Hola Lectores. Es Octubre y el fic lo sabe. Antes que nada pues por lo que fueron los recientes sismos aquí en México, muchas cosas se han puesto tensas, afortunadamente estoy bien junto con las personas importantes para mi y para todos mis compatriotas mexicanos que la están pasando mal y quiero decirles que se sigue fuerte, todo México fuerte.
En el capitulo anterior: Makoto aun conserva sentimientos a pesar de querer superarlos, Mina sufrió el ataque de dos enemigas del pasado pero fue salvada por las Sailor Star, aun sin saber como volvieron a la tierra ¿Porqué han regresado?
Sailor Moon le pertenece a Naoko Takeuchi y no lo hago para ganar dinero y esas cosas, solo para fines no lucrativos valga la redundancia.
Relámpago Oscuro
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Señales
-Castillo de Imperia Júpiter-
-Aquí es donde emano esa energía muy poderosa.- Dentro del palacio de Imperia Júpiter, el soldado más cercano a Makoto se encontraba parado enfrente de la puerta sosteniendo su casco para dejar ver sus ojos negros como la noche y su cabello castaño oscuro que llegaba a la espalda, dejando a Aquila muy interesando en lo que había pasado al sentir un terremoto de proporciones insospechadas.
-La sala de reflexión de la emperatriz.- Podría ver Aquila el símbolo de Júpiter emanando en luz roja, reflejo de la ira, de la furia y de la sangre con la que gobernaba Makoto. Su mano rozó un poco la puerta de frío metal aun sintiendo el relámpago en su ser pero a menos escala dejando en claro que la emperatriz había soltado energía devastadoras. -Aun genera poder de niveles apocalípticos ¿Emperatriz?- Las puertas de la sala de reflexión se abrieron lentamente soltando un aire frío por todo el pasillo mientras Aquila se mantenía fuerte para evitar ser lanzado por la ventisca y mirando como de la perpetua oscuridad unas chispas oscuras se acercaban lentamente seguido de unos pasos con tranquilidad a lo que Aquila hizo una reverencia solemne y sincera: Makoto conocida ahora como Imperia Júpiter había salido finalmente con mucha serenidad en su rostro pero sus ojos estaban irritados y no era algo fácil de ocultar.
Las puertas se cerraron lentamente a sus espaldas mientras Makoto miró a su más fiel soldado y consejero por unos instantes y empezó su camino hacia la sala del trono pero a centímetro de su soldado ella paró su andar sin ni siquiera verlo.
-Aquila.
-Emperatriz.- Aquila contestó con mucha calma de forma respetuosa haciendo que la castaña lo mirará de reojo como si nada para continuar después su andar.
-Reúne a mis 60 mejores soldados y reúnelos en la cámara principal. Tenemos mucho que hacer.- Decía Júpiter con la mirada perdida y caminando sin prisa.
-Si mi emperatriz.- Contestó Aquila levantándose para ponerse de nuevo su casco e ir hacía el otro lado del pasillo alejándose de la emperatriz pensando en las palabras para reunir a los 60 mejores soldados o agentes de Imperia Júpiter.
-Gracias por la preocupación.- La voz de Makoto pudo escucharse desde su posición haciendo que Aquila volteará lentamente y ver como la emperatriz había detenido también su paso, sin dejar de mirarse el uno al otro y en una señal de respeto Aquila hizo una pequeña reverencia y nuevamente ambos retomaron su andar enfocados a sus respectivos asuntos.
Makoto regreso a su sala del trono donde le había pedidos a algunos guardias que no la interrumpieran para nada o sufriría las consecuencias quien fuese para sentarse en su trono y mirar hacía más allá del cielo, más allá de su galaxia Kino sino al universo mismo y contemplar las estrellas en un momento de pensamiento tras haber liberado unos relámpagos cargados con demasiado poder.
-Solo es cuestión de tiempo para verte caer Serena, tu reino será mío y nadie va a detenerme esta vez- Makoto hizo aparecer con su orbe de energía eléctrica oscura la imagen de Serena junto con las Sailor Scouts protegiendo la tierra de Sailor Galaxia pero enfocando su mirada en Ami.-No debiste rechazarme hace tiempo Ami…no sabes cómo me duele- Cómo si de un flash de luz se tratara el color de ojos de Makoto cambio a sus ojos esmeralda por un instante para volver a tornarse rojos como la sangre y sintiendo algo en su pecho lo cual le causó sorpresa.
-Extraño, no había sentido dolor desde…desde que él volvió- Los orbes de la castaña enfocaron en el orbe a cierto muchacho que había tenido sentimientos por la peli azul y en el orbe eléctrico los vio abrazados provocando más furia en Makoto.- Ryo Urawa, tú siempre quisiste a Ami pero te fuiste y jamás te vimos de nuevo. Ella vivía mejor sin ti y luego tú…tú…-Makoto lentamente generaba una relámpago apunto de soltarlo y destruir la pared.- La alejaste, la alejaste de mí. Pero eso ya no importa ahora, después de todo ya no estas con ella…ni con nadie más.-Makoto sonrió de forma maléfica mirando en ese mismo orbe a Ami llorando mientras sujetaba el cuerpo de Ryo ya en el suelo sangrando y exhalando su último aliento y eso le llenaba el corazón de Makoto de alegría. Makoto miró el momento donde su camino a ser Imperia Júpiter apenas empezaba: Matando a sangre fría a Ryo Urawa, novio de Ami Mizuno en aquel tiempo.
-La Tierra-
-Y yo que quería ir a la feria pero el clima cambio de repentinamente ¿Qué piensa usted Hino-san?- Mientras que en el templo Hikawa, el joven Koji miraba como la lluvia caía con fuerza dentro de la residencia de Rei Hino pero el muchacho no recibió respuesta por parte de la chica de cabello negro ya que ella estaba se encontraba en su sala de meditación en donde nadie incluyendo a Koji entraba.
Rei se encontraba meditando frente al gran fuego tratando de encontrar una respuesta lógica, de alguna manera ella sentía algo extraño no solo en su templo, sino en la ciudad y concentrada buscó preguntar de nuevo.
-Oh espíritus, díganme por favor ¿Qué es esta presencia? ¿ Qué es esta energía oscura que estoy sintiendo?- Nuevamente Rei trató de contactar a sus espíritus protectores para que la iluminaran en su duda, el fuego nuevamente se movía con tranquilidad buscando la presencia de espíritus oscuros. Rei estaba respirando algo agitada y cansada esperando la respuesta y fue cuando el fuego finalmente pudo encontrar algo. Rei prestó atención a lo que las llamas le revelarían.
-¿Qué es eso? Pero…¡Mina!- El fuego había revelado ante los ojos de Rei la horrible imagen de su amiga rubia en suelo y sangrando, al borde de la muerte y en otro cambio de imagen mirando como un rayo negro golpeaba el suelo provocando escalofríos en la antigua Sailor Marte. –Esto no…no puede ser, no debe ser un error ¡Mina!- Rei por la desesperación corrió saliendo de su sala de meditación para tomar lo primero que encontró para poder salir junto con una sombrilla. Un pantalón negro, sus botas de lluvia moradas un top amarillo y una chamarra gruesa del mismo color la llevaron a salir de su hogar con la sombrilla ya abierta dejando a Koji confundido.
-¡Hino!-
-¡Quédate adentro Koji, no tardaré!- Rei salió corriendo lo más rápido que pudo no sin antes de hacer que no se preocupara el muchacho y evitar que la siguieran. Rei ya alejada del templo sabía que esto no era una coincidencia, tratando de apretar más el paso y correr para buscar a Mina así que tendría que confiar en su instinto para encontrarla por la ciudad sin importar la lluvia.
-¡Esto no puede estar pasando! Primero las voces y ahora el fuego me dice que algo le pasó a Mina. Tiene que ser una explicación.-La lluvia golpeaba con intensidad y Rei seguía su andar a toda velocidad sin importar nada ni a nadie. Rei pasó por un mar de gente que se protegía de la lluvia inesperada y fue por un camino completamente vació, las Scouts no sabían dónde vivían las demás después de hace cinco años y quizás solo la suerte le sonreiría en búsqueda de su amiga rubia.
-¡Mina! ¡Mina!- Rei ya no podía aguantar más su desesperación pero fue que al final del camino encontró una figura de alguien impidiéndole el paso, Rei no sabía de quien se trataba pero nadie debería intervenir.
-¡A un lado que no tengo tiempo!- Grito con todas sus fuerzas corriendo la antigua Sailor scout de Marte empujando a la personas que evitaba su paso pero Rei inesperadamente sentiría que una mano la sujetó con mucha fuerza. -¡Oye que te pasa!- Rei volteó muy molesta tratando de liberarse de quien la retenía pero entonces al ver su rostro quedó paralizada.
-Hola Rei, tanto tiempo sin vernos.- Esa voz algo rasposa hizo que Rei se no pudiera creer que esta situación estuviera pasando, estaba frente a ella alguien de su pasado. –Creo que se dónde esta Mina.- Era un hombre completamente diferente, más maduro pero seguía conservando ese corazón puro que se le caracterizo, ocultando su mirada debajo de esa cabellera castaña aunque lamentablemente con un parche ocultando uno de sus ojos. Rei estaba sin palabras o eso creía.
-N-Nicolás…-Rei Hino nuevamente se había encontrado por azar del destino ante el único hombre que la amó en secreto y eventualmente trató de corresponder ese sentimiento. Nicolás Kumada estaba enfrente de ella y era la primera vez que se veían en cinco años. La razón: Había salido de Japón tras la operación de la pérdida de su ojo, provocada por Imperia Júpiter…después de proteger a Rei.
-Mientras-
-No entiendo, no estamos en temporadas de lluvias y ahora tendré que esperar un poco para que se calme la lluvia.- En la entrada del edificio de donde vivía Ami Mizuno se encontraba la peli azul mirando como caía la lluvia con fuerza mientras miraba su reloj esperando a que no se le hiciera tarde para su cita con Lyon, siendo hasta el momento la única de las antiguas Sailor Scouts en saber de la situación que estaba pasando.
Ami miró como iban pasando los autos y algunas personas, parejas más que nada, cubriéndose de la lluvia pero divertidos, Ami miraba esas parejas con alegría de verse enamoradas y unidas tratando de concentrarse en sus pensamientos y fue cuando un auto algo lujoso se estacionó enfrente de donde vivía y salió el joven Lyon con un paraguas escarlata bajando con cuidado para evitar mojarse o caer.
-¡Ami!- Lyon corrió a pesar de que se podía proteger de la lluvia para estar con Ami haciendo que la peli azul "despertara" de sus pensamientos.
-¡Lyon! No tenías que venir, pudimos vernos como quedamos.- Decía Ami con cara de sorpresa de la atención que Lyon le prestaba mientras este sonreía.
-No podía dejar que te fueras en esta lluvia, te enfermarías.- Decía Lyon de forma caballerosa mientras Ami no podía creer lo atentó que era.- Bueno…si quieres podemos posponerla Ami si crees que la lluvia sea un impedimento.
-No te preocupes Lyon, además la lluvia será pasajera.- Ami tomó la mano de Lyon sorpresivamente haciendo sonrojar al muchacho y compañero de profesión.- Además creo que nos serviría muy bien para distraernos un poco.- Ami en estos años fue más segura de si misma y sabiendo que no todos los días tenía una cita con algún chico ella tenía que comenzar de nuevo, Lyon le sonrió cubriendo a Ami de la lluvia fueron al auto para poder ir al centro de la ciudad y ya adentró se dispusieron a hablar un poco.
-Tengo que admitirlo Ami, no esperaba que aceptaras mi invitación jeje.- Decía entre broma Lyon atrayendo la atención de la peli azul.
-¿Por qué lo dices?- Preguntó con mucha curiosidad Ami poniendo a Lyon algo nervioso.
-Bueno, las veces que te he invitado a una cita decías que estabas ocupada y llegue a creer que solo te hacía perder el tiempo.- La explicación de Lyon dejó a Ami pensativa a lo que solo suspiro.
-Siento haberte hecho pensar eso Lyon pero ese que…no he tenido una cita en cinco años.- A la par que el semáforo estaba en rojo, el auto se detuvo y con ello las palabras de Ami al quedarse algo callada llamando la atención del muchacho.-Sé que puede ser algo incómodo Lyon pero es la verdad, perdón si te hice creer algo que no era.- La expresión de Ami cambio a una con más seriedad y con la mirada baja creando un ambiente muy tenso entre ellos. Lyon y Ami trataron de volver a hablar un poco pero estaban pensando en que iban a decirse.
"¡Rayos! Buen trabajo Lyon… ¡Has echado por la ventana tu mejor oportunidad con Ami! Debe pensar que soy un desesperado"
"¡No debí decir eso! Lyon es un muchacho amable y cortés…creó que lo arruine"
Ami y Lyon tratarían de sobrepasar este pequeño bache en el camino para ir al centro, de todas las antiguas Sailor Scouts ella tendría un día "normal" solo el destino podrá responder a la pregunta. Un rayo en el cielo cayó con intensidad a las afueras de la ciudad para golpear cerca de unos edificios, unos que eran para estudiantes de preparatoria para evitar los retardos y que los estudiantes que vivieran lejos pudieran estar cerca de la institución. Una estudiante en concreto, Hotaru Tomoe vería que dentro de su habitación, frente a ella estaba lo que era un precario de problemas para la tierra: El báculo de Setsuna.
-El castillo de Imperia Júpiter-
-Es hora.- Mientras que en el castillo de la emperadora, Aquila entró a una de las habitaciones más lujosas y donde solo unos pocos podían ingresar, las luces se encontraban apagadas y solo podía verse algunos destellos en color verde.
-¿Aquila?- Una voz de una mujer se hizo sonar en la habitación haciendo deslumbrar sus ojos azules como zafiros.
-Es momento.- Fue lo único que dijo Aquila y luego fue a retirarse dejando la puerta de aquella habitación abierta.
-¿Llegó la hora? ¿Tan rápido?- Otra voz se hizo sonar en la habitación pero esta vez era de un hombre que se podía escuchar que se levantaba de una silla.
-Así es.- Pasos se escucharon en la habitación y aquellos sujetos misteriosos salieron de la habitación dejando la oscuridad perpetua. Ya en la sala del trono, se encontraba la emperatriz Makoto Kino junto con su guardia personal mirando a aquellos sujetos haciendo una reverencia. Todos usando una armadura de color verde, una tonalidad de jade para hacer relucir la armadura con el símbolo de Júpiter en el pecho de lado derecho y una capa roja completamente, sin sus cascos se podían ver a dos mujeres y dos hombres completamente obedientes al servicio de la emperatriz.
-Bienvenidos- Makoto se levantó lentamente para ir con ellos y recibirlos con tales honores, iban intercalados entre mujer y hombres comenzando con la mujer de cabello rubio atado a una cola de caballo, después con el hombre de cabello blanco y el más alto de todos. Siguiente sería la mujer de cabello negro rizado y al final el hombre más fuerte del imperio de cabello rojo y que le llegaba al cuello.
-La doncella y la mujer encargada de la diplomacia del imperio: Europa.
-El Herrero, forjador de las armas del imperio: Ganimedes.
-La vidente y mi estratega principal: Calisto.
-El soldado, comandante de todo mi ejército y conquistador: Ío.
Los cuatro generales de Imperia.
Continuara…
