Hola Lectores. Diciembre ¡Ah diciembre! mi época favorita del año y supongo que la de mucho. Bueno, vine a dar un capitulo más de este fanfic y creó que tengo que decirles que el climax va a llegar a partir del capitulo 20. Además de que estoy en proceso de reeditar los capitulo previos antes de finalizarlo. Así que por eso estoy tardandome pero espero que me entiendan. Así que vamos a darle y muchas gracias por el apoyo

En el capitulo anterior: Los generales se han movido, Setsuna quien permanecía como prisionera de Makoto ha realizado su sentencia contra Makoto, el poder de las Sailor Scouts han despertado y las Starlight llegan a donde esta Serena para venir con la advertencia ¿Cual sera el siguiente paso?

Sailor Moon le pertenece a Naoko Takeuchi y no lo hago para ganar dinero y esas cosas, solo para fines no lucrativos valga la redundancia.


Relámpago Oscuro

Moviendo las piezas

-Departamento de Serena Tsukino-

-¿En peligro?- Serena se puso pálida al escuchar la voz de Seiya y la lluvia cada vez era más intensa afuera, Luna estaba preocupada por el pobre de Artemis mientras Yaten y Taiki cuidaban a Mina aun dormida.

-¿Qué? Explícate Seiya ¿Y explícate porque están aquí?- Luna no dejaba de preguntarse eso e incluso expresarse de forma tajante a un Seiya que solo se mordía el labio inferior al ser cuestionado por la gata.

-Luna, no tienes que ser grosera pero tienes razón, merecemos una explicación ¿No es así?- La rubia con más calma pero aun llena de dudas en su mente esperó la respuesta de las Starlight.

-Es cierto, no debemos seguir dándole vueltas al asunto Seiya, ella tiene que saberlo.- Taiki se levantó de una silla con seriedad. –Princesa Serena, el motivo por el hemos vuelto a la tierra fue por una fuente de poder muy grande y llena de oscuridad.- Taiki empezó a hablar recordando un poco las ordenes de la ahora reina Kakyū.

-La reina Kakyū, después de vencer a Sailor Galaxia estuvo al pendiente por si nuevamente su poder reencarnada en cualquier parte de nuestro sistema o en otras partes del universo y durante un tiempo todo estuvo en paz. Pero todo cambio en un lapso de cinco años cuando la reina pudo detectar un poder aún más grande que el de Sailor Galaxia y provenía de la tierra.- Serena escuchando atentamente la explicación de Taiki le hizo tener un escalofrió en su cuerpo y Luna sabía de qué estaba hablando la Sailor Light.

-Un poder lleno de odio, furia y terror era como lo describía la reina y fue tanta su preocupación que nos envió para investigar qué era lo que pasaba pero se nos dificultó mucho llegar a la tierra, como si alguien evitara nuestra llegada. Cuando arribamos a la tierra habían pasado cuatro años y esa presencia había desaparecido.- Yaten continuo hablando acariciando la frente de Mina.- Seiya insistió en que siguiéramos buscando esa energía pero durante un año no encontramos nada e intentamos buscarlas pero no pudimos sentir su energía que temíamos lo peor.

-Pero cuando cumplimos un año en la tierra, nuevamente el poder oscuro se manifestó como si fuera un volcán dormido y pudimos sentir un desequilibrio, Taiki se quedó en el refugio temporal para ver si podía encontrar algo desde ahí mientras Yaten y yo buscábamos la fuente de ese poder y luego.- Seiya enfocó su mirada en la pobre de Mina sintiendo algo de impotencia.

-Llegamos a tiempo al ver a Mina pelear contra unos seres oscuros pero al parecer ella las conocía, pudimos vencerlas con suma facilidad pero el daño estaba hecho.- Seiya trataba de mantener la compostura ante la situación mientras Serena estaba en silencio mirando a su amiga rubia descansando.

-Pudimos llevarla a nuestra guarida para curar sus heridas pero sentimos que nos habíamos comprometido en nuestra misión original y además de que podían ir por Mina de nuevo. Fue así que usando el último cristal de teletransportación pudimos dar su paradero princesa, le pedimos disculpas de antemano pero esta situación es sería.- El tono de voz de Taiki cambió radicalmente ante la situación mientras Luna estaba atenta a cada parte de la historia de las Starlights. Mina empezó a moverse y quejarse del dolor atrayendo la atención de los presentes.

-¡Mina!- Serena se acercó a su amiga tratando de aliviar su dolor mientras la antigua Sailor Scout de Venus mostraba un rostro de inconformidad.

-No…déjenme…-Minako cayó nuevamente en los brazos de Morfeo diciendo esas palabras dejando a Serena preocupada y al punto del llanto pero se mantuvo firme a la situación.

-¿Qué está pasando? Algo no me está gustando y creo que debería ir al Palacio para confirmar mis sospechas. Esto no puede ser una coincidencia.- Luna se puso encima de la mesa para explicarse mejor dejando a Seiya y a las demás preguntándose cosas.-Hace unos minutos, pude sentir el poder de Setsuna en la tierra. Es mejor que vaya a investigar por qué liberó su poder.

-Estoy de acuerdo con eso, iré contigo, después de todo es nuestra misión averiguar la fuente de ese poder oscuro.- Seiya sabía que había mucho en juego mientras Luna solo asintió.

"No era lo que esperaba, ellas no saben nada de lo que pasó hace cinco años. Tengo que ser cuidadosa y evitar soltar información. Con suerte Setsuna podrá aclarar la situación."

-Y yo también iré.- Serena con madurez y determinación también quería averiguar lo que pasaba dejando a todos en silencio y sorprendidos.- No puedo quedarme aquí, sabiendo que alguien le hizo esto a Mina y mucho menos esa presencia de energía de Setsuna.

-Serena, lo mejor es que debas quedarte. Cuidar a Rini y a Mina.- Luna trató de convencer a la rubia de mantenerse, de forma indirecta de la situación.

-Pero…

-Luna tiene razón, aún no sabemos bien que es lo que esta fuerza oscura quiere pero lo que sabemos es que esta en busca de las Sailor Scouts. Quizás fue por eso que Mina no pudo transformarse.- Seiya tuvo sus pensamientos respecto a la situación de Mina.- Pero para evitar sorpresas, Taiki y Yaten van a quedarse aquí para proteger a la princesa.

-Pero yo quiero ayudar.- Serena trató de hacer entender a Seiya de que ella ya no era la misma chica inmadura y débil de hace años, queriendo mostrar sus verdaderas habilidades.

- Es lo mejor, Serena no empieces a discutir. Lo mejor que podemos hacer ahora es evitar que algún ser oscuro intente atacar, si fueron por Mina quiere decir que las demás están en peligro pero mientras no tengamos información al respecto.- Luna bajó de la mesa seguida por Seiya saliendo del departamento.

-Volveremos, Taiki…ya sabes que hay que hacer.- Seiya cerró la puerta dejando a una Serena completamente ignorada de prestar su ayuda.

-No te preocupes princesa, te protegeremos con nuestra vida si es necesario.- Aunque Yaten trató de hacer que Serena se sintiera tranquila la rubia lentamente dejó su sala para ir a la cocina como si fuera sonámbula y fuera de la vista de las StarLights se recargó en el refrigerador sujetando sus brazos con la mirada baja.

-¿Así es como se siente después de tantos años? A pesar de todo ¿Por qué aun no me acostumbro? Vivó en paz, casada con Darien y tener en mis brazos a Rini y aun así me siento vacía.- Serena puso su mano en su pecho cerca del corazón tratando de entender su dilema.

-Necesito hablar.- Serena tomó el teléfono y marco con algo de desesperación esperando en la línea a que le contestaran.

-¿Diga?-

-Darien, soy yo-.

-¿Serena? ¿Qué pasa? ¿Estás bien?-

-¿Estas ocupado? ¿Puedes venir a casa por favor?-

-¿Qué tienes? Te oyes muy nerviosa-

-Te lo diré cuando llegues, es algo importante-

Serena colgó el teléfono y se dispuso a regresar con las StarLights hasta que escucho una conversación en privado de ellas mientras cuidaban a Mina y a Artemis.

-Deberíamos ayudar a Seiya- Dijo Yaten suspirando de aburrimiento y preocupación.

-Le prometimos que protegeríamos a la princesa de cualquier amenaza que se atreva a lastimarla, entiendo tu preocupación pero no podemos comprometernos más.

-Lo sé pero no tiene sentido nada de esto ¿Por qué fueron por Mina?- Las preguntas seguían rodeando a las dos StarLights cuidando a la chica rubia y al minino blanco.

-Es precisamente por lo que debemos esperar, cuando Mina despierte podemos obtener la información que necesitamos.

-¿Y luego?

-No lo sé…pero espero que podamos evitar un desastre mayor que el de Sailor Galaxia.- Yaten y Taiki siguieron conversando sin darse cuenta que Serena las estaba escuchando con lujo de detalles debatiéndose en un dilema. Sí ellas se llegaban a enterar de lo que sucedió con Makoto podrían tomar medidas drásticas.

-¿Debería decirles? No…no deben saberlo, es mejor para ni Seiya ni nadie más lo sepa pero estoy preocupada, no te tardes Luna.- La futura reina Serena estaba entre la espada y la pared y esperaba encontrar las respuestas de la condición de Mina y de lo que parecía ser un enemigo mortal quien las estuviera siguiendo pero estaba segura de algo: El nombre de Makoto Kino no sería mencionado de nuevo.

-Sala del trono-

-Escucho Calisto.- Lejos de la tierra y de la vía láctea, en la galaxia Kino, la emperatriz Imperia Júpiter con su guardia imperial estaban a punto de escuchar la información relevante de la general Calisto, vidente y estratega del imperio quien estaba de rodillas en respeto a su emperatriz.

-Mi emperatriz, sé que se me tiene prohibido guardar información relevante con mis compañeros generales pero era algo que tenía que discutir con usted de forma personal.

-Habla Calisto, el tiempo es importante para mí.- Makoto interrumpió las palabras bien adornadas de la azabache provocando un escalofrío en su cuerpo y levantándose para que sus hermosos ojos entraran en contacto con los de la castaña, una mirada llena de furia.

-Lo siento. Mis visiones me hicieron ver el resultado de esta guerra y son alentadoras.- Calisto se enfocó en su información, acorde a las visiones que había visto dejando a la guardia personal de la emperatriz con muchas sorpresas mientras Makoto escuchaba con atención.

-Continua.- La voz de Imperia Júpiter fue música para los oídos de Calisto quien continuaba narrando sus visiones mientras sus ojos se iluminaban de un color plateado.

-Pude ver como nuestro glorioso imperio invadía la tierra finalmente, nuestros nobles soldados luchando contra las fuerzas humanas, los generales luchando contra las que se hacen llamar Sailor Scouts pero sobre todo vi un confrontamiento final.- Eran muy concretas sus visiones y sin duda la prueba final eran las Sailor Scouts quienes luchaban con todas sus fuerzas pero parecía que no eran rival para los cuatro generales. -Usted mi amada emperatriz se enfrentaba a la dichosa Sailor Moon en el Palacio.- Calisto estaba tan emocionada al relatar su visión esperando la aprobación de su emperadora y era cierto que Makoto estaba interesada en ver como los eventos que Calisto le relataba se podían cumplir en cuestión de tiempo evocando una sonrisa.

-¿Y qué más?- Makoto estaba complacida ante el relato de Calisto esperando que la general tuviera más pasión en relatar los sucesos pero hubo algo que la azabache tendría que mencionar.

-La batalla es muy pareja y puedo decir en un cien por ciento que el palacio se destruirá…sin embargo algo no está bien.- El cambio repentino en el tono de voz de Calisto dejó a Makoto arqueando la ceja mientras su guardia personal tampoco entendía lo que había dicho.

-Explícate Calisto.- Preguntó Aquila con seriedad.

-Vera, usualmente mis visiones tienen un efectividad del cien por cierto pero esta vez no pude ver el final de la batalla. Lo único que puedo ver es a usted mi emperatriz lanzando un ataque letal y a Sailor Moon repeliendo el ataque y un destello me "expulsa" de la visión.- La visión final de Calisto tuvo una interrupción sorpresiva, un gran destello de luz había eclipsado el resultado de la batalla y nunca le había pasado esto antes pero era clara la escena: Imperia Júpiter y Sailor Moon tendrían que enfrentarse.

-No veo un resultado claro, le pido que me perdone.- Calisto trató de justificarse pero fue Aquila quien tomó esta vez la palabra con gran autoridad.

-Calisto, tu información si bien fue reveladora no nos sirve de nada si no hay final, así que te sugiero que empieces a…

-¿Pudiste ver alguna Sailor Scout?- Sin embargo el reclamo de Aquila fue interrumpido por la propia emperatriz quien quería saber más de la visión de su general dejando a los presentes boquiabiertos.

-Emperatriz.

-Ahora que lo menciona si y eso también me preocupa.- Calisto "ignoro" a Aquila para enfocarse en Makoto mientras recordaba la penúltima visión de lo que parecía la inminente victoria del Imperio del relámpago oscuro.-Antes de que pudiera llegar a la sala del trono del Milenio de Plata, pude ver una figura que le impedía el paso.

-¿Quién era?- Preguntó de forma seca y tajante Makoto.

-No lo sé…pero tenía una espada y solo pude ver su mirada llena de determinación: ojos azules.- Las dos últimas palabras dejaron a Makoto pensando y a la vez sorprendida que ni siquiera pudo moverse mientras la guardia personal cuestionaba esto último en silencio, Calisto solo esperaba una respuesta de su emperatriz.

-¿Qué opina Miladi?- Aquila buscó la respuesta preguntando pero Makoto seguía en silencio apretando sus manos con fuerza acumulando algo de poder pero sin la violencia que tanto se le había caracterizado a Imperia Júpiter.

-Buen trabajo Calisto, reúnete con los generales y ayúdalos a saber cómo liberar el sello de Setsuna en la puerta de Plutón.- Makoto no tuvo más palabras para Calisto haciendo que ella hiciera una reverencia y se dispuso a salir de la sala del trono para ir con el resto de los generales en las puertas de Plutón.

-Aquila, Eteros, necesito estar a solas.- La palabra era ley y Makoto ordenó a sus dos mejores hombres salir de la sala del trono. La castaña cerró sus ojos para entrar un estado de meditación liberando unos cuantos relámpagos a su alrededor mientras Eteros y Aquila abandonaban su puesto para salir mirando como la puerta de la sala del tronó se cerraba lentamente dejando a Imperia Júpiter pensando en su siguiente movimiento.

-La emperatriz está actuando extraño.- Eteros se cuestionaba la orden de la emperatriz esperando la respuesta de Aquila.

-Sígueme.- Fue lo único que dijo la mano derecha de la emperatriz caminando en el pasillo siendo seguid por Eteros que estaba igualmente sorprendido por el cambio de la actitud de su alto mando.

-¿A dónde vamos?

-A la torre sur, llegó el momento de reunir a todos los agentes del imperio Eteros.- el viento fue inclemente soltando ráfagas de viento muy gélidas y más cuando Eteros sabía quiénes habitaban la torre sur.

-Entiendo…es hora de llamar a "Las Lunas asesinas"- Eteros no las había visto en persona, solo historias de sus misiones por parte del imperio, eran las dos agentes del imperio más despiadadas y sanguinarias de todas haciendo fama de sus misiones exitosas de asesinato para la gloria del imperio: Tebe y Metis.

-En la tierra-

-Escuche que habrá una exposición de arte de fama internacional, así que pensé que podíamos pasar y verlo. Afortunadamente pudimos llegar después de atorarnos un poco ¿No crees Ami?- La lluvia no había parado y mientras Serena se debatía en una cuestión moral y personal, Ami parecía tener sus propias situaciones, desconociendo toda la situación pero incluso ella no estaba prestando atención a lo que Lyon estaba diciendo sino que su mente estaba en otro plano.

-¿Ami?- Lyon, su compañero en el departamento de policías y amigo notó que la peli azul estaba distraída así que se puso enfrente de ella pensando que había le pasaba y Ami finalmente reacciono quedando sorprendida al tener a Lyon enfrente.

-¡Ah!, lo siento Lyon estaba pensando en algo jeje.- Ami trató de justificarse completamente nerviosa.

-Lo sabía, sabía que no te iba a gustar ¿En qué rayos pensaba?- Lyon pensó que había arruinado todo y eso que apenas habían pasado pocos minutos desde que llegaron a la exposición de arte.

-¡No! No es eso Lyon, es solo que desde que entré al cuerpo de policía no he tenido tiempo para salir, siempre llegaba a mi departamento para poder descansar un poco, es todo.- Ami fue sincera en esa parte, desde que entró a ser oficial ya no le quedaba tiempo libre, además le ayudaba mucho para despejar su mente.

-Te entiendo Ami, es cierto eso Pero si tú quieres podemos ir a otro lado, digo a mí no me importa en lo más mínimo.- Lyon como todo un caballero en armadura blanca trataba de complacer a su amiga pero la peli azul sujetó la mano de Lyon regalándole una sonrisa.

-Claro que no Lyon, además, tenemos todo un día para poder hacer muchas cosas.- Los dos muchachos ingresaron al inmueble, sin duda Lyon tuvo que vender hasta los ojos por esta exposición aunque no sabía si le iba a gustar a Ami, sería un día interesante en la vida de la peli azul.

-Minutos después-

-Es hermosa esa pintura ¿No crees?- Ami y Lyon admiraba una pintura muy bella de una mujer rubia montaba en la luna mirando una lluvia de estrellas, lo que más llamaba la atención era la expresión de la mujer la cual estaba como vacía pero admirando el cosmos. Ami estaba tomando el brazo de Lyon algo inconsciente mientras el muchacho se sonrojaba un poco.

-Sí, me recuerda mucho a una amiga que antes pintaba, se ve que se inspiró en ella para hacer esta exposición.- Ami no dejaba de ver la pintura y mucho menos a la mujer rubia con un rostro de tristeza, le recordaba a alguien en particular y su mente tan caprichosamente le hizo ver la imagen de Haruka en la pintura dejando un poco nerviosa a Ami.

-Esta pintura llamada "Lluvia de estrellas" fue una inspiración directa de una de mis pintoras favoritas, quien lamentablemente falleció de un cáncer incurable.- Dijo una joven pelirroja quien era la artista del cuatro con mucho orgullo uniéndose a Lyon y a Ami observando el cuadro.

-¿Usted pintó este cuadro?- Preguntó Lyon entablando la conversación mientras Ami continuo viendo el cuatro sin que su mente pudiera quitar la imagen de Haruka en ella.

-Sí, fue casi meses en los que no podía terminarlo por falta de inspiración pero pude terminar antes de la apertura.

-Puedo pregúntale ¿Y quién la que la inspiro?- Lyon sacó una excelente pregunta dejando a una Ami vagar por sus memorias de nuevo.

-No la conocí directamente, pero pude ver sus obras con lujo de detalles y por eso me dedique a la pintura. Su nombre era: Michiru Kaiou.- El nombre de la antigua Sailor Neptuno hizo que Ami tuviera un flashback seguido con un dolor de cabeza. Su nariz presintió el olor a muerte a su alrededor de nuevo y pudo recordar el momento donde Michiru había sacrificado su vida por Haruka recibiendo el golpe letal de Makoto y ver a la rubia sujetar con fuerza el cuerpo inerte de Michiru.

"¡Michiru!"

"¡No te vayas! ¡No me dejes sola por favor!"

-¿Estás bien Ami?- Lyon notó el comportamiento de su amiga sujetándola de los hombros mientras ella trataba de volver a en sí, parecía tan real ese flashback, no sabía porque.

-Sí Lyon me acordé de algo pero no es nada.- La ojiazul le sonrió nuevamente mirando el cuadro pero ya sin la imagen de Haruka encima de la mujer en el cuadro.

-Que disfruten la exposición y por cierto, hacen linda pareja.- La autora del cuadro parecía darle ternura ver a Lyon preocupado por Ami y ese comentario los hizo sonrojarse.

-Este jeje solo somos amigos.- Al unísono los dos trataban de que no se saliera de control su día y malinterpretaran las cosas pero no le importaba mucho a Lyon.

-Siempre me he preguntado cómo le hacen para tener paciencia al momento de pintar. Yo a los cinco minutos me hubiera desesperado lanzando el pincel.- Ahora estaban mirando un cuadro que era el tamaño de un espejo de cuerpo completo mientras el muchacho le buscaba forma alguna al cuadro.- Esta me parece muy abstracta ¿No crees?

-Es cuestión de practica Lyon, disciplina y trabajo duro.- Replico la peli azul mirando el cuadro que eran un montón de espejos que a su vez reflejaban muchos espejo y así sucesivamente siendo un bucle infinito.

-Según el autor, esta pintura es llamada "Espejo mentiroso" Dice que el espejo representa al destino y aunque podamos reflejarnos en él y ver las cosas con claridad, el espejo nos dice cuando mentimos y nos muestra un reflejo de nuestra verdadera creencia o camino.

-Que nombres más raros les ponen. Con razón es muy abstracta, no le veo forma alguna ¿Y tú?- Lyon parecía que iba a pararse de cabeza para ver bien o "apreciar" el arte mientras Ami sonreía ante las ocurrencias de su amigo.

-Veamos.- El cuadro estaba muy bien pintado y Ami pudo apreciar su esplendor pero ahora sentía como un shock eléctrico en su cuerpo que no le dejaba moverse y trató de decir algo pero era como alguien le hubiera robado su voz y en el espejo más grande pudo ver su reflejo como Sailor Mercurio igual de enmudecida.

"¿Qué pasa? ¿Por qué estoy en el cuadro?"

Pero Ami veía como alguien aparecía detrás de ella tomándola de la cintura mientras su "reflejo" se dejaba tocar y finalmente se revelo aquella figura delgada y fina , con una melena castaña y robándole un beso a Sailor Mercurio.

"No entiendo… ¿Makoto? No tiene que ser un error, esa no soy yo ¡No lo soy!"

Pero la imagen de Sailor Júpiter y Sailor Mercurio desaparecieron y reveló nuevamente el espejo la imagen corrompida de Makoto llena de odio mirando fijamente a Ami.

"Tú me dejaste morir Ami"

"Te odio"

"Te amo"

"Déjame morir en mi soledad"

"¡Me dejaste morir perra!"

"Tú me mataste!

-¡Ya cállate!- El grito de desesperación de Ami rompió con la armonía de la exposición, se puso completamente roja de la vergüenza mientras veía que no había nadie en el espejo y Lyon estaba sin palabras.

-Ami.- Lyon trató de acercarse con la peli azul pero ella estaba avergonzada, se suponía que tendrán un tiempo de diversión y de tranquilidad pero había fantasmas que la estaban persiguiendo aun cuando ella creía que los había superado.

-Lo siento Lyon, lo arruine perdóname,- La antigua Sailor Scout de Mercurio salió de la exposición empujando a la gente y aun con la lluvia encima salió corriendo todo lo que daba, no tenía a donde ir.

-Déjame por favor, yo ya te olvide.- Mientras Ami seguía corriendo y maldiciendo al destino no se fijó que una motocicleta iba a impactar contra ella y cuando la bocina del vehículo sonó llamando la atención de la peli azul…ya era tarde.

-¡Ami!- Lyon logró tomar a Ami de la cintura y poder cruzar la calle ambos sin que le pasara nada a la peli azul de ese imprudente motociclista dejando a todos y en especial de Ami sorprendidos, aunque eso no evito que ambos cayeran al suelo pero afortunadamente Lyon fue quien cayó en la acera mojada y Ami recargada en el pecho de su amigo para evitar que fuera a caerse.

-Lyon…

-¿Estás bien Amy?- Lyon quería asegurarse de la seguridad de la peli azul.

-Discúlpenos pero teníamos… ¿Ami, eres tú?- La voz de una mujer llamó la atención de la peli azul quien de inmediato se levantó y miro a la chica azabache que iba de acompañante del motociclista.

-¡Rei!- Dos buenas amigas, dos antiguas defensoras de la tierra se volvían a ver después cinco años y todo parecía que el destino era sabio y caprichoso pero cualquier que fuera su motivo, estaba poniendo las piezas en su lugar.

-Bélgica-

-¿Haruka? ¿Haruka estas bien?- En uno de los hoteles de lujo del país europeo, un hombre de la escudería 117 Lightspeed tocaba a la puerta de la habitación de la rubia, su mejor corredora algo preocupado por su actitud mientras del otro lado de la habitación, Haruka estaba recostada en su cama mirando el techo sin muchas ganas de hacer algo.

-Mmm… ¿Qué quieres?-Preguntó de forma tajante cerrando sus ojos sin querer levantarse de la cama y desordenado el cuarto.

-Oye, los muchachos van a ir a tomar algo después de ganar el campeonato y quería preguntarte…

-No gracias.- Haruka no quería festeja el campeonato, ni hoy ni mañana por lo cual solo se acomodó en la cama mientras su compañero de la escudería parecía que no quería escuchar razones para dejarla sola.

-Oye sé que va sonar mal pero ¿No crees que deberías salir y divertirte un poco? A veces tu apatía ya aburre y no lo tomes a mal.- Haruka hizo oídos sordos a los comentarios de su compañero de escudería tratando de relajarse.

-De acuerdo, te dejó sola, solo decía que quizás es momento de avanzar y quizás…olvidarte de esa persona que amaste y conocer a nuevas personas.- Su compañero no escucho nada y simplemente pegó oído en la puerta para ver si la rubia iba a hablar o no.- ¿Haruka?- La puerta se abrió de golpe y como si las puertas del infierno se hubieran abierto Haruka tomó al hombre del cuello de su camisa para azotarlo contra la pared con una expresión de pocos amigos.

-¡Repite eso! ¡Anda te reto! ¡Repítelo!- Haruka estaba fuera de sí y no podía controlarse, la expresión en sus ojos lo decía todo: enojo, frustración, rabia y tristeza.

-¡Haruka calma por favor!- Su compañero de escudería trataba de calmarla y de pedirle perdón pero la rubia parecía no escuchar razones y simplemente lo soltó con algo de violencia para entrar a su cuarto y azotar la puerta con seguro.

-Rayos, esa mujer algún día me a arrojar por la ventana.- El hombre pasmado y asustado por la actitud de Haruka se fue lentamente para no molestarla ni hoy ni por el resto de la temporada. Mientras del otro lado Haruka no pudo contener más su enojo recargándose en la puerta.

-Imbécil, nadie lo entiende ¡Nadie! ¡Todos son unos imbéciles! ¡Los odios! ¡Te odio!- Haruka se derrumbó en ese momento, aún no lo podía superar mientras su corazón resentía ese dolor del pasado. El llanto no se hizo esperar y Haruka quería terminar con todo este sufrimiento. Por más que intentaba concentrarse en cualquier otra cosa ella estaba en sus pensamientos, sus sueños y su alma se derrumbaba por no estar con ella. Haruka envuelta en un mar de lágrimas miró por la ventana del hotel tratando de encontrar el remedio. ¿Qué tenía que hacer para ya no sufrir?

-Michiru vuelve por favor.- Haruka quería escuchar su voz dulce, volver a escuchar esas melodías con el violín, volver a sentir su piel al calor de la pasión que tanto le hacía falta. –Haría lo que fuera con tal de que estuvieras a mi lado Michiru, si vieras como poco a poco me estoy muriendo.

De la nada, Haruka sintió una presencia muy familiar que inundaba la habitación del hotel, no podía ser posible y mucho menos después de tantos años.

-Me costó mucho encontrarte Haruka-San.- Una luz morada alumbraba tenuemente el cuarto mientras una dulce voz llena de inocencia expresaba su sentir, Haruka volteó de inmediato y su expresión no mostró cambios pero estaba sorprendida de verla.

-¿Hotaru? ¿Qué haces aquí?- Hotaru Tomoe estaba ante sus presencia con su báculo y usando su traje de Sailor Saturno emanando energía de Plutón, ella tenía un mensaje de su maestra y era necesario que la escuchara.

-Setsuna-san me habló…La tierra corre peligro.

-Castillo de Imperia Júpiter-

-Todo se está moviendo según lo planeado pero no es suficiente para mí.- Makoto finalmente dejó de meditar y empezó a caminar en dirección a su balcón personal en lo más alto del castillo, había algo que no le dejaba ejecutar al cien por ciento su plan. La guerra iba a empezar y mientras la puerta seguía cerrada ella tendría que seguir pensando en opciones para forzarla a abrirse. Finalmente llegó a su balcón para mirar la gran capital del imperio y sentir el viento en sus cabellos castaños y en su rostro tan fino como la porcelana alimentaba de un gran poder.

-Una vez que la puerta de Plutón se abra de nuevo, podre finalmente cobrar mi venganza.- La sonrisa de la antigua Sailor Scout de Júpiter expresaba seguridad y confianza en lograr su objetivo, muy pronto el Reino del Milenio de Plata sería suyo y no habría oposición. La expresión en sus ojos mostraba hambre de poder y de hacer sufrir a quienes la traicionaron pero esos orbes de color rojo como la sangre se habían transformado de nueva cuenta en esmeraldas y estos expresaban otra cosa: Dolor y angustia.

Continuara…