lideras con esto—.
"Es una larga historia Sargento. Estoy saliendo de las cloacas en dirección al aeropuerto, le contaré todo cuando llegue"
"Espero que no traigas ratas, novato. Te envió la ubicación. Cambio y corto" —Termino la conversación mientras coloco la tapa de alcantarilla en su lugar—.
Empiezo a trotar por la carretera hacia el aeropuerto. Son 2 kilómetros de mi posición a donde Omega-2.
Al ser de día, los tiroteos volvieron a la ciudad. Los árboles que rodean la carretera son buenos lugares para emboscada, con esa lógica, los altos mandos decidieron derribar todos los árboles en un diámetro de 800 metros del aeropuerto.
Pero de nada sirvió si las larvas salen del suelo.
15 minutos me tomo llegar a la entrada del aeropuerto y la vista era horrible.
Las entradas, oeste y norte estaban destruidas a simple vista, mientras que al este y sur estaban muy dañadas.
No veo al Sargento, a nadie en general.
"Sargento… estoy en el aeropuerto, ¿dónde están todos?" —Pregunto mirando atento a mis alrededores, para luego correr a uno de los edificios y ponerme a cubierto—.
"Edificio Principal. Sé discreto" —Me dice para luego volver a cortar comunicaciones—.
Uso las sombras de las terminales y escombros para moverme y llegar al edificio administrativo, el principal.
Al entrar solo veía 2 pelotones, o eso se ve, son pocos a diferencia de antes.
Al entrar, todos me apuntan con sus Lancers, pero el Sargento de la pañoleta hace que bajen las armas, acercándose a mí.
"¿Qué demonios ocurrió aquí?"
"Eso debería decírtelo a ti. Te fuiste a escoltar los suministros y dieron al convoy como muertos en acción"
"Si bueno… ahí llega lo complicado" —Él solo asiente la cabeza para señalar que entre, volviendo a cerrar las puertas—.
Le cuento todo, desde el transporte del convoy hasta el encuentro con Kilo, uniéndome a ellos para apoyar al Museo y la muerte de TODOS, los Onyx del lugar.
Decidí excluir la parte de desobedecer órdenes de Loomis y solo puse la excusa que Kilo tenía el objetivo de recuperar unos datos de la academia. Si digo que quieren activar el misil de masa ligera, los mataran antes.
"Era imposible volver de noche, demasiado peligroso, por lo que acompañarlos pareció la mejor opción. Hasta que nos encontramos con esa cosa, Karn" —Explico al Sargento que estaba sentado junto a varios hombres alrededor, que solo se limitaban a escuchar—.
"Si bueno, esa cosa, es uno de nuestros siguientes objetivos" —Menciono Fénix haciendo que lo mire con ojos muy abiertos—.
"Debe ser una broma"
"Ojalá lo fuera"
"Loomis está demente. Karn y su ejército masacro a todos los Onyx del museo. ¡Nosotros ni siquiera somos un octavo de lo que ellos!" —Al mencionar eso y con mi tono elevado, hicieron que causara dudas en los Gears—.
"Fueron órdenes directas de Loomis. A mí tampoco me gusta la idea, pero el Coronel quiere realizar un contraataque al Museo con muchas tropas, nosotros somos reconocimiento" —Fénix explicaba mientras me daba una tableta con las órdenes y el plan de ataque. Eran un chiste de plan—.
"¿Él cree que estamos peleando con la UIR? Estas cosas no siguen esas reglas, solo buscará que nos maten" —Agrego mientras me pongo de pie, pasando mis manos por mi rostro sucio—.
"¿Tu punto es?"
"La oportunidad de asegurarnos contra la derrota está en nuestras propias manos, pero la oportunidad de derrotar al enemigo la provee el mismo, Sun Tzu. Esa es la regla que los Locust usan. Loomis usa tácticas de guerrilla convencionales para luchar y Karn lo descubrió cuando ataco todo Halvo Bay" —Digo también mencionando que sitios fueron los más cruciales de nuestra derrota—.
"Entonces, genio, ¿cómo piensas que sería la mejor opción para luchar contra los Locust?"
"Eso es lo peor de la situación. No sabemos nada de ellos, pero ellos saben todo de nosotros. Como si nos hubieran estudiado antes de atacarnos y al no saber absolutamente nada de nuestro enemigo, ellos tienen la ventaja. Por lo que la oportunidad de asegurarnos contra la derrota-".
"Está en nuestras propias manos. Mierda" —Completo el sargento, tirando su cabeza para arriba—.
"Estamos entre la espada y la pared" —Admito, mirando al cielo por los grandes vidríales del techo. Miro hacia arriba por unos momentos para luego recordar algo—.
"No me has dicho que sucedió con los otros pelotones"
"Esa noche que te fuiste, el convoy no fue lo único atacado. Hubo un ataque sorpresa, todas las puertas fueron atravesadas, pero solo 2 de ellas aún son útiles, pero no por mucho. Omega-3 y Omega-4 murieron en acción, mientras que Omega-1 es el pelotón con más hombres por ahora. Perdí 6 hombres en el combate" —Me explica mirando alrededor, con Omega-1 siendo los que están defendiendo el edificio y Omega-2 descansando—.
"Carajo… y si ustedes siguen aquí es porque-"
"Loomis todavía quiere control del aeropuerto, quiere recuperar la ciudad" —Termina el Sargento, causando que yo suspire de cansancio—.
Estamos a la deriva, las técnicas que usamos no sirven, pero no tenemos nada más con que defendernos.
"Me encantaría tener una solución Sargento, realmente me encantaría" —Susurro volviendo a sentarme en el suelo—.
"Atención, pelotones Omega. Visualizamos un gran movimiento en dirección al aeropuerto y detectamos actividad sísmica en el centro de la pista de despegue" —No fueron ni 5 segundos más, cuando empezamos a sentirlo nosotros mismos—.
"Recibido control, lo sentimos también nosotros. Pelotones Omega, preparados para combate" —Contesto el líder de Omega-1, que se preparaban para salir—.
Desde las ventanas vimos cómo una criatura extraña salía del suelo. Tenía un tipo de mandíbula pequeña con dientes grandes afilados, no pude ver mucho más, ya que se giró, metiéndose bajo tierra, sacando otra boca, este siendo más larga y sin dientes.
Empezó a hacer ruidos extraños, comenzando a regurgitar unas cosas con forma de esfera y con 2 tentáculos que volaban al cielo, soltando una especie de humo negro, parecido a la tinta.
"¿Qué demonios es eso Sargento?" —Un Gear pregunto asqueado—.
"¡¿Y cómo mierda debo saber?!" —Respondió Fénix mirando la situación—.
"Pelotones Omega, aquí el Coronel Loomis. Una vez se encarguen de los invasores, quiero que se diri…" —Estática. Eso fue lo único que se escuchó después, no dejando hablar a Loomis—.
"Coronel Loomis, aquí Omega-2. ¿Puede repetirlo? Se está perdiendo la conexión"
"D̶͉̾̾i̸̛̗̤̦͍̠͍̿́͊̈̄̀r̷̨̢̭̣̹͍͓̰͆̑̂i̶̩͎͔͒̇͘͜͝͝.̴̪͔͈̗̞̦̯̑̃.̸̛̬̪̘̒̐̀̇̽̚.̵͈̘̪͓̣͈̋̊̓̕̚M̶̱̃̊͛͋͌͑u̵̼̹̯̮̘̿̅̌͒̚ͅ.̷̮̣̯͙̜̘̗̩̐̽̈́̍.̶̡̖̼̩͎̓̍̕.̵̡̢̱͉̠̝̙̯́̈͌̉̑̐̈́m̴̩̱̥̉̀̋̓ȉ̷̧̧̝͙̌̄̌̂͆̀͘"
"Mierda. Hay algo interfiriendo con las comunicaciones" —Fénix se quejaba, frustrándose por la situación—.
"Tengo una idea de lo que es" —Digo mirando al cielo de nuevo, pero en lugar de ser azul con nubes, era distinto—.
El cielo se empezó a teñir de negro, con esas cosas redondas en el aire pintándolo. El monstruo grande, soltaba más de esas cosas a cada intervalo, como si los sembrara.
"Creo que esa tinta evita que las ondas pasen al satélite. Si queremos hablar con control, necesitamos matar a ese… sembrador" —Digo para luego mirar a la entrada oeste donde los Locust accedían—.
"Vinieron a defender al sembrador. Muy bien, nuestro objetivo será eliminar a esa cosa para establecer contacto con control, tenemos que ser rápidos, no podemos perder tiempo" —Ordenaba el líder de Omega-1 a todos, antes de salir a la carga—.
Las larvas tiene una cosa capaz de bloquear nuestras comunicaciones. No nos atacaron de la nada, esto fue minuciosamente planeado. Nos quieren ver extintos.
No les daré el placer, todavía me falta encontrarla y no moriré hasta conseguirlo.
NOTA DE AUTOR: Este sería el Capítulo 11, comento que la subida de capítulos serán de manera irregular, tomando en cuenta el tiempo de realización del mismo o del tiempo disponible que tengo para hacerlos. Solo ténganme un poco de paciencia.
Gracias por leer, ZenthicAlpha fuera.
